lunes, 10 de julio de 2017

La chica que dejaste atrás

Confieso que esta es la primera novela que leo de Jojo Moyes, a pesar de lo renombradísimas que han sido sus novelas anteriores que resultarían casi de lectura obligada si atendemos a los millones de ejemplares que ha vendido por todo el mundo. Pero no ha sido hasta esta novela de "La chica que dejaste atrás" que me he sentido atraída por un argumento que, en principio me resultaba bastante atractivo, con esas dos historias de mujeres separadas por los años pero conectadas por un atractivo cuadro, además de situar parte de la acción en la ocupación de Francia durante la I Guerra Mundial, escenario que me resulta, a priori, altamente atractivo y que me terminó de decidir a estrenarme con tan notoria autora, decisión de la que no puedo más que congratularme y que supongo que me llevará a recuperar alguna de sus novelas anteriores, aunque sólo sea para no quedar como la única lectora de occidente que se las ha dejado sin leer. En cualquier caso, reconozco que la lectura de esta novela me ha descubierto una autora con una escritura fresca, que mantiene la atención del lector mediante un pulso narrativo constante, genial en su  manera de describir escenarios y personajes y con un argumento muy atractivo, con una historia muy bien contada que te sumerge completamente en ella y te hace disfrutar a tope a todo lo largo de la novela .

Este argumento se inicia en 1916, cuando el ejército alemán ha ocupado el pequeño pueblo francés de St. Péronne durante la Primera Guerra Mundial. Sophie Lefèvre y su hermana Heléne regentan un pequeño hotel en el pueblo mientras que sus esposos se encuentran en el frente. Le Coq Rouge es un agradable lugar de encuentro para los vecinos hasta que los ocupantes deciden utilizarlo como base para que cenen allí a diario los mandos militares, dirigidos por un nuevo Kommadant, un hombre severo pero que no parece tan rígido y cruel como el anterior alemán a cargo del destacamento que controla el pueblo. La desconfianza de los vecinos hacia cualquier asomo de colaboracionismo con los ocupantes recae sobre Sophie que debe servir a los alemanes para evitar posibles represalias sobre ella o su familia mientras que confía en que su esposo, un talentoso pintor del que no tiene noticias desde hace mucho, regrese pronto a casa. Un retrato que éste le hizo en sus más felices días en París es lo único que conserva de aquellos buenos tiempos pasados, un cuadro que decora Le Coq Rouge y atrae la atención del Kommandant, hombre sensible al arte y a la belleza de Sophie.

Ese mismo cuadro nos lo encontramos casi cien años después presidiendo el dormitorio de Liv, una joven viuda que todavía no ha logrado superar la pérdida de su marido, un prometedor arquitecto que construyó para ellos una moderna y peculiar vivienda en Londres, un cubo de cristal y metal que reflejaba su maestría y su genio creativo y que ahora Liv apenas puede permitirse mantener, abrumada por los impuestos que debe abonar y la soledad en la que ha quedado sumida tras perder a su marido de manera repentina.

El cuadro de La chica que dejaste atrás supondrá una mágica conexión entre dos mujeres separadas por un siglo pero con muchas cosas en común, como la manera en que se enfrentan a la soledad y al dolor al perder a su marido, como se deben reponer y luchar por sí mismas. Para ambas mujeres ese cuadro tendrá mucho más valor que para los demás, es un símbolo de amor, de la vida que vivieron junto a sus respectivos maridos, independientemente de su valor económico e incluso artístico. Una bonita historia en la que se mezclan muy hábilmente lo romántico con lo histórico y en la que comprobamos que las cosas que de verdad importan no son materiales y que vale la pena luchar por lo que uno cree que es auténticamente valioso.

martes, 4 de julio de 2017

El aniversario

"El aniversario" es una novela de Imma Monsó que podría describir como algo extraña, con un ritmo desigual, un ambiente bastante desasosegante que tal vez sea lo más logrado del libro, unos personajes complicados con los que me ha costado algo conectar y dos historias paralelas que cuentan con tonos narrativos diferentes pero acaban confluyendo apropiadamente. La historia comienza con un matrimonio que atraviesa una crisis en su relación, o tal vez sería más correcto decir que siempre han tenido una relación peculiar; son dos personas muy distintas entre sí, como dos mundos que se rozan pero no llegan a interconectar. El tema es que ambos parten en su coche a celebrar un aniversario hacia un destino desconocido para ella; el marido quiere sorprenderla por una vez y la sorpresa, según descubriremos, no necesariamente tiene que ser agradable. Lo cierto es que los protagonistas han desarrollado una extraña relación: él es pragmático y con los pies en la tierra mientras que ella mantiene una intensa conexión con las palabras, con el silencio, con los idiomas, la forma de lo que se dicen las cosas le parece tan importante como su contenido y su intención. Tras muchos años de convivencia dudamos de si se han llegado a conocer en profundidad.

