jueves, 24 de agosto de 2017

The woman in cabin 10 (La mujer del camarote 10)

"The woman in cabin 10" de Ruth Ware es una de las novelas best seller internacionales de este verano, un thriller de esos fáciles de leer, con mucha intriga y que se disfrutan como lectura de evasión pura y dura. Nada más comenzarlo me pareció me encontraba frente a una protagonista que me recordaba levemente a la de "La chica del tren", esto es: una joven británica algo desorientada personal y profesionalmente y dada a la bebida en exceso (¿será esa acaso una característica distintiva de las jóvenes británicas actuales?) 

Lo cierto es que nuestra protagonista, Laura Blacklock, es una joven periodista que tras años trabajando a la sombra en una modesta revista de viajes, resulta invitada un poco de rebote, por la ausencia de su jefa, a participar en la travesía inaugural de un selecto crucero de lujo, aunque esta oportunidad no le pille precisamente del mejor ánimo: el asalto de un ladrón en su casa pocos días antes de zarpar y la resistencia a acceder a la petición de su novio a que se vayan a vivir juntos no la predisponen del mejor humor para disfrutar de la fabulosa experiencia de navegar por los fiordos noruegos en un ambiente de lujo total. Pero las cosas empeorarán todavía más cuando Laura crea ser testigo de un crimen en el camarote contiguo al suyo.

Según iba avanzando el argumento, confieso que el planteamiento me recordó (salvando las distancias) a las novelas clásica Agatha Christie: una historia que transcurre en un escenario claramente delimitado como es el pequeño crucero con unos personajes obligados a convivir en ese reducido espacio, algunos de ellos ya se conocían previamente por cuestiones personales o profesionales y, finalmente, un misterioso asesinato por resolver. La nota distintiva en este caso es que se plantea una duda fundamental: ¿se ha dado el asesinato realmente? ¿No se tratará de un desvarío de nuestra protagonista? Y, en cualquier caso ¿quién es la víctima, si es que existe?

La novela se lee con facilidad, es bastante entretenida y tiene buen ritmo, sobre todo al principio ya que la parte final es más parecida a un telefilme de sábado por la tarde y no está, según mi gusto, a la altura del planteamiento inicial, pero así y todo es una buena lectura para ocupar un par de tardes de verano.

viernes, 18 de agosto de 2017

Acqua alta

Repito nuevamente con Donna Leon, cosa que, según puedo comprobar en base a mi escasa experiencia, viene siendo garantía de buena lectura. Esta vez lo hago con "Acqua alta", título que evoca indudablemente al escenario habitual de las novelas del comisario Brunetti. Volvemos, efectivamente, a Venecia a reencontrarnos con los personajes a los que conocimos en la anterior novela reseñada de la autora, "Muerte en la Fenice". Y curiosamente, a pesar de no tratarse de obras consecutivas, sino que existen otras tres publicadas entre medias, resulta que precisamente de aquel caso proceden dos de las protagonistas de esta nueva entrega: la diva de la ópera Flavia Petrelli y su compañera, la arqueóloga norteamericana Brett Lynch. En esta ocasión ambas mujeres se ven involucradas en un caso relacionado con robo, tráfico y falsificación de obras de arte procedentes de China, asunto en el que se ve envuelto también el director del museo del palazzo Ducal.

Nuevamente tenemos el gusto de introducirnos en la vida cotidiana de la Venecia más profunda, en las entrañas de una ciudad que se asemeja a un pequeño pueblo donde los vecinos se conocen y los extranjeros o desconocidos son vistos con desconfianza. Destaca la descripción de la ciudad calmada y silenciosa alejada de los centros de atracción del turismo masivo, la paz que se respira en los canales menos transitados, en ese lugar peculiar en donde no circulan coches ni ningún otro vehículo a motor lo que garantiza la paz y el sosiego. Y es en los meses de invierno, precisamente cuando apenas asoman turistas por allí, cuando se da el fenómeno del acqua alta, cuando la lluvia y las corrientes marinas se confabulan para elevar el nivel de las aguas del Adriático que cubren así calles y también viviendas y locales hasta más arriba de los tobillos, es entonces cuando los venecianos muestran la cara más resistente de su carácter, cuando se pone a prueba su intenso amor y lealtad por su ciudad a pesar de la dureza de las condiciones en las que se ven obligados a vivir.

