viernes, 10 de julio de 2020

Marina

Este pasado mes de junio falleció el gran novelista Carlos Ruiz Zafón, autor, entre otras, de una de las novelas españolas más leídas y traducidas de las últimas décadas, "La sombra del viento", lectura imprescindible para todos los amantes de la buena literatura. Esta triste circunstancia me impulsó a revisar la obra del autor y me decidió a leer esta de "Marina", una de sus primeras publicaciones y, en palabras del propio escritor, una de sus novelas favoritas. De ella está extraída una cita que he encontrado reproducida numerosas veces y que refleja fielmente los caminos por los que transitaba Ruiz Zafón a la hora de plasmar al papel sus fantasías convertidas en historias:
"A veces, las cosas más reales sólo suceden en la imaginación (...) Sólo recordamos lo que nunca sucedió"
El relato del libro se nos presenta en forma de memorias de su protagonista, Óscar Drai, que revive los días transcurridos al lado de Marina Blau, su primer amor de adolescencia; una relación breve pero que, debido a los asombrosos acontecimientos que la rodearon, dejó un inolvidable recuerdo en Óscar, perdurable aún después de los muchos años transcurridos.

La acción se desarrolla a principios de los años 80, si bien el estilo y la ambientación general nos transporta a otros tiempos, empezando por casa algo sinestra donde residen Marina y su padre, Germán, y que muy bien podría aparecer en cualquier novela gótica, con su puerta de reja oxidada, su asalvajado jardín habitado por un gato de ojos amarillos y su fuente cubierta de musgo; sin suministro eléctrico ni nada que indique que se encuentran en el siglo XX, padre e hija viven a la luz de las velas y de los recuerdos gloriosos de tiempos pasados llenos de felicidad.

Al igual que el caserón de los Blau, la Barcelona que nos muestra Zafón es un escenario absolutamente mágico; desde el barrio de Sarriá con sus caserones abandonados, el ambiente decadente de sus jardines asilvestrados o el internado donde reside Óscar, lleno de oscuros pasillos, o su cementerio de ambiente tenebroso hasta las calles del Raval, el barrio Gótico o Las Ramblas, todos se convierten en inquietantes escenarios velados por la espesa niebla o una lluvia incesante, plagados de sombríos rincones donde se ocultan terribles criaturas y secretos.

La  historia familiar del pintor Germán Blau, padre de Marina, con su pasado luminoso vinculado a la rica burguesía barcelonesa es una de tantas biografías que se nos cuentan en la novela, retratos de personajes que rondaron la ciudad hace mucho tiempo, enredados en historias de amor, aventuras empresariales trufadas de envidias, celos y venganzas, divas de la ópera caídas en desgracia, grandes genios despreciados y fortunas que se crean y desaparecen en una sola generación.

Óscar y Marina se verán envueltos involuntariamente en la aventura de perseguir los rastros de algunos de los protagonistas de aquellas historias ocurridas hace más de treinta años en la Barcelona de los años 40 y 50. Enredados en la narración aparecen numerosos elementos que pueden ser considerados como de pura fantasía como la presencia que en forma de sombra monstruosa persigue y aterroriza a la pareja protagonista y trata de entorpecer sus pesquisas o la misteriosa mujer de negro que, como recién salida de una novela decimonónica, con sus velos y su coche de caballos, visita en secreto una tumba sin nombre y guía a los jóvenes tras las pistas adecuadas.

Realmente, esta novela es un gran ejemplo de la capacidad de su autor de crear un mundo propio dentro de su amada Barcelona, con una enorme maestría y un estilo propio para generar imágenes evocadoras acompañadas de una gran riqueza de lenguaje donde cada frase refleja un trabajo de composición reseñable, combinado todo ello con esa peculiar mezcla de realidad y fantasía que dota de una personalidad inconfundible a sus libros, ese gran legado que nos ha dejado este escritor excepcional tan tempranamente fallecido.
"Marina le escuchaba, riéndose de sus ocurrencias y sosteniendo la conversación con hilos invisibles de hechicera. Yo iba callado, la frente pegada a la ventana y el alma en el fondo del bolsillo."

viernes, 3 de julio de 2020

Loba negra

Regresa para nuestro disfrute Juan Gómez-Jurado con otra historia protagonizada por la infalible y algo desequilibrada Antonia Scott y su leal escudero, el siempre ingenioso Jon Gutiérrez, un vasco grande y rubicundo que sigue sin estar gordo. En "Loba negra" la pareja se enfrentará con un nuevo caso al que son asignados desde la organización Reina Roja, un grupo supranacional paralelo a las policias oficiales que no siempre transitan por el lado autorizado de la ley ni cumpliendo estrictamente con todos los protocolos legales para ocuparse de asuntos de especial relevancia y complejidad. Convocados nuevamente por Mentor, su enlace con la organización, les envían hasta Marbella para ocuparse de la búsqueda de una mujer, Lola Moreno, que ha escapado por los pelos de un tiroteo ocurrido en un centro comercial tras el que se encuentra la mafia rusa, para la cual trabajaba el marido de la mujer que pronto aparecerá asesinado en su lujosa mansión marbellí. La mujer desaparecida corre gran peligro ya que se encuentra embarazada, es diabética y tiene tras ella tanto a la  policías como a los mafiosos y ahora también a  Jon y Antonia, que tratan, como todos, de dar con ella, aunque cada uno por distintos motivos y con diferentes intenciones.

El argumento de esta nueva entrega nos adentra en el complejo mundo de los negocios más turbios manejados por redes internacionales de empresas poco transparentes que nacen y crecen en paraisos fiscales, enredadas en complejos embrollos financieros bastante complicados de rastrear y desenredar y que se organizan en una rígida jerarquía de poder, actúan bajo normas estrictas de cumplimiento de obligaciones y acatamiento de órdenes y no dudan en el caso de tener que acabar con los competidores o con los traidores de forma violenta y radical. Entre toda esa complejidad deberán bucear Antonia y Jon para dar con el paradero de Lola y aclarar su verdadero papel en los manejos de su difunto marido.

Un nuevo personaje hará su aparición en esta ocasión: una misteriosa mujer que se oculta tras el nombre de Loba Negra, curtida en mil batallas y entrenada como una auténtica máquina de matar que también acudirá a la caza de Lola Moreno y que, a pesar de ostentar el honor de dar título a esta novela, no me ha parecido que como personaje tenga la fuerza ni la entidad suficientes como para destronar a Antonia Scott de su posición de gran estrella rutilante de esta serie policíaca.

Una de las bazas a favor de esta entrega es, nuevamente, el estilo en el que nos cuenta Gómez-Jurado los hechos que podrían resultar excesivamente dramáticos o tremendos, incluyendo crímenes, corrupción policial o violencia extrema, pero que, gracias al permanente tono sarcástico y divertido del buenazo de Jon, contrastando con el autismo emocional y social de Antonia, unido a sus fascinantes dotes deductivas y su inteligencia deslumbrante, al uso constante de letras de canciones entremezcladas en la narración y al humor sutil e inteligente que sustenta todo el relato, hacen que la lectura se disfrute enormemente y la novela no sea tan dura de leer como podría parecer a priori y que, por otra parte, ambos protagonistas sigan ganado puntos para convertirse en una de mis parejas de investigadores policiales favoritas.

viernes, 26 de junio de 2020

El olvido que seremos

"El olvido que seremos" es uno de esos libros sobre los que todo el mundo habla últimamente como una lectura imprescindible y ciertamente creo que es importante leer esta biografía en la que Héctor Abad Faciolince recrea la vida y la muerte de su padre, el doctor Héctor Abad, un hombre eminentemente bueno, generoso y comprometido, gran ejemplo y guía de conducta para los que le rodeaban, familiares, amigos y alumnos, hombre dotado de una gran conciencia social, involucrado en la resolución de algunos de los grandes problemas de su país, Colombia, situado siempre del lado de los menos favorecidos y consciente de la importancia de la educación en la consecución de la justicia social. El doctor Abad compaginaba el empleo como profesor universitario con un activo trabajo en programas de ayuda en barrios marginados de su ciudad que tratan de implantar mejoras fundamentales en las condiciones de salud, higiene y alimentación de los niños y familias desfavorecidas. Sin pretender entrar directamente en política, sí que trata de trabajar activamente por el progreso de su país.

El pequeño Héctor se cría en la ciudad de Medellín como el único hijo varón en una familia de cinco hermanas que hacían de algún modo de cinco madrecitas junto a la madre real, todas ellas mujeres poderosas, habladoras y protectoras y que permanecerán muy unidas a lo largo de los años "como planetas girando alrededor de una estrella con demasiada fuerza de atracción". En aquella casa las mujeres eran las fuertes y pragmáticas mientras que los hombres, tanto el padre como el hijo, se reservan el papel de los idealistas, a los que hay que proteger.
"El niño, yo, amaba al señor, su padre, sobre todas las cosas. Lo amaba más que a Dios. Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá, y escogí a mi papá."
Los recuerdos del autor retratan una infancia llena de amor, "la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres", de ese padre que sostenía que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo. Todo el texto constituye una declaración de amor hacia la figura paterna ensalzando los recuerdos y enseñanzas que alimentaron su alma y que le convirtieron en el hombre y el escritor que hoy es.
"Creo que el único motivo por el que he sido capaz de seguir escribiendo todos estos años, y de entregar mis escritos a la imprenta, es porque sé que mi papá hubiera gozado más que nadie al leer todas estas páginas mías que no alcanzó a leer. Que no leerá nunca. Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que he escrito lo he escrito para alguien que no puede leerme, y este mismo libro no es otra cosa que la carta a una sombra."
Precisamente será el interés del doctor por el bienestar de los pobres, su creencia en la igualdad de derechos, sus denuncias de desapariciones, de los continuos atentados contra los derechos humanos que se dan en el país, los que le granjean muchos y variados enemigos; desde la Iglesia que le tilda de comunista, cuando realmente era un liberal en muchos aspectos, admirador de la figura de Cristo (aunque ateo convencido) trata de poner en prácticas las enseñanzas del amor fraternal y la misericordia, rechazando cualquier tipo de sistema dictatorial que limite la libertad individual. Según sus propias palabras, se definía como "cristiano en religión, marxista en economía y liberal en política". Pero tampoco congeniará con los izquierdistas que lo considerarán aburguesado y tibio en sus posturas. Sus enemistades provocan el descrédito profesional del doctor, un enfrentamiento constante dentro del gremio médico que pone en riesgo su puesto en la universidad, aunque también existirán aquellos que le apoyen sin fisuras durante toda la vida. El doctor Abad acabará siendo tiroteado en la calle, víctima de la extrema violencia que se apoderó de Colombia en los años 80 y posteriores. "Hay miles y miles de padres asesinados en este país tan fértil para la muerte."

