viernes, 10 de julio de 2020

Marina

Este pasado mes de junio falleció el gran novelista Carlos Ruiz Zafón, autor, entre otras, de una de las novelas españolas más leídas y traducidas de las últimas décadas, "La sombra del viento", lectura imprescindible para todos los amantes de la buena literatura. Esta triste circunstancia me impulsó a revisar la obra del autor y me decidió a leer esta de "Marina", una de sus primeras publicaciones y, en palabras del propio escritor, una de sus novelas favoritas. De ella está extraída una cita que he encontrado reproducida numerosas veces y que refleja fielmente los caminos por los que transitaba Ruiz Zafón a la hora de plasmar al papel sus fantasías convertidas en historias:
"A veces, las cosas más reales sólo suceden en la imaginación (...) Sólo recordamos lo que nunca sucedió"
El relato del libro se nos presenta en forma de memorias de su protagonista, Óscar Drai, que revive los días transcurridos al lado de Marina Blau, su primer amor de adolescencia; una relación breve pero que, debido a los asombrosos acontecimientos que la rodearon, dejó un inolvidable recuerdo en Óscar, perdurable aún después de los muchos años transcurridos.

La acción se desarrolla a principios de los años 80, si bien el estilo y la ambientación general nos transporta a otros tiempos, empezando por casa algo sinestra donde residen Marina y su padre, Germán, y que muy bien podría aparecer en cualquier novela gótica, con su puerta de reja oxidada, su asalvajado jardín habitado por un gato de ojos amarillos y su fuente cubierta de musgo; sin suministro eléctrico ni nada que indique que se encuentran en el siglo XX, padre e hija viven a la luz de las velas y de los recuerdos gloriosos de tiempos pasados llenos de felicidad.

Al igual que el caserón de los Blau, la Barcelona que nos muestra Zafón es un escenario absolutamente mágico; desde el barrio de Sarriá con sus caserones abandonados, el ambiente decadente de sus jardines asilvestrados o el internado donde reside Óscar, lleno de oscuros pasillos, o su cementerio de ambiente tenebroso hasta las calles del Raval, el barrio Gótico o Las Ramblas, todos se convierten en inquietantes escenarios velados por la espesa niebla o una lluvia incesante, plagados de sombríos rincones donde se ocultan terribles criaturas y secretos.

La  historia familiar del pintor Germán Blau, padre de Marina, con su pasado luminoso vinculado a la rica burguesía barcelonesa es una de tantas biografías que se nos cuentan en la novela, retratos de personajes que rondaron la ciudad hace mucho tiempo, enredados en historias de amor, aventuras empresariales trufadas de envidias, celos y venganzas, divas de la ópera caídas en desgracia, grandes genios despreciados y fortunas que se crean y desaparecen en una sola generación.

Óscar y Marina se verán envueltos involuntariamente en la aventura de perseguir los rastros de algunos de los protagonistas de aquellas historias ocurridas hace más de treinta años en la Barcelona de los años 40 y 50. Enredados en la narración aparecen numerosos elementos que pueden ser considerados como de pura fantasía como la presencia que en forma de sombra monstruosa persigue y aterroriza a la pareja protagonista y trata de entorpecer sus pesquisas o la misteriosa mujer de negro que, como recién salida de una novela decimonónica, con sus velos y su coche de caballos, visita en secreto una tumba sin nombre y guía a los jóvenes tras las pistas adecuadas.