La novela desarrolla la trama policíaca al modo clásico, con gran incidencia en los retratos humanos, siendo preciso recordar que la fecha de publicación original de esta serie se remonta a los años 90 del pasado siglo, lo que no parece mucho tiempo en algunos aspectos, pero sí que supone un salto en lo que a la prevalencia de la tecnología se refiere, por lo que en la lectura se aprecia la ausencia de teléfonos móviles, del uso de internet como fuente de información en el desarrollo de la investigación que todavía se realiza, en gran medida, al modo tradicional, analizando la información que van obteniendo por los medios más básicos de la observación y el interrogatorio, aplicando sus conocimientos sobre arte y cultura en general, su experiencia previa, la manera de analizar a todos aquellos implicados en el caso, su capacidad de elaborar conclusiones a la vista de los datos obtenidos, el uso de los contactos personales y combatiendo, como no, de la mejor manera posible el ritmo lento de la burocracia y el sector público en general de los italianos. Una estupenda novela policíaca que garantiza que siga considerando a Donna Leon como un valor seguro con la que seguro que repetiré cuando tenga la ocasión y se cruce en mi camino cualquier otra de sus recomendables novelas.

domingo, 13 de agosto de 2017

La flor del norte

Hace muchos años que no leía nada de Espido Freire, autora que ostenta el récord de ser la autora más joven en ganar el premio Planeta con su novela "Melocotones helados" Así que he elegido esta nueva novela suya, "La flor del norte", aunque no sea la última que ha publicado, para reencontrarme con la autora después de tantos años, tantos que no tengo reseñados en este blog, que inicié en 2009, ninguno de sus libros leídos.

Ciertamente, el personaje elegido por Freire como protagonista de esta novela no se encuentra entre los más populares de la Historia de España, si bien me ha parecido una mujer digna de ser descubierta. Se trata de Kristina Haakonardóttir, nacida princesa de Noruega y casada con el infante Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X el Sabio. Piadosa y discreta, vivió en Sevilla donde moriría joven por causas desconocidas. De hecho la novela nos la presenta ya en un momento bastante cercano a su muerte y la encontramos rememorando su breve vida, en un entorno tan extraño a su país de origen, en medio de jardines de naranjos y jazmines, donde no se conocen la nieve ni los largos inviernos de su tierra natal. Todo el relato transcurre contado por boca de la propia princesa que, viendo cercana su muerte, recuerda, a modo de confesión general, sus años de infancia y juventud en la corte noruega, un mundo cruel de luchas por el poder, con hijos bastardos que acceden al trono, muertes oportunas de herederos que cambian los planes trazados, de alianzas entre familias enemigas que se matan y se desposan entre sí para crear o destrozar pactos y acuerdos.

Cristina recuerda como debió abandonar finalmente su país, a su amado padre, a su rigurosa madre y a sus adorados hermanos para ser entregada en favor de los intereses de los reinos, como prenda de amistad y garantía del cumplimiento de los tratados entre Noruega y Castilla, cómo estuvo a punto de convertirse en reina de Aragón, pretendida como fue por don Jaime "el conquistador". Detalla su relación con su cuñado Alfonso X de Castilla y con su cruel cuñada la reina doña Violante, su estéril matrimonio con el infante Felipe que la trataba con enorme consideración y respeto, tanto respeto que incluso olvidaba frecuentar el lecho conyugal.

La novela es una más que correcta reconstrucción de la época en la que transcurre la vida de Cristina, tanto en los reinos de nuestra península como de la casi desconocida historia de la Noruega medieval, con acertados retratos humanos e históricos. Tanto la parte de relato histórico como la de los avatares personales de la princesa resultan de interés, están contados con buen pulso narrativo y resultan atractivos. Buena lectura, en fin.