Por las páginas del libro desfilan retratados abundantes miembros de la sociedad colombiana de la infancia y juventud del autor, desde obispos a ministros, desde vecinas, costureras o estudiantes a familiares, escritores y amigos, todos los que se mueven en torno a los Abad Faciolince, la famila unida y dichosa en cuyo seno el autor disfrutó de una infancia eminentemente feliz hasta que acaece el drama de la muerte de su hermana Marta y que algunos años más tarde volvería a recibir el golpe definitivo con el asesinato del padre.

Dejando de lado cualquier valoración o juicio sobre ideologías o creencias, mostrando las virtudes del padre junto a sus defectos y debilidades, la obra resulta tremendamente emotiva como homenaje de inmensa admiración del hijo a su padre, a aquel hombre que  permaneció siempre fiel a todo lo que consideraba justo y que trató de guiar a su hijos por el  camino de la verdad y de la defensa a ultranza de la justicia, aún a riesgo de perder la propia vida en ese empeño.

martes, 16 de junio de 2020

Asesinato en el laberinto

"Asesinato en el laberinto" es una novela de detectives al más puro estilo clásico británico obra de J.J. Connington que sitúa su acción en la fabulosa finca Whistlefield dotada de amplios terrenos, jardines, pistas deportivas, bosquecillo y un magnífico laberinto que se convertirá en el escenario de un doble crimen: el asesinato del propietario Roger Shandon, empresario envuelto en turbios negocios y de su hermano gemelo, Neville, agresivo abogado ocupado en el momento presente en la acusación de un complicado caso judicial.

Los probables sospechosos del doble crimen constituye un variado plantel de personajes: el tercer hermano Shandon superviviente, un par de sobrinos, algunos jóvenes invitados en la casa y el secretario personal de Roger Shandon. Sir Clinton Driffield, jefe de la policía local, emprende la investigación del caso ayudándose, a modo de Escudero (y así lo llama), por Wendover, otro caballero residente en la zona que le sirve de una especie de Doctor Watson con el que debatir y exponer diversas suposiciones y teorías sobre el caso. Las pesquisas transitan por los cauces tradicionales que comienzan inspeccionando el lugar de los hechos, continúan con los interrogatorios a los sospechosos con el objeto de sacar a la luz los posibles motivos para desear las muertes ocurridas, desde rencores familiares, a envidias, deudas del pasado, cada personaje puede ocultar un motivo para matar. Además de los alojados en la casa, descubrimos a otros sospechosos como son un vecino enemistado con los Shanon, un antiguo socio estafado por Roger, el acusado en el juicio en el que trabajaba Neville, diversas opciones que deben ser investigadas por Sir Clinton, que resultará no ser tan torpe o despistado como aparenta

Este tipo de historias detectivescas al viejo estilo me encantan, lo confieso, con un procedimiento de investigación en la que que no se considera la posibilidad de poner en práctica técnicas científicas ni rastreo de dispositivos electrónicos o cámaras de seguridad ni procedimientos mucho más avanzados que el cotejo de huellas, de unas pisadas en el jardín o el cálculo del tiempo que le lleva a un sospechoso llegar andando de un punto A hasta un punto B. Disfruto con estos casos que siempre  se resuelven gracias al ingenio y la capacidad deductiva de los detectives que indagan en los aspectos psicológicos y morales de los sospechosos, en los que los motivos tras los crímenes se basan en sentimientos básicos como el odio, la envidia o el miedo; se mata por celos o por recibir una herencia o vengar una afrenta y no aparecen ni por asomo psicópatas ni serial killers. Una buena novela a la antigua de las de toda la vida que seguro que hará las delicias de muchos lectores, ¡claro que sí!

miércoles, 10 de junio de 2020

Invierno en Viena

La escritora alemana. Petra Hartlieb que triunfó hace unos años con su estupendo relato autobiográfico "Mi maravillosa librería" en el que nos relataba con mucho humor las desventuras de sus inicios como librera, regresa al panorama editorial con esta novela de inspiración clásica, "Invierno en Viena", en la que, sin abandonar su amada ciudad de adopción, la autora nos transporta en esta ocasión a la Viena de principios del siglo XX, a una ciudad bellísima incluso bajo la nieve implacable y sobre todo una ciudad llena de cultura: de librerías y teatros, con una animada vida social y comercial que atrae a muchas personas que, como nuestra protagonista, la joven Marie, llegan a la ciudad desde pequeñas poblaciones rurales tratando de encontrar una colocación con la que ganarse la vida. Marie ha trabajado desde bien niña, primero ayudando a su familia y pronto, tras abandonar la escuela, en una granja y también como criada. Pero por suerte para ella logra colocarse de niñera en casa del doctor Arthur Schnitzler, afamado dramaturgo que confía en su capacidad y donde pronto logrará hacerse con el cariño de los niños a los que ciuda y con la confianza del doctor, lo que le permite confiar en que podrá conservar su puesto y seguir disfrutando del confort y la seguridad que le proporciona su nuevo trabajo. Incluso tendrá la fortuna de descubrir el amor de la mano del joven ayudante de la librería que frecuenta su patrón.

Esta es una historia breve y sencilla, sin grandes dramas ni sobresaltos argumentales, protagonizada por personajes mayoritariamente positivos y cuya narración transcurre de manera casi lineal, a excepción de los breves momentos en que los recuerdos nos trasladan a la infancia de Marie y a los días menos afortunados de su pasado que parecen quedar muy lejos ya. Los escenarios actuales donde se mueve la joven son, sin duda, mucho más acogedores que los que conoció en el pasado: desde la residencia de los Schnitzler a la librería o las hermosas calles y jardines de la ciudad, la novela, al igual que la nueva vida de Marie, transcurre con placidez en un ambiente nevado y casi mágico que nos acerca al día de Navidad como si nos encontráramos inmersos en un cuento clásico. Una pequeña novela, por tanto, llena de encanto y optimismo que tal vez no figure entre las lecturas más memorables del año pero que sin duda he disfrutado enormemente.

jueves, 4 de junio de 2020

El vestido

Vengo notando que en los últimos meses tanto mis lecturas como algunas series televisivas me llevan con insistencia hasta la Inglaterra de la primera mitad del siglo XX, al periodo de enteguerras o a la II Guerra Mundial y los años inmediatamente posteriores a ésta; desde los Cazalets a la serie "The crown" pasando por "Las mujeres de Winchester", sin olvidar mi siempre adorada "Downton Abbey", esta es una época de la Historia que vengo revisitando con insistencia y que siempre me resulta tremendamente interesante, como igualmente inspiradora parece resultar para tantos creadores, autores o guionistas. En esta ocasión es Jennifer Robson la que en su novela "El vestido" recrea el Londres de postguerra de la mano de dos protagonistas femeninas, dos mujeres solas que luchan por subsistir en circunstancias de gran dificultad como fue el invierno de 1947, recién finalizada la Guerra, el más frío que se recuerda en décadas, lo que se une al racionamiento por la escasez de carbón o alimentos y la tristeza por las pérdidas humanas sufridas. Pero ambas protagonistas, cada una a su manera, pelearán cada día por salir adelante frente a la adversidad.
"Ella se obligó a sonreír. 
—Ambos hemos sobrevivido a la guerra, ¿verdad? Y la primavera llegará muy pronto. 
—Ojalá tenga usted razón —dijo él, y pensarlo, o tal vez el recuerdo de primaveras pasadas, también lo hizo sonreír—. No nos vendría mal un poco de sol a todos."
Las dos mujeres han recorrido distintas y arduas trayectorias vitales, cada una ha vivido la guerra desde países distintos pero con similar sufrimiento, en cualquier caso; Ann Hughes es una de tantas jóvenes londinenses que tienen que buscar un empleo para mantenerse tras quedar desamparadas después de la guerra, firmemente convencida de la importancia de conservar su autonomía personal por medio de su trabajo. Miriam Dassin es una chica judía llegada desde Francia tras haber sido liberada de un campo de concentración y haber perdido a su familia a manos de los nazis. Intenta forjarse una nueva vida ayudándose de su experiencia como bordadora en algunos de los más prestigiosos talleres de bordado de París. Ambas coincidirán en el taller del modisto Norman Hartnell y participarán en la confección del vestido que lucirá la princesa Isabel para su boda con Felipe Mountbatten, un enlace que significa la continuidad de la monarquía, promesa de esperanza para la nación y causa de alegría colectiva para la población británica.

La tercera protagonista de la novela es Heather, la nieta de Anne que desde Toronto y en el tiempo actual reconstruirá las vidas de aquellas otras mujeres que setenta años antes tuvieron la oportunidad de dar forma a un sueño, de crear algo que haría soñar a miles de mujeres de Inglaterra y el resto del mundo al vestir de novia a la heredera al trono en unos momentos tan difíciles para todos.

La novela se lee ágilmente, gracias a sus capítulos breves, una manera sencilla de narrar y que combina las experiencias vitales de sus protagonistas con una buena ambientación temporal que te traslada con facilidad al escenario de posguerra, al esmerado trabajo de las artesanas dedicadas a los más delicados bordados y a una generación de mujeres que aprendieron a trabajar y ganarse la vida por sus propios medios y que triunfaron en la tarea.