Por otro lado, en el otro hilo argumental, tenemos a Carmina, una mujer que se oculta en la casa que se ocupa de mantener en ausencia de sus propietarios, en su biblioteca, en sus libros; a pesar de no saber apenas leer, sueña con las historias que contienen, se crea una vida ficticia entre las paredes de esa casa que es su refugio y el de su hijo, un niño en el que tiene puestas todas sus esperanzas. Carmina está segura de que el pequeño Guillem sí que sabrá manejarse con los libros y con el mundo, no tendrá miedo a todo como le ocurre a ella. Pero Guillém es un niño solitario que también vive dentro de los libros, que recrea las aventuras de las novelas que lee en la realidad, que juega a perseguir a Moby Dick o a emular a sus héroes literarios. Sólo tiene un amigo, Mateu, con el que comparte aventuras durante las vacaciones escolares.

Ambas historias avanzan lentamente, no encontramos conexión entre las dos hasta bastante avanzada la novela. Lo cierto es que el meollo de la historia se hace de rogar y, además, cuando llega es incómodo y desasosegante, incluso afirmaría que me ha llegado a poner mal cuerpo, no he logrado disfrutar de la historia a causa de la incomodidad del escalofriante plan de celebración de aniversario. Me da la sensación, además de todo, de que la historia se podía haber resuelto en la mitad de páginas, que la autora se regodea demasiado en conversaciones que no van a ningún lado y desde el momento en que convergen ambas tramas puedo decir que comienzo a perder interés por lo que voy leyendo y ya veo que no voy a tener un desenlace espectacular.

En fin, una lectura que formalmente es muy correcta pero a la que le falta algo de chispa en el argumento para terminar de enganchar y que no puedo decir que la considere como una novela memorable. Entretenida y diferente, como mucho.

viernes, 30 de junio de 2017

La cena

"¿Cómo habría sido esa noche si, apenas una hora antes, me hubiese quedado abajo esperando el momento de irnos al restaurante, en vez de subir la escalera y entrar en el cuarto de Michel? ¿Cómo habría sido el resto de nuestras vidas?"
El argumento de "La cena", del escritor holandés Herman Koch, discurre a lo largo de una noche en la que se juntan dos parejas a cenar de manera bastante civilizada en un selecto restaurante de Ámsterdam. Ellos son hermanos: Serge Lohman, un importante y conocido político; el otro, Paul, ejerce de narrador y lo cierto es que su descripción de Serge no es un retrato nada amable y según avancemos conoceremos que sus relaciones no son precisamente afables. Pero en definitiva son familia y eso siempre debe estar por encima de toda diferencia o desencuentro.

Aparentemente la cena es sólo una incómoda reunión familiar, pero una tormenta se oculta bajo la corrección que impone el entorno, un restaurante caro, rodeados de comensales discretos donde un personaje público debe aparentar normalidad y simpatía frente a potenciales votantes, aunque nada sea cierto, aunque tenga que resolver asuntos de máxima trascendencia y la tensión sea palpable.

La novela abunda en reflexiones sobre la violencia, la justificación de su papel en la sociedad, su atracción frente a necesidad de ocultarla a los demás. Se discuten dilemas morales sobre la verdad, la corrección política, la responsabilidad frente a la sociedad, la familia, lo que la une, lo que unos padres serian capaces de hacer por un hijo.
"Una familia feliz sobrevive al naufragio. No quiero decir que después sea más feliz que antes, pero tampoco lo será menos"
Una historia concentrada en lo que dura una cena, con un esquema teatral donde los capítulos o actos se conforman en torno a los platos que se van sirviendo y en la que todo confluye en una sola noche, en torno a cuatro personajes que conversan alrededor de una mesa sobre asuntos que determinarán el resto de sus vidas.

jueves, 22 de junio de 2017

Tierra de campos

Me pregunto porqué no había leído yo nunca antes nada de David Trueba, siendo como es un autor que siempre revolotea entre las recomendaciones que recibo o que veo por páginas o blogs de lectores de mi confianza; es uno de esos autores de los que todo el mundo habla bien pero que no había llegado nunca a convencerme totalmente como para ponerme con él, hasta que ha llegado esta novela "Tierra de Campos" que, para fortuna mía, decidí que fuera mi estreno con el autor. Y ha sido un estreno inmejorable, qué duda cabe.

