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jueves, 1 de octubre de 2026

Koljós

Emmanuel Carrère vuelve a presentarnos en "Koljós" una acertadísima combinación de hechos reales y literatura en la que la narración, sin abandonar nunca los hechos reales, se lee como una novela en la que con frecuencia perdemos olvidar que lo que se nos cuenta es la propia vida de las familias del autor. En esta ocasión todo hora en torno a la biografía de su madre, partiendo del momento de su muerte y el gran funeral de estado que le sigue. Sabemos así que Hélène Zurabishvili fue una gran dama, una estudiosa, una sólida intelectual con grandes conocimientos de política e historia internacional, en especial de la Unión Soviética y Asia Central, secretaria vitalicia de la Academia Francesa, además de otra multitud de cargos y títulos honoríficos y personaje relevante y reconocido de la sociedad y la cultura en Francia, su país de adopción. Pero sus orígenes familiares son bastante más lejanos: por parte de su padre estos se remontan a Georgia, sometida primero al imperio ruso y más tarde a la Rusa soviética, de donde gran número de aristócratas y burgueses liberales entre los que se encontraban los abuelos de Hélène tuvieron que huir tras el estallido de la revolución. En lo que se refiere a su madre, esta procede de aristócratas ruso-alemanes vinculados con números familias nobles de todo el continente.

A partir de la abundante documentación que el padre del autor, gran aficionado a la genealogía, recopiló a lo largo del los años sobre estos orígenes familiares, Carrère irá trazando la linea del tiempo de cuatro generaciones de la familia que le antecede que corre en paralelo con más de un siglo de la historia de Europa, en un viaje que va de lo íntimo a lo universal; una narración que comienza en Rusia pero que nunca se alejará demasiado de aquel lugar por la influencia que tuvo en el pasado y el papel relevante que sigue teniendo en el presente de Europa, «porque Rusia, para bien o para mal, es para mí un asunto de familia». Indagando en la peculiar idiosincrasia de los rusos, su actuación frente al resto del mundo y dedicando bastantes páginas a la situación de la actual guerra contra Ucrania, en algún momento se centra en exceso, en mi opinión, en sus viajes a Rusia, Georgia y Ucrania, insistiendo en una crónica de la actualidad que se aleja del relato biográfico que es la parte más disfrutable del libro.

A través de los retratos de las familias materna y paterna nos irá mareando su huida del lugar de origen y la llegada a Francia donde se conocerán Nathalie y Georges los padres de Hélène, la pobreza majestuosa que acompaña el exilio, la vida en Burdeos, el paso por la guerra, su difícil posicionamiento entre los bandos en lucha y, en definitiva, el extraño matrimonio que formaron. De ahí pasamos a los años de juventud de Hélène, su matrimonio con Louis Carrère, el inicio de sus dispares carreras profesionales hasta llegar a los años sesenta en los que el autor ya comparte sus propios recuerdos familiares que son, por lo general, tiernos y entrañables: una infancia que trascurre pegado a las faldas de la madre en la que Emmanuel será un niño solitario y siempre rodeado de libros y tanto él como sus hermanas participan del entrono intelectual de Hélène. Por otra parte, el padre es una figura más ausente a causa de sus frecuentes viajes por trabajo y terminará convertido en una triste presencia cuando su relación matrimonial fracase.

La madre, que al fin y al cabo es el objeto principal de toda esta crónica, intensa y emocional, queda retratada con cruel sinceridad, lejos de la piedad filial que pretende ejercer «Aun así, me pongo a ello con la esperanza de que me sorprenda, de que, al perforar la corteza de rencor y malentendidos acumulados desde hace más de cincuenta años, llegue a lo que debe ser la fuente de este libro: el amor sin límites que nos unió en mi infancia.»

Tras leer esta obra plagada de libros, grandes clásicos, y referencias literarias, termino con una cita que me ha resultado maravillosamente inspiradora como lectora voraz que también empezó su trayectoria en la más tierna infancia, aunque en mi casa no fueran, por supuesto, tan estrictos como en la del pequeño Carrére:

«Para mis padres era una cuestión de principios: en nuestra casa no hay tele ni radio, en nuestra casa se lee. No pasa nada por sacar malas notas, les decía sin inmutarse nuestra madre a nuestros maestros y maestras, siempre y cuando lean. En mi caso se cumplió el objetivo: me convertí, y sigo siéndolo sesenta años después, en un lector incorregible. Es mi actividad por defecto: mi favorita, la incesante, la incansable. Prefiero quedarme en casa leyendo que salir a ver a gente.»

viernes, 17 de julio de 2026

El maestro Juan Martínez que estaba allí

Manuel Chaves Nogales, insigne periodista y retratista de su época, nos ofrece en esta crónica, "El maestro Juan Martínez que estaba allí" la peripecia vital de
Juan Martínez, bailarín flamenco natural de Burgos que le relata al periodista los episodios y anécdotas de sus intensas vivencias por la Europa de principios del siglo XX, algunas divertidas, otras dramáticas y todas interesantes. Tras haber triunfado en los más afamados cabarets de Europa, el artista se encuentran en Constantinopla actuando junto a Sole, su compañera, cuando se produce el estallido de la  I Guerra Mundial y la ocupación alemana que expulsa a los franceses de la que era una ciudad cosmopolita y abierta. La pareja escapa a Rumanía y de ahí pasan en 1916 a Rusia, donde actúan para la aristocracia zarista en los más selectos locales hasta que, nuevamente, la revolución echa a perder sus planes. Pasa por Petrogrado, Moscú y finalmente se instalan en Kiev y desde ahí relata el triunfo de los bolcheviques, la vida bajo en régimen soviético, la feroz guerra civil contra el ejercito blanco que vuelve a controlar la ciudad, la ocupación polaca y a lo largo de todas estas circunstancias van asistiendo a crímenes atroces de uno y otro bando, la muerte como realidad cotidiana en las calles, la inseguridad, los abusos, las rapiñas y el hambre. En Rusia conocerá la peor versión de la crueldad humana, donde el pan negro se cambia por brillantes, los hombres mueren congelados en sus camas y la dignidad no se respeta en ninguno de los bandos. «la época más azarosa de mi vida, una época de horror, como creo que no la ha habido nunca en el mundo ni volverá a haberla.»

Finalmente, en el año 21 logra escapar de Rusia desde Odesa, una ciudad azotada por el tifus y un hambre como nunca antes se había visto. Haciéndose pasar por italiano, llega de nuevo hasta Constantinopla donde termina el calvario vivido y Juan y Sole podrán de nuevo retomar su vida y su profesión.

Con un estilo directo, sin retórica ni grandes efectos, el libro tiene valor fundamentalmente por ofrecer una crónica en primera persona de cómo vivió el narrador esos seis años infernales, rodeado de violencia y peligros, donde la política arrasó con la humanidad, pero en los que nunca le abandonó el sentido del humor y la buena disposición para afrontar lo que la vida le fuera ofreciendo, por muy negro que, en la mayoría de las ocasiones, se planteara el porvenir.

«Mitineaban en todas partes y a todas las horas del día y de la noche: en los cafés, en las esquinas de las calles, en los patios de las casas, hasta en los comedores y las alcobas de las familias que los alojaban. Repartir bonos y echar discursos eran cosas que hacían con la mayor facilidad del mundo. Dar de comer era ya otra cosa.»

viernes, 13 de febrero de 2026

Las tempestálidas

"Las tempestálidas" suponen mi estreno con Gueorgui Gospodínov, escritor búlgaro que con esta novela ha logrado, entre otros, muchos premios, el Strega Europeo en 2021 y el Booker Internacional en 2023, lo que, en mi experiencia, garantiza cierta calidad literaria. Y tras su lectura queda confirmado que eran bien merecidos los premios recibidos.