domingo, 6 de agosto de 2017

La ridícula idea de no volver a verte

"La ridícula idea de no volver a verte" no es una novela porque no tiene nada de ficción, es un libro sobre la vida de dos mujeres, una de ellas la autora, la otra Marie Curie; son dos mujeres que sufren, que aman y que muestran cómo los sentimientos son, al mismo tiempo, el asunto más íntimo y el más universal que existe. En esta obra Rosa Montero nos narra su experiencia propia en el duelo por su marido y nos lo presenta en paralelo con la historia de la científica polaca Marie Curie en base a la información recabada de diversas biografías y fundamentalmente del diario que la propia Marie escribió tras el fallecimiento de su compañero de investigación y amado esposo. Este diario es el origen de la obra, Montero nos cuenta cómo los diarios llegaron a sus manos en el momento preciso, cómo se vio reflejada en el dolor de aquella otra mujer tan lejana en el tiempo pero tan cercana en el sentimiento, nos lleva a lo largo del proceso creativo dejándonos asomarnos al modo en el que se fraguó la escritura de este libro, mostrándonos la labor del escritor, el proceso de escritura, las fuentes de las que se alimenta, no sólo en cuanto a la obtención de información sobre su protagonista, sino que nos incluye reflexiones sobre noticias de actualidad, recuerdos de su vida profesional y matrimonial, sus dudas y dificultades a la hora de ponerse a escribir y cómo los paralelismos entre su historia y la de Marie Curie la impulsaron a crear este libro.
"Ganas de contar su historia a mi manera. Ganas de usar su vida como vara de medir para entender la mía"
Al margen de presentarnos la figura histórica y profesional de Marie Curie, la científica más importante de la Historia, única en recibir dos premios Nobel en distintas materias, pionera en casi todo y que entregó su salud y su vida (literalmente) en aras de la Ciencia, Rosa Montero se identifica con la mujer, con la viuda que sufre el duelo por su esposo muerto, con el ser humano que se encuentra en la misma situación que ella, que sufre lo mismo que ella, con la mujer de ciencia que era también y sobre todo una mujer apasionada. Y esto lo hace con una enorme agudeza y tino para reflejar sentimientos de donde resulta un certero retrato humano en el que reflexiona sobre temas universales como el enamoramiento, la pérdida, la muerte, la ausencia, el dolor y especialmente muestra sus ideas sobre las mujeres en la sociedad actual, su papel en el mundo del trabajo, su manejo de los sentimientos, la culpabilidad, las obligaciones (auto)impuestas a las mujeres por el mero hecho de serlo. Todos estos asuntos los refiere a su propia experiencia y a la de Marie Curie probando la validez de que es más lo que une a cada mujer con las demás a través de sus experiencias emocionales que lo que las distancia en función de sus distintas circunstancias personales.
"¿Y dónde encontraré yo un alma si la mía se ha ido contigo? (...) la vida es atroz sin ti, es una angustia sin nombre, un desamparo sin fondo, una desolación sin límites" 

martes, 1 de agosto de 2017

La ciudad

El año pasado quedé conquistada con la novela de Luis Zueco "El castillo" en la que nos narra, con enorme viveza y agilidad, la construcción del castillo aragonés de Loarre allá por los tiempos de la Reconquista. Convencida por aquella experiencia, no dudé en repetir nuevamente con el autor al encontrarme con esta otra novela suya, "La ciudad", esta vez situada en una época más avanzada de la Edad Media y en este caso ubicada en la ciudad de Albarracín, cruce de caminos entre distintos reinos: castellanos, aragoneses, navarros, además de los reinos moros, rodean este enclave y pretenden hacerse con las riendas de su gobierno. La ciudad cuenta además con un emplazamiento privilegiado protegido por escarpadas montañas y las hoces del río, supone un lugar prácticamente infranqueable, lo que durante muchos siglos ha permitido a este señorío conservar su independencia de los reinos circundantes y convertirse en punto neurálgico de las rutas comerciales, dado que todos los caminos que comunican los distintos territorios se cruzan en la ciudad lo que la convierte en importante nudo comercial y centro de poder gracias a su condición de sede episcopal.

Con sus grandes dotes narrativas, Zueco nos traslada a este lugar privilegiado en el que antiguos linajes y nobles familias luchan constantemente por hacerse con el poder del señorío. Con la crueldad propia de aquellos tiempos en donde la vida humana tenía poco valor y los grandes peligros no venían ya exclusivamente de los infieles, sino de los distintos vecinos cristianos que se encontraban enzarzados en constantes enfrentamientos, la historia que se nos cuenta y que transcurre entre los muros de esta ciudad fortificada, está llena de muertes violentas, asesinatos que parecen seguir una pauta, ya que afectan a miembros de los distintos gremios y cada uno de ellos supone una técnica diferente de tortura. Estos crímenes serán los que un joven ayudante de alguacil junto con un curita con escasa vocación tratarán de resolver, acompañados por una misteriosa chica que lucha por su propia vida en este entorno tan poco propicio para una joven sin familia que la ampare.

