Martha vive con su numerosa familia y su amante marido en el aserradero a las afueras del pueblo de Hallowell donde ejerce de matrona y curandera; Martha es una mujer con carácter, decidida y con un profundo sentido de la justicia, siendo respetada por sus vecinos por su pericia profesional, pero no es fácil vivir en una sociedad donde las mujeres se encuentran generalmente sometidas a sus padres o esposos, donde su voluntad no se tiene en cuenta, su palabra no cuenta con el mismo peso que la de los hombres y sufren violencia sistemática. La vida en las colonias americanas es dura para todos, especialmente en invierno cuando el frío congela los ríos y la tierra. Todavía permanece cercano en el tiempo el mundo salvaje que, a pocos años del fin de la guerra civil, constituían los indios nativos expulsados del territorio que fue su hogar. Los colonos americanos se encuentran ahora sometidos a las grandes corporaciones que gestionan los arrendamientos de las tierras en condiciones abusivas. En general, la ley viene aplicada y ejecutada por y para los hombres, a pesar de lo cual, unas pocas mujeres se resisten a doblegarse e imponen su capacidad y su derecho a la igualdad, como es el caso de las parteras, único espacio laboral exclusivamente reservado a las mujeres.
Martha conoce, por razones de su oficio, los detalles íntimos de la mayoría de los habitantes de Hallowell: el nombre del padre de los hijos de las madres solteras, qué pareja se ha casado con un hijo ya en camino... pero no juzga ni se entromete, sólo hace su trabajo y ayuda en lo que puede. Su papel no es fácil en una población pequeña y provinciana donde los rumores matan tanto como las armas, donde la moralidad de una comunidad pacata e hipócrita se dedica a controlar el comportamiento de sus vecinos según sus rígidas reglas.
He disfrutado mucho con esta novela, en especial por el profundo retrato humano de la protagonista de la historia así como del resto de personajes y también por el modo en que se describe el escenario, con sus factores geográficos, describiendo los efectos del riguroso invierno continental en la tierra y las personas, así como la importancia del papel que juega el río en la vida cotidiana de los habitantes del pueblo y también la manera en que se reflejan los aspectos históricos de los primeros estados norteamericanos: su organización política y judicial, la manera de repartir los territorios y cómo se tratan de gobernar. Un buen ejemplo de narrativa histórica que se disfruta tanto en su faceta literaria como por la interesante información que nos proporciona su lectura.

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