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viernes, 21 de febrero de 2025

Y eso fue lo que pasó

No hay una obra de Natalia Ginzburg que no sea relevante y así sucede con esta novela breve,  "Y eso fue lo que pasó", que, a pesar de su poca extensión, es capaz de transmitir toda una variedad y complejidad de emociones y retratar en profundidad una vida completa sin necesidad de extenderse durante cientos de páginas.

El relato arranca con la confesión de la narradora de haber matado a su marido con un tiro entre los ojos. A partir de ahí, la protagonista va rememorando lo que fue su vida con él, mientras se decide a entregarse a la policía. Esta protagonista fue en su juventud una sencilla maestra que fantasea con escapar de su realidad triste y sin color gracias a un esposo ideal con el que sueña despierta igual que idealiza el concepto del matrimonio en sí y la felicidad conyugal. Así y todo, se terminará casando con el primero que la invita a pasear, a pesar de que él nunca le llegue a decir que la quiere y sí que le confiesa que ama a otra mujer cuyo amor es imposible. Pronto descubrirá que el matrimonio no es el mejo para dejar de tener una vida vacía y solitaria.

La narradora nos habla con su propia voz y nos transmite sus ilusiones, inseguridades, miedos y esperanzas; expone con crudeza su infeliz matrimonio, la distante y fría relación con sus padres, su ineptitud como madre y la tóxica relación con su única amiga.

Nos encontramos ahí con una historia intensa contada la habitual maestría narrativa de la Ginzburg que nos ofrece aquí un relato triste, sombrío y trágico. No es una historia de grandes pasiones ni personajes heroicos sino de personas normales, bastante patéticas por lo general, con vidas insignificantes, con sus pequeñas miserias y grandes defectos, que sufren y desean ser felices sin llegar nunca a lograrlo. Toda una historia de desencanto y fracaso vital.

"A una muchacha le produce tanto placer pensar que un hombre se ha enamorado de ella que aunque no esté enamorada es un poco como si lo estuviera y se pone más guapa y le brillan los ojos y se le vuelve el paso más ligero y también la voz se le vuelve más ligera y más dulce. (...)

Cuando una muchacha está demasiado sola y lleva una vida demasiado monótona y agotadora, cuando se ve con poco dinero en el bolso y los guantes viejos, se le va la imaginación a diario detrás de tantas cosas que al final se encuentra indefensa frente a todos los errores y trampas que pone la fantasía."

lunes, 4 de noviembre de 2024

Antón Chéjov

La autora italiana Natalia Ginzburg, además de su producción  literaria, también tuvo tiempo para escribir esta breve pero intensa y bien documentada biografía del escritor ruso "Antón Chéjov" en la que realiza un retrato del autor desde su infancia llena de apuros económicos y dureza a causa del mal carácter y la estricta educación recibida por parte de su padre. Nos cuenta el traslado de la familia a Moscú, sus años de estudiante de Medicina en los que, con diecinueve años ya se convierte en cabeza de familia. Ya en estos tempranos años compone sus primeros relatos que sólo pretenden ser una forma fácil de obtener ingresos mediante su publicación en revistas literarias. Las estrecheces económicas le acompañarán a lo largo de su vida, incluso cuando ya ejerce como médico y aunque en los primeros años considera que el oficio de escritor es algo temporal y tiene intención de abandonarlo para dedicarse sólo a su profesión, sabemos que nunca lo haría. Se nos cuentan sus numerosos cambios de domicilio acompañado siempre de su amplia familia, de su madre de la que nunca se separaría y de su hermana María con la que mantuvo una estrecha relación ya que ella incluso renunció a casarse en varias ocasiones por quedarse con su hermano y cuidarlo siempre.

