lunes, 4 de julio de 2022
Todo cambia (Crónicas de los cazalets 5)
viernes, 20 de mayo de 2022
Un tiempo nuevo (Crónicas de los Cazalet 4)
El relato de las andanzas de esta numerosa familia vuelve a ser una gozada para el lector ya que nos sumerge en las vidas de ese nutrido número de personajes, cada uno con sus problemas, desvelos y proyectos vitales, los de las jóvenes que buscan labrarse un destino en el nuevo mundo que va surgiendo tras la guerra, los que se alejan del país e inician una nueva vida familiar lejos de sus raíces, los mayores que deben amoldarse a las nuevas circunstancias. Los asuntos sentimentales, familiares, económicos y de todo tipo van trazando el desarrollo de está nueva entrega donde, fundamentalmente, descubrimos cómo cada uno de los Cazalet trata de encontrar su lugar y darle un nuevo sentido a su existencia dentro de ese nuevo orden que se impone con los tiempos de paz.
El tiempo nuevo del título se hace patente en muchos aspectos, comenzando por las viviendas que ahora son más pequeñas y con menos servicio, las mujeres se independizan y pueden vivir por sus propios medios y se deben ocupar ellas mismas de las tareas domésticas. Se impone en todos los ámbitos los criterios de practicidad y comodidad. Los personajes deben adaptarse a los cambios que se observan en todos los aspectos de la sociedad, la estructura familiar y la mentalidad de este tiempo nuevo.
Me vuelve a conquistar de esta serie lo bien que se describen los sentimientos y las emociones: el surgimiento del amor, su evolución en el tiempo, el deterioro de las relaciones, los remordimientos, la decepción, las ilusiones incipientes y los matrimonios desgastados. A pesar del gran número de personajes en juego, la autora se detiene en cada uno de ellos en algún momento para hacernos ver dentro de sus corazones y de sus cabezas y hacernos partícipes de lo que cada uno siente sobre cómo va evolucionando su propia vida. Es de agradecer ese narrador omnisciente que nos permite seguir de cerca la evolución de todos los personajes y nos sumerja en su mundo familiar y privado. Con cada entrega me engancho más a esta saga a la que, por desgracia, cada vez le queda menos para finalizar. Pero qué bueno está siendo el viaje, capítulo a capítulo.
viernes, 18 de septiembre de 2020
Confusión (Crónicas de los Cazalet 3)
Los personajes evolucionan y crecen en cada una de las entregas según avanzan los años; los asuntos domésticos no cesan nunca de procurar novedades, como no puede ser de otro modo tratándose de una familia tan amplia, algunos más inocentes como los caprichos y juegos de los más pequeños o los planes de futuro de las chicas y otros de mayor relevancia como infidelidades, tristezas por la ausencia de seres queridos e insatisfacción con la vida. A pesar del drama que vive el país, la vida continúa avanzando y encuentra un sitio para el amor, las pasiones, los sueños y las esperanzas.
Los capítulos se adentran en cada uno de los personajes a los que a veces retrata con crudeza según estos se van desnudando a través de diarios, cartas o reflexiones en las que muestran su verdadero ser, sus debilidades, aspiraciones y dudas, no tanto por medio de las conversaciones en las que no siempre se muestran sinceros, sino más bien cuando se expresan a través de monólogos internos en los que confiesan lo que realmente les inquieta y preocupa. La autora se muestra incisiva también al retratar el carácter de los ingleses como sociedad, su distanciamiento de lo que ocurre en el resto Europa, su frialdad de carácter pero también el estoicismo con el que afrontan las penurias causadas por la guerra. Espero no tardar mucho en embarcarme en la siguiente entrega de la serie y descubrir por qué rumbos navegan los Cazalet, una vez finalizada la guerra y retomada la normalidad de su día a día, pero eso ya será otro libro.
domingo, 12 de abril de 2020
Tiempo de espera. Crónicas de los Cazalet 2
"Era una tarde excepcionalmente hermosa: apacible, templada y soleada, con el cielo de un azul claro pero penetrante y el calor justo para que los espectadores pudieran mirar a gusto y los jugadores no se sofocasen demasiado. Zoë se llevó a Juliet en el cochecito, y Hugh tenía a Wills subiendo y bajando afanosamente por su regazo. La Duquesita iba y venía con un canasto lleno de flores marchitas; solo faltaba el Brigada, que estaba trabajando en su estudio con la señorita Milliment. Jessica, que jugaba mal, tenía de pareja a Christopher, y perdieron el primer partido. A las cuatro todo el mundo tenía sed, y la Duquesita hizo que sirvieran el té en la terraza que daba a la pista de tenis."
"En general, hoy por hoy prefiero los libros a las personas, y a las personas que salen en los libros a todas las demás."
"Cuando sea mayor tendré una casita con todas mis cosas, y estará en el campo. Tendré una biblioteca, una piscina, montones de animales, una radio al lado de la cama y un cuarto aparte para jugar."
lunes, 2 de septiembre de 2019
Los años ligeros. Crónicas de los Cazalet
Al inicio de la novela nos encontramos en la Inglaterra del periodo de entreguerras, concretamente en el verano de 1937; las consecuencias de la Gran Guerra se aprecian más intensamente en algunos personajes, como en el que se ha dejado parte de su salud física y mental en la batalla o en aquella que ha perdido al esposo o al prometido en combate, quedando condenada a quedarse soltera. Otros personajes, sin embargo, optan por la alergia y la despreocupación llevándose por optimismo que la llegada del tiempo de paz proporciona, centrando sus intereses en las ultimas modas, en el romance del rey Eduardo y la señora Simpson y en general por las vanidades y la vida social. No en vano los años 30 son tiempos felices, los años ligeros a los que alude el título de la novela, a medio camino entre los viejos tiempos a los que algunos todavía se aferran y el brillante futuro que se vislumbra tras el fin de la larga guerra.
Los Cazalet abandonan Londres para reunirse en Home Place, la casa familiar en el campo y allí disfrutar de las vacaciones estivales, excusa que nos permite reunir a todos los miembros de la numerosa familia y conocerlos más de cerca, observar las relaciones que entre ellos se crean: hermanos, primos adolescentes, cuñadas y suegros, matrimonios mejor o peor avenidos, todos comparten unos días de verano que se verán teñidos por el temor a una nueva guerra que lo sobrevuela todo pero que no impide continuar con los actos cotidianos, con la organización de los menús y la acomodación de la gran familia y los que se les van uniendo, los juegos infantiles, los conflictos domésticos y también los problemas de aquellos que van creciendo y planteándose su futuro, los asuntos conyugales de unos matrimonios casi felices. Un amplio panorama de historias particulares que abarcan desde lo más mundano a lo más trascendental, de lo frívolo a lo profundo pero siempre con un tono de ligereza que se agradece, en una estupenda novela coral donde todos los personajes tienen su peso y su valor y que me ha dejado con ganas de continuar descubriendo qué será de todos ellos en los tiempos que seguirán a estos años ligeros que acaban de abandonar.