Confiesa el autor al comienzo de la novela la gran inspiración que ha supuesto para él la genial obra de Umberto Eco "El nombre de la rosa" a la hora de escribir sus novelas históricas ubicadas en la Edad Media. Es cierto que algunos elementos de esa gran obra aparecen en la historia, fundamentalmente en los personajes del sacerdote enviado a investigar los crímenes que se hace acompañar de un joven ayudante. Pero, obviamente, no pretendo con ello afirmar que las coincidencias supongan que la novela alcance el nivel de la gran obra citada, pero sí que evoca aquella misma atmósfera y la recuerda a también en algunas de las escenas por las características de los crímenes que se suceden en ambos casos.

Se trata, en definitiva, de un thriller histórico muy bien planteado, con unos personajes bastante atractivos en general que, a través de una trama de acción bastante emocionante nos traslada muy bien a la época histórica, nos muestra las características particulares del peculiar escenario que supone la ciudad de Albarracín, nos ilustran sobre los enfrentamientos entre los distintos reinos cristianos y nos descubre el fenómeno del nacimiento y fortalecimiento de los gremios que agrupan a los diferentes oficios y su importante papel en la organización ciudadana, además de suponer el auge de la clase industrial, origen de la primitiva burguesía en la sociedad medieval hasta el momento dominada absolutamente por la nobleza y la Iglesia. Una novela, por consiguiente, de esas que tanto me gustan, de las que entretienen a la misma vez que instruyen en aspectos históricos, de las que unen emoción con información.

miércoles, 26 de julio de 2017

Belgravia

"Del creador de Downton Abbey" es, sin lugar a dudas, un irresistible gancho para atrapar a los que hemos sido seguidores incondicionales de tan insigne serie, así que no pude resistirme a lanzarme de cabeza a esta novela de Julian Fellowes en cuanto supe de su existencia, con la esperanza de que me ofreciera en esta "Belgravia" una oportunidad de asomarme al interior de las mansiones más exquisitas de la época victoriana en el corazón del imperio británico, conociendo ya el acierto con el que el creador de Downton Abbey es capaz de hacernos viajar en el tiempo a otros tiempos, a otras costumbres y a otros modos de vida. Nos situamos, efectivamente, unos años antes del momento en el que se ubica temporalmente la citada serie. En este caso la joven reina Victoria acaba de ascender al trono inglés; tras la derrota de Napoleón en Waterloo los ingleses inician una etapa de paz y prosperidad desconocida hasta el momento; el intenso comercio con las colonias, la expansión de la Commonwealth y la reactivación general de la economía dan lugar a un resurgimiento del esplendor urbanístico de Londres al tiempo que aflora una nueva clase social y económica de comerciantes adinerados que se han enriquecido gracias a su trabajo y que conviven y tratan de emular los modos de vida de la todavía poderosa nobleza tradicional que conserva la grandeza de los apellidos y las propiedades heredadas de sus antepasados.

James Trenchard es un ambicioso y honesto comerciante que ha hecho fortuna gracias a su ocupación como principal proveedor de suministros para el ejército británico en la guerra contra Francia y a haberse asociado posteriormente con las más importantes figuras en el negocio de la construcción de las grandes mansiones del área londinense de Belgrave Square, plaza que da nombre a todo el área de Belgravia, zona donde se concentra lo mejor de la sociedad londinense de la época y donde todos quieren construir su mansión, a cual más lujosa y sobresaliente. El destino cruzará la vida de esta familia adinerada con una de las de más rancio abolengo de la aristocracia tradicional británica, los Brockenhurst, a los que teóricamente no debería unirles nada, más allá de algún negocio ocasional, siendo como son miembros de diferentes clases sociales. Pero lo cierto es que entre ellos surgirán lazos inquebrantables, secretos que han de compartir a la fuerza, al margen de sus diferencias de clase, secretos que para unos no deben salir nunca a luz, mientras que para otros es preciso descubrir para asegurar la pervivencia del apellido y la propia familia.