Chéjov con su madre, su hermana María y su esposa Olga
Chéjov con su madre, su hermana
María y su esposa Olga
Se hace también en esta biografía un repaso por su amplia creación literaria, sus cuentos y obras teatrales donde retrata la sociedad que le rodeaba; nos presentan igualmente sus temas recurrentes y sus fuentes de inspiración. Siguiendo el hilo de su abundante correspondencia conoceremos su relación con familiares y amigos, con editores y otros autores, su amistad con Gorki o Tolstói, con el director teatral Stanislavsky, sus frecuentes viajes entre Moscú, sus casas en Mélijovo o Yalta y diversos lugares de Europa, así como su relación amorosa con la actriz Olga Knipper que acabaría en matrimonio y su larga enfermedad que terminó con su vida en julio de 1904 dejando atrás una prolífica y exitosa obra y una fama de autor admirado y reconocido por sus compatriotas y por los lectores de todo el mundo.

martes, 28 de mayo de 2024

Tutti i nostri ieri

Natalia Ginzburg es de esas autoras que nunca me defraudan; posee un universo propio en el que me resulta cómodo introducirme y dentro del cual disfruto enormemente por si peculiar manera de contar. En este caso el libro que he leído, "Tutti i nostri ieri" es además un ejemplar que compré en "Open Door",  una librería de segunda mano en el barrio romano de Trastevere, con lo que puedo afirmar que gracias a todos estos factores, esta experiencia lectora ha sido perfecta.

La novela está protagonizada por un grupo de amigos jóvenes, algunos todavía adolescentes, pertenecientes a dos familias vecinas que residen en una pequeña ciudad del norte de Italia cuyo nombre nunca se menciona, en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Por una parte conocemos la familia donde se encuentran Ippolito, el mayor, sometido a la tiranía del padre; Concettina, pendiente de sus muchos admiradores y de su aspecto físico; Anna y Giustino, ambos todavía en el colegio. El padre es un hombre irascible e incapaz o sin interés por manejar a sus cuatro hijos, pero fallecerá pronto y dejará la casa y el cuidado de sus hijos en manos de la señora María, antigua dama de compañía de la abuela. El único amigo del padre, Cenzo Rena, un viajero incansables que desde cualquier lugar del mundo les envía postales y chocolates es un miembro más de la familia.

Pronto traban amistad con los vecinos de la casa de enfrente: Emanuele, Amalia y Giuma, hermanos de edades similares a sus vecinos que, cuando fallece su padre quedan al cuidado de una madre joven e incapaz de llevar una casa, además de heredar una próspera fábrica de jabón. Ippolito y Emanuele coinciden en sus inquietudes políticas y junto con su amigo Danilo fantasean con ser revolucionarios antifascistas mientras siguen el avance de la guerra que todavía parece no amenazar Italia. Anna y Giuma todavía están en edad de jugar cuando se conocen aunque con el tiempo pasarán a una relación más profunda. Amalia y Concettina se casaran con hombres de muy distinto perfil y finalmente las vidas de todos cambiarán drásticamente cuando la guerra se convierta en una realidad y la amenaza del antisemitismo se materialice con la ocupación alemana.

Esta es una novela básicamente coral aunque, según avance la narración, la pequeña Anna irá centrando la atención del relato, aunque nunca dejaremos de atender a lo que le suceda al resto de los personajes. El ambiente en la casa, las relaciones y costumbres familiares así como el momento histórico y la manera de afrontarlo por parte de algunos de los personajes de la novela recuerdan en muchas ocasiones a la propia familia de la autora que más tarde aparecería retratada en "Lessico famigliare" aunque en esta ocasión se trate de un argumento de ficción, pero no cuesta adivinar que la autora se inspiró claramente en su propia realidad para crear esta obra.

