domingo, 30 de octubre de 2022

The summer book (El libro del verano)

"The summer book" es un libro de la escritora finesa Tove Jansson escrito hace ya cincuenta años que es considerado un clásico juvenil entre los lectores de los países nórdicos y que ha tardado bastante en llegar a nuestro país, ya que se publicó en España hace menos de diez años. Pero nunca es tarde si lo que nos llega es una novela tan delicada, sencilla y que nos transporta a un mundo  propio tan mágico como el que nos ofrece esta lectura, donde la Naturaleza ocupa el centro absoluto de la historia.

El escenario de la novela es una isla medio salvaje que incluye un bosque mágico con una vegetación incontrolable en la costa del Golfo de Finlandia, donde Sophia, una niña de seis años y su abuela pasan los veranos, esos veranos nórdicos que alterna los días de sol con la lluvia y el viento constante. El padre de Sophia está con ellas pero resulta una figura más bien ausente y la madre ha muerto y no sabemos mucho más sobre el asunto. Abuela y nieta recorren la isla, observan aves y todo tipo de bichos, recogen algas, musgo, huesos o ramas con formas extrañas que la abuela talla y convierte en animales o personas en miniatura. Sophia explora y descubre; la abuela recuerda otros veranos pasados y le enseña lo que sabe sobre el mar, la pesca o las plantas que las rodean, a la vez que su cabeza ya va olvidando tantas cosas debido a sus muchos años. Ambas reman en la barca hasta islas cercanas, leen, discuten, se enfadan, pero, año tras año siguen pasando sus veranos en mutua compañía. 

En ocasiones reciben algunas visitas en la isla: una niña de la edad de Sophie, una amigo de la abuela, pero básicamente son ellas dos, el genio de la niña frente al desánimo de la abuela que ve cómo la vejez la va venciendo. Sin que ocurran grandes sucesos ni nada excepcional, disfrutamos de la mera rutina de los habitantes de la isla, la inocencia de la niña y la sabiduría de la abuela, del paso del tiempo, la llegada del otoño y el contacto estrecho con la Naturaleza, en una lectura que no considero que deba verse limitada por su calificación como género juvenil, sino que está indicada para lectores de cualquier edad, siempre que se tenga la capacidad de disfruta de la belleza de lo simple, de los pequeños detalles y los momentos más insignificantes, los que generan recuerdos que permanecerán en la memoria de quien los vive y sobre todo les mantendrán para siempre unidos a las personas junto a los que los vivieron, como le ocurrirá con toda seguridad en el futuro a Sophie con esos veranos que pasó en la isla junto a su abuela.

lunes, 24 de octubre de 2022

Marcelo

Para escribir esta última novela, "Marcelo", el escritor Guillermo Fesser no se ha tenido que alejar demasiado de su actual domicilio cercano a Nueva York, sobre el que ya nos contó en un libro anterior titulado "A cien millas de Manhattan". En efecto, la historia que nos cuenta, protagonizada por Marcelo Hernández refleja el corazón de Nueva York, "es la crónica de la emigración; el alma de esta maldita ciudad." Aunque su padre músico soñaba con que algún día su hijo siguiera sus pasos profesionales, el joven Marcelo cayó muy joven preso de la magia de los cócteles, del trabajo detrás de una barra, entendió que su vocación estaba en acompañar y escuchar a los clientes y acertar con el trago más apropiado para cada ocasión. Desde el Oyster Bar de Grand Central Station, en el corazón de la Gran Manzana y donde se conserva la más popular obra del arquitecto valenciano Rafael Guastavino, Marcelo ha visto pasar frente a su barra, durante los cincuenta y cinco años que lleva trabajando allí, buena parte de la historia de la ciudad, personajes curiosos, famosos, artistas y clientes anónimos, algunos de los cuales, con el paso del tiempo, han llegado a convertirse en verdaderos amigos.

"De aquí no va a salir, no se preocupe. Lo que se dice en el Oyster Bar se queda en el Oyster Bar. Secreto de confesión. Sabe que no estoy autorizado para darle la absolución, pero con sumo gusto escucho sus pecados, si es que eso le hace sentir mejor." 

Con un estilo muy fresco y ligero, la narración salta de una escena a otra, del presente al pasado, de una frase a otra, dibujando en unas pocas líneas una situación, retrata un personaje con dos palabras acertadas o remata una conversación con el comentario más certero. Mezcla frases o expresiones en inglés con el acento ecuatoriano como no puede ser de otro modo porque Marcelo lleva más tiempo en Niuyork que en su Quito natal, aunque todavía tiene que aguantar que de vez en cuando que lo desprecien por sus orígenes algunos que se creen más americanos que él.