Este es de esos libros que hay que leer con lápiz en ristre porque está lleno de frases subrayables, simples pero llenas de pasión, de emoción, sea cuando habla de sus hijos o de sus amantes, sea cuando evoca su propia infancia o habla de la amistad o del éxito.
"Cuando se lanzan sobre mi cama ya saben que no abro los ojos antes de cuatro besos. Es una norma de seguridad para que no me engañen hijos que no son los míos. Es la contraseña de mi caja fuerte. Ellos aún consienten mis juegos. Mi hija a regañadientes, papá, ¿cuándo vas a crecer?"
"Exhibía un gesto gatuno sentada sobre el colchón con el pelo despeinado que tan bien les sienta a las mujeres. Deberían pagar en la peluquería para que las despeinaran así." 
Estos párrafos son sólo los primeros que resalté recién comenzado el libro pero es que son multitud los párrafos en los que me he parado y he releído por el mero placer de escuchar esas palabras de nuevo, de reflexionar sobre los mensajes que encierran unas pocas líneas escritas. Y en ese tono continúa el relato. Las palabras de Trueba son sencillas pero de gran hondura, evocadoras de tiempos pasados, de momentos vividos, nos cuenta vivencias que nos suenan como propias porque nos enseña un paisaje vital que no pilla lejos de nuestra propia experiencia.

El argumento se centra en la vida de Dani Campos, más conocido como Dani Mosca por su pertenencia a "Las Moscas", un grupo de pop que nació como un juego entre amigos del colegio y que les llevó a la fama inesperada. El libro está plagado de canciones, letras, estrofas, poemas, pensamientos breves...
"porque las canciones son cartas nunca enviadas, que se pudren en el bolsillo, como las cosas sin decir se pudren en el corazón y te hacen daño."
La novela es una larga reflexión en voz alta, un larguísimo monólogo en el que el protagonista va tocando asuntos tan íntimos como la convivencia con su madre enferma, el duelo por la muerte del padre y otros más públicos como su vida "bohemia" de músico, la relación con la fama, todo ello en medio de una sociedad cambiante, la que avanzó desde los años setenta de su/nuestra infancia, pasando por la apertura mental de los ochenta, los años de la música, de las canciones, de la ilusión y también de los desencantos y la droga fácil, de distinguir entre los intereses creados y la verdadera amistad, llegando finalmente a la madurez de los noventa y va así retratando una sociedad que va evolucionando, unas costumbres que cambian, la manera de relacionarnos con los amigos, con los compañeros del colegio, con los profesores o con los padres y más tarde con los colegas de trabajo, con el público, las relaciones sentimentales y profesionales que configuran su mundo. De entre los temas que aparecen en la lectura destacaría la reflexión que provoca la muerte del padre que empuja a Dani en ese viaje hacia la tierra de Campos de la que procede su familia y que supone un viaje también a su pasado, un regreso cargado de añoranza de la infancia, incluso de su parte más oscura llegando a remontarse hasta la época en que su padre era joven, a la idealización de la vida en el pueblo, cuando el mundo parecía más simple, más auténtico.
"yo pensaba que en la primera mitad de la vida lo que más importa es la apariencia externa, pero cuando entramos en la segunda mitad sólo nos sostienen los cimientos, los pilares ocultos donde se asienta la estructura de nuestra personalidad."
Trueba domina el lenguaje, nos muestra su pensamiento a través de frases altamente visuales, divertidas a veces, con definiciones llenas de ingenio y maestría, sin una pizca de ampulosidad ni retórica, con la simpleza del que habla sin elaborar las frases previamente.
"Decían que había sido músico, pero más bien parecía un ascensorista con claustrofobia."
"Uno triunfa no por su genialidad, sino por su menosmalidad. Por ser menos malo que los otros."
Nos encontramos ante una novela generacional donde los coetáneos de Dani Mosca nos sentiremos en tierra conocida, viajaremos a un paisaje y unos escenarios que nos hacen rememorar nuestra juventud y nuestro paso a la edad adulta; escucharemos una banda sonora que nos transportará hasta aquellos años en los que crecimos y tal vez nos identifiquemos con una edad adulta que no se parece a lo que creíamos que sería cuando ni tan siquiera nos tomábamos la molestia en pensar en el futuro.