El relato está protagonizado por un tal Gaustín, un peculiar doctor que abre en Zúrich "una pequeña clínica para producir pasado" donde enfermos de Alzheimer y otras dolencias que provocan pérdida de memoria puedan encontrarse de nuevo en aquellos años en los que fueron más felices, recuperar recuerdos de la niñez y juventud, regresar a un entorno que les resulta familiar "para todos aquellos que ya viven únicamente en el presente de su pasado". Pero Gaustín quiere ir más allá en su experimento, no quedarse en un mero decorado, por lo que encomienda al narrador de la historia la tarea de recolectar sonidos, recuerdos, historias de aquellos años a los que van a trasladarse los pacientes de la clínica, para que la experiencia de regresar "a la cálida cueva del pasado" sea absoluta. 

Tras el éxito del proyecto de Gaustín, comenzará una gran oleada de regresos al pasado, primero a nivel individual; enfermos que han perdido la memoria reciente eligen la flecha favorita del propio pasado para quedarse a vivir. Pero el fenómeno acabará alcanzando niveles gubernamentales, toda Europa acuerda un regreso "al viejo y decente mundo analógico". Esto lleva al sinsentido de que los países del Este recuerden con nostalgia los tiempos del comunismo y deseen regresar a él, como ocurre con la Bulgaria natal del narrador que asiste atónito a un demencial regreso de toda Europa en masa a tiempos que se creían superados, convirtiendo así el texto en una distopía entre divertida y espeluznante que, por desgracia, no parece excesivamente fantasiosa sino más factible de lo que nos gustaría pensar.

El resultado es una lectura algo loca y luminosa por increíble que pueda parecer al versar fundamentalmente sobre el implacable paso del tiempo, sobre memoria y olvido, sobre la muerte y el gran monstruo que la precede: la vejez. El libro juega con el tiempo a su antojo, lo estira y lo pone del revés, el pasado es el presente y los años vuelan o se quedan fijos a voluntad y asco, Gaustín va y viene de una época a otra. Sólo la posibilidad de que el retroceso en el tiempo nos acabe llevado de vuelta a tiempos pasados que no siempre fueron mejores, pone los pelos de punta y no necesariamente de emoción. El propio narrador terminará deslizándose por la pendiente del olvido que borra el pasado, los recuerdos, las palabras. 

Puedo decir que antes de leer a Gospodinov pensaba que el tiempo avanzaba siempre hacia delante, pero ahora me parece que no lo tengo tan claro.

"He recorrido los cementerios del mundo, como todos los que tienen un miedo mortal a la muerte y al morir (en realidad, ¿a qué le tenemos más miedo, a la muerte o al morir?), que quieren ver la guarida de su miedo, convencerse de que es un lugar pacífico, silencioso, que, de hecho, está pensado para las personas, para el descanso... En fin, un lugar al que acostumbrarse. Aunque no puedas acostumbrarte. ¿No es extraño, me dijo Gaustín una vez, que siempre mueran los otros, nunca nosotros?"

martes, 30 de diciembre de 2025

El paseo

"El paseo" ha sido mi primera incursión en la obra de Robert Walser, escritor suizo en lengua alemana cuya vida parece sacada de una novela; sufrió problemas de salud mental que le llevaron a pasar gran parte de su existencia en clínicas psiquiátricas. Se ganó la vida durante años con trabajos de poca entidad hasta que sufrió una fuerte crisis en 1929 que lo llevará de un centro de reposo a otro y donde morirá veinticinco años después. Este tiempo, sin embargo, lo dedicó a la lectura y a la escritura, sobre todo de relatos breves y algunas novelas. Su obra se considera de gran influencia en la Literatura alemana de principios del siglo XX.

En este relato que ahora nos ocupa, nos encontramos con un poeta que decide, en una hermosa mañana, salir de su casa y dar un paseo para disfrutar del soleado día. Su destino final será acudir a la invitación para almorzar que le ha hecho una tal señora Aebi, pero antes nos irá detallado su recorrido con gran detalle. "Al fin y al cabo, se trata más de un suave y delicado pasear que de un viaje y caminata, y más de un fino vagar que de un fuerte paso y marcha." Va compartiendo todo lo que se le cruza al paso, paseantes, trabajadores, algún conocido. Para ante comercios de lo más variado: de una tienda de sombreros a una carnicería; una joven canta desde una ventana, una taberna le tienta. El paseo le lleva también a recorrer un tramo de camino rural y adentrarse en un pequeño bosque. Durante el paseo aprovecha para pasar por el sastre a probarse un traje, para acercarse al ayuntamiento a pagar unos impuestos o echar una carta al buzón. "Se ve cuánto tengo que hacer y cómo este en apariencia tan holgazán y agradable paseo está lleno de ocupaciones prácticas profesionales." El relato nos deleita, finalmente, con una extensa exposición de los beneficios que para el escritor tiene el paseo, lo necesario que lo considera para acrecentar su creatividad, para ser capaz de seguir escribiendo; se carga de razones para hacer del paseo un elemento clave de su existencia y esencial para su profesión. "sin pasear estaría muerto, y mi profesión, a la que amo apasionadamente, estaría aniquilada."

El narrador se dirige directamente a los lectores en repetidas ocasiones, justificando o disculpándose por algunas de sus expresiones; "Quizá nunca un autor haya pensado en el lector, de manera constante, tan tierna y gentilmente como yo." Va describiendo lo que se le cruza al paso, los lugares que recorre y las reflexiones que le provocan las personas y situaciones. El poeta observa, escucha y medita mientras camina y llena su cabeza de ideas que luego volcará en su obra. En unas pocas decenas de páginas condensa el mundo a su alrededor, su amor por la Naturaleza, su precaria situación económica, sus intereses y aquello que le proporciona placer o le hace enojarse. Todo ello expresado por medio de un lenguaje rico, casi diría exuberante, que me plantea la gozosa experiencia que debe suponer ser capaz de leerlo en su versión original y el mérito de la traducción de este relato tan breve como intenso.

martes, 23 de diciembre de 2025

Amor y morriña

De vez en cuando la vida nos sorprende a los lectores de provincias con regalos inesperados y ese fue el caso cuando supe, hace unas pocas semanas, que la librería La montaña mágica, gran impulsora de actividades culturales en Cartagena, había organizado la presentación de la última novela publicada en España por el autor griego Theodor Kallifatides contando, ¡oh cielos!, con la presencia del propio autor. Ni en mis mejores sueños puede imaginar nunca que un escritor de semejante talla internacional pudiera pasarse por mi ciudad, pero era una oportunidad que no me podía perder así que tomé a mi madre del brazo y nos plantamos en la presentación, donde pudimos descubrir al entrañable ser humano que se esconde tras un escritor tan inmenso. Y ya de paso, aprovechamos para hacernos con un par de sus libros que amablemente nos dedicó: la novela que venía a presentar, "Una mujer a quien amar" y "Amor y morriña" que es la que vengo a reseñar aquí. 
Momento fan con Kallifatides
Madre e hija en modo fan

El protagonista, Christo, es un joven griego emigrado en Suecia donde recibe una beca para estudiar en la universidad. Lo más cercano que podemos imaginar a un alter ego del propio autor, Christo se debate entre la añoranza de su país y su gente, "flotando en una soledad sin horizontes", el bloqueo frente a la elaboración de su tesis, las complicaciones del nuevo idioma y un enamoramiento irracional e imposible.

