Nicolás es un niño de imaginación desbordada, lo que no le ayuda a enfrentar sus numerosos miedos, muchos creados por su propia mente infantil pero la mayoría inculcados por sus padres y su sobreprotección que lo mantienen informado de lo peligroso que puede ser el mundo. La fantasía de Nicolás puebla sus noches de pesadillas pero también le lleva a soñar despierto imaginando las situaciones más dramáticas y aterradoras. La desaparición en el pueblo cercano y el posterior asesinato de un niño de edad similar a los chicos del albergue, convierte los temores del pequeño en una realidad cercana.
Este inquietante relato discurre entre la crueldad infantil hacia los más débiles del grupo y el retrato de la fragilidad e inocencia de un niño de ocho años para el que los cuentos infantiles se convierten, más que en consuelo o seguridad, en historias terroríficas donde los niños siempre se encuentran en peligro. Como es habitual en este autor, en texto se adentra en los lugares más oscuros de la mente, sacando a relucir los miedos más arraigados y las más deplorables debilidades humanas, para llegar finalmente a la triste conclusión de que la realidad cotidiana es más terrible que las peores fantasías que pueblan la cabeza de nuestro pobre protagonista.

Pues no he leído aún nada de este autor. Perturbadora esta historia, sin duda. Tomo buena nota, que me has dejado con ganas de saber cómo acaba todo.
ResponderEliminarBesotes!!!
Pues te lo recomiendo encarecidamente. Es especialista en historias que te dejan reflexionando y, por qué no decirlo, con algo de mal cuerpo.
EliminarSaludos.