Realmente, esta novela es un gran ejemplo de la capacidad de su autor de crear un mundo propio dentro de su amada Barcelona, con una enorme maestría y un estilo propio para generar imágenes evocadoras acompañadas de una gran riqueza de lenguaje donde cada frase refleja un trabajo de composición reseñable, combinado todo ello con esa peculiar mezcla de realidad y fantasía que dota de una personalidad inconfundible a sus libros, ese gran legado que nos ha dejado este escritor excepcional tan tempranamente fallecido.
"Marina le escuchaba, riéndose de sus ocurrencias y sosteniendo la conversación con hilos invisibles de hechicera. Yo iba callado, la frente pegada a la ventana y el alma en el fondo del bolsillo."

viernes, 3 de julio de 2020

Loba negra

Regresa para nuestro disfrute Juan Gómez-Jurado con otra historia protagonizada por la infalible y algo desequilibrada Antonia Scott y su leal escudero, el siempre ingenioso Jon Gutiérrez, un vasco grande y rubicundo que sigue sin estar gordo. En "Loba negra" la pareja se enfrentará con un nuevo caso al que son asignados desde la organización Reina Roja, un grupo supranacional paralelo a las policias oficiales que no siempre transitan por el lado autorizado de la ley ni cumpliendo estrictamente con todos los protocolos legales para ocuparse de asuntos de especial relevancia y complejidad. Convocados nuevamente por Mentor, su enlace con la organización, les envían hasta Marbella para ocuparse de la búsqueda de una mujer, Lola Moreno, que ha escapado por los pelos de un tiroteo ocurrido en un centro comercial tras el que se encuentra la mafia rusa, para la cual trabajaba el marido de la mujer que pronto aparecerá asesinado en su lujosa mansión marbellí. La mujer desaparecida corre gran peligro ya que se encuentra embarazada, es diabética y tiene tras ella tanto a la  policías como a los mafiosos y ahora también a  Jon y Antonia, que tratan, como todos, de dar con ella, aunque cada uno por distintos motivos y con diferentes intenciones.

El argumento de esta nueva entrega nos adentra en el complejo mundo de los negocios más turbios manejados por redes internacionales de empresas poco transparentes que nacen y crecen en paraisos fiscales, enredadas en complejos embrollos financieros bastante complicados de rastrear y desenredar y que se organizan en una rígida jerarquía de poder, actúan bajo normas estrictas de cumplimiento de obligaciones y acatamiento de órdenes y no dudan en el caso de tener que acabar con los competidores o con los traidores de forma violenta y radical. Entre toda esa complejidad deberán bucear Antonia y Jon para dar con el paradero de Lola y aclarar su verdadero papel en los manejos de su difunto marido.

Un nuevo personaje hará su aparición en esta ocasión: una misteriosa mujer que se oculta tras el nombre de Loba Negra, curtida en mil batallas y entrenada como una auténtica máquina de matar que también acudirá a la caza de Lola Moreno y que, a pesar de ostentar el honor de dar título a esta novela, no me ha parecido que como personaje tenga la fuerza ni la entidad suficientes como para destronar a Antonia Scott de su posición de gran estrella rutilante de esta serie policíaca.

Una de las bazas a favor de esta entrega es, nuevamente, el estilo en el que nos cuenta Gómez-Jurado los hechos que podrían resultar excesivamente dramáticos o tremendos, incluyendo crímenes, corrupción policial o violencia extrema, pero que, gracias al permanente tono sarcástico y divertido del buenazo de Jon, contrastando con el autismo emocional y social de Antonia, unido a sus fascinantes dotes deductivas y su inteligencia deslumbrante, al uso constante de letras de canciones entremezcladas en la narración y al humor sutil e inteligente que sustenta todo el relato, hacen que la lectura se disfrute enormemente y la novela no sea tan dura de leer como podría parecer a priori y que, por otra parte, ambos protagonistas sigan ganado puntos para convertirse en una de mis parejas de investigadores policiales favoritas.

viernes, 26 de junio de 2020

El olvido que seremos

"El olvido que seremos" es uno de esos libros sobre los que todo el mundo habla últimamente como una lectura imprescindible y ciertamente creo que es importante leer esta biografía en la que Héctor Abad Faciolince recrea la vida y la muerte de su padre, el doctor Héctor Abad, un hombre eminentemente bueno, generoso y comprometido, gran ejemplo y guía de conducta para los que le rodeaban, familiares, amigos y alumnos, hombre dotado de una gran conciencia social, involucrado en la resolución de algunos de los grandes problemas de su país, Colombia, situado siempre del lado de los menos favorecidos y consciente de la importancia de la educación en la consecución de la justicia social. El doctor Abad compaginaba el empleo como profesor universitario con un activo trabajo en programas de ayuda en barrios marginados de su ciudad que tratan de implantar mejoras fundamentales en las condiciones de salud, higiene y alimentación de los niños y familias desfavorecidas. Sin pretender entrar directamente en política, sí que trata de trabajar activamente por el progreso de su país.