La narración conjuga a Aristóteles con las peculiaridades del idioma sueco, mitología y tragedias griegas con pasiones humanas, poemas de Cavafis, el desarraigo, la identidad griega. "Sin mi lengua solo soy un hombre a medias." A pesar de la distancia, a Christo le preocupa el sesgo político que va tomando su país de origen que se dirige hacia una dictadura, mientras que él se encuentra en un lugar lejano y tan diferente, al que no logra adaptarse.

"El anhelo y la nostalgia por su idioma eran decisivos para toda su existencia, que en cierto modo enarbolaba la bandera equivocada. No era sueco y la realidad sueca lo rehuía. No sabía realmente lo que estaba diciendo, no lo sentía en las entrañas. Eran palabras desconectadas de su cuerpo. Palabras que no le hacían daño, pero tampoco lo hacían feliz.

Vivo con muletas. Unas muletas suecas estupendas, sí, pero que no eran sus piernas."

En su indecisión sobre si debe o no dejarse llevar por su deseo por una mujer casada así como a través de las diversas relaciones que observa en otras parejas que le rodean, Christo se plantea debates morales constantes sobre el deber y la responsabilidad de sus actos, fantasea con encontrar él también el amor, ser amado y sentirse deseado. Con un pesimismo vital del que no logra desprenderse, indaga en la vida futura que desea y la que se ve capaz de alcanzar, le cuesta tomar decisiones, vive paralizado por su inseguridad, pone en duda su propio valor como persona en un entrono donde el ser inmigrante lo convierte en un ser invisible antes los ojos de muchos.

"Pocas veces es la vida más fácil que cuando uno sabe lo que busca. Y pocas veces es la vida más anodina que cuando uno ni lo sabe ni lo busca."

La novela está escrita con delicadeza y pasión, con sencillas imágenes que transmiten la profundidad de los sentimientos de una tragedia que convive necesariamente con lo cotidiano. El personaje de Christo es intenso, profundo y reflexivo como sólo lo pueden ser aquellos que proceden del país donde surgieron los grandes filosofos de la Antigüedad en cuyas ideas y pensamientos se basa la cultura occidental. Ser griego es algo que marca profundamente su identidad, no puede desprenderse en ningún momento de su grequidad, tal y como lo expresa en palabras su amigo Thanasis:

"Los italianos tienen a los tenores. Nosotros a los dictadores. Vienen y van. No es que lleve a Grecia en la sangre. Es que es mi sangre."

viernes, 14 de noviembre de 2025

La flor azul

"La flor azul" fue la última obra publicada por la autora británica Penélope Fitzgerald y que le valió el National Book Critics Circle Award en 1995. En este libro, la Fitzgerald nos ofrece la biografía novelada del filósofo y  poeta romántico alemán Friedich von Hardenberg, más conocido por el pseudónimo de Novalis. De noble procedencia sajona, la familia von Hardenberg lleva una vida extremadamente austera y piadosa. Fritz será el segundo hijo de la numerosa prole del barón von Hardenberg. A pesar de haber estudiado historia y filosofía en la universidad, se encuentra con que debe aceptar un trabajo burocrático en la administración para subsistir. En Francia ha estallado una revolución que indigna al conservador padre de Fritz pero supone un incentivo intelectual para los jóvenes de la familia. El relato se adentra lo mismo en los pormenores de la vida doméstica como en los debates intelectuales de los estudiosos o las discusiones entre los hermanos Hardenberg que, pese a estar muy unidos discuten constantemente sin dejar por ello de quererse entrañablemente. A lo largo de la novela se habla de poesía y de filosofía, se debate sobre la esencia humana y los hechos políticos del momento. En el ambiente artístico y universitario en el que  transcurre la narración aparecen algunos personajes claves de las letras germanas como Goethe o Friedrich Schiller.

Fritz se instala en casa de Coelestin Just, amigo de su padre y encargado de la recaudación de impuestos en su distrito para formarse en el trabajo administrativo del que tendrá que ocuparse más adelante como inspector en las minas de sal de Sajonia. La sobrina de Just, Karoline, será la gran amiga y confidente de Karl y tal vez se enamora un poco de él. En una visita de trabajo a la cercana Grüningen, Fritz conocerá a los Kühn, una familia alegre y llena de vitalidad; el joven se enamorará, nada más verla, de la pequeña Sophie Kühn, de sólo doce años. La corteja y se compromete para casarse con ella cuando cumpla algunos años más. Mientras llega ese momento, Fritz entretiene a su amada con el relato de La flor azul, esbozo de una novela que no llegó a terminar pero que la joven no es capaz de comprender en todo su significado. Lo cierto es que Fritz se enamora de una imagen idealizada de la pequeña Sophie que en realidad no es más que una niña bastante ignorante que no saben nada de la vida. La historia del protagonista estará salpicada de dramas que culminarán con la temprana muerte del propio poeta.

A pesar de ser una obra biográfica, no por ello deja de ser una novela coral donde los numerosos personajes que aparecen tiene todos su peso específico y son retratados en profundidad. Esta es una lectura llena de elipsis, sobreentendidos y referencias que soy consciente de que no he llegado a apreciar en su totalidad, dado mi gran desconocimiento sobre la obra y la época histórica en la que se desarrolló la vida de Novalis. Con una narración entrecortada, de capítulos breves e imágenes que son en ocasiones chispazos de información, la lectura supone una extraordinaria experiencia donde, sobre una base de buen ritmo narrativo y ligereza en el relato que incluye incluso bastantes notas de humor, subyace un fondo denso y profundo de pensamiento filosófico y concepción de la vida y la cultura de algunos de los más destacados representantes del romanticismo alemán.

lunes, 13 de octubre de 2025

El librero de Paris y la princesa rusa

Mary Ann Clark Bremer es la autora y también la propia narradora de "El librero de París y la princesa rusa", esta breve novela en la que nos comparte sus recuerdos desde el París de los años 60 en torno a su amistad con una princesa rusa que desde los muchos años de exilio todavía soñaba con volver algún día a su país. La princesa entabla una amistad con un librero de viejo, un apasionado de las comedias francesas del siglo XVII, de los enciclopedistas en general y que sólo vende aquellos libros que ama personalmente.

Las dos amigas son extranjeras en París pero a pesar de ello disfrutan de la vida de la ciudad y sus más sofisticados placeres: sus restaurantes, el arte, los libros antiguos, la vida en las calles... Poco sabemos del pasado de la Princesa: que pasó la guerra en París y que posee una especial sensibilidad artística y menos aún conocemos de la verdadera relación que le unió al Librero, más allá de las lecturas y aficiones compartidas. En el relato no se cuentan hechos concretos ni se documentan con datos los episodios narrados, sino que más bien se evoca el espíritu del tiempo que compartieron en aquel País de los años sesenta.