jueves, 15 de junio de 2017

La modista

Después de pasar muchos años trabajando como modista de alta costura en Europa, la joven Tilly Dunnage regresa a su pequeño y polvoriento pueblo de Australia a ocuparse de su madre enferma. Ese es el arranque de "La modista", novela de la australiana " Rosalie Ham que me ha resultado sorprendente ya que no ha sido la novela ligera y desenfadada que me esperaba encontrar. Corren los años 50 y el mundo de glamour que Tilly ha conocido fuera de su país no se parece en nada a la cerrada y presuntuosa sociedad rural de Dungatar, un pueblucho donde la rumores y la desconfianza mutua son la tónica dominante en las relaciones vecinales y en donde Tilly está decidida a instalarse nuevamente sin doblegarse ante las murmuraciones sobre hechos del pasado que la marcaron y la obligaron a abandonar el lugar. Tilly regresa dispuesta a hacer frente a la exclusión en la que han vivido ella y su madre desde que llegaron a vivir allí bajo la etiqueta de locas que arrastran y que sus vecinos no pretenden olvidar. Pero lo que no pueden ignorar ese puñado de paletos que tiene por vecinos es la habilidad de Tilly para la costura, su capacidad para tapar con preciosos diseños sus miserias morales y defectos físicos, por lo que le permitirán restablecerse en el pueblo y retomar su profesión. Pero Tilly planea fríamente su terrible venganza contra aquellos que hicieron insoportable su vida y la de su madre durante tantos años.

La novela resulta menos dulce y edulcorada de lo que su argumento pudiera anticipar a primera vista; abunda el tono satírico en el relato, las descripciones del pueblo y de sus habitantes son bastante crudas, retratando con un toque de humor la miseria personal de la mayoría de ellos, sus rencores, la forma en que se inmiscuyen en las vidas ajenas, la envidia reinante y la bajeza moral crean una atmósfera atosigante en la que todas las vidas discurren arriba y abajo de la Calle Mayor ante la insidiosa mirada de los vecinos que acabarán recibiendo su merecido castigo de mano de la sofisticada protagonista.

sábado, 10 de junio de 2017

María Estuardo

No seré yo la que descubra a estas alturas a nadie la figura de Stefan Zweig (¿o tal vez sí que es posible que quede aún alguien por descubrirlo?) uno de los grandes genios de la literatura del siglo XX que tanto a través de sus novelas llenas de sensibilidad como de sus intensas biografías siempre logra conquistar al lector gracias a su acertadísimos retratos humanos, tanto cuando se trata de personajes ficticios como de figuras históricas. La protagonista del libro que hoy traigo no es una mujer cualquiera sino la apasionante "María Estuardo", reina de Escocia entre otras muchas cosas y una de las poco frecuentes figuras femeninas de la Historia que fueron importantes por sí mismas, no por su matrimonio o por lo que otros personajes (generalmente masculinos) le llevaron a protagonizar, sino que encarnó su papel de soberana como una misión divina que la llevó a una vida de constante lucha, enfrentamientos y batallas por conservar su rango y la herencia y misión recibida como reina de Escocia con pretensiones al trono inglés y aspiraciones casi cumplidas al trono francés.

"A los deis días reina de Escocia, a los seis años prometida de uno de los príncipes más poderosos de Europa, a los diecisiete años reina de Francia" la vida de María fue intensa desde su nacimiento. Nacida para ser reina, educada como tal, dotada además para las artes y la poesía, activa, bella e inteligente, María encarna a la dama perfecta, digna representante de la época renacentista que se inicia entonces. A pesar de sus virtudes y capacidades, no pudo evitar llevar una vida cargada de dramas y ausencias, huérfana y viuda a temprana edad, fracasado su proyecto de reinar en Francia debe de regresar a las ásperas tierras de su reino escocés donde vuelve a ejercer de reina, enfrentada constantemente a su prima Isabel I, reina de Inglaterra, de la que también se nos hace en este libro un retrato profundo e intenso, así como de su relación mutua que oscila entra una fingida fraternidad, de una amorosa relación de primas queridísimas y un enconado enfrentamiento como no podía ser de otra manera entre dos mujeres que ostentan por nacimiento el derecho a portar la corona de Inglaterra dados sus estrechos lazos familiares y la ausencia de un heredero directo por parte de Isabel. Y es que no se entiende una figura histórica sin la otra, Isabel y María están condenadas a pasar a la Historia como dos figuras paralelas, como hermanas irreconciliables, dos soberanas dignas de la herencia recibida que brillaron en un mundo de hombres en una época dura y sangrienta. Porque son constantes en los días de María Estuardo las guerras, tanto contra el enemigo exterior como en el seno de su propio país donde los nobles se conjuran constantemente contra ella, le niegan la autoridad, rechazan a una reina católica en un país donde el protestantismo se impone y las grandes figuras políticas se rebelan contra su propia reina, con el más crudo calvinista, John Knox, a la cabeza e incluso el hermanastro de la reina y su propio esposo apostarán por el doble juego de servir a Inglaterra y recibir apoyo de Isabel en contra de su propia soberana.