Destaco la oportunidad que me ha brindado esta novela de descubrir, aunque sólo sea de manera muy somera, a un personaje tan interesante como fue Catherine Dior, hermana pequeña del gran diseñador, heroína de la Resistencia francesa, que pasó por campos de concentración y fue la principal inspiración para el famoso perfume Miss Dior. Un personaje que claramente merece una novela en exclusiva en la que contar su vida.

miércoles, 27 de mayo de 2020

El cuarto mono

Como buena aficionada que soy a las novelas policíacas, ya estaba tardando en descubrir uno de los grandes éxitos del género de estos últimos tiempos: "El cuarto mono", primera entrega de la trilogía escrita por el autor norteamericano J.D. Barker y protagonizada por el detective de la policía Metropolitana de Chicago Sam Porter.

La trama de la novela arranca introduciéndonos en medio de la investigación de un caso que lleva ya activo desde algún tiempo; se trata de un asesino en serie al que la policía lleva persiguiendo desde hace varios años y hasta ahora se ha logrado escabullir una y otra vez. El peculiar justiciero al que público de la ciudad de Chicago conoce como el Cuarto Mono (CM) ya que personifica al último y más desconocido mono que junto a aquellos más populares que representaban los mantras de "no ver el mal", "no oir el mal" y "no decir el mal", insta a "no hacer el mal". Bajo esta premisa, el criminal se dedica a secuestrar mujeres jóvenes a las cuales acaba matando después de haber enviado tres pruebas de vida (concretamente una oreja, los ojos y la lengua) metidas en pequeñas cajas negras atadas con una cuerdecita blanca. El objetivo de todo esto presuntamente consiste en infligir un castigo a algún familiar de la víctima que resulta haber cometido delitos o protagonizado comportamientos condenables que hasta ese momento no eran conocidos ni habían sido juzgados, tarea que ha decidido asignarse personalmente este cruel criminal.

Sorprendentemente, nada más comenzar la novela el CM muere atropellado por un autobús cuando se disponía a enviar por correo una de sus tétricas cajitas a la familia de su última víctima. Con esto parece que la policía da por finalizada la persecución del criminal cuyo método de actuación era bien conocido pero del que no saben nada en realidad: quién era y qué le empujaba a actuar como lo hacía. Para avanzar en estos temas Porter cuenta ahora un peculiar diario que el fallecido llevaba consigo en el momento de morir y en el cual se dirige directamente al investigador narrándole episodios de una infancia sórdida y cruel en la que fue criado por dos auténticos psicópatas, lo que de alguna manera explica los orígenes del monstruo en el que acabó convertido.

El equipo de investigadores se enfrenta con otro gran problema: la última chica secuestrada continúa desaparecida, oculta donde quiera que sea que CM la haya escondido. El tiempo corre en su contra y deben encontrarla lo antes posible para conseguir salvar su vida.

El argumento se ve enriquecido con el drama personal que arrastra Porter, un  protagonista que resulta simpático al lector al igual que el resto de su equipo, personajes todos ellos bien dibujados y creíbles. Puedo decir que he disfrutado bastante con este thriller que si bien en ocasiones se vuelve violento y sangriento, también resulta verdaderamente emocionante, mantiene un ritmo impecable sin dejar un momento de descanso y acelera hacia un final frenético que deja abierta de par en par la puerta a la continuación de la serie que, con toda probabilidad, seguiré de buena gana.

martes, 19 de mayo de 2020

Belleza roja

¿En alguna ocasión os ha ocurrido estar buscando una nueva lectura, abrir un libro para ojearlo (o para hojearlo, cuando no se trate de un libro electrónico) ver qué tal empieza y quedaros enganchados y ya no poder soltarlo? Pues así es justamente cómo he llegado a "Belleza roja" de la escritora Arantza Portabales, vasca de nacimiento pero establecida en Galicia, que ha supuesto un gran descubrimiento y que me ha convencido tanto por el argumento de la novela como por la manera en que lo cuenta y la cantidad de asuntos a los que le da vueltas al hilo de la trama.

El punto de arranque de la novela es el asesinato de la adolescente Xíana Alén que aparece muerta en su propio dormitorio de una casa situada en una exclusiva urbanización de Santiago de Compostela. Lo más destacado de este crimen es la dramática e impactante puesta en escena en que es hallado el cadáver de Xía: tumbada en medio de un enorme charco de sangre, rojo intenso en contraste del blanco del entorno, que evoca además una famosa obra creada en su día por la abuela de la víctima, una reconocida artista ya fallecida. Los sospechosos del asesinato se reducen a las seis personas que se encontraban en la casa aquella noche, entre los que se cuentan los padres de la víctima, Teo y Sara Somoza, su tía Lía, hermana gemela de la madre, una pareja de amigos que se encontraban cenando con ellos por la noche San Juan, además de la anciana tía de las gemelas que crió a aquellas como si fueran sus propias hijas.

La novela es netamente coral, ya que son varios los personajes que tienen peso específico en la trama, desde los investigadores de la policia a los familiares y los sospechosos así como el psiquiatra que atiende a Lía, todos ellos tienen entidad, no sólo en relación con la propia investigacion sino que cada uno de ellos presenta un importante trasfondo personal, arrastran sus propias historias personales, dramas familiares o fracasos sentimentales que enriquecen la trama. Los escenarios en los que se mueve la narración son plenamente contemporáneos, centrados en la ciudad de Santiago y sus alrededores y nos muestran lugares facilmente identificables, barrios o locales del centro histórico por donde se mueven los personajes y donde trancurren sus vidas, llenas de relaciones tormentosas, conflictos matrimoniales y complicadas historias de pareja. Pero para relación compleja, la que mantienen las dos gemelas que se encuentran en el centro del argumento: inseparables pero muy diferentes, físicamente iguales pero cada una a su manera, dependientes la una de la otra mientras que muestran grandes diferencias de carácter, sensibilidad e intereses.

La historia resulta un thriller bastante inquietante desde el momento en que plantea asuntos que dan mucho que pensar como pueden ser las relaciones familiares o amorosas que pueden llegar a ser enfermizas, el amor fraternal y el maternal, lo que alguien es capaz de hacer por conservar a su lado a la persona amada, la manera de ver el mundo de las personas con una acentuada sensibilidad artística, una especial inclinación hacia belleza que las aparta de alguna manera de la realidad, el tema de la enfermedad mental y tantos otros asuntos que enriquecen esta novela que me ha servido para conocer a esta interesante autora que me permito recomendar y cuya obra espero seguir descubriendo.

martes, 12 de mayo de 2020

Sobre Grace

Después de haber disfrutado enormemente tanto con "La luz que no puedes ver" como con "Un año en Roma", me apetecía mucho leer la primera novela publicada por Anthony Doer y comprobar si el autor me ofrecería, ya desde su primer libro, más de eso que tanto me ha gustado cuando lo he leído. Deberé reconocer que en "Sobre Grace" se aprecia el hecho de que estamos ante una ópera prima, que no alcanza el nivel de excelencia que muestra el autor en sus obras posteriores, pero también es cierto que aquí ya aparecen muchos de los elementos que me conquistan de su estilo; se aprecia el esfuerzo por depurar el lenguaje que resulta enormemente poético, el trabajo que hay detrás de cada frase unido a una sensibilidad exquisita para hablar de sentimientos, dudas y miedos, para expresar las incertidumbres, la ansiedad, el amor profundo y la desesperanza.

David Winkler, protagonista de esta historia, es un hombre reservado y solitario; hidrólogo por vocación y apasionado estudioso del agua en todas sus formas, pero sobre todo fascinado por la nieve, para lo que es ideal haber nacido y vivir desde siempre en Anchorage, Alaska. "El hielo podía ser impredecible y desconcertante". Su vida cambia cuando conoce a Sandy, una mujer con la que ya había soñado antes de encontrársela, e inician un romance complicado ya que ella está casada con Herman, un hombre bueno pero bastante mediocre. La vida de ambos da un giro cuando Sandy se queda embarazada y deciden escapar de Alaska y juntos iniciar una vida nueva en Ohio. La intensidad de su amor crece con el nacimiento de Grace, su hija, que se convierte en el nuevo centro de sus vidas.

Pero los sueños premonitorios de Winkler comienzan a mostrarle escenas de un drama familiar que se avecina. No es la primera vez que sus sueños se han convertido en realidad, por lo que tratará de mantenerse en vela para no soñar, para evitar el sonambulismo que le hace poner en riesgo a la pequeña Grace; finalmente, el único remedio que encuentra para evitar que se cumpla lo soñado será huir lo más lejos que le es posible para tratar huir del destino que le espera.

Pero por muy lejos que escape, siempre le perseguirán el miedo, el insomnio y el temor de hacer daño a aquellos que se le aparecen en sueños. El periplo vital de Wrinkle le llevará hasta una pequeña isla del Caribe donde inicia una nueva vida sin saber ni siquiera si su mujer y su hija siguen vivas y si en tal caso las podrá recuperar algún día. Tras muchos años en su exilio voluntario, Wrinkler regresará a Estados Unidos iniciando una búsqueda del fantasma de su hija cuya existencia es incierta, tratando de recuperar la vida que no tuvo con ella y con Sandy.

La narración es muy intensa, tal y como lo es el protagonista de la novela, un hombre que mira al mundo con ojos de científico para el que todo es agua: nubes, lluvia, cielo, nieve y, especialmente, cristales de nieve, su gran obsesión. Pero también es un hombre de profundas inquietudes que se plantea si el destino está escrito, si es inevitable. Cree que todo en el hombre es pura biología, sólo reacciones físicas y químicas, pero quiere entender y explicar el papel del amor, qué significa la familia, porqué lo más importante no siempre se rige por las leyes básicas de la Física.
"Lo curioso es que la gente no quiere oir hablar del futuro. Van a que les lean la mano y a pitonisas, pero en realidad lo único que quieren oir es que les va bien, que todo va a salir bien. Quieren oir que sus hijos triunfarán. Nadie quiere que le digan que el futuro ya está decidido. La tasa de éxito de la muerte es hasta el momento del cien por cien, y sin embargo insistimos en llamarla un misterio."

domingo, 3 de mayo de 2020

Un caballero en Moscú

En ocasiones sucede que tendemos a elegir lecturas que se adapten a nuestro estado anímico, a nuestras circunstancias personales o a nuestro humor del momento. Y a veces esta coincidencia se produce por pura casualidad, sin haberlo pretendido. Esto es lo que me ha ocurrido con "Un caballero en Moscú", esta maravillosa novela del norteamericano Amor Towles que nos relata una historia de reclusión que resulta que ni pintada para estos tiempos de confinamiento que nos han tocado vivir.