El pequeño Héctor se cría en la ciudad de Medellín como el único hijo varón en una familia de cinco hermanas que hacían de algún modo de cinco madrecitas junto a la madre real, todas ellas mujeres poderosas, habladoras y protectoras y que permanecerán muy unidas a lo largo de los años "como planetas girando alrededor de una estrella con demasiada fuerza de atracción". En aquella casa las mujeres eran las fuertes y pragmáticas mientras que los hombres, tanto el padre como el hijo, se reservan el papel de los idealistas, a los que hay que proteger.
"El niño, yo, amaba al señor, su padre, sobre todas las cosas. Lo amaba más que a Dios. Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá, y escogí a mi papá."
Los recuerdos del autor retratan una infancia llena de amor, "la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres", de ese padre que sostenía que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo. Todo el texto constituye una declaración de amor hacia la figura paterna ensalzando los recuerdos y enseñanzas que alimentaron su alma y que le convirtieron en el hombre y el escritor que hoy es.
"Creo que el único motivo por el que he sido capaz de seguir escribiendo todos estos años, y de entregar mis escritos a la imprenta, es porque sé que mi papá hubiera gozado más que nadie al leer todas estas páginas mías que no alcanzó a leer. Que no leerá nunca. Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que he escrito lo he escrito para alguien que no puede leerme, y este mismo libro no es otra cosa que la carta a una sombra."
Precisamente será el interés del doctor por el bienestar de los pobres, su creencia en la igualdad de derechos, sus denuncias de desapariciones, de los continuos atentados contra los derechos humanos que se dan en el país, los que le granjean muchos y variados enemigos; desde la Iglesia que le tilda de comunista, cuando realmente era un liberal en muchos aspectos, admirador de la figura de Cristo (aunque ateo convencido) trata de poner en prácticas las enseñanzas del amor fraternal y la misericordia, rechazando cualquier tipo de sistema dictatorial que limite la libertad individual. Según sus propias palabras, se definía como "cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política". Pero tampoco congeniará con los izquierdistas que lo considerarán aburguesado y tibio en sus posturas. Sus enemistades provocan el descrédito profesional del doctor, un enfrentamiento constante dentro del gremio médico que pone en riesgo su puesto en la universidad, aunque también existirán aquellos que le apoyen sin fisuras durante toda la vida. El doctor Abad acabará siendo tiroteado en la calle, víctima de la extrema violencia que se apoderó de Colombia en los años 80 y posteriores. "Hay miles y miles de padres asesinados en este país tan fértil para la muerte."

Por las páginas del libro desfilan retratados abundantes miembros de la sociedad colombiana de la infancia y juventud del autor, desde obispos a ministros, desde vecinas, costureras o estudiantes a familiares, escritores y amigos, todos los que se mueven en torno a los Abad Faciolince, la famila unida y dichosa en cuyo seno el autor disfrutó de una infancia eminentemente feliz hasta que acaece el drama de la muerte de su hermana Marta y que algunos años más tarde volvería a recibir el golpe definitivo con el asesinato del padre.