La novela nos pasea por Manhattan y nos muestra la variopinta galería de retratos de la muy diversa fauna que puebla las calles de Nueva York, buena parte de la cual termina acodada en la barra de Marcelo contándole sus problemas o compartiendo con él sus mejores momentos. Pero sobre todo, nos permite comprobar que la ciudad y todo el país en realidad se ha construido gracias al trabajo poco reconocido de los millones de inmigrantes que, ya desde los tiempos del Mayflower, llegaron a América persiguiendo el sueño de una vida mejor. 

Marcelo es un personaje entrañable al que no cuesta nada coger cariño. Un hombre humilde y sabio, un trabajador incansable que ha logrado alcanzar sus sueños sin olvidar sus raíces familiares, sin dejar nunca atrás a un amigo. Un verdadero héroe de hoy día.

miércoles, 19 de octubre de 2022

No me acuerdo de nada

Adoro a Nora Ephron, tengo que confesarlo nuevamente. Es incomparable su estilo chispeante, lo divertida que resultaba siempre, como ocurre en los relatos autobiográficos que componen este volumen que comienza por el titulado como el propio libro "No me acuerdo de nada" donde se lamenta de su terrible falta de memoria que le impide recordar qué hizo o de qué habló cuando coincidió con grandes figuras como los Beatles o Kennedy para, a continuación, pasar a contarnos otra serie de episodios en los que prueba su buena memoria cuando nos habla sobre sus inicios en la profesión de periodista, de su infancia en California donde sus padres trabajaba en la industria cinematográfica como guionistas, de episodios familiares como el del tío con cuya herencia soñó con hacerse millonaria o las largas vacaciones de verano de su juventud.

"Siempre estábamos en Long Island a finales de junio, mi época favorita del año, cuando el sol no se pone hasta las nueve y media, y tienes la sensación de que vas a vivir eternamente."

La temática de los artículos es totalmente variopinta, yendo desde los alimentos con colesterol o las sartenes de teflón, a sus habilidades de repostera o cuando estuvo enganchada al Scrabble on line, los efectos del paso del tiempo en su físico y, por supuesto, sus  divorcios. Y es que la Ephron era una bestia de la escritura y todo lo que le rodeaba y sucedía en su vida podía acabar convertido en el argumento de un libro, o en un guión. 

"Y sobreviví. Mi religión es: Supéralo. Lo transformé en una historia divertida. Escribí una novela. Con el dinero que gané con la novela me compré una casa."

Siempre presente, su pasión por la ciudad de Nueva York, escenario de la mayoría de sus historias, las felices y las desgraciadas, su familia, sus amigos y la cantidad de gente interesante que conoció a lo largo de su vida ... aunque pretendiera hacernos creer que ya no se acuerda de nada de todo aquello.

viernes, 14 de octubre de 2022

Berta Isla

Desolada por la noticia del fallecimiento del enorme escritor Javier Marías, no encontré otra manera de consolarme de su pérdida que con la lectura de una de sus novelas que tenía todavía pendiente de lectura, "Berta Isla", una de sus geniales historias de personajes donde he podido disfrutar nuevamente de todo eso que tanto me gusta de la escritura de Marías. Y qué rabia da pensar que ya nunca podremos volver a ilusionarnos con que este año sí que sí será cuando la Academia sueca se decidirá a concederle, por fin, el muy merecido premio Nobel de Literatura. Al menos seguiremos teniendo la posibilidad de disfrutar de sus obras que nos seguirán reafirmando en su indudable calidad como escritor, aunque los suecos hayan perdido su oportunidad de reconocérsela públicamente.

En cuanto al argumento de la novela en cuestión, se trata del relato de la vida de Berta Isla, una joven madrileña nacida en los años 50 en la España de la dictadura, de buena familia, estudios en colegios prestigiosos, que pronto conoce a Tomás Nevinson, su novio del instituto con el que termina casándose. La vida del matrimonio es la habitual en parejas de clase acomodada de los años 70 con vidas aparentemente sencillas, interesados por el mundo de la cultura y la política aunque tras su fachada de normalidad como empleado de la embajada británica, Tom oculta su verdadera ocupación de agente del Servicio Secreto. Descubriremos la manera en que Nevinson entra a formar parte de este cuerpo durante su estancia como estudiante en Oxford donde entra contacto con el que será su mentor, el profesor Wheeler y el asunto que le obligó de algún modo a unir su destino con el gobierno británico para recibir su protección a cambio de sus servicios. El secreto se interpone en medio del matrimonio como un muro invisible que, aún sin verse, ambos saben que está ahí y que les separa.

