sábado, 2 de mayo de 2026

Tres días de junio

En la víspera de la boda de su hija, a  Gail Baines la echan del trabajo; o renuncia ella, que la cosa no está clara del todo. Gail es una mujer de mediana edad, inteligente y eficiente pero sin habilidades sociales; alejada de la superficialidad, perfeccionista y sin ningún interés por resultar atractiva: no va a la peluquería desde que estaba en el instituto y se corta el pelo a sí misma. Pero ahora mismo tiene otras cosas en las que pensar: debe centrarse en la celebración de la boda de su única hija, Debbie, asegurarse de que se casa con el hombre adecuado y confirmar que no existe ninguna duda al respecto. Así comienza esta novela de Anne Tyler, "Tres días de junio", en la que acompañaremos a la protagonista durante este fin de semana en el que, con motivo de la celebración, Gail se reencontrará además con Max, su exmarido, con el que mantiene una relación de lo más civilizado, pero en esos pocos días recordarán los motivos por los que su convivencia fracasó

La historia se cuenta desde la voz de Gail que actúa como narradora, con lo que seguimos la trama desde su punto de vista, entendemos su manera de afrontar las relaciones, su genuina preocupación por la felicidad del futuro matrimonio de su hija, así como revisamos las razones que llevaron al fracaso de su propio matrimonio. Iremos acompañándola al rememorar los inicios de su romance, los buenos y malos tiempos por los que atravesaron, quedando convencidos de que cada familia y cada pareja es un mundo aparte, cada una se organiza a su manera, no todas las separaciones son iguales ni todas las madres cumplen igual con su papel.

Anne Tyler retrata como nadie las circunstancias vitales de las mujeres maduras, las relaciones familiares y matrimoniales corrientes y ordinarias, el mundo real maravillosamente narrado, teniendo a la ciudad de Baltimore como escenario habitual. El mundo que retrata la Tyler es siempre el de las emociones, la familia cercana, la maternidad, el matrimonio, relaciones fundamentales para las personas, sea cual sea su edad. Los personajes se sientan a cierta distancia de su propia vida y la contemplan y la analizan con certeza. En esta ocasión, Gail se enfrenta a los retos de la mediana edad: a ver a su hija comenzar su propia vida como adulta lejos de ella y al tiempo ocuparse de que su propia madre, ya anciana, se encuentre bien; a afrontar la soledad que la amenaza y el remordimiento por los errores cometidos y por todo aquello que perdió por el camino de la vida y que nunca volverá.

«La rabia sabe mucho mejor que la tristeza. Es más limpia, en cierto modo, y más definida. Pero luego, cuando la rabia se esfuma, la tristeza vuelve a ocupar su sitio, igual que siempre.»

martes, 28 de abril de 2026

Le otto montagne (Las ocho montañas)

En "Las ocho montañas" el autor italiano  Paolo Cognetti logra plasmar toda la serenidad y el estoicismo que que transmiten sus personajes al vivir sometidos a la poderosa Naturaleza de los Alpes que, por comparación, terminan por dejar en poca cosa todos los problemas mundanos por los que transitan los protagonistas. 

Uno de estos protagonistas es Pietro, un joven milanés, hijo único y, tal vez por ello, con una intensa relación con sus padres; estos proceden del Véneto, donde frecuentaban los montes Dolomitas. Ahora, trasladados a la bulliciosa Milán, la ciudad les agobia y desean volver a escapar a espacios abiertos, subir montañas, respirar aire puro y enfrentarse a duras escaladas. Descubren así la zona  de los Alpes occidentales, con montañas más elevadas y amenazantes que los Dolomitas, con picos permanentemente nevados; allí el padre disfruta en su afán por alcanzar las cimas más inaccesibles, batirse contra la montaña en su actividad favorita de la que el pequeño Pietro participará con entusiasmo para poder acercarse a su padre; juntos estudian los mapas, trazan rutas y suben las más altas montañas del entorno, compartiendo la fascinación por los glaciares y sus capas de hielo antiguas deslizándose imparable año tras año. Éste se convierte en el plan perfecto para las vacaciones de verano que les cargan las pilas para afrontar el resto del año en la ciudad. 

Con el tiempo, también el deseo de agradar al padre irá desapareciendo en Pietro y el chico, ya convertido en joven, dejará de acompañarle en sus subidas al monte. Cuando Pietro sea ya un adulto y el padre no esté, descubrirá que finalmente él mismo ha terminado convertido, en cierta manera, en lo que fue su padre, amando todo aquello que él amaba: la montañas, los glaciares, la soledad de la cumbre. Entenderá lo que le hacía disfrutar en esas inacabables marchas en soledad hasta lo más alto de las montañas que le aliviaban de su eterna rabia y su furia contra el mundo.