La novela nos sitúa en el Moscú de 1922 con un noble ruso como protagonista, un personaje que fácilmente podría haber desfilado entre las páginas de "Guerra y Paz". Probablemente, una vez que ha triunfado la revolucion bolchevique, el conde Alexander Ilich Rostov sea uno de los últimos representantes que quedan en Rusia de aquel mundo desaparecido de privilegios, elegancia, lujo cosmopolita, sensibilidad por las artes, la poesía y la belleza, la última prueba viviente de todo aquello que la revolución se llevó por delante.
"Vyshinski: ¿Profesión? 
Rostov: No es propio de caballeros tener profesión. 
Vyshinski: De acuerdo. Entonces, dígame, ¿a qué dedica su tiempo? 
Rostov: A cenar, conversar, leer, reflexionar. Los líos habituales. 
Vyshinski: ¿Y escribe poesía? 
Rostov: Me defiendo bien con la pluma."
Una condena del tribunal revolucionario a raiz de unos versos supuestamente ofensivos obliga al conde a permanecer confinado a perpetuidad en el lujoso hotel Metropol de Moscú. Aquel local constituye de hecho desde hace años su residencia habitual, pero su lujosa suite será sustituída ahora por un triste cuartucho en la buhardilla donde arrumbarán lo poco que le permiten conservar de sus pertenencias. Su existencia se reducirá a partir entonces a los límites hotel: sus restaurantes, el piano bar, la barbería o la azotea se convertirán en su nuevo y limitado universo. Desde su nueva ubicación el conde conserva su espíritu exquisito gozando de suculentas comidas, lecturas y conversaciones y entablando nuevas y estrechas relaciones con el personal al servicio del hotel; los camareros, el botones, el cocinero, el barman o la costurera constituyen su nuevo círculo social, así como los huéspedes que van y vienen que ya no son los que solían frecuentar el establecimiento, ahora sustituídos por gerifaltes y fieles servidores del nuevo régimen imperante.

Con un humor sutil y delicado seguimos las andanzas del conde que, careciendo de un carácter arrojado o aventurero, no se considera un héroe pero tampoco una víctima de su situación; su forzado confinamiento lo superará a base de recuerdos de su glorioso pasado y, al estilo de un nuevo Robinson Crussoe, adaptándose al nuevo entorno, buscando entre los recursos disponibles la solución a sus nuevos problemas y en sus expediciones por los pasillos y vericuetos del hotel contará con la compañía de una pequeña hija del régimen, una niña inquieta y curiosa que le acompañará en esta nueva aventura vital y que tendrá un papel fundamental en su vida.

No pudiendo ser considerado una comedia, el libro se lee con una sonrisa permanente, se contagian a la escritura el ingenio, la desenvoltura y la ligereza que caracterizan el comportamiento del conde, su despreocupación para enfrentarse al mundo, su regocijo en el goce de los más sofisticados placeres, desde la literatura hasta la buena mesa o el ballet, ensalzando siempre las grandes figuras de la Gran Rusia, de Chaikovsky a Tolstoi, en muchos casos sirviéndose de sus recuerdos para sobrevivir a la realidad que va cambiando radicalmente según el régimen comunista se afianza y refuerza. Y a todo ello se enfrenta nuestro protagonista con naturalidad, sin dejar nunca de lado los buenos modales, una elegancia natural en las formas y los principios, la prevalencia de la estética como primer mandamiento a cumplir y esa ligereza y desenfado con los que el conde vive su situación y que se reflejan sin duda en el estilo de la redacción, en la alegría y la elegancia de la narración que se convierte en un dulce placer que se disfruta de principio a fin.
"—Quién podía imaginar —dijo—, cuando te condenaron a arresto domiciliario perpetuo en el Metropol, hace ya tantos años, que eso te convertía en el hombre más afortunado de toda Rusia."

domingo, 26 de abril de 2020

A single thread (Las mujeres de Winchester)

Tracy Chevalier, novelista norteamericana establecida desde hace años en Inglaterra, es una de esas autoras que cuentan sus obras por éxitos y que cuenta con presencia frecuente en este blog, ya que desde hace años soy fiel a sus interesantes y emotivas novelas con base histórica y siempre protagonizadas por mujeres fuertes y decididas. En esta ocasión con "A single thread" nos transporta al año 1932 y a la historia de Violet Speedwell, una mujer próxima a los cuarenta y que, tal y como se encuentra la situación, todo parece apuntar a que se quedará soltera para siempre. Y no es la única en su situación; la Gran Guerra diezmó la población masculina de Inglaterra y de Europa en general y no resulta fácil en aquellos años encontrar un marido disponible, lo que da lugar a una sobreabundancia de mujeres solteras que deben resolver su futuro por sus propios medios. Pero Violet se siente satisfecha de ser capaz de ganarse la vida con su trabajo de oficinista y de vivir por su cuenta en la ciudad de Winchester, a donde se trasladó dejando atrás en Southampton los abrumadores recuerdos de la pérdida en la guerra de su hermano mayor y de su prometido, a las que se sumó más tarde el fallecimiento de su padre, lo que transformó a la madre en una mujer amargada y dominante de la que Violet trata de alejarse.

Afrontando las dificultades para subsistir con su escaso sueldo y sin el respaldo de un marido, sin posibilidad de ahorrar apenas el futuro, Violet conserva, a pesar de todo, el ánimo, dispuesta a seguir aprendiendo nuevas cosas. Cuando casualmente entre en contacto con un grupo de mujeres bordadoras que, encabezadas por Louisa Pesel, llevan adelante la misión de elaborar cojiness para los asientos y reclinatorios de la catedral de Winchester, Violet se encontrará formando parte de un precioso proyecto que pretende embellecer el templo y les dará a esas mujeres una oportunidad para perpetuar su persona a través de las artesanias creadas con sus propias manos y que seguirán en uso durante mucho tiempo.

La catedral Winchester se convierte así en el verdadero centro protagonista de esta novela en la que nos recrearemos, no sólo con su arquitectura, su papel como centro espiritual para sus feligreses y la belleza aportada por las labores de las bordadoras, sino que descubriremos la figura de los tocadores de campanas de la catedral y otros templos de la zona, unos hombres dedicados a esta tarea con una seriedad y dedicación digna de un sacerdocio entre los que Violet encontrará una nueva ilusión en su vida.

Como ocurre con todas las novelas de la Chevalier, detrás de la ficción existe una interesante historia real y sus verdaderos protagonistas que podemos conocer a través de la web de la autora donde pueden consultarse muy bien documentados algunos de los aspectos más interesante y curiosos que han inspirado esta novela. Una forma de ampliar nuestro conocimiento sobre esta historia donde destacan la solidaridad femenina, la fuerza de la ayuda mutua y la posibilidad de participar en cosas grandes a base de pequeños detalles, de aportaciones fundamentales que pueden parecer tan insignificantes como un simple punto dentro de un gran bordado.

domingo, 19 de abril de 2020

La novia gitana

Llevaba meses escuchando elogiosas críticas sobre "La novia gitana", debut literario de una autora que se hace llamar Carmen Mola. Porque la experiencia de esta novela comienza por el misterio que envuele a su autora, cuya auténtica identidad permanece oculta a la opinión pública. Así que nos embarcamos en la historia diseñada por esta enigmática autora que nos introduce en los entresijos del trabajo del equipo de la Brigada de Análisis de Casos (BAC), cuerpo policial que se ocupa de casos de especial complejidad, encabezado por la peculiar inspectora Elena Blanco, dura y concienzuda policía que arrastra, como es habitual en los grandes personajes de novela negra, un drama personal y que dirige un equipo de su plena confianza formado por los mejores profesionales: la agresiva Chesca, el experimentado Orduño, Buendía el forense y la experta en informática Mariajo, todos ellos personajes peculiares a los que se suma Zárate, policía de a pie destinado en la comisaría de Carabanchel que es primero que acude al aviso de que un cadáver ha sido descubierto en un parque de Madrid.

Se inicia así la investigación de un caso de lo más peculiar: una joven medio gitana ha sido asesinada poco antes de su boda sufriendo una muerte especialmente cruel. Pero más extraño es que su hermana mayor pereció en las mismas circunstancias varios años antes. El asesino condenado por aquel primer crimen permanece en la cárcel, con lo que se plantean muchas dudas: ¿Quién es entonces el culpable de este nuevo asesinato? ¿Hay un inocente cumpliendo una condena que no merece? ¿Alguien está imitando el caso anterior?

Nos encontramos ante una buena novela policíaca, intensa y cruda, donde nos sorprende una historia de maldad pura, posible corrupción policial, manipulación de pruebas, el dilema entre la búsqueda de la verdadera justicia o el contentar a la opinión pública ofreciéndole un culpable al que cargar con los crímenes. ¿Debe prevalecer el escrupuloso cumplimiento de las normas o la necesidad de condenar al verdadero culpable por el procedimiento que sea?