Dejando de lado cualquier valoración o juicio sobre ideologías o creencias, mostrando las virtudes del padre junto a sus defectos y debilidades, la obra resulta tremendamente emotiva como homenaje de inmensa admiración del hijo a su padre, a aquel hombre que  permaneció siempre fiel a todo lo que consideraba justo y que trató de guiar a su hijos por el  camino de la verdad y de la defensa a ultranza de la justicia, aún a riesgo de perder la propia vida en ese empeño.

martes, 16 de junio de 2020

Asesinato en el laberinto

"Asesinato en el laberinto" es una novela de detectives al más puro estilo clásico británico obra de J.J. Connington que sitúa su acción en la fabulosa finca Whistlefield dotada de amplios terrenos, jardines, pistas deportivas, bosquecillo y un magnífico laberinto que se convertirá en el escenario de un doble crimen: el asesinato del propietario Roger Shandon, empresario envuelto en turbios negocios y de su hermano gemelo, Neville, agresivo abogado ocupado en el momento presente en la acusación de un complicado caso judicial.

Los probables sospechosos del doble crimen constituye un variado plantel de personajes: el tercer hermano Shandon superviviente, un par de sobrinos, algunos jóvenes invitados en la casa y el secretario personal de Roger Shandon. Sir Clinton Driffield, jefe de la policía local, emprende la investigación del caso ayudándose, a modo de Escudero (y así lo llama), por Wendover, otro caballero residente en la zona que le sirve de una especie de Doctor Watson con el que debatir y exponer diversas suposiciones y teorías sobre el caso. Las pesquisas transitan por los cauces tradicionales que comienzan inspeccionando el lugar de los hechos, continúan con los interrogatorios a los sospechosos con el objeto de sacar a la luz los posibles motivos para desear las muertes ocurridas, desde rencores familiares, a envidias, deudas del pasado, cada personaje puede ocultar un motivo para matar. Además de los alojados en la casa, descubrimos a otros sospechosos como son un vecino enemistado con los Shanon, un antiguo socio estafado por Roger, el acusado en el juicio en el que trabajaba Neville, diversas opciones que deben ser investigadas por Sir Clinton, que resultará no ser tan torpe o despistado como aparenta

Este tipo de historias detectivescas al viejo estilo me encantan, lo confieso, con un procedimiento de investigación en la que que no se considera la posibilidad de poner en práctica técnicas científicas ni rastreo de dispositivos electrónicos o cámaras de seguridad ni procedimientos mucho más avanzados que el cotejo de huellas, de unas pisadas en el jardín o el cálculo del tiempo que le lleva a un sospechoso llegar andando de un punto A hasta un punto B. Disfruto con estos casos que siempre  se resuelven gracias al ingenio y la capacidad deductiva de los detectives que indagan en los aspectos psicológicos y morales de los sospechosos, en los que los motivos tras los crímenes se basan en sentimientos básicos como el odio, la envidia o el miedo; se mata por celos o por recibir una herencia o vengar una afrenta y no aparecen ni por asomo psicópatas ni serial killers. Una buena novela a la antigua de las de toda la vida que seguro que hará las delicias de muchos lectores, ¡claro que sí!

miércoles, 10 de junio de 2020

Invierno en Viena

La escritora alemana. Petra Hartlieb que triunfó hace unos años con su estupendo relato autobiográfico "Mi maravillosa librería" en el que nos relataba con mucho humor las desventuras de sus inicios como librera, regresa al panorama editorial con esta novela de inspiración clásica, "Invierno en Viena", en la que, sin abandonar su amada ciudad de adopción, la autora nos transporta en esta ocasión a la Viena de principios del siglo XX, a una ciudad bellísima incluso bajo la nieve implacable y sobre todo una ciudad llena de cultura: de librerías y teatros, con una animada vida social y comercial que atrae a muchas personas que, como nuestra protagonista, la joven Marie, llegan a la ciudad desde pequeñas poblaciones rurales tratando de encontrar una colocación con la que ganarse la vida. Marie ha trabajado desde bien niña, primero ayudando a su familia y pronto, tras abandonar la escuela, en una granja y también como criada. Pero por suerte para ella logra colocarse de niñera en casa del doctor Arthur Schnitzler, afamado dramaturgo que confía en su capacidad y donde pronto logrará hacerse con el cariño de los niños a los que ciuda y con la confianza del doctor, lo que le permite confiar en que podrá conservar su puesto y seguir disfrutando del confort y la seguridad que le proporciona su nuevo trabajo. Incluso tendrá la fortuna de descubrir el amor de la mano del joven ayudante de la librería que frecuenta su patrón.