Mary Ann Clark Bremer, fue una peculiar escritora que tras una vida azarosa llena de sucesos dramáticos se planteó una particular forma de escribir sobre su vida a través de breves obras autobiográficas que recogen distintos episodios o etapas vividas en diferentes países y momentos, como es el caso de esta obra y también de "Una biblioteca de verano" que ya disfruté hace algún tiempo. Una manera diferente y original de dejar constancia de una existencia y de su manera de situarse en el mundo.

domingo, 28 de septiembre de 2025

Casa de verano con piscina

Marc Schlosser es el protagonista de "Casa de verano con piscina", del autor holandés Herman Koch, que alcanzó bastante popularidad hace algunos años con su novela "La cena". Marc es un médico de cabecera bastante cínico y con pocos escrúpulos y ningún interés real por la salud de sus pacientes, mayoritariamente gente relacionada con el arte y el espectáculo. Sintiéndose superior al resto por su privilegiado estatus de médico, desprecia la enfermedad y la debilidad y siente auténtica aversión hacia el cuerpo humano. Marc prioriza el ahorrar gastos al sistema sanitario y el evitar la saturación de los servicios de especialistas dando largas a sus pacientes, evitando mandarles a hacer pruebas que considera innecesarias y tratándolos con remedios insuficientes pero que tranquilizan a los pacientes que tienen plena confianza en su médico de cabecera. Bastante laxo en cuanto a las exigencias de recomendar hábitos saludables a sus pacientes, carece sin embargo de escrúpulos a la hora de recetar medicamentos al filo de la legalidad.

Un grave error en un diagnóstico le llevará ante un tribunal médico que se planteará la corrección de su comportamiento profesional. Todo comienza cuando acude a su consulta Ralph Meier, un famoso actor y entre ellos se inicia una cierta amistad que se extiende a las esposas de ambos: Caroline y Judith. Los dos matrimonios coincidirán en varias ocasiones y se inicia una relación a cuatro donde se conjugan el deseo, la seducción pero también la repulsión y el rechazo. En la casa de verano de los Meier se reunirán los Schlosser, los hijos adolescentes de ambas familias y otra pareja de invitados. Allí se sucederán una serie de episodios que marcarán la relación entre los personajes.

Las novelas de Koch se caracterizan por crear un ambiente de desasosiego en el lector, tratando temas tabú y retratando con crudeza a sus personajes y situaciones. En este caso nos encontramos con un protagonista bastante despreciable con el que es difícil empatizar. El ambiente que describe se irá cargado de algo turbio que no se puede definir pero que te mantiene en una actitud de incómoda expectativa a la espera de lo que ocurrirá. La lectura ofrece un montón de reflexiones sobre una gran cantidad de asuntos que resultan políticamente incorrectos y en ocasiones de mal gusto pero, para sorpresa propia, a veces no podemos dejar de entender la postura y las decisiones del protagonista.

Se trata, en fin, de una novela que no deja indiferente al lector, que le hace sentir intensamente, aunque lo que sienta sea desagrado por sus escenas escatológicas de ojos infectados y todo tipo de humores y padecimientos descritos con excesivo realismo, pero también por los asuntos que se abordan sobre el deseo inapropiado, las relaciones con menores y otras encrucijada morales. Una novela con ambientación veraniega pero que no es, en absoluto, una lectura ligera.

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Los aerostatos

Puedo decir con alegría que por fin he leído mi primer Amélie Nothomb, ¡Chispas! Después de muchos años viendo opiniones entusiastas de lectores de la autora belga y tras superar un cierto temor infundado sobre si sería de mi gusto o no, afortunadamente superé mis prejuicios y me he estrenado por la puerta grande con esta novela, "Los aerostatos", una obra breve pero intensa que me ha convencido de que las buenas opiniones escuchadas no faltaban a la verdad. 

Ingeniosa y rápida, la novela es apenas un cuento dada su breve extensión y porque además no se para en descripciones ni da rodeos innecesarios. Nos cuenta la relación entre Ange, una joven estudiante de filología, y Pie Roussaire, un chico con problemas académicos al que debe ayudar, no ya a mejorar en sus habilidades con la lectura, sino a iniciarse en ella ya que Pie no ha leído prácticamente nada en toda su vida y gracias a Ange se iniciará a lo grande, comenzando por obras maestras como "Rojo y negro", "La Ilíada" o "La Odisea" a las que seguirán "La metamorfosis" o "El Idiota". Por otro lado, el padre de Pie que mantiene una relación tensa con su hijo, pretende que Ange le ayude a acercarse a él.

Esta es una historia sobre lecturas y relecturas, sobre por qué nos gusta un libro y no otros, sobre lo que los libros pueden aportar a nuestra vida. Un relato ágil, agudo y sorprendente que me ha descubierto el talento de la Nothomb y me ha dejado con muchas ganas de seguir descubriendo sus libros.

"Yo no he viajado. Me he desplazado a lugares que no he conocido nunca."

miércoles, 14 de agosto de 2024

Tres veranos

Continúo a la búsqueda de lecturas veraniegas y que mejor que dejarse guiar por un título tan explícito como el de esta novela, "Tres veranos" de la escritora griega Margarita Liberaki en la que nos cuenta la historia de tres hermanas, María, Infanta y Caterina a través de estos tres veranos de adolescencia y primera juventud en los que vamos asistiendo a escenas de su vida, veremos cómo van creciendo y descubriendo el mundo, entrando en la vida adulta desde la casa familiar en el campo, a las afueras de Atenas, donde las hermanas viven con su madre, separada del padre, su tía y su abuelo. Caterina, la más pequeña, es la narradora de esta historia familiar y de crecimiento, aprende de sus hermanas mayores, María, interesada por los hombres y los misterios del amor y el sexo, deseosa de sentir intensamente y ser amada, e Infanta, la mediana, con alma artística, distante y melancólica aunque también dulce y cariñosa.

Como toda buena familia que se precie, ésta también tiene un secreto, el de la bella abuela polaca que huyó con un músico abandonando al abuelo, además del drama sufrido por la tía Teresa que la obligó a romper su compromiso y que la cambió para siempre. 

A lo largo de las páginas veremos desfilar pasiones, deseo, emociones y amistades. Descubriremos pasajes narrados con lenguaje poético y evocador que describen largas tardes de verano, los jardines domésticos, la naturaleza del lugar, los paisajes, la lluvia y las montañas y también los sentimientos y las emociones de las jóvenes protagonistas. Abundan los flashes de pensamiento que no terminan de concretarse en ideas completas, pero es que Caterina tampoco se termina de entender a sí misma normalmente.

"A veces me entra nostalgia de sitios y de cosas que vivo y veo cada día "

Las historias familiares se mezclan con otras de amigos o vecinos; son historias de amor, de relaciones, de búsqueda de identidad. El resultado final es una lectura sensual y sentimental, de crecimiento y aprendizajes Se ha considerado a esta novela como la versión griega de Mujercitas, aunque sin duda esta es más triste y turbia, más intensa, menos inocente y más carnal que aquella otra.

"Caminaba y mi cuerpo, en lugar de cansarse, se volvía más y más ligero. Dejé el camino y me adentré en el bosque. Me hice sangre en los pies con los matorrales de espinos y mis ojos se encontraron con los de la lechuza. Seguí caminando. Se oía un grave batir de alas. Era más textura que sonido. El viento arreciaba. Los pinos se curvaban. Estaba lista para el baile de las hadas."

miércoles, 10 de julio de 2024

V13

La noche del vienes 13 noviembre 2015 un terrible atentado terrorista en la sala Bataclan durante un concierto, seguido de ataques en varias terrazas del distrito XI y a las afueras del Estadio de Francia que causaron 131 muertos, conmocionó a todo Paris, a Francia y al mundo entero. En  septiembre del 21 se inicia el juicio a los responsables de aquella masacre bajo el nombre genérico de "V13" y allí acude el escritor Emmanuel Carrère que asiste a las sesiones enviado por el periódico L'Obs con el encargo de elaborar una crónica semanal para el suplemento de este diario del proceso judicial que se prevé que dure varios meses.

