martes, 31 de mayo de 2022

La loca de la casa

En "La loca de la casa" la escritora madrileña Rosa Montero nos ofrece, mediante una genial fórmula que mezcla el ensayo literario y la autobiografía ficcionada, una serie de reflexiones en torno al oficio de novelista mediante escenas sacadas de su propia vida que reflejan su pasión por escribir como algo inevitable; la escritura es su manera de estar en el mundo: vive para escribir y escribe para vivir.
"Un mundo sin libros es un mundo sin atmósfera, como Marte. Un lugar imposible, inhabitable."

Los temas que aparecen en el libro son variados y siempre interesante: la relación del escritor con la palabra, su instrumento principal de trabajo: la lucha por encontrar la palabra justa, la expresión perfecta, la dificultad de traducir ideas a palabras. Nos habla sobre escritores que murieron de éxito, los que perdieron la inspiración o el interés por seguir escribiendo, los que se vendieron al poder, la relación de los escritores con su propia obra, con su ego, con los lectores, con los críticos o los editores y el papel básico de la escritura en la sociedad: se narra para hacer perdurar la vida.Todo ello trufado de anécdotas sobre autores, citas e historias reales o tal vez inventadas.

"Siempre he pensado que la narrativa es el arte primordial de los humanos. Para ser, tenemos que narrarnos."

Y como asunto estrella de todo el libro, el papel fundamental de la imaginación, esa loca de la casa en palabras de Santa Teresa, que junto con la memoria es lo que nutre toda novela: los mundos creados en la cabeza del que escribe y lo recordado, las obsesiones y los fantasmas que persiguen al escritor y aparecen una y otra vez en su obra.

A todo lo largo del libro Montero nos relata episodios de su propia vida relacionados con el oficio de escritora, como la fascinante escena de su encuentro con una enorme ballena jorobada en la costa de Canadá que supone un bellísimo relato en sí misma y le sirve como metáfora constante sobre su manera de enfrentarse a la realidad, de tratar de atraparla por escrito, del modo en que ella intenta plasmar en sus obras aquello que la asombra, obsesiona y fascina. La Montero nos hace participes de la complicada relación de los escritores con la realidad, la imaginación y la creación de mundos que pueden surgir de un hecho cualquiera, de un dato, una vivencia o un personaje y desde allí toman su propio camino hasta convertirse en toda una novela. Así, en esta supuesta biografía que no es más que ficción, nos encontramos con un episodio sobre su juventud que nos cuenta en el capítulo tres y que, para nuestra sorpresa, vuelve a aparecer en el capítulo diez pero esta vez en otra versión bastante diferente, compartiendo fechas, nombres y lugares pero con un desarrollo y desenlace diferentes. ¿Fue cierto algo de lo que cuenta? ¿Alguna de las dos versiones sucedió? ¿O más bien ambas no son sino fruto de la viva imaginación de una novelista que nunca deja de inventar historias, ni siquiera cuando se supone que nos está contando su vida real? Tal vez ninguna sea verdad ya que, como bien dice ella misma: "el narrador no puede confundirse con el autor" así que, aún cuando pretende estar contando su propia historia, una novelista no está sino creando siempre una nueva realidad. 

2 comentarios:

  1. Entonces no nos podemos fíar de si lo que nos cuenta es verdad o no... Me gusta mucho esta autora pero éste aún no lo he leído. Y me has dejado con curiosidad.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Totalmente! A pesar del tono autobiográfico, me temo que hay más de creación que de confesión en estas páginas. Pero vale mucho la pena su lectura.
      Saludos.

      Eliminar