La historia transcurre en escenarios muy realistas de la ciudad de Madrid y protagonizada por un grupo de personajes muy potentes encabezados por la inspectora Blanco que prometen más emociones fuertes en la siguiente entrega de esta serie cuya acción ya viene planteada al final de esta primera novela, dejándote enganchada al argumento y con necesidad de seguir los pasos de este particular equipo de investigación, cosa que seguro que haré en algún momento no muy lejano.

domingo, 12 de abril de 2020

Tiempo de espera. Crónicas de los Cazalet 2

Con gran placer por mi parte, me adentro de nuevo en la segunda entrega de las Crónicas de los Cazalet, "Tiempo de espera", en la que Elizabeth Jane Howard continúa presentándonos los avatares domésticos de la numerosa familia Cazalet que, ante la inminencia de una nueva guerra, organiza una compleja logística para instalarse entre Home Place, la casa principal y las demás residencias cercanas, Pear Tree Cottage y Mill Farm, donde se distribuyen las distintas familias además del Hotel de los Bebés con sus niños acogidos en la misión emprendida por Rachel y su amiga Sid. Todos esperan el estallido de la guerra con una mezcla de miedo y expectación: los adultos con sus variadas relaciones, compatibilizan la vida familiar con alguna que otra aventura extramatrimonial, los hombres se plantean alistarse en el ejército pero también deben seguir adelante con la empresa familiar. Desaparecida la vida social de Londres, las mujeres se encuentran atrapadas en el campo centradas en la crianza de los niños y conviviendo con las tías solteras, la suegra, las cuñadas, gestionando unas relaciones personales entre tensas y afectuosas. Por su parte, los adolescentes y los más jóvenes de la casa se encuentran buscando su propio lugar en mundo, tratando de orientar su futuro; comienzan a entender ciertos aspectos de la vida de los adultos mientras esperan dejar atrás los años de la infancia. También los niños descubren nuevas realidades de la mano de otros pequeños refugiados en el campo y tratan de seguir con sus juegos a pesar de la guerra que transcurre a su alrededor. Sin olvidarnos del personal de servicio, del chófer a la institutriz, todos tienen sus propios conflictos y problemas personales.

Cuando la guerra estalle, algunos hombres tendrán que entrar de lleno en batalla y sufrirán sus consecuencias; los que queden en la retaguardia también verán llegar hasta el mismísimo Home Place los horrores de la guerra: el racionamiento, el paso de los bombarderos sobre sus cabezas, las pérdidas personales. Pero seguirá habiendo tiempo para los momentos en familia, para las escenas domésticas que conservan todo el encanto de los viejos tiempos.
"Era una tarde excepcionalmente hermosa: apacible, templada y soleada, con el cielo de un azul claro pero penetrante y el calor justo para que los espectadores pudieran mirar a gusto y los jugadores no se sofocasen demasiado. Zoë se llevó a Juliet en el cochecito, y Hugh tenía a Wills subiendo y bajando afanosamente por su regazo. La Duquesita iba y venía con un canasto lleno de flores marchitas; solo faltaba el Brigada, que estaba trabajando en su estudio con la señorita Milliment. Jessica, que jugaba mal, tenía de pareja a Christopher, y perdieron el primer partido. A las cuatro todo el mundo tenía sed, y la Duquesita hizo que sirvieran el té en la terraza que daba a la pista de tenis."
Esta entrega da un protagonismo destacado a los más jóvenes del clan, a los adolescentes: Polly con su bondadoso carácter y Neville y su rebeldía. También a Louise y su deseo de convertirse en adulta y cumplir su sueño de ser actriz. Pero especialmente cercano y entrañable me ha resultado el personaje de la joven Clary que es la que más me ha tocado el corazón, a la que más compadezco por sus pérdidas y su manera de proteger a los demás, a su madrastra, a su hermano, además de dejarnos algunas de las mejores frases del libro:
"En general, hoy por hoy prefiero los libros a las personas, y a las personas que salen en los libros a todas las demás."
"Cuando sea mayor tendré una casita con todas mis cosas, y estará en el campo. Tendré una biblioteca, una piscina, montones de animales, una radio al lado de la cama y un cuarto aparte para jugar."
Una auténtica delicia esta lectura que me deja con ganas de más, con la suerte de saber que todavía me quedan al menos tres entregas para seguir disfrutando de las idas y venidas de los Cazalet, de seguir formando parte por algún tiempo de su maravilloso mundo.

viernes, 3 de abril de 2020

Miedo

Stefan Zweig es un reconocido maestro en retratar la sociedad burguesa europea de su época, principios del siglo XX, y con ella, toda la sociedad occidental en cualquier momento, tanto en lo referido a su aspecto exterior formal como en su capacidad de introducirse en su pensamiento, en su mentalidad y describirnos su forma de pensar, su modo de enfrentarse al mundo y de entender su realidad.  En esta novela corta titulada "Miedo" nos encontramos con el relato de los padecimientos de Irene, una joven burguesa felizmente casada, o al menos tan felizmente como marcan los cánones de la sociedad burguesa del París de primeros de siglo, pero a pesar ello decide embarcarse en una aventura amorosa con un joven amante, romance que no responde a una auténtica pasión sino a un deseo de experimentar nuevas sensaciones y sacudirse el aburrimiento y la vacuidad general en la que vive a diario. Pero todo se le complica cuando es descubierta por antigua una novia del amante, una mujer ordinaria y zafia que le recrimina su actitud y que procede a continuación a acosarla y a chantajearla con la amenaza de dar a conocer su delito.

La novela nos retrata una enorme variedad de sentimientos humanos: la vanidad, la frivolidad, el egoísmo, pero fundamentalmente el miedo: a ser descubierta en su falta, a perder el estatus conseguido, a perder el aprecio y el respaldo de la sociedad, a quedar marcada. La protagonista se ve acosada por la culpa, por el peso de la conciencia pero no por arrepentirse del mal hecho sino por las consecuencias que éste acarrea.

Muestra el autor la gran oposición entre el mundo burgués que proporciona seguridad y bienestar a sus miembros a cambio de mantener la corrección, de ajustarse a las normas impuestas y las buenas costumbres, "su mundo estrecho, ordenado", frente al ambiente bohemio en el que se mueve el amante o las formas de vida del vulgo, de los trabajadores pertenecientes al pueblo bajo, que actúan guiafos guiados por normas diferentes a todo lo que Irene conoce y que le hace tener claro que no está dispuesta en ningún caso a arriesgar lo que tiene por causa de un absurdo romance que no es más que el erróneo capricho de una mujer veleidosa, favorecida por la buena fortuna y carente de auténtica conciencia del mal ni de lo que es éticamente correcto, más allá de lo que puede resultar adecuado o no a sus intereses personales. Otro impecable retrato moral y social del infalible Zweig, cuyas obras, como ya sabemos los que gozamos del placer de disfrutarlas, se pueden contar por triunfos.

sábado, 28 de marzo de 2020

La casa entre los cactus

La historia que nos cuenta Paul Pen en "La casa entre los cactus" es, fundamentalmente, una historia donde lo que cuentan son los personajes y sus vivencias. Rose y Elmer viven con sus cuatro hijas con nombre de flor (Iris, Melissa y las gemelas idénticas Dhalia y Daisy) en la soledad del desierto mejicano en una casa alejada de cualquier lugar habitado. Elmer marcha cada día a trabajar en una gasolinera mientras que en casa las niñas reciben clases a domicilio por parte de Socorro, la única persona con la que tienen algún contacto, una maestra entregada a su tarea que trata de enseñarles algo de español además de los contenidos de los libros de texto. A pesar de su aislamiento, para Rose no hay lugar más bello en el mundo que ese paisaje llano e implacable que rodea a su solitaria casa, esa inmensa extensión de tierra roja plagada con enormes cactus donde la pareja cría a sus hijas alejadas de los peligros de la ciudad y donde yace enterrada la mayor de ellas, Edelweiss, fallecida hace apenas un año.

El suyo parece un hogar idílico pero alguna razón hay para ese aislamiento estricto que mantienen del resto del mundo, algo les lleva a esconder a sus hijas de todas las miradas y este secreto será el que Rose y Elmer no están dispuestos a permitir que sea desvelado. La llegada de un extraño que aparece en aquel remoto lugar, las inquietudes de la adolescente Iris, deseosa de experimentar el amor verdadero que sólo conoce a través de sus constantes lecturas de novelas románticas y la necesidad de contacto humano por parte de la sensible Melissa provocarán un giro inesperado en la pacífica situación que disfrutaban hasta ese momento.

Como siempre, Paul Pen logra crear una ambientación claustrofóbica, incluso en mitad de un escenario tan abierto como puede parecer a priori un extenso desierto en la Baja California. Los personajes, sobre todo las niñas, se encuentran aisladas, sin posibilidad de acercarse al pueblo, contactar con otras personas, conocer a chicos de su edad, lo que origina una situación tensa que tendrá que acabar explotando. La acción comienza con un tono pausado que pronto se acelera cuando el peligro de ser descubiertos se acerque a la casa en forma de un chico aparentemente inofensivo que recorre el desierto a pie pero que supondrá un riesgo para los secretos tan bien guardados hasta ese momento.

Están muy bien tratados los temas de las relaciones familiares, como ya ocurre en otras novelas del autor, el amor de los padres, la idea de maternidad y todas sus posibles variantes, así como la descripción de tantos aspectos de la naturaleza humana en cada uno de los personajes tan bien retratados, entre los que destaca la sociabilidad como elemento esencial de todas las personas. Todo ello contado de manera muy entretenida y que engancha en la lectura de un relato que, aunque no llegue a ser frenético, sí que tiene sus picos de tensión que se disfrutan y acaban haciéndote pensar sobre todos esos temas mencionados y alguno más.

viernes, 20 de marzo de 2020

Con derecho a cocina

Soy una declarada amante del género biográfico, lo he confesado en repetidas ocasiones. Me fascina la posibilidad de descubrir los aspectos más íntimos y personales de la existencia de personas más o menos relevantes pero que han destacado en algún aspecto de sus vidas. Pero no es el mío un interés morboso, sino que lo que me atrae es la posibilidad de descubrir a la persona detrás del personaje, sus orígenes familiares, su vida antes de convertirse en alguien popular, su juventud, primeras experiencias y todo aquello que forjará su personalidad y determinará su futuro profesional y su imagen pública. Y si el personaje en cuestión es una escritora a la que admiro y de la que he leído multitud de novelas que han ocupado horas y horas de mi ocio desde que era una adolescente que devoraba sus novelas de misterio una tras otra, el interés por conocer los detalles de su biografía no puede ser mayor.