Este libro reúne todas esas crónicas por las que desfilará un variopinto grupo de personajes en torno a los sucesos juzgados: desde los jueces, los propios terroristas, colaboradores de los criminales en diferentes grados, hasta las víctimas, sus familiares, o los periodistas que acompaña a Carrère, junto con otro tipo de personajes como falsos supervivientes, miembros de grupos radicales tanto islamistas como ultraderechistas. Todo ello dibuja el entrono amplio en el cual se fraguó la acción criminal, el ambiente en el que se movían los terroristas, cómo fue su proceso de radicalización y se detallan los momentos que precedieron a aquella aciaga noche de noviembre.

El autor recoge cientos de testimonios que describen escenas dantescas que se clavan en la memoria con sus descripciones de cuerpos destrozados por disparos de armas de guerra, relatos espeluznantes de dolor, de pérdidas personales, pero también de vidas arruinadas en los procesos de radicalización, del paso de la marginalidad social hasta el fanatismo religioso que convierte a unos jóvenes nacidos en el corazón de Europa en unas bestias insensibles capaces de sacrificarse y matar en nombre de un supuesto ideal superior.

Esta es una lectura necesaria para entender un aspecto fundamental del mundo en el que nos movemos y que constituye uno de los mayores problemas a los que se enfrenta la Europa civilizada que tratamos de construir entre todos, como paradigma de la democracia y libertad frente al radicalismo y la sinrazón. Un asunto que merece que le dediquemos una reflexión en profundidad.

"Una experiencia única de espanto, de piedad, de proximidad, de presencia. Tardé en darme cuenta de que la sala del juicio se parece a una iglesia moderna y de que en ella se ha celebrado algo sagrado."

martes, 28 de mayo de 2024

Tutti i nostri ieri

Natalia Ginzburg es de esas autoras que nunca me defraudan; posee un universo propio en el que me resulta cómodo introducirme y dentro del cual disfruto enormemente por si peculiar manera de contar. En este caso el libro que he leído, "Tutti i nostri ieri" es además un ejemplar que compré en "Open Door",  una librería de segunda mano en el barrio romano de Trastevere, con lo que puedo afirmar que gracias a todos estos factores, esta experiencia lectora ha sido perfecta.

La novela está protagonizada por un grupo de amigos jóvenes, algunos todavía adolescentes, pertenecientes a dos familias vecinas que residen en una pequeña ciudad del norte de Italia cuyo nombre nunca se menciona, en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Por una parte conocemos la familia donde se encuentran Ippolito, el mayor, sometido a la tiranía del padre; Concettina, pendiente de sus muchos admiradores y de su aspecto físico; Anna y Giustino, ambos todavía en el colegio. El padre es un hombre irascible e incapaz o sin interés por manejar a sus cuatro hijos, pero fallecerá pronto y dejará la casa y el cuidado de sus hijos en manos de la señora María, antigua dama de compañía de la abuela. El único amigo del padre, Cenzo Rena, un viajero incansables que desde cualquier lugar del mundo les envía postales y chocolates es un miembro más de la familia.

Pronto traban amistad con los vecinos de la casa de enfrente: Emanuele, Amalia y Giuma, hermanos de edades similares a sus vecinos que, cuando fallece su padre quedan al cuidado de una madre joven e incapaz de llevar una casa, además de heredar una próspera fábrica de jabón. Ippolito y Emanuele coinciden en sus inquietudes políticas y junto con su amigo Danilo fantasean con ser revolucionarios antifascistas mientras siguen el avance de la guerra que todavía parece no amenazar Italia. Anna y Giuma todavía están en edad de jugar cuando se conocen aunque con el tiempo pasarán a una relación más profunda. Amalia y Concettina se casaran con hombres de muy distinto perfil y finalmente las vidas de todos cambiarán drásticamente cuando la guerra se convierta en una realidad y la amenaza del antisemitismo se materialice con la ocupación alemana.

Esta es una novela básicamente coral aunque, según avance la narración, la pequeña Anna irá centrando la atención del relato, aunque nunca dejaremos de atender a lo que le suceda al resto de los personajes. El ambiente en la casa, las relaciones y costumbres familiares así como el momento histórico y la manera de afrontarlo por parte de algunos de los personajes de la novela recuerdan en muchas ocasiones a la propia familia de la autora que más tarde aparecería retratada en "Lessico famigliare" aunque en esta ocasión se trate de un argumento de ficción, pero no cuesta adivinar que la autora se inspiró claramente en su propia realidad para crear esta obra.

Los personajes están muy bien tratados, son personas con sus luces y sus sombras que van buscando su lugar en el mundo según crecen y maduran; cada uno se forja su propia personalidad, atraviesan los años de guerra, forman sus propias familias pero continúan siendo estos niños que soñaban con hacer la revolución y mantiene los lazos que los unirán para toda la vida. La novela está llena de historias particulares que se entrecruzan y se mezclan con los sueños, los planes de futuro, las historias que imaginan, una mezcla de realismo y fantasía, sin dramatizar nunca ni tan siquiera los episodios más duros y que supone una mirada a la guerra desde los ojos de las personas de a pie que no hacen sino tratar de seguir adelante con sus vidas a pesar de los desastres que suceden a su alrededor.

viernes, 19 de abril de 2024

L'inverno dei leoni

Hace algo más de un año que leí la primera entrega de la Saga de los Florio, "I leoni di Sicilia", y ahora he tenido por fin la oportunidad de disfrutar de  "L'inverno dei leoni", la segunda parte con la que concluir esta breve serie con la que Stefania Auci ha triunfado en Italia y de la que se ha llegado a estrenar una serie televisiva que, ni que decir tiene, ya he empezado a ver en Disney+.

El argumento se inicia con el funeral de Vincenzo Florio cuya muerte deja a su hijo Ignazio al mando de las empresas familiares, del potente imperio que su padre, junto con su tío Ignazio engrandecieron a partir de la humilde tienda de especias que abrieron en Palermo a su llegada desde Calabria. Si bien la enormidad del negocio y la ausencia de la fuente personalidad de su padre pesan sobre el ánimo de Ignazio, pronto demostrará su capacidad para, no sólo conservar, sino engrandecer Casa Florio: del inicial negocio de venta de especias, bodegas de vino Marsala y las almadrabas donde desarrollan la técnica de envasado de atún en aceite, irá ampliando los negocios a nuevos sectores como fundiciones, fábricas de cerámica o astilleros, llegando a poseer un banco con su nombre y la mayor compañía de navegación del país.

El enlace de Ignazio con la baronesa Giovanna D'Ondes Trigona supone la unión de la nobleza antigua por sangre y títulos y la nueva clase de potentados que deben su ascenso social al trabajo duro y a la acumulación de riquezas. Durante toda su vida, Giovanna se esforzará por cumplir con su papel de nueva señora de la casa y despertar el auténtico amor por parte de su marido. Pero Ignazio sólo vive para su negocio, para sacar adelante y aumentar las empresas heredadas y llevar cada vez más alto el apellido Florio. Pero además, Ignazio conserva en la memoria un amor de juventud que le hace plantearse qué habría sido de su vida en caso de haber obedecido a su corazón en lugar de seguir el consejo de su padre de guiarse siempre por lo que dicta la razón. La familia abandonan la vieja casa de la calle del centro de Palermo para instalarse en la magnífica finca de L'Olivuzza que pronto se convierte centro de la vida social de la ciudad donde los hijos son educados como miembros de la élite europea a la que están destinados a pertenecer. Ignazio llegará a ser senador por designación real y a su muerte deja a su heredero un inmenso patrimonio industrial que este gestionará hasta que lleguen los malos tiempos, ya entrados en el siglo XX. La esposa de Ignazio Jr., donna Franca, se convertirá en la gran dama de la sociedad europea, frecuentando los ambientes más selectos, fiestas y viajes donde se relacionan con las grandes fortunas, pero también parecerá enormes sufrimientos por las constantes infidelidades de su marido.

