La protagonista de la historia es Millie Calloway, una joven que ha tenido la suerte de encontrar un trabajo de asistenta en casa de los Winchester, un matrimonio rico que vive en un selecto barrio en Long Island. Millie nunca ha vivido en una casa tan lujosa; de hecho lleva algún tiempo viviendo en el coche desde que perdió su anterior empleo y la echaron de su piso. Aunque bien pronto su nueva jefa, Nina Winchester muestra claras señales de estar algo desequilibrada, Millie trata de conservar el trabajo, ya que, de otro modo, tendrá problemas con su agente de la condicional y es que Millie ha salido hace pocos meses de la cárcel donde ha pasado diez largos años, aunque este es un pequeño detalle que omite contarle a su nueva jefa.
Nina es bastante rara, excéntrica o, como alguna madre del cole afirma, está como una cabra. Lo cierto es que tiene constantes cambios de humor, da instrucciones contradictorias a la asistenta, niega haberle mandado hacer algo o le riñe por no hacer algo que nunca le ha pedido. Millie no quiere perder el empleo pero es complicado trabajar para Nina. El señor Winchester, por el contrario, es una hombre de lo más atractivo y agradable y Millie no puede evitar sentirse atraída por él.
Al margen del desquiciante y anómalo comportamiento de Nina, la narración de la primera parte de la novela me resultaba demasiado lineal y plana, narrada en primera persona por boca de Millie que nos cuenta en primera persona la complicada relación con su jefa. Pero imaginaba que esto tenía que cambiar en algún momento, porque una novela que ha tenido tanto éxito no podía basarse en una historia tan simple como me estaba pareciendo esta. Y, en efecto, mi intuición no me fallaba porque al llegar hacia la mitad del libro las cosas cambian y empiezan a aparecer otros puntos de vista que le dan un giro radical a la historia y hace que está cobre un nuevo interés.
Me ha parecido una novela ingeniosa, con una trama milimétricamente planificada para que todo salga a la perfección, tal vez demasiado bien; todo encaja a gusto de sus protagonistas y el final es redondo para sus intereses, aunque demasiado fácil en mi opinión. Diría de ella que es una lectura ligera, sin más, con una intriga bien dosificada pero en la que todo se resuelve demasiado bien. Una opción para quien busque una lectura entretenida que no deje demasiada huella.



