Los personajes están muy bien tratados, son personas con sus luces y sus sombras que van buscando su lugar en el mundo según crecen y maduran; cada uno se forja su propia personalidad, atraviesan los años de guerra, forman sus propias familias pero continúan siendo estos niños que soñaban con hacer la revolución y mantiene los lazos que los unirán para toda la vida. La novela está llena de historias particulares que se entrecruzan y se mezclan con los sueños, los planes de futuro, las historias que imaginan, una mezcla de realismo y fantasía, sin dramatizar nunca ni tan siquiera los episodios más duros y que supone una mirada a la guerra desde los ojos de las personas de a pie que no hacen sino tratar de seguir adelante con sus vidas a pesar de los desastres que suceden a su alrededor.

domingo, 28 de mayo de 2023

Lessico famigliare (Relectura)

Había leído "Lessico famigliare", de la italiana Natalia Ginzburg hace más de quince años, en la eleva en que todavía estudiaba italiano y aunque guardaba muy buen recuerdo de su lectura creo que en aquella ocasión estaba demasiado centrada en la parte formal de la lectura, en descubrir nuevo vocabulario, expresiones, en asimilar  estructuras gramaticales y tiempos verbales que no me ha costado volver a disfrutar esta nueva relectura como si fuera otra primera vez, asombrarme con los personajes, descubrimos nuevamente, disfrutar con sus relaciones familiares tan intensas y entrañables, divertidas y que en el fondo tanto se parecen a muchas otras familias, con sus bromas particulares, sus frases hechas, sus referencias, sus expresiones que sólo a los que se han criado juntos les resultan divertidas o les evocan el tiempo pasado en el que se originaron.

La novela se basa en la vida real de la familia Levi de la que Natalia es la menor de cinco hermanos. Encabeza la familia un padre bastante peculiar: un hombre de ciencia, de carácter endiablado que crea y repite constantemente expresiones o epítetos para describir o criticar el comportamiento de sus hijos o de su esposa, para calificar a conocidos y otros familiares. Permanentemente indignado ante el resto del mundo, el padre trata de imponer sus opiniones y sus hábitos, como el subir montañas durante las vacaciones o la ducha fría diaria, mientras que la madre, con su carácter alegre y despreocupado, lo mismo que los hijos, se escabullen sin reparo de sus pretensiones, haciendo su propia vida, burlándose de sus frases hechas y sus constantes protestas. La casa familiar es un lugar lleno de actividad y gente que va y que viene, amigos, visitas constantes y donde siempre hay un recuerdo para los ya fallecidos; es un lugar lleno de discusiones y conversaciones, de bromas y peleas, de cambios de humor y de una convivencia que no siempre es fácil entre personas con caracteres y convicciones fuertes.

Son los años de Mussolini y las leyes raciales contra los judíos y tanto el padre como los hermanos mayores son antifascistas convencidos; por la casa pasan amigos que se ocultan de las autoridades antes de escapar del país, además de verdaderos conspiradores contra el gobierno. A los propios hermanos su oposición directa al fascismo les costará entrar en prisión o tener que salir de Italia para evitar detenciones. Pero lo que cuenta la narradora no se refiere a los hechos históricos en los que se mueven, la Historia avanza pero el relato se reduce a lo doméstico, ella habla de cuestiones íntimas, de lo privado, de los gustos literarios o sus posicionamiento políticos, de aquello que le ocurre a los miembros de su familia y a través de estas historias privadas podemos adivinar lo que está sucediendo en el país y en el resto de Europa. En el relato aparecen figuras públicas conocidas de la política y el mundo de la Literatura en Italia de aquellos años, pero el interés por estas se basa en su relación personal con la autora y su familia; no están ahí por su importancia histórica sino por pertenecer a su círculo más cercano de amistades o relaciones.

Pasan los años, llegará la guerra y finalizará, los hijos y la propia narradora crecen, se convierten en adultos, se alejan de casa, contraen matrimonio, crean sus propias familias, su vida continúa, pero la conexión que un día les unió cuando vivían bajo el mismo techo permanece; siguen compartiendo ese léxico familiar creado a lo largo de los años y que es el lazo que les une, los recuerdos en común y la forma de contarlos los distingue del resto del mundo, de lo que se encuentra más allá de su círculo familiar. 

Este es indudablemente uno de los más entrañables y formidables relatos que he disfrutado nunca en torno a una familia, a la forma en que sus miembros de desarrollan en su seno, cómo les marca en la vida la familia en la que nacen y en la que crecen, los orígenes, la educación recibida, los pericos comunes y los enfrentamientos internos y los vínculos que los unen para siempre.