Durante casi seiscientas páginas recorremos todo el marco histórico que nos traslada a la época del Risorgimento culminando con la unificación italiana y llegando al cambio de siglo hasta la I Guerra Mundial. Son años de enorme agitación política y social dentro de una era de avances técnicos y de anhelo de progreso para todo el país, en cuyo logro los Florio tendrán un papel fundamental. Considerados como la familia más rica de Sicilia y prácticamente de toda Italia, poseían sus propios yates de recreo así como un tren privado con el que recorrían Europa en sus vacaciones, una villa en la isla de Favignana cerca de la almadraba que tanto apreciaba Ignazio además de los palacios familiares de Palermo: el palacete dei Quattro Pizzi, L'Olivuzza y Villa Igiea.

Los Florio disfrutan de los mayores lujos y sofisticaciones posibles pero ninguna fortuna puede compensar los grandes dramas familiares y las pérdidas personales que debieron afrontar.  Asistimos a lo largo de la novela al ascenso y la decadencia de una familia que lo tuvo todo y que lo acabó perdiendo; que conoció los mejores y los peores momentos en lo personal y que vivió en directo los grandes momentos históricos de su época. Una lectura soberbia y altamente recomendable para los amantes de la novela con trasfondo histórico.

domingo, 23 de abril de 2023

Hacia la belleza

Cada vez que comienzo con una novela de David Foenkinos me siento expectante ante lo que me va a ofrecer en esta ocasión el autor, me pregunto si nuevamente va a desplegar su magia narrativa y me va a transportar a una historia y unos personajes diferentes, originales, con los que compartir emoción y sentimientos con esa manera tan suya y delicada de narrar. Y si bien mi anterior experiencia con el autor francés no llegó a colmar plenamente esas expectativas, no he dudado en volverlo a intentar con este nuevo título, "Hacia la belleza", y desde ya puedo afirmar que en esta ocasión Foenkinos lo ha vuelto a hacer.

La novela está dividida en dos partes, cada una centrada en uno de sus protagonistas, hasta que ambas historias se conecten hacia el final del libro. Iniciando el relato conocemos a Antoine Duris, un hombre que ha decidido huir, abandonarlo todo: su vida como profesor de Bellas Artes en Lyon, a su hermana y su sobrina; acaba de romper además con su pareja tras siete años de una relación que no parecía ir hacia ninguna parte y se propone iniciar una nueva vida empleado como vigilante de sala en el museo de Orsay en París.
"Un vigilante de museo no existe. Deambulamos delante de él con la mirada clavada en el siguiente cuadro. Es un trabajo extraordinario para estar solo en medio de la multitud."

La historia se nos presenta como el relato de un desamor, el final de una etapa, la necesidad de un nuevo comienzo, un cambio radical en la vida y todo ello guiado por la pasión por el arte, la pintura, en especial por Modigliani, autor en el que Antoine es experto y frente a cuyo retrato de Jeanne Hébutherne pasa las horas en su nuevo empleo. 

La segunda parte del libro se centra en el personaje de Camille, una adolescente con un don para la pintura a la que un terrible suceso que debe ocultar a su entorno la cambia radicalmente, sumiéndola a partir de entonces en un estado depresivo y de enorme infelicidad. Sólo a través de la belleza, de sus cuadros, buscará el modo de borrar los fantasmas que la persiguen, de intentar olvidar sus miedos. Aunque no es fácil conseguirlo.

"Frente a un cuadro no somos juzgados, el intercambio es puro, la obra parece entender nuestro dolor y nos consuela a través del silencio, permanece en una eternidad fija y tranquilizadora, su único objetivo es colmarnos mediante las ondas de lo bello. Las tristezas se olvidan con Botticelli, los miedos se atenúan con Rembrandt y las penas se reducen con Chagall."

Nuevamente nos encontramos con esta lectura ante una exposición de los sentimientos como sólo Foenkinos sabe hacer, planteados con simplicidad y profundidad al mismo tiempo, entrando en el corazón de sus personajes y haciéndonos participar en su mundo privado, en lo más profundo de su intimidad, sintiendo con ellos, compartiendo su dolor. Y también nos acerca a las emociones más puras, a la culpa, al sufrimiento, pero planteando una esperanza basada en el poder curativo del arte, de la belleza. Hay muchos elementos en esta novela que recuerdan a aquel otro libro del autor en el que nos contaba la vida de la pintora Charlotte Solomon, otra mujer que se refugió en el Arte para enfrentar el horror del mundo. Y Foenkinos nos hace creer en ambos casos que la salvación siempre se debe buscar en lo sublime, en lo que nos hace humanos por encima de lo material.

viernes, 31 de marzo de 2023

Momentos estelares de la Humanidad

El austríaco Stefan Zweig es uno de los autores que figuran en mi Olimpo particular de escritores favoritos, tanto en su aspecto de novelista como en el de biógrafo y en numerosas ocasiones he elogiado por aquí varias de sus obras. Pero debo reconocer que en este caso con "Momentos estelares de la humanidad", libro que figuraba en mi lista de pendientes desde hace bastante tiempo, no he tenido la suerte de disfrutar como en ocasiones anteriores y que, para mi desgracia, la novela no ha cumplido con las expectativas con las que he emprendido su lectura. Y no se trata de un problema del libro, Dios me libre de restarle mérito al gran Zweig, sino más bien de que en este caso no ha logrado conectar con mi gusto personal como lectora. 

El volumen está compuesto por catorce miniaturas históricas, según reza el subtítulo, catorce relatos de variada extensión sobre otros tantos momentos cruciales de la Historia de la Humanidad, desde la Antigua Roma hasta el siglo XX, contadas con un estilo intenso, potente, sin reparar en elogios hacia las figuras históricas que protagonizaron los hechos que se narran.

Como ya he comentado, mi impresión general sobre el libro no ha sido demasiado buena; me ha resultado excesivo tanto heroísmo, el relato exaltado de tantas historias épicas, con un estilo rico en adjetivación, abundante en metáforas y grandilocuencia que me dejaban literalmente agotada tras alguno de los capítulos. Esto no quita para que sí que haya disfrutado con algunos de los episodios como es el caso del protagonizado por Händel, donde se recrea el proceso de composición de su soberbia obra "El Mesías" o el breve episodio de la ejecución finalmente cancelada de Dostoyevsky, tal vez precisamente por esa brevedad que compensa la gran intensidad del suceso narrado y la igualmente intensa forma de contarlo. Igualmente me ha entretenido el relato del tendido de las líneas de telégrafo a través del océano Atlántico entre Inglaterra y Norteamérica.

Otras narraciones de las que se compone el libro me han resultado poco atractivas e incluso pesadas, tal vez porque relatan hechos históricos de épocas que tienen menos interés para mí o por centrarse en episodios bélicos o heroicos que no han logrado atrapar mi atención. Así la conquista de Bizancio, las peripecias de Núñez de Balboa o los exploradores a la conquista del Polo Sur no han despertado mi interés. Entiendo que esto es debido a que los gustos personales del lector siempre intervienen a la hora de valorar una lectura y los temas tratados en algunos de estos episodios no han conectado con mis gustos.

