sábado, 16 de marzo de 2013

El lector de cadáveres

Este libro lo tenía anotado en la lista de lecturas pendientes desde hace más de un año y lo cierto es que esta lista es tan, tan, tan extensa y además tiene un crecimiento tan imparable que no es inusual que muchas novelas que entran en ella con mucha fuerza y méritos para ser leídas, necesariamente se vayan quedando atrás a la espera de encontrar su momento, e incluso con frecuencia se vean superadas por otras novedades o recomendaciones que adelantan puestos y llegan a convertirse en lecturas efectivas, mientras que no me cabe duda que he debido de dejar en el limbo de los libros sin leer verdaderas joyas, novelas que probablemente merecían mi atención más que otras que sí he terminado leyendo. Pues todo esto viene a cuento de que no sé el tiempo que hace que apunté "El lector de cadáveres" de Antonio Garrido en esta inacabable lista pero puedo decir que me alegro de que no haya sido uno de esos libros que antes comentaba que acaban quedándose atrás  porque, una vez leído, no puedo decir más que cosas positivas sobre él.

La historia nos traslada hasta la antigua China, más concretamente al siglo XIII, época en que gobierna la Dinastía Tsong y donde se ubica la figura histórica de Cí Song al que se considera el primer forense conocido de la Historia. Pero la vida de Cí no fue fácil, más bien al contrario. Al inicio de la novela nos situamos en una aldea de la China rural a donde la familia de Cí ha debido regresar a causa del fallecimiento del abuelo del chico y las exigencias del ritual del duelo que impone al padre de familia que regrese al pueblo natal para honrar a sus muertos y así debe abandonar la capital donde había ejercido de funcionario público y donde el joven Ci se preparaba en la universidad para superar los difíciles exámenes que dan acceso a los puestos en la judicatura imperial. La familia regresa a la casa del hermano mayor, el cruel y tiránico Lu, que ha permanecido trabajando la tierra y allí malviven bajo su tutela ejerciendo el duro trabajo del campo, mientras que hermana Tercera padece una grave enfermedad que ya se acabado con la vida de sus dos hermanas mayores.

Coincidiendo con visita al pueblo del antiguo superior del padre en la magistratura, el honorable juez Feng, se descubre en la aldea el cadáver de un vecino cruelmente asesinado. El Juez Feng se ofrecerá a colaborar en la investigación que dará como resultado la condena de Lu como culpable del crimen. Pero la desgracia no ha hecho más que comenzar: poco después los padres de Ci mueren y por enrevesadas circunstancias el joven debe huir del pueblo perseguido por la justicia y, junto con su hermana, volver a la capital donde tratará de rehacer su vida, sin abandonar su sueño de pasar los exámenes imperiales que le convertirán en un honrado funcionario y deseando recuperar el honor de su familia.

La novela recrea desde el inicio la fascinante cultura china, destacando aspectos como la obediencia incuestionable y el respeto a los mayores, la importancia de los ritos milenarios como eje y motor de todos los aspectos de la vida, la omnipresencia del castigo físico, generalmente de una violencia inusitada. Nos da además una amplia visión del extensísimo y complejo código penal de la época y las numerosas leyes basadas en tradiciones antiguas y que regían un mundo cruel donde se da un escaso valor a la vida humana, donde las personas viven sometidas a los fenómenos naturales y a la violencia de sus conciudadanos y de las autoridades por lo que se convive con la cotidianeidad de la muerte y la miseria. El sometimiento a las leyes confucianas que regulan la vida y la muerte, la tierra y el cielo en la antigua China rige cualquier aspecto de la vida de la mayoría de sus habitantes. Frente a esto, nuestro protagonista vive obsesionado por progresar en la sociedad a base de estudio y de trabajo, a pesar de no poder reincorporarse a los estudios reglados al continuar huyendo de la justicia. Gracias a su trabajo en el cementerio profundiza en sus conocimientos de anatomía y aprende a interpretar el origen de las heridas, las causas de las muerte, a identificar los envenenamientos y distinguir una muerte natural de un asesinato, mediante la interpretación de los síntomas, basándose en la información que obtiene de sus observaciones y razonamientos que no son sino adivinación y magia para los demás. De esta manera, su fama llegará a oídos del emperador que le convoca en el palacio imperial para colaborar en la investigación de unos extraños asesinatos en los que Ci se verá peligrosamente involucrado.

La novela mezcla hábilmente los géneros histórico y detectivesco, aporta una enorme cantidad de información sobre el periodo en que trascurre, además de basarse en un personaje real pero sin dejar de lado la parte de la investigación. Destaca la magnífica recreación de los paisajes y los ambientes, desde el río pestilente, los puertos atestados de barcas, los míseros pueblos, hasta Lin’an, la enorme capital, con su mezcla de estrechas calles donde se mueven bulliciosas multitudes pestilentes y barrios elegantes con viviendas de aleros curvos y jardines con aroma a jazmín, sin olvidar las maravillas del palacio imperial. Las descripciones son en ocasiones tan vívidas que da la sensación de percibir los olores a pescado muerto o tocar el lodo negro de las orillas del río. Incluso en algunas escenas la crueldad o las escabrosas descripciones de los sangrientos crímenes llegan a hacer desagradable la lectura. Nos encontramos, por tanto, ante una estupenda novela de misterio, donde la trama de la investigación se va acelerando según avanzan las páginas hasta alcanzar el estupendo desenlace donde el protagonista deberá desenmarañar el complejo entramado en el que se encuentra envuelto para salvar su vida frente a la acusación a la que se enfrenta, manteniendo en vilo al lector hasta el último momento y todo ello enmarcado en el escenario de la antigua China imperial. En suma: una lectura que vale ciertamente la pena.

5 comentarios:

  1. Tengo ganas de leerlo, pinta genial y todos lo recomiendan. Besos

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  2. A pesar de las buenas críticas que recibe, a mí no me llama la atención así que este no me lo apunto, así la lista no crece tanto. Muchos besos.

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  3. Me gustó mucho este libro, la verdad es que lo disfruté un montón :)

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  4. Lo tengo entre mis pendientes también desde hace... Y es que tiene un argumento que me llama mucho. Y por lo que cuentas, merece mucho la pena. A ver cuándo logro hacerle hueco.
    Besotes!!!

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