Mary Higgins Clark nació en la Nochebuena de 1927 en el Bronx, en el seno de una familia católica de origen irlandés. El relato evoca una infancia feliz junto a sus dos hermanos, sus padres, irlandeses tradicionales, y rodeada de una amplia familia con numerosas tías y primos. Desde los seis años la pequeña Mary ya escribía poemas y obras de teatro que obligaba a interpretar a sus hermanos. Las historias familiares que se contaban frecuentemente en casa alimentaron su viva imaginación de narradora, así como muchas personas que conoció en el vecindario durante aquellos años o los huéspedes "Con derecho a cocina" que sus padres comenzaron a alojar cuando la Depresión de los años treinta golpeó el negocio familiar y cuando el padre falleció y la madre necesitó una nueva fuente de ingresos, inspiraron muchos de los personajes que años más tarde aparecerían en los relatos y novelas de Mary.

Van transcurriendo los años entre los estudios, los primeros trabajos desempeñados entre los que destaca el año en que trabajó como azafata para la PanAm que le permitió viajar por todo el mundo hasta que contrajo matrimonio con su adorado Warren Clark. La familia va creciendo imparable, mientras que Mary continúa esforzándose por cumplir su sueño de convertirse en escritora, asiste a talleres de escritura mientras cosecha muchos fracasos hasta lograr que sus relatos sean publicados. Demasiado pronto se convierte en una joven viuda con cinco hijos a los que mantener y no duda en despertarse cada día a las cinco de la mañana para escribir antes de acudir al trabajo. Incluso logrará graduarse en la universidad mientras que sus hijos aún eran adolescentes, dirigía una agencia de creación literaria para publicidad y su primera novela de gran éxito fue publicada.

A pesar de las dificultades y la escasez con la que tiene que enfrentarse con frecuencia a lo largo de su vida, todo lo cuenta con un tono de alegría y ligereza llegando a resultar incluso algo ingenua. En ningún momento sentimos que nos encontramos ante un drama sino que todo se nos cuenta con serenidad y confianza en el futuro, destacando lo positivo de cada situación, con cero remordimientos o resentimiento. No habla mal de nadie ni hay queja alguna a lo largo relato. Aunque asistimos a muchos y variados padecimientos, estrecheces económicas y continuos episodios de pérdidas familiares, no deja de mostrarse optimista y lucha por sacar adelante a sus hijos y su carrera profesional, rodeándose de familiares y de buenas amistades que conservaría durante años. Aún convertida en una estrella de las letras norteamericanas, continúa comportándose con la sencillez y la humildad de la chica del Bronx que fue. Una fantástica filosofía de vida fundamentada, básicamente en el papel esencial de la familia, la confianza en el esfuerzo y el trabajo duro y en su profunda fe cristiana.
"No es solo nuestra forma de actuar la que nos define como personas, sino cómo reaccionamos ante cada situación... Si te ríes, el mundo reirá contigo... Dios está allá arriba, y si a veces parece que no nos escucha, es porque está reservándonos algo especial..."

jueves, 12 de marzo de 2020

Rialto, 11. Naufragios y precios de una librería.

Belén Rubiano ha sido librera durante años pero sobre todo ha sido desde siempre amante de la lectura. Tras vivir durante toda la vida rodeada de libros, se ha decidido por fin a publicar el suyo propio: "Rialto, 11. Naufragios y precios de una librería", una obra autobiográfica donde rememora con bastante humor y un tono muy positivo su experiencia en el mundo de las librerías, primero como empleada y más tarde como propietaria de su propio negocio, una preciosa tienda en la plaza del Rialto en Sevilla, un sueño hecho realidad con el que, ingenuamente, un día pretendió ganarse la vida.
"Yo tenía una librería en Sevilla. Era tan hermosa como pequeña, de techos altísimos con elegantes molduras, vitrinas con luz y azulejos catalogados por Patrimonio que no se debían horadar aunque viniera Dios y te lo ordenara él mismo y porque sí. Estaba en el número once de la plaza Padre Jerónimo de Córdoba, pero no preguntéis a un sevillano por esa dirección, pues a menos que viva al lado os dirá que, aunque le suena mucho, no la ubica. Se conoce como la plaza del Rialto por un antiguo cine que también lo apandó el tiempo y sus estragos."
Enfrenta la autora la fantasía propia y seguramente de muchos otros sobre lo que debe suponer la maravillosa experiencia de poseer una librería, un paraíso en la tierra para los amantes de los libros, y la cruda y dura realidad con la que se enfrenta ese sueño cuando aterriza en la lucha diaria, en la dificultad de poner en marcha un negocio, la falta de clientes, la escasez de ingresos, la pelea constante con las distribuidoras, la ausencia de vacaciones, el hartarse de vender cientos de ejemplares de "Los pilares de la tierra" cuando lo que tú quieres es que todos compartan tu pasión por la poesía y la literatura de calidad.

El relato se convierte en un sentido homenaje al mundo de los libros desde diferentes puntos de vista: el del lector, el librero, el escritor, pero también tienen presencia los estudiantes que sólo entran en la librería preguntando si hacen fotocopias y aquellos que sólo compran libros para regalos infantiles pero nunca para ellos. Y sobre todo se homenajea a los valientes o a los inconscientes que atreven a arriesgar todo lo que tienen, y en ocasiones aquello de lo que ni siquiera disponen, por tratar de vivir de los libros, los que creen que para los demás los libros son algo tan esencial e imprescindible como para ellos mismos, los que descubren que los clientes buenos de verdad son escasísimos, aunque al menos tienen la compensación de que algunos de esos se acaben convirtiendo en buenos amigos para toda la vida.
"Se anhela lo que nunca se ha tenido y se añora lo que se tuvo y se perdió. Hay tanta buena suerte en todos los rincones del verbo añorar que si la juventud no está para arruinarte por pagar su uso, no sé para qué otra cosa puede valer. De verdad que no."

jueves, 5 de marzo de 2020

La familia del Prado

No será necesario, por suficientemente conocido,  entrar en mucho detalle en lo que se refiere al argumento de "La familia del Prado", el interesantísimo y divertido recorrido que hace Juan Eslava Galán por la historia familiar de la monarquía española desde los Reyes Católicos y el origen de la dinastía de los Austrias hasta la de los Borbones actualmente reinante. Los hechos relatados son conocidos por la mayoría de lectores pero el autor le añade a los meros datos históricos un acentuado tono humorístico y una mirada nada respetuosa pero sí muy documentada con la que cuenta las idas y venidas de la corona de España de cabeza en cabeza durante los últimos cinco siglos y pico. Y ya que mencionamos la corona, una de las curiosidades que he descubierto es que los reyes españoles nunca se retratan portando este complemento sobre su cabeza, de hecho, ni siquiera son "coronados" como tal al ser investidos. La corona no es más que un elemento simbólico que, por lo general, aparece en los cuadros posado sobre un cojín al alcance de la mano del monarca de turno.

Plagada de anécdotas divertidas, detalles que humanizan a los protagonistas, y sorprendentes curiosidades, el autor nos presenta la Historia con mayúsculas como un recorrido por los avatares particulares de una extensa familia, muy numerosa y con intrincadas relaciones y no siempre bien avenida, pero cuyo devenir ha sido determinante en el de nuestro propio país. Cada capítulo constituye una breve pero intensa biografía de cada uno de sus protagonistas: reyes, reinas, cónyuges, amantes, príncipes e infantes desde el siglo XV hasta la actualidad, siempre trufada de anécdotas curiosas y divertidas que aunque estén comentadas con simpatía y tono desenfadado, presentándonos la materia como si de cotilleos o argumentos de un culebrón se tratara, están basadas en información veraz y muy bien documentada. Retrata así a los reyes y reinas con sus variadas peculiaridades, rarezas, virtudes y muchos, muchos defectos, vicios y manías en los salones, los campos de batalla, la mesa y los aposentos. Son todas historias divertidas y a veces escandalosas, porque los que  han dirigido los destinos de los españoles no siempre han tenido comportamientos ejemplares, (¡¡si es que Carlos I tuvo una hija con su abuelastra Germana de Foix e Isabel II tuvo cinco hijos de cuatro hombres distintos y ninguno de ellos fue su esposo legal!!) Algunos ha habido devotos y mesurados, gobernantes sensatos y cabales, pero no son ciertamente la mayoría. Lo habitual han sido las reinas caprichosas, los monarcas con dudoso equilibrio mental, las infidelidades, los matrimonios infelices y las muertes prematuras.

El resultado es un acercamiento tremendamente ameno a nuestro pasado histórico con una perfecta combinación de rigor y diversión que se lee con gran agilidad gracias a la brevedad de cada capítulo dedicado a un personaje y que en ocasiones vienen complementados con artículos temáticos sobre modas o costumbres de la época, episodios históricos puntuales o personajes curiosos o destacados que han pululado en torno a los diferentes reyes como Velázquez, las majas de Goya (la vestida y la desnuda) o distintos ministros o validos. Todo ello ilustrado mediante las imágenes que reproducen toda la galería de personajes que podemos contemplar en el Museo del Prado y que son el hilo conductor de esta entretenida y muy recomendable obra que resume eficazmente buena parte de nuestra Historia patria de la mano de sus sucesivos monarcas. 

sábado, 29 de febrero de 2020

Una jaula de oro

Como seguidora fiel que soy de la serie de Fjällbacka de la sueca Camilla Läckberg, no podía dejar pasar por mucho tiempo su nueva novela, "Una jaula de oro" que, aunque ya sabía que no pertenece a mi muy adorada serie, sí que comparte con aquella los escenarios de la Suecia actual y el retrato de su sociedad, así como el destacado protagonismo de los personajes femeninos en su argumento. Y, claro está, el estilo y la habilidad de la autora que con su habitual pulso narrativo no permite que en ningún momento la acción ni la emoción decaigan.