No quiero con todo esto quitarle mérito a la que es una de las obras más populares del gran Zweig, no tengo intención de venir yo aquí y ahora a tirar por tierra uno de sus libros mejor valorados; simplemente debo constatar que en esta ocasión no ha habido conexión entre el magnífico autor y mis propios gustos e intereses. Pero esto son cosas que a veces pasan, ¿Y qué le vamos a hacer?

sábado, 25 de marzo de 2023

El espejo de nuestras penas

Con "El espejo de nuestras penas" finaliza la trilogía que Pierre Lemaitre ha dedicado al periodo histórico que transcurre entre las dos guerras mundiales con París como escenario principal y que se aúnan bajo el título común de Los hijos del desastre. 

Al inicio de esta tercera parte, una nueva guerra ha estallado en Europa pero hasta el centro de París apenas llegan noticias desde el frente de batalla; la vida continúa prácticamente sin cambios. Louise Belmont es una joven maestra que se ve envuelta en un extraño incidente que amenaza con desequilibrar su frágil existencia y la lleva a descubrir los secretos que su difunta madre le ocultó durante toda su vida. A Louise ya la conocimos en la primera entrega de esta trilogía como la niña que acompañaba y entretenía al soldado Péricourt cuando éste se ocultaba de su padre junto a su camarada Maillard, tras haber sido seriamente desfigurado en la guerra. Pero esta es una historia diferente y no conectada con las anteriores.

Por otro lado conocemos al joven Gabriel, un maestro que sirve ahora en el Ejército destinado en la línea Maginot a la espera del inminente ataque alemán. De su mano asistiremos a la sonrojante actuación del ejército francés ante el imparable avance del enemigo mucho mejor entrenado y provisto que las fatuas y anticuadas fuerzas francesas. A su lado en sus desventuras se topará con el soldado Raoul Landrade, un golfo experimentado, trilero, especialista en organizar chanchullos con los que sacar beneficios a costa del Ejército, que llevará al bueno de Gabriel por el camino de la amargura. El camino de los dos camaradas que acabarán convertidos en amigos a la fuerza se cruzará con la del guardia móvil Fernand que se debate entre sus obligaciones para con el Ejército que le ordenan escoltar hacia el sur a los presos de una cárcel desalojada de París y su deseo de proteger a su mujer de los riesgos de la guerra que se aproxima imparable hacia la capital.

Y por último, la tercera línea argumental es la protagonizada por el personaje fascinante de Désiré, un embaucador profesional, rey del disfraz, del engaño y la simulación que pasa por distintos papeles a lo largo de la novela buscándose la vida a base de situarse en empleos para los que en absoluto se encuentra capacitado, pero donde logra ascender por su dominio del arte del fingimiento y su total ausencia de escrúpulos.

Con la vorágine de la guerra como fondo, Lemaitre prueba su capacidad de crear escenarios históricos habitados por numerosos personajes y lograr que todos ellos sean convincentes, bien dibujados y con una historia a sus espaldas que nunca es menor, enfrentados a un destino inesperado al que deben adaptarse aunque sea a costa de su dignidad o sus principios. Porque en esta novela no hay héroes, sólo seres humanos de verdad, con sus virtudes y sobre todo con sus defectos. En este magnífico relato coral, Lemaitre narra la huida de los parisinos de la ciudad en junio de 1940 ante la inminente llegada del ejército alemán que avanza imparable en su ocupación del país y muestra a sus compatriotas con una mirada descarnada y sin reparar en exponer sus grandes defectos nacionales: la petulancia, la soberbia y la cobardía pero también la fraternidad y la compasión. El episodio histórico es el mismo que retrató mi muy admirada Irène Némirovsky en su obra cumbre "Suite francesa". El portento narrativo de Lemaitre en esta ocasión se muestra en su máximo esplendor en esta obra que se lee con la pasión y el entusiasmo que despiertan las grandes novelas a las que, libro tras libro, el francés nos está acostumbrado a sus cada vez más fieles lectores.

miércoles, 16 de febrero de 2022

El bigote

Nunca hasta ahora había leído nada del autor francés Emmanuel Carrère a pesar de las muchas recomendaciones para hacerlo que había recibido, así que, para estrenarme con él, me he decidido por una novela breve como es esta de "El bigote" que parecía bastante asequible como punto de partida. 

El argumento se inicia con un acto bastante anodino: el protagonista decide un buen día afeitarse el bigote que lleva luciendo desde hace bastantes años y sorprender así a su pareja. Su mujer, sin embargo, no parece reparar en el cambio; de hecho, cuando le pregunta su opinión, ni siquiera recuerda que él hubiera llevado nunca bigote antes. Y a partir de aquí, se desata la locura. Algo tan simple como un mero cambio de imagen se convertirá, para su desgracia, en una auténtica pesadilla. 

¿Es posible que, igual que nunca ha existido el bigote, tampoco haya existido su vida o la vida que creía haber vivido? ¿Es todo una mentira, una broma orquestada contra él o un completo delirio? Paulatinamente pero sin freno, todo lo que hasta ese momento el protagonista creía como cierto se va difuminado y borrando, desde su propio aspecto a sus amistades, su pasado, sus recuerdos y esa vorágine termina arrasando con su razón y su cordura.

La obra es un vertiginoso tobogán en el que el lector es arrastrado junto con el protagonista hacia lo más profundo de la irracionalidad y de lo kafkiano. Un mal sueño del que no puede despertar, en el que todo su mundo se vuelve del revés y amenaza con acabar con él. Un relato que comienza siendo humorístico pero que se convierte en una angustiosa huída hacia ninguna parte. 

Me ha convencido totalmente Carrère con este estreno para que siga descubriendo su obra que, sin duda, promete grandes momentos de entretenimiento.

viernes, 19 de noviembre de 2021

1794

En esta nueva novela de Niklas Natt Och Dag titulada "1794" y que supone una continuación casi inmediata de la novela previa "1793", encontramos una trama dividida en dos partes. Arrancamos conociendo la historia de uno de sus protagonistas, Erik Tres Rosas, cuando éste se encuentra ingresado en un sanatorio recuperándose de alguna enfermedad que desconocemos pero que nos hace sospechar de su equilibrio mental. Vuelve atrás las vista a los años en los que, siendo casi un niño y como hijo de un acomodado propietario y noble sueco, se enamora de la hija de uno de los apareceros que trabajan las tierras de su padre. Éste, tratando de que el chico olvide este inapropiado amor de juventud, lo envía a la colonia de San Bartolomé en el Caribe para poner distancia entre los enamorados y de paso hacer que el joven Tres Rosas se forme en la gestión de los negocios familiares. En San Bartolomé Erik descubrirá su más oscuro secreto: Gustavia es el principal puerto de llegada de cargamentos de esclavos africanos a las tierras de América, algo que la naturaleza esencialmente bondadosa del chico le lleva a rechazar firmemente.

Pero a pesar de su carácter apacible y sensible y su buena disposición, Erik tiene una debilidad: sufre arrebatos de cólera en los que pierde el sentido de la realidad, le embarga un impulso violento durante el cual no es consciente de sus actos, lo que le traerá más de un problema.

En la segunda parte del libro nos reencontrarnos con el guardia Cardell al que ya conocimos en la anterior novela cuando se dedicaba a ayudar al abogado Winge, ahora fallecido, en sus investigaciones. En esta ocasión Cardell conoce al hermano menor de su antiguo colega, el joven Emil Winge. Ambos se ocupan de un caso que la policía ha renunciado a investigar: el de una muerte supuestamente accidental pero en la cual la madre de la víctima sospecha que hay algo que se le oculta. Al tiempo que desarrollan esta nueva investigación, Cardell continuará siguendo la pista de Anna Stina, personaje que aparecía en la anterior novela y cuya trayectoria volveremos a recuperar aunque no guarde relación alguna con el nuevo caso de asesinato.