Esta es una historia breve y sencilla, sin grandes dramas ni sobresaltos argumentales, protagonizada por personajes mayoritariamente positivos y cuya narración transcurre de manera casi lineal, a excepción de los breves momentos en que los recuerdos nos trasladan a la infancia de Marie y a los días menos afortunados de su pasado que parecen quedar muy lejos ya. Los escenarios actuales donde se mueve la joven son, sin duda, mucho más acogedores que los que conoció en el pasado: desde la residencia de los Schnitzler a la librería o las hermosas calles y jardines de la ciudad, la novela, al igual que la nueva vida de Marie, transcurre con placidez en un ambiente nevado y casi mágico que nos acerca al día de Navidad como si nos encontráramos inmersos en un cuento clásico. Una pequeña novela, por tanto, llena de encanto y optimismo que tal vez no figure entre las lecturas más memorables del año pero que sin duda he disfrutado enormemente.

jueves, 4 de junio de 2020

El vestido

Vengo notando que en los últimos meses tanto mis lecturas como algunas series televisivas me llevan con insistencia hasta la Inglaterra de la primera mitad del siglo XX, al periodo de enteguerras o a la II Guerra Mundial y los años inmediatamente posteriores a ésta; desde los Cazalets a la serie "The crown" pasando por "Las mujeres de Winchester", sin olvidar mi siempre adorada "Downton Abbey", esta es una época de la Historia que vengo revisitando con insistencia y que siempre me resulta tremendamente interesante, como igualmente inspiradora parece resultar para tantos creadores, autores o guionistas. En esta ocasión es Jennifer Robson la que en su novela "El vestido" recrea el Londres de postguerra de la mano de dos protagonistas femeninas, dos mujeres solas que luchan por subsistir en circunstancias de gran dificultad como fue el invierno de 1947, recién finalizada la Guerra, el más frío que se recuerda en décadas, lo que se une al racionamiento por la escasez de carbón o alimentos y la tristeza por las pérdidas humanas sufridas. Pero ambas protagonistas, cada una a su manera, pelearán cada día por salir adelante frente a la adversidad.
"Ella se obligó a sonreír. 
—Ambos hemos sobrevivido a la guerra, ¿verdad? Y la primavera llegará muy pronto. 
—Ojalá tenga usted razón —dijo él, y pensarlo, o tal vez el recuerdo de primaveras pasadas, también lo hizo sonreír—. No nos vendría mal un poco de sol a todos."
Las dos mujeres han recorrido distintas y arduas trayectorias vitales, cada una ha vivido la guerra desde países distintos pero con similar sufrimiento, en cualquier caso; Ann Hughes es una de tantas jóvenes londinenses que tienen que buscar un empleo para mantenerse tras quedar desamparadas después de la guerra, firmemente convencida de la importancia de conservar su autonomía personal por medio de su trabajo. Miriam Dassin es una chica judía llegada desde Francia tras haber sido liberada de un campo de concentración y haber perdido a su familia a manos de los nazis. Intenta forjarse una nueva vida ayudándose de su experiencia como bordadora en algunos de los más prestigiosos talleres de bordado de París. Ambas coincidirán en el taller del modisto Norman Hartnell y participarán en la confección del vestido que lucirá la princesa Isabel para su boda con Felipe Mountbatten, un enlace que significa la continuidad de la monarquía, promesa de esperanza para la nación y causa de alegría colectiva para la población británica.

La tercera protagonista de la novela es Heather, la nieta de Anne que desde Toronto y en el tiempo actual reconstruirá las vidas de aquellas otras mujeres que setenta años antes tuvieron la oportunidad de dar forma a un sueño, de crear algo que haría soñar a miles de mujeres de Inglaterra y el resto del mundo al vestir de novia a la heredera al trono en unos momentos tan difíciles para todos.