En uno de esos pueblos de montaña donde encontrarán una casa para pasar los veranos, Pietro conocerá a Bruno, un chico de su misma edad que se ocupa de cuidar las vacas de su tío y con el que trabará una amistad que se prolongará en el tiempo. Si bien sus orígenes sociales y las circunstancias los acabarán separando al crecer, cuando Pietro continúe con sus estudios y Bruno permanezca trabajando en el campo, más adelante recuperarán el contacto y acabarán convertidos en una especie de hermanos que comparten la vida en la montaña, cada uno a su estilo. 

Todo en este libro gira en torno a la relaciones humanas: a la estrecha conexión con la madre; a la compleja relación con el padre, con vaivenes que pasan de la admiración al desapego, del deseo de importar al enfrentamiento frontal para volver a la identificación en la madurez. Y sobre todo nos habla de la amistad entre Pietro y Bruno, en la capacidad de compartir el silencio y la soledad de las cumbres con alguien a quien no te pareces en nada pero que se convierte en tu más estimado compañero de vida.

viernes, 24 de abril de 2026

Sueño de trenes

"Sueño de trenes" es una novela breve del autor norteamericano Denis Johnson que ha sido recuperada para el público actual debido a una versión cinematográfica reciente. La novela nos cuenta la dramática vida de un humilde jornalero, Robert Grainier. El protagonista pierde muy pronto a sus padres, a los que apenas recuerda; trabaja desde joven en la construcción de vías de tren y en empresa madereras durante unos años duros en los que el país va a crecer a costa del trabajo, en difíciles condiciones, de tantos esforzados obreros. Grainier va donde el trabajo le lleva, sin rumbo fijo ni un hogar al que volver, hasta que conoce a Gladys con la que se establece y forma una familia. Pero la felicidad durará poco y pronto lo perderá todo, su casa, a su mujer y su hija, viviendo desde entonces condenado a la soledad.

Esta historia se sitúa en una zona inmensa y salvaje al noroeste de los Estados Unidos, al borde de la frontera de Canadá, un territorio que a esas alturas de finales del siglo XIX se encontraba aún casi inexplorado, conformado por pequeñas localidades que nacen a la orilla de los ríos o siguiendo las carreteras y las vías del tren que todavía se está expandiendo por estos lunares donde la vida de sus habitantes es difícil, sometida a fuegos, riadas o enfermedades y una pobreza extrema. Mientras la gran nación va creciendo y robusteciéndose, los hombres tratan de dominar el paisaje y su territorio cruzándolo con vías de tren, talando bosques, atravesando gargantas de ríos con puentes imposibles. En medio de esa potente naturaleza siempre indomable, Grainier tratará de rehacer su vida entre el paisaje de las praderas y colinas, a la sombra de inmensas montañas pobladas por lobos, coyotes y osos, sobre la tierra arrasada por el fuego reconstruye su cabaña e inicia una vida radicalmente simple.

Esta novela nos transmite una épica que nace de lo pequeño, la protagonizada por un hombre sencillo enfrentado en su humildad a la magnificencia de la naturaleza y a la crueldad del mundo que muestra una fuerza que no se puede combatir, sino que basta con asumirla y adaptar la existencia a su ritmo y exigencias. Es una lucha de un hombre que nunca se convertirá en héroe contra el inmenso mundo en la que sabemos desde el principio quien va a vencer.

«Tuvo una única amante —su mujer, Gladys—, fue propietario de media hectárea de tierra, dos yeguas y un carromato. Jamás se emborrachó. Jamás adquirió un arma de fuego ni habló por teléfono. Viajó habitualmente en tren, muchas veces en automóvil y una vez en avioneta.»

lunes, 20 de abril de 2026

El estado de la unión. Un matrimonio en diez partes

"El estado e la unión" es una novela del británico Nick Hornby protagonizada por Tom y Louise que forman un matrimonio en crisis que se encuentran cada semana antes de la sesión de terapia de pareja a la que asisten. A través de un relato compuesto por las conversaciones que se desarrollan entre ambos durante diez semanas en el pub frente a la casa de su terapeuta, vamos conociendo los pormenores de su relación. En estos diálogos llegan a establecer un paralelismo entre su posible separación definitiva y el desenlace del proceso de Brexit que en aquellos días ocupa a los británicos y enfrenta a esta pareja, situados cada uno en un bando opuesto del asunto; igual que se debate en ese caso, Tom y Louise se plantean las ventajas y desventajas que supondría el separarse o el permanecer juntos, si pesa más lo que les une o lo que los distancia, si estarán mejor juntos o separados. 

Ella es médico y el crítico musical en paro; ella es seria y exigente; él, apático y relajado; son como la noche y el día pero tienen dos hijos y tal vez quieren salvar su matrimonio, por muy imperfecto que siga siendo.

«¿No es así como se juntan la mayoría de las parejas? ¿Se cansan de estar solas y luego todo se les va de las manos?»

A través de breves capítulos, uno por cada semana de sesión, en sus diálogos van apareciendo asuntos de actualidad, problemas domésticos y de pareja, hablan de series que les gustan, del sexo y del aburrimiento. He encontrado en este libro cierto aire de obra teatral de