"Qué fácil no saber nada, qué fácil andar a tientas, qué fácil ser engañado y no digamos mentir, algo sin mérito y al alcance de cualquier tonto, es curioso que los embusteros se crean listos y hábiles, cuando para eso no hace falta la menor habilidad. Cuanto se nos dice puede ser y no ser, lo más decisivo y lo más indiferente, lo más inocuo y lo más crucial, lo que afecta a nuestra existencia y lo que ni siquiera la toca de refilón. Podemos vivir en un continuado error, creer que tenemos una vida comprensible y estable y asible y encontrarnos con que todo es inseguro, pantanoso, inmanejable, sin asentamiento en tierra firme."

El engaño, la mentira, la ocultación, la desconfianza, están necesariamente en la base de la relación de Berta y Tomás, pero es una situación conocida y aceptada, aunque sea a la fuerza. Pero la curiosidad de Berta, el deseo de saber algo más de lo que Tomás le puede contar, descubrir más sobre la vida oculta de su marido, lo que sabe que no debe preguntar, la obsesiona constantemente. 

La escritura de Marías no se centra en la acción o lo que les sucede a sus personajes tanto como en lo que pasa por sus cabezas, lo que conforma su forma de ser y actuar, lo que les motiva, les emociona, lo que ocultan o lo que ansían, en sus reflexiones sobre la condición humana, el comportamiento en sociedad, las relaciones personales o los poderes que manejan el mundo. Sus libros son fundamentalmente historias de personas, personajes que heredan de su autor una verborrea prolífica, que se demora en extensos monólogos donde se desarrollan todos estos temas que le preocupan e interesan. Y sus escenarios también nos son familiares: Madrid y Oxford, la vida urbana y académica, los cines, los bares, las oficinas y organismos diplomáticos. También las páginas de los libros de Marías son fácilmente reconocibles a simple vista: largos párrafos que ocupan en ocasiones varias páginas, con escasos diálogos y pobladas de detalladas descripciones de los personajes, de su aspecto, sus rostros, tratando de alcanzar a conocer su interior a partir de lo que muestra su exterior. Como decía antes, todo esto que tanto nos gusta a los incondicionales del autor que siempre sabremos a dónde acudir para reencontrarnos de nuevo con él.

"Somos como el narrador en tercera persona de una novela, (...) es él el que decide y cuenta, pero no puede interpelárselo ni cuestionárselo. No tiene nombre ni es un personaje, a diferencia del que relata en primera persona; se le da crédito y no se desconfía de él, por tanto; se ignora por qué sabe lo que sabe y por qué omite lo que omite y calla lo que calla y por qué está capacitado para determinar el destino de todas sus criaturas, y aun así no se lo pone en tela de juicio. Es obvio que está, pero a la vez no existe, o al revés, es obvio que existe, pero a la vez es inencontrable. Es incluso indetectable. Hablo del narrador, ojo, no del autor, que está metido en su casa y no responde de lo que su narrador refiere; ni siquiera puede explicar por qué éste sabe cuanto sabe."

domingo, 9 de octubre de 2022

El camino del fuego

Yo soy unas de las muchas lectoras que ha seguido fielmente desde sus inicios la serie de María Oruña protagonizada por la teniente Valentina Redondo y de las que gracias a ella se ha prendado de los escenarios cántabros donde se desarrollan sus novelas, de las maravillosas ciudades de Suances o Santander, de sus costas y sus paisajes. Pero también es cierto que en la variedad está el gusto y que me parece un acierto que en esta última entrega de la serie titulada "El camino del fuego" la autora haya decidido trasladar la acción a otro lugar también norteño y lluvioso aunque algo alejado de Cantabria. 

En esta ocasión Valentina ha dejado de lado por un tiempo su trabajo en la Guardia Civil y se encuentra de vacaciones en Escocia, país de origen de su pareja, Oliver Gordon. Allí, el padre de éste, Arthur Gordon, ha descubierto durante las obras de restauración de una antigua casa recién adquirida, un interesante cuarto secreto que tal vez guarde relación con las desaparecidas memorias de Lord Byron, todo un tesoro en caso de ser finalmente descubierto, que atrae hasta el lugar a amantes de la literatura y también a cazadores de joyas literarias perdidas.