Al igual que ocurría en 1793, los sórdidos escenarios de Estocolmo, la ciudad de los puentes, como se la denomina a lo largo del libro, siguen marcando el ambiente de la historia: la suciedad y la miseria de sus calles oscuras y pestilentes donde las ejecuciones públicas son espectáculo habitual, el enrarecido ambiente político de luchas de poder, de conspiraciones y corrupción, originan una gran inestabilidad, donde no existe seguridad ni justicia. A pesar de todo, Cardell se muestra como un personaje interesado en sacar a la luz la verdad de lo ocurrido y dar satisfacción a los deseos de una madre que exige justicia para su hija y se encontrará frente a un supuesto criminal que lucha contra sus impulsos, que desea ser un hombre honrado pero no logra superar sus debilidades.

Lo peor de está novela, tal y como ocurría con la anterior, son las escenas en las que el autor despliega toda una repertorio de prácticas de crueldad extraordinaria y, para mi gusto, excesiva, no aptas para espíritus sensibles ni estómagos delicados. Los peores impulsos del ser humano quedan retratados allí con demasiada crudeza. Al hilo de esta mirada oscura al hombre, también nos proporciona una visión absolutamente negativa del resultado de las revoluciones que recorren Europa en aquel siglo. Bajo el presunto objetivo de otorgar libertad al pueblo, salvarlo de la opresión de los reyes e igualar a todos en derechos, lo que han provocado es igualar a todos en violencia, ánimo de venganza y logran sacar a la luz los más bajos instintos, sin que haya ya un freno de autoridad que los contenga.

"No dudo que la intención de quienes se lanzaron a derribar la opresión fuera buena, pero al cabo sólo le han dado al ser humano una nueva excusa para mostrarse tal como siempre ha sido: un ser tan sujeto a las leyes de la naturaleza como los animales del bosque, entre los cuales la violencia reina sin restricción alguna y el fuerte dispone de la vida del débil a su antojo. Mirad lo que está ocurriendo en París: hay verdugos por doquier. ¿Dónde están ahora los enciclopedistas?"

viernes, 12 de noviembre de 2021

Los fuegos de otoño

No voy a repetir en esta reseña los muchos halagos que ya expresado con anterioridad hacia Irène Nemirovsky. Si alguien quiere comprobar lo mucho que la admiro no tiene más que revisar las anteriores entradas de este blog dedicados a libros de la gran escritora ucraniana. Los protagonistas de "Los fuegos de otoño", novela en gran parte coral, constituyen una variada e interesante colección de personajes, todos ellos franceses de viejo cuño, viejos conocidos de antes de la guerra, familiares, amigos y vecinos, a los que veremos evolucionar a lo largo de una serie de años, atravesar dos guerras y adaptarse con más o menos éxito a un mundo cambiante. La galería de personajes incluye a una joven de rígidos principios morales, un avispado trepa, un joven ambicioso que no se siente valorado como debiera, una madre orgullosa, una esposa que participa del éxito del marido y disfruta de su nueva condición social... Cada uno de ellos refleja un tipo de personalidad y de actitud ante la vida; están por un lado los que se aferran a las antiguas costumbres y principios y por otra los que consideran que el nuevo mundo surgido tras la guerra requiere de nuevas normas éticas y morales, así como un sistema de organización social diferente basado en el mérito y el esfuerzo acabando con la prevalencia del antiguo abolengo y la estratificación por clases. Destaca entre todos la figura de Thérèse, la joven viuda que trata de resistirse a la marea creciente e inevitable de los nuevos modos, de conservar su honestidad, permanecer fiel a sus principios, no verse arrastrada por la fuerza de los nuevos aires que soplan a su alrededor en la efervescente ciudad  de París y por todo el país. 

La magistralidad de la autora vuelve a brillar en esta novela. El suyo es un retrato impecable, puntillista e implacable de la burguesía francesa de la primera mitad del siglo XX. Así retrata con certeza a aquellos hombres que vuelven de la guerra, que han visto tantos horrores que los civiles que quedaban en la retaguardia ni imaginan, lo que les ha endurecido el corazón y cambiado los principios. Ya no priman los mismos valores que regían la sociedad anteriormente. El paso por la guerra ha transformado a los soldados, a las jóvenes generaciones pero también al resto de los ciudadanos. De la inocencia, el heroismo, el espíritu de sacrificio y el patriotismo imperantes previamente se ha pasado a la desilusión, el desencanto, el cinismo, el hedonismo y el deseo de disfrutar del momento que lo invade todo al descubrir que nada de aquello en lo que se creía sirvió para nada, que la lucha por el bien de toda la nación y el futuro comú ha perdido todo su sentido; sólo el egoísmo es útil para triunfar.

"Era un mundo cínico que se vanagloriaba del fango del que había salido. Era la época en que, cuando se le preguntaba a un nuevo rico cómo había ganado «todo ese dinero», el susodicho respondía sonriendo: «¡Pues en la guerra, como todo el mundo!»"

Es asombroso el modo en el que la Nemirovsky fue capaz de captar perfectamente el espíritu de los tiempos en los que vivió, cómo radiografió a sus compatriotas y entendió el declive moral que caracterizaba la sociedad de su siglo y que la llevó a destrozarse, no una, sino dos veces consecutivas en pocos años en las dos grandes guerras que arrasaron el continente y a dejarse llevar por la irracionalidad de los nacionalismos y fanatismos que le terminarían costando la vida a la propia autora. 

sábado, 30 de octubre de 2021

Un domingo en Ville D´Avray

En "Un domingo en Ville D'Avray" nos encontramos con un relato intimista de la mano de Dominique Barbéris, autora que ha visto cómo esta pequeña novela entraba en la final de los premios Goncourt y Femina.

Las protagonistas son dos hermanas; una de ellas, la más joven, vive en Paris rodeada de un ambiente intelectual y culto mientras que la otra reside en Ville D'Avray, una tranquila localidad del extrarradio, un lugar más bien aburrido y donde los días transcurren cargados de la monotonía y la seguridad que caracteriza la vida cotidiana de las clases medias. Entre las confidencias compartidas por las hermanas aquel domingo surge la inesperada confesión de la mayor sobre una relación clandestina que mantuvo con un extraño hombre, encuentros amparados por las tardes cortas del invierno, citas en cafés o paseos por los parques. Aquel era un hombre del que no sabe nada, un extranjero, un extraño. El deseo de escapar de su rutina y de su existencia anodina es lo único que la motivaba para seguir adelante con esa extraña relación.

La novela es muy breve pero condensa en sus pocas páginas el retrato de las dos hermanas, su pasado común y sus diferentes caracteres. Se inicia describiendo con precisión los sentimientos que inspiran los domingos, la melancolía de la infancia, de aquellos domingos de entonces, mientras que se desliza hacia el presente, al tedio que domina las vidas de los ordenados barrios residenciales donde la paz que prometen se convierte en atonía vital y falta de emoción. La autora penetra con delicadeza en las relaciones fraternales, en el cariño y la complicidad de la infancia que, con el paso del tiempo se va plagando de secretos y silencios. Una mirada actual a la familia, el matrimonio y las relaciones humanas, con sus complejidades y sus problemas atemporales.

"Los domingo, algunas cosas se te viene más a la memoria, ¿no te parece?

Los domingos, una piensa en la vida."