El argumento de la novela es bastante simple, todos los personajes trabajan directamente en pro de la trama central de la historia, hay pocas subtramas paralelas que enriquezcan lo que se quiere contar, por ello tal vez se podría haber resuelto el embrollo en bastantes menos páginas, pero la simplicidad del argumento se compensa con la riqueza de la recreación histórica de la época que es formidable y es lo que más van a disfrutar los lectores que escogieron esta novela atraídos por la fama del autor; se recrearán en el detalle con el que se muestran las convenciones sociales, las condiciones de vida de cada grupo social, las relaciones entre los señores y el personal a su servicio, la instauración de la moda del hoy clásico té de las cinco de la tarde, la construcción de edificios emblemáticos de Londres como la Biblioteca Británica o Kew Gardens. La lectura de Belgravia es, sin lugar a dudas, una experiencia de disfrute total para los amantes de la época victoriana, de la literatura inglesa más clásica y de la rememoración de mundos y hábitos de vida desaparecidos con el avance de los siglos, aunque seguramente la sociedad inglesa sea de las que más se esfuerce en conservar sus antiguos signos de identidad y en la que más perviven hoy día el remanente de sus viejas tradiciones sociales junto con los avances democráticos y la multiculturalidad actual del país.

jueves, 20 de julio de 2017

Una librería en Berlín

"Una librería en Berlín" es una obra autobiográfica de la polaca Françoise Frenkel nacida como Frymeta Idesa Frenkellibrera de profesión y vocación y escritora como resultado de las vivencias que le tocó protagonizar durante la Segunda Guerra Mundial. Esta obra autobiográfica comienza con evocadores recuerdos del inicio de su pasión por los libros en su Polonia natal, de su juventud en París durante sus años de estudiante universitaria  y el establecimiento junto a su marido como propietarios de una pequeña librería francesa en el centro de Berlín. Desde ahí va narrando en primera persona los peligrosos tiempos que siguieron a la promulgación de las leyes raciales en Alemania. Su condición de extranjera parece que la libra al menos al principio de las medidas tomadas contra los judíos pero pronto las leyes se irán ampliando a todo tipo de personas, alemanas o no. Su marido se exiliará a París antes que ella y ya no se volverán a encontrar. Con el paso de los meses el ambiente se vuelve irrespirable en Berlín y Françoise acabara por verse obligada a huir ella también de la Alemania nazi abandonando su amada librería, uno de los pocos reductos de paz y racionalidad que quedaban en ese desquiciado Berlín de preguerra.
"Recuerdo la aparición de un jefe con cara de robot, cara en la que el odio y el orgullo estaban tan profundamente marcados que en ella había muerto todo sentimiento de amor, de amistad, de bondad, de piedad... Y alrededor de ese jefe, con voz histérica, una muchedumbre hechizada capaz de toda violencia y de todo asesinato. Visión del nacimiento de ese monstruoso y siempre creciente termitero humano que se extendía rápidamente por todo el país con un siniestro chirrido metálico, termitero de un incalculable potencial de fuerzas colectivas."
Narrada con sencillez y gran sutileza, esta es una obra que destila amor por los libros en todas sus páginas. Con breves sentencias describe a las perfección el proceso de expansión del nacionalsocialismo y cómo alteró por completo y para sienpre la forma de vida que hasta entonces conocían los europeos, cómo acabó con una sociedad culta y educada que acabó hundida bajo la barbarie de la más absoluta irracionalidad. 

Françoise fue siempre una francófila empedernida, amaba todo lo francés, su lengua, sus poetas y también a los franceses como pueblo. A todo lo largo del libro se muestra este gran cariño y respeto hacia los franceses, ensalzando el papel de la gran cantidad de ciudadanos opuestos a los ocupantes, que ayudan, ocultan y arriesgan su vida por los judíos. Habla con gran afecto de sus amigos franceses, de todos aquellos que la ayudaron en su peregrinar por distintas ubicaciones, tratando de salvarse de la persecución, algunos de aquellos que la ayudaron siendo completos desconocidos hasta ese momento, y del pueblo bueno, de los ciudadanos de a pie que sufrieron la ocupación y se opusieron a ella, cada uno al nivel de sus posibilidades, algunos de manera heroica y otros con pequeños gestos cotidianos de resistencia. 

Este libro es un testimonio más de tantos como se dieron que nos presenta las experiencias personales, en este caso de una mujer judía, culta, positiva y valiente, frente a la sinrazón; no es más que una de tantas historias que ocurrieron en aquellos tiempos de vergüenza y terror, y como todas esas historias, tiene el valor de contarnos una vida particular, una experiencia personal en torno a unos hechos que no deberían volverse a repetir nunca más. Aunque nunca se sabe de cuánta maldad sigue siendo capaz de hacer gala el hombre "civilizado" aún hoy día.