Cuando la mansión sufre un incendio provocado en el que además resulta muerta una persona, Valentina no podrá evitar involucrarse, aunque sea al margen de la investigación oficial, en tratar de descubrir qué hay detrás de todos los inesperados sucesos que rodean esas misteriosas memorias supuestamente perdidas hace tantos años. En paralelo a esta historia, iremos siguiendo otra línea argumental en la que se nos cuenta del romance protagonizado ciento sesenta años atrás por una joven de buena familia de Aberdeen y un humilde empleado de una librería local; una relación imposible por la diferencia de clase social y que originó un verdadero escándalo en su época y que será el origen del secreto que en la actualidad tratan de solventar Valentina y Oliver. 

La historia que nos cuenta la Oruña es una perita en dulce para todos aquellos amantes de los libros, interesados por los secretos en torno al personajes literarios y el mundo de los bibliófilos, coleccionistas y demás locos de los libros, además de los aficionados a todo lo que tenga relación con la cultura escocesa: a sus particularidades históricas, la organización de los clanes familiares o los deportes tradicionales de las Highlands. Todo ello acompañado de la posibilidad de resolver uno de los grandes misterios de la Literatura universal en medio de unos espectaculares paisajes. Una oportunidad que debes dejar perder.

domingo, 2 de octubre de 2022

El club del crimen de los jueves

Después de algunas lecturas más bien intensas plagadas de asesinatos espantosos, me hacía falta una novela ligera para "desengrasar" y rebajar un poco tanta tensión, por lo que creo que "El club del crimen de los jueves" del británico Richard Osman ha sido una buena elección para conseguir por unos días una desconexión total de anteriores dramas y tragedias. Los protagonistas de esta historia son los integrantes de un simpático grupo de ancianos residentes en Coopers Chase, una comunidad residencial de lujo para la tercera edad con todos los servicios y comodidades. Para escapar de la monotonía que implica la vida de jubilados y además de combatir el aburrimiento, activar un poco sus desentrenadas neuronas, unos cuantos residentes fundan un club que tiene por objetivo revisar antiguos crímenes no resueltos. 

Ian Venthan es el propietario de Coopers Chase, un tipo presuntuoso y ambicioso que desea ampliar sus inversiones en la zona con la adquisición de nuevos terrenos para continuar con la construcción de nuevas instalaciones residenciales. Venthan ha decidido prescindir de su socio hasta el momento, el constructor Tony Curran, para seguir su aventura empresarial en solitario, lo que no le ha hecho mucha gracia a Curran, un extraficante de poca monta reconvertido en constructor de éxito. Todo el asunto se complica cuando Tony aparece asesinado.

El crimen despierta, como no podía ser de otra manera, el interés de los miembros del club, encabezado por Elizabeth, una exagente secreta, Ibrahim, un antiguo psiquiatra y Rob que fue un popular líder sindical. A ellos se les ha unido Joyce, una antigua enfermera especializada en cocinar deliciosos bizcochos que ha sido admitida para cubrir una reciente baja en el grupo.

"Y nosotros somos nosotros —dice Joyce—. Y tampoco somos normales. Aunque debo decir que yo antes lo era."

Aunque los achaques de la edad no les favorecen, todos conservan la agilidad mental suficiente como para llevar a cabo toda una serie de investigaciones para tratar de descubrir al asesino que probablemente se oculte dentro de su misma comunidad. A pesar de que sus métodos y procedimientos queden en muchas ocasiones al margen de lo legalmente permitido, gracias a sus pesquisas de aficionados logran avanzar en la investigación más rápidamente incluso que los propios policías asignados al caso con los que, además de colaborar de buen grado, trabarán una buena amistad.

Esta novela ha resultado una estupenda lectura: divertida, emocionante y con una energía muy positiva por parte de los ancianos protagonistas que, a pesar de su edad, no se resignan a dejarse arrastrar por la vejez sino que desean exprimir la vida tanto como sea posible, y vaya si lo logran.

"Todos nos sentimos parte de una pandilla y sabemos que estamos viviendo algo muy inusual.

También creo que somos conscientes de que estamos haciendo algo ilegal, pero a nuestra edad ya no nos importa."