En esta novela, la protagonista es Faye, una mujer inteligente y emprendedora que renuncia a su carrera profesional para dedicarse por entero a su familia, a cuidar de su hija pequeña, de su casa y de su marido cuando éste inicia una exitosa carrera empresarial gracias a una idea que precisamente creó y ayudó a hacer realidad su esposa. Han transcurrido unos años y Faye se encuentra sometida al déspota y abusador marido en el que se ha convertido Jack, embebido de éxito y fortuna, desprecia completamente las capacidades y virtudes de su mujer de la que sólo espera que luzca bien, se guarde sus opiniones para sí misma y no le moleste mucho. Pero Faye, incomprensiblemente, todavía le ama y se somete a su voluntad, se limita a relacionarse con otras esposas de ricos empresarios, mujeres florero de la alta sociedad dedicadas a gastar el dinero de sus maridos y a matarse de hambre para seguir aparentando una juventud que se les escapa, lo que arrastra a nuestra protagonista a una existencia vacía, superficial y sin alicientes, una auténtica jaula de oro de la que no sabe si desea salir. Hasta que una traición le obliga a volver del revés su vida y enfrentarse de nuevo sola al mundo sirviéndose solamente de su inteligencia y arrojo.

Como ocurre en todas las novelas de la Läckberg, encontramos una segunda línea argumental que nos lleva hasta 2001, cuando la propia Faye todavía empleaba su primer nombre, Matilda, y no era más que una jovencita recién llegada a Estocolmo desde su Fjällbacka natal (simpático autoguiño de la autora que nos permite retomar el espíritu de sus anteriores novelas y ubicar perfectamente el ambiente en el que se crió la protagonista). La joven Matilda escapa de una vida monótona en una pequeña localidad costera y llega a la capital para estudiar y en busca de nuevas oportunidades. Pero también escapa de un turbio pasado familiar que incluye varias muertes y un desarraigo absoluto, un pasado que no tiene intención de compartir con nadie, ni siquiera con su nueva amiga, Chris, que se convertirá desde entonces en su fiel compañera de diversión y en apoyo en los peores momentos que vendrán más adelante.

Esta no es una novela policíaca al uso a las que nos tiene acostumbrados la autora; ni siquiera diría que se trate de una novela de crímenes como tal, a pesar de que arranque con un asesinato y con la protagonista declarando ante la policía y que haya más de una muerte violenta a lo largo de la historia que nos cuenta. Se aprecia que con este libro la Läckberg ha tratado de alejarse del universo creado en las novelas de su popular serie que mantienen un tono generalmente bastante blanco, plagado de rutinas y personajes que resultan agradablemente familiares al lector. Y ese cambio de registro comienza por el alto tono de las numerosas escenas tórridas que jalonan esta lectura, con descripciones bastante explícitas de la activa vida sexual de la protagonista, elemento este que, en mi opinión particular, no le hace ganar con el cambio, ya que creo que para hacernos entender el papel que el sexo tiene en las relaciones personales de la protagonista no era preciso entrar tan en detalle en todos y cada uno de sus encuentros carnales.

Pero dejando esas apreciaciones de lado, podemos determinar que esta es básicamente la historia de una venganza, de un plan terrible planificado durante mucho tiempo. Alimentada de rabia y resentimiento desde muy joven, Faye diseña una colosal venganza por el daño sufrido personalmente en carne propia pero también actúa como agente a través del cual todas las mujeres que han sido engañadas, humilladas y ninguneadas en algún momento de su vida pueden ver ahora colmadas sus ansias de revancha contra los hombres a través del proyecto con el que Faye vuelve a brillar ante el mundo después de los oscuros años transcurridos a la sombra de su marido. Es curioso que la protagonista de esta novela no es un personaje positivo en absoluto, tiene muchos defectos, es vengativa y cruel, y utiliza métodos poco honestos para alcanzar sus objetivos, pero no nos queda más que seguir con interés su peripecia esperando que logre hacer triunfar su empresa en pro de la dignidad de las mujeres. Una actitud que en la vida real dudo que apoyara nunca pero que como argumento de novela me ha parecido que tiene una gran fuerza, originalidad y potencia como motivación vital. Y es que tenemos claro que lo que funciona en los libros no tiene que ser necesariamente extrapolable tal cual al mundo real.

sábado, 22 de febrero de 2020

La canción de la llanura

"La canción de la llanura" es la primera entrega de la denominada Trilogía de la llanura que el escritor Kent Haruf dedicó a los paisajes y las gentes de su estado natal, Colorado. Como ya comprobé en "Nosotros en la noche", Haruf cuenta básicamente historias humanas  normales, con un ritmo pausado, sin grandes sorpresas ni acontecimientos espectaculares que nos arrastren a continuar leyendo. El gran valor de sus libros son los retratos de lo más cotidiano en un pueblo tan corriente como Holt, una localidad inventada que el autor sitúa en el lugar que mejor conocía: en las llanuras de Colorado, donde el invierno es terrible, la soledad frecuente pero los conflictos humanos, como no puede ser de otra manera, son iguales a los que se pueden dar en cualquier otra parte del mundo.

Los protagonistas del libro son un grupo variopinto de personajes formado por un profesor de instituto, sus dos hijos pequeños que observan el mundo adulto desde su inocencia, una madre depresiva superada por la vida, una adolescente embarazada que afronta su futuro con valentía ayudada por su profesora y dos hermanos solteros que viven apartados de todo en su granja criando terneras. Todos ellos son seres sencillos que nos conquistan por su bondad y su falta de pretensiones. Tienen problemas como cualquiera y los afrontan con serenidad y de frente, sin dar demasiadas explicaciones ni buscar justificaciones y que terminan conformando una especie de familia unida por lazos más fuertes que los de la sangre. Y a pesar de la sencillez de los elementos que componen la trama, la lectura te atrapa, te enreda en ese ritmo lento, abundando en la placidez de lo cotidiano, te hace vivir entre esas personas de pocas palabras y corazones generosos a los que no puedes evitar desear que las cosas les salgan bien. La sencillez de la prosa de Haruf no la libra de la potente capacidad de evocación que posee a través de la cual nos retrata una América rural que tiene mucho de idílica a pesar de las duras condiciones naturales y de la aridez del entorno pero donde brilla la belleza de lo cotidiano y la capacidad de amar de las personas de bien.

sábado, 15 de febrero de 2020

Un invitado inesperado

La autora canadiense Shari Lapena alcanzó el éxito mundial con su novela "La pareja de al lado" a la que siguió "Un extraño en casa". En ambos casos, pudimos disfrutar de dos buenas historias de suspense en entornos domésticos donde la intriga estaba bien tramada y la emoción garantizada. De nuevo pruebo suerte con la escritora con "Un invitado inesperado" donde espero reencontrarme con la fórmula de sus éxitos anteriores.

En este caso el escenario sigue siendo doméstico aunque se sustituyen los domicilios particulares por un aislado hotel de montaña en el estado de Nueva York. Este aspecto hace que la historia nos traslade por completo a la ambientación de una novela clásica de Agatha Christie de la que toma prestados muchos sus elementos más típicos: un grupo de personajes dispares unidos bajo el mismo techo en un hotel, aislados del resto del mundo por una terrible tormenta de nieve. Y como no puede ser de otro modo, uno de los huéspedes aparece muerto. ¿Se trata de un accidente o tal vez haya sido un asesinato? Las circunstancias climatológicas y la falta de corriente eléctrica y teléfono impiden que se pueda avisar a la policía por lo que no queda más opción que permanecer en hotel hasta que amaine la tormenta y puedan contactar con el exterior. Pero los crímenes no han terminado.

No puede decirse que ritmo de esta novela sea trepidante. Aunque la acción transcurre en apenas un fin de semana, en ocasiones el tiempo parece no avanzar. Se detallan las distintas escenas con sumo detenimiento, así como las conversaciones que se desarrollan entre todos los personajes, lo que cada uno comenta, sospecha, su background personal. Este esquema hace que se alargue demasiado el proceso de descubrir alguna nueva información que permita aclarar lo sucedido. El grupo de huéspedes lo forman un matrimonio maduro en crisis, una pareja de enamorados, unos prometidos que planean su boda, dos amigas, un abogado soltero y una escritora y todos ellos, junto con el propietario del hotel y su hijo, se convertirán en sospechosos y en algunos casos en víctimas de un fin de semana sangriento que transcurre en un ambiente claustrofóbico e inquietante donde nadie se fía de nadie, y seguramente hacen bien en desconfiar de cualquiera. Apenas contamos con información relevante sobre ninguno, desconocemos si puede haber algo que les una ni los motivos por los que se cometen los crímenes.

El desenlace me acabó defraudando más de lo esperado ya que alude a hechos externos a la acción, basados en información con la que no contábamos en ningún momento por lo que no ha habido modo de deducirlo previamente más que como una de tantas hipótesis que el lector puede ir tratando de plantearse a lo largo de la lectura. Así que nos quedamos con la confesión final que explica pero apenas justifica lo ocurrido y sólo un pequeño chispazo en las últimas páginas salva un final que apenas logra despertar emoción alguna, tal vez sólo alivio por que al fin todo termine, aunque no haya un final feliz.

No se trata en absoluto de la mejor novela de la autora, aunque sí resulta una lectura entretenida con buen dibujo de personajes y un ambiente opresivo bastante convincente pero que, por desgracia, se desinfla en un desenlace poco brillante. 

sábado, 8 de febrero de 2020

Los inmortales

Los cuatro hermanos Gold son tan solo unos niños cuando visitan a una misteriosa adivina que tiene la capacidad de desvelar a las personas la fecha de su muerte. Esa experiencia marcará los destinos de cada uno de ellos: algunos morirán pronto, otros llegarán a viejos, pero lo cierto es que cada uno vivirá de algún modo marcado por esa información que recibieron y que determinará su actitud frente al mundo y muchas de sus decisiones vitales.

En "Los inmortales", esta exitosa novela de Chloe Benjamin, seguimos a los cuatro hermanos desde su infancia en el Nueva York de los años 60-70 en medio de una América convulsa, agitada por la guerra de Vietnam, por los movimientos reivindicativos, la aparición de los hippies. Todo ello moldea la personalidad de los Gold, educados en el seno de una familia judía tradicional, hijos de un sastre devoto y una madre algo desquiciada, cada uno de ellos tomará un rumbo diferente según crezca, reivindicando su libertad individual, intentando alejarse de la religiosidad en la que crecieron que, en cualquier caso, termina siendo elemento sustancial de su personalidad y de su manera de interpretar el mundo.