La novela se lee ágilmente, gracias a sus capítulos breves, una manera sencilla de narrar y que combina las experiencias vitales de sus protagonistas con una buena ambientación temporal que te traslada con facilidad al escenario de posguerra, al esmerado trabajo de las artesanas dedicadas a los más delicados bordados y a una generación de mujeres que aprendieron a trabajar y ganarse la vida por sus propios medios y que triunfaron en la tarea.

Destaco la oportunidad que me ha brindado esta novela de descubrir, aunque sólo sea de manera muy somera, a un personaje tan interesante como fue Catherine Dior, hermana pequeña del gran diseñador, heroína de la Resistencia francesa, que pasó por campos de concentración y fue la principal inspiración para el famoso perfume Miss Dior. Un personaje que claramente merece una novela en exclusiva en la que contar su vida.

miércoles, 27 de mayo de 2020

El cuarto mono

Como buena aficionada que soy a las novelas policíacas, ya estaba tardando en descubrir uno de los grandes éxitos del género de estos últimos tiempos: "El cuarto mono", primera entrega de la trilogía escrita por el autor norteamericano J.D. Barker y protagonizada por el detective de la policía Metropolitana de Chicago Sam Porter.

La trama de la novela arranca introduciéndonos en medio de la investigación de un caso que lleva ya activo desde algún tiempo; se trata de un asesino en serie al que la policía lleva persiguiendo desde hace varios años y hasta ahora se ha logrado escabullir una y otra vez. El peculiar justiciero al que público de la ciudad de Chicago conoce como el Cuarto Mono (CM) ya que personifica al último y más desconocido mono que junto a aquellos más populares que representaban los mantras de "no ver el mal", "no oir el mal" y "no decir el mal", insta a "no hacer el mal". Bajo esta premisa, el criminal se dedica a secuestrar mujeres jóvenes a las cuales acaba matando después de haber enviado tres pruebas de vida (concretamente una oreja, los ojos y la lengua) metidas en pequeñas cajas negras atadas con una cuerdecita blanca. El objetivo de todo esto presuntamente consiste en infligir un castigo a algún familiar de la víctima que resulta haber cometido delitos o protagonizado comportamientos condenables que hasta ese momento no eran conocidos ni habían sido juzgados, tarea que ha decidido asignarse personalmente este cruel criminal.

Sorprendentemente, nada más comenzar la novela el CM muere atropellado por un autobús cuando se disponía a enviar por correo una de sus tétricas cajitas a la familia de su última víctima. Con esto parece que la policía da por finalizada la persecución del criminal cuyo método de actuación era bien conocido pero del que no saben nada en realidad: quién era y qué le empujaba a actuar como lo hacía. Para avanzar en estos temas Porter cuenta ahora un peculiar diario que el fallecido llevaba consigo en el momento de morir y en el cual se dirige directamente al investigador narrándole episodios de una infancia sórdida y cruel en la que fue criado por dos auténticos psicópatas, lo que de alguna manera explica los orígenes del monstruo en el que acabó convertido.

El equipo de investigadores se enfrenta con otro gran problema: la última chica secuestrada continúa desaparecida, oculta donde quiera que sea que CM la haya escondido. El tiempo corre en su contra y deben encontrarla lo antes posible para conseguir salvar su vida.

El argumento se ve enriquecido con el drama personal que arrastra Porter, un  protagonista que resulta simpático al lector al igual que el resto de su equipo, personajes todos ellos bien dibujados y creíbles. Puedo decir que he disfrutado bastante con este thriller que si bien en ocasiones se vuelve violento y sangriento, también resulta verdaderamente emocionante, mantiene un ritmo impecable sin dejar un momento de descanso y acelera hacia un final frenético que deja abierta de par en par la puerta a la continuación de la serie que, con toda probabilidad, seguiré de buena gana.