Zweig profundiza en la psicología de la reina y de la mujer, una dama nacida para ser reina y que puso todo en riesgo por un amor irracional que la superó, la cegó y le hizo ponerse en contra de todo lo que había significado algo para ella: su corona, su reino, su honor, su hijo. Se nos muestra el origen de la leyenda que ha quedado en la memoria del pueblo escoces de la valiente y heroica reina que es encerrada en un castillo en mitad de un lago, que huye, lucha, cabalga sin descanso, esa figura creada por las obras románticas de Walter Scott en cuya leyenda se ignoran los errores, las debilidades y los riesgos tomados por la arrojada mujer que sin embargo si que están reflejados en la versión de la historia que creó Shakespeare, la del drama de Macbeth, el rey asesinado por el amante de la reina, la mujer sometida a sus pasiones que arriesgó todo su poder por un hombre que ni siquiera la merecía.

Como es habitual en las obras de Zweig, este es un retrato profundo y completo de una apasionante y controvertida figura histórica y de una apasionada mujer que pasaría a la Historia por méritos propios, por sus decisiones y por sus errores. Una maravillosa forma de descubrir la Historia europea que el autor tan bien nos transmite siempre con su habitual rigor que no carece del toque de humanidad que nos acerca a las personas que se hayan debajo de las figuras históricas.

lunes, 5 de junio de 2017

Los ritos del agua

"El silencio de la ciudad blanca", de Eva García Sáenz de Urturi, fue una de mis lecturas favoritas del año pasado, uno de los libros que más disfruté y que me descubrió la ciudad de Vitoria, una completa desconocida para mí hasta ese momento y que tuve la suerte de visitar el verano pasado llevada precisamente por la curiosidad despertada en mí tras la lectura de esa novela. Ha sido enormemente agradable, por tanto, el reencuentro con los personajes de esta trilogía en esta segunda entrega de la misma, " Los ritos del agua", y reconozco que he disfrutado de una manera diferente de esta novela ya que en este caso recorría escenarios que ya había tenido el placer de conocer personalmente además de reencontrarme con un grupo de personajes familiares y una forma amena de contar las cosas, aderezada, además, con interesante pinceladas históricas referentes a antiguas tradiciones y misterios ancestrales que tanta importancia tienen en el argumento, si bien en esta ocasión el ámbito geográfico del relato no se limitan al entorno de la ciudad blanca sino que se amplía hasta la zona de Santander, con lo que nos encontramos con nuevas tradiciones y antiguos mitos celtas comunes a todo el área de la cornisa Cantábrica.

Argumentalmente nos encontramos con los personajes ya conocidos casi en el punto donde los dejamos tras resolverse el caso de la anterior novela. El inspector Unai López de Ayala, más conocido por su apodo de Kraken y la subcomisaria Alba Díaz de Salvatierra aún no han tenido tiempo de relajarse ni de recuperarse de las secuelas de dicho caso cuando comienza otra serie de asesinatos rituales. Existe además en esta ocasión una inquietante relación personal entre las víctimas y el propio Kraken, ya que la primera víctima resulta ser su primera novia de la adolescencia y seguidamente se ven involucrados algunos miembros de su cuadrilla de amigos de toda la vida. Lo que que no sabemos es si esto será un hecho casual o si responde a un plan por el cual el mismo detective se encuentra entre los posibles objetivos de este nuevo asesino ritual.

Esta vez tendremos que trasladarnos en el tiempo junto a la cuadrilla de los amigos de Unai hasta el verano de 1992 en que participaron en un campamento de verano centrado en la arqueología en Cantabria. Esta vez la mitología vasca se mezcla con la del resto de la zona cantábrica, ritos de fertilidad, muertes rituales, elementos que ya tenían su gran papel en la novela anterior con la que también comparte el estilo narrativo ágil y la estructura de la trama, la investigación basada en el ingenio deductivo de Unai que cuenta como siempre con la inestimable ayuda de su compañera Estíbaliz y el final dramático, violento y la resolución del caso al límite del desastre.

Es esta, en fin, una novela que disfrutarán los que ya hubieran caído rendidos a los pies de "El silencio de la ciudad blanca" y que, sin ser completamente novedosa o sorprendente, sí que resultará altamente entretenida. Eso sí, veo preciso pasar previamente por la primera novela para tener una visión completa del argumento dadas las frecuentes referencias a los sucesos ya contados en la anterior entrega y seguir así mejor la evolución personal de los personajes e involucrarse más en profundidad en sus relaciones personales.