Descubrimos cómo era la alegre, sórdida y en ocasiones depravada ciudad de San Francisco de los ochenta, donde Simon, el más pequeño de los hermanos, exprime intensamente el escaso tiempo con el que cuenta. Reside en Castro, centro neurálgico del mundo gay con sus numerosos clubs, su ambiente desenfrenado donde se disfruta del sexo sin tener conciencia de que el SIDA estaba a punto de hacer su devastadora aparición. También Klara se traslada a San Francisco junto a su hermano, en su caso persiguiendo su sueño de convertirse en una gran figura de la magia y huyendo de las restricciones que sus padres imponen sobre sus planes y aspiraciones. Pero ni los miles de kilómetros de distancia, ni sus trucos, ni sus espectáculos donde arriesga literalmente su vida, pueden borrar de su cabeza la fecha hacia la que se acerca inexorablemente día a día.

En la casa familiar permanecen los hermanos mayores, Daniel y Vayra tratando de llevar una vida normal ocupándose de su madre, una vez esta enviuda y va haciéndose mayor. Sus existencias parecen rutinarias y sencillas, pero incluso para ellos el destino marcado por la revelación de la adivina les marca el camino a seguir, uno convertido en médico militar y otra como investigadora de los mecanismos que prolongan la longevidad humana.

La novela nos ofrece una historia de familia, un retrato de cuatro personajes marcados por su educación religiosa, por su herencia cultural judía y, sobre todo, por el secreto compartido. Una gran historia de amor fraternal lleno de emotividad, de búsqueda de la identidad personal por parte de todos los personajes que aparecen, donde las decisiones que marcan el camino elegido vienen determinadas por ese dato que ninguno deberíamos saber por anticipado: la fecha exacta de nuestra muerte. ¿O tú eres de los que sí querrían conocerla?

miércoles, 29 de enero de 2020

La cara norte del corazon

Con "La cara norte del corazón" volvemos a reencontrarnos con la protagonista creada por Dolores Redondo para su trilogía de Baztán, la inspectora Amaia Salazar, pero en este caso el reencuentro nos transporta a su pasado, a sus años de formación en Quantico, el cuartel centrales del FBI, a donde llega Amaia avalada por su breve pero brillante carrera en la policía foral de Navarra donde ya ha destacado, a pesar juventud, por su capacidad de análisis y su agudeza para leer la mente de los criminales. Será durante estos días que se nos cuentan en esta novela cuando se forjará su estrecha relación con el agente Aloisius Dupree, el que se convertirá a partir de entonces en su mentor y amigo.

Nos situamos en esta ocasión en los días anteriores a que el huracán Katrina golpeara con fuerza la costa  estadounidense del Golfo de México en agosto del año 2005. Hasta la ciudad de New Orleans se traslada un equipo de investigadores, entre los que se encuentra Amaia en calidad de colaboradora, que tratan de adelantarse al próximo movimiento de un peculiar asesino en serie que aprovecha los desastres naturales como grandes tormentas, tornados e inundaciones para perpetrar terribles crímenes a lo largo del país, con un peculiar ritual en que familias completas aparecen muertas de manera aparentemente accidental.

El escenario de la novela se sitúa fundamentalmente en los Estados Unidos, presentándonos la crónica hora a hora del avance del huracán Katrina que constituye un elemento fundamental y decisivo en el caso que investiga el equipo de agentes y policías locales con los que colabora Amaia. La descripción de la devastación originada por la tormenta y el posterior panorama de destrucción, unido al calor sofocante y la insoportable humedad, la putrefacción y la desolación que le siguen, todo está descrito de tal manera que recrea una atmósfera opresiva, un paisaje donde reina el caos y la desesperación que el asesino aprovecha para continuar con su campaña de asesinatos perfectamente planificados. Los desplazamientos a Elizondo se realizan mediante flashbacks que nos van ampliando el relato sobre el pasado de Amaia que ya conocemos gracias a las novelas anteriores pero que ahora se nos completa. Descubriremos episodios de su infancia, lo que no se nos había contado todavía y que nos ilumina sobre su personalidad, sus traumas, sus miedos y su carácter, la tormentosa relación con su madre, las causas del distanciamiento con su padre y la importancia de la figura de su tía Engrasi en su vida.

También descubriremos algo más sobre el enigmático Dupree, sus orígenes familiares y la historia que marcó su pasado y le llevó a convertirse en agente del FBI, que tiene que ver con un antiguo caso que se entrecruzará con la investigación actual. De los bosques navarros a los pantanos de Luisina, la antigua magia del sur de los Estados Unidos se mezcla con las tradiciones y leyendas del norte de España, el vudú, los eguzkilores, las supersticiones y creencias mágicas de uno y otro lado del Atlántico confluyen en la trama de la novela y la determinan en gran parte.

Puedo decir que esta novela me ha gustado incluso más que sus predecesoras. He encontrado que está muy bien construida y estructurada, con varias tramas que confluyen muy adecuadamente, al igual que los dos escenarios, el americano y el español que transcurren en paralelo sin prácticamente entrecruzarse en ningún momento, sino que se complementan, manteniendo ambos el interés. También los personajes me han parecido muy bien dibujados y creíbles, resultando en su mayoría altamente atractivos, además de que la intriga está muy bien dosificada sin que decaiga la tensión de principio a fin. Una buena manera de continuar, aunque sea regresando a su inicio, la estupenda serie de la inspectora Salazar, recomendable para todos aquellos que disfrutaron con sus tres entregas anteriores.

domingo, 19 de enero de 2020

La chica salvaje

Hace como un par de años descubrí una nueva e insólita fuente de inspiración a la hora de elegir nuevas lecturas: el club de lectura de la actriz Reese Witherspoon. Nunca me podía esperar que una superestrella de Hollywood me proporcionara tantas y tan buenas recomendaciones de libros apasionantes, emocionantes, de esos que, más que leerse, se devoran. Algunos de los cuales, por cierto, luego esta misma actriz se dedica a llevar a la pantalla como productora y protagonista, como ya ha hecho con "Big little lies" o próximamente con "Pequeños fuegos por todas partes". La mayoría de los libros recomendados por la actriz son novelas escritas y protagonizadas por mujeres, obras de narrativa contemporánea y frecuentemente con un toque importante de suspense y entre ellas destaca alguna que otra joyita como"Eleanor Oliphant está perfectamente" o la maravillosa "La luz que perdimos".

El último descubrimiento que he rescatado de entre los numerosos títulos recomendados por la Witherspoon y anotados para próximas lecturas, ha sido esta novela: "La chica salvaje", de la veterana zoologa y escritora debutante (porque incluso a los setenta años es posible debutar en cosas) Delia Owens.

La protagonista del libro, Kya Clark, es una pequeña niña salvaje, como indica el título en su traducción al castellano del original " Where the crawdads sing", que vive sus primeros años de vida junto a su numerosa familia en una humilde cabaña en mitad de la marisma. Más pobres que las ratas del pantano en donde habitan, los niños ni acuden a la escuela ni llevan zapatos y malviven de lo que da la pesca y de un humilde huerto, sin apenas contacto con la civilización que representa el pequeño pueblo cercano, donde los Clark son considerados basura blanca. La niña era muy pequeña y ya todos sus hermanos habían huido para nunca volver, escapando de la violencia del padre y de la miseria más absoluta. Incluso su madre termina marchándose. Kya crecerá prácticamente sola cuando su padre también acabe esfumándose de la noche a la mañana.

Sola en su cabaña, vende pescado a cambio de productos de primera necesidad, ropa de segunda mano y gasolina para su lancha con la que recorre incansable la marisma. Su mundo es el pantano, sus colecciones de conchas y plumas, sentarse en su playa acompañada por las gaviotas y dibujar acuarelas de la naturaleza que la rodea. No sabe leer ni contar más allá del veintinueve pero conoce el canto de cada ave, el ritmo de las mareas, cómo cambiar las bujías de la lancha y cómo ahumar pescado.

La soledad es su hábitat pero, así y todo, añora a su familia, a su madre y a su hermano Jodie, el más cercano a ella e incluso a los otros mayores, a pesar de que ya apenas ni recuerda sus rostros. Sus relaciones se limitan prácticamente al bueno de Jumpin', encargado de la bomba de gasolina y su mujer Mabel que hacen lo posible por ayudar a la chiquilla a sobrevivir y a su único amigo, Tate Walker, con el que comparte desde niños la pasión por la naturaleza y la vida de la marisma. Juntos surcan en sus barcas los pantanos descubriendo todo tipo de especies de animales y plantas, atesorando plumas y conchas para las colecciones de Kya. Pero Tate también le enseñará a leer y le abrirá los ojos al mundo a través de libros científicos, de zoología y botánica. Cuando Tate se marche a la universidad y no regrese como prometió, otro hombre, Chase Andrews, ocupará el hueco dejado en el corazón de la joven que se debatirá entre conservar su libertad, no atarse emocionalmente a alguien que puede abandonarla como hicieron todos aquellos a quienes amó, y la necesidad de sentirse querida, de formar parte de una comunidad.

La lectura, que destaca por las maravillosas descripciones de los paisajes y la abundante riqueza natural y salvaje de las marismas de la costa atlántica de Carolina del Norte, me ha recordaba por momentos a "Una educación" con el personaje de esa pequeña salvaje que crece sola y sin recibir ningún tipo de educación formal y que acaba por construir su propia formación dirigida hacia aquello que constituye su pasión y su entorno. Unido todo lo anterior a una investigación de asesinato que no sabemos qué consecuencias tendrá para nuestra protagonista, la novela transcurre entre escenarios maravillosos, llena de interesante información sobre las especies que en ellos habitan, personajes que emocionan y una prosa llena de poesía y riqueza que constituyen en suma una inolvidable lectura que merece la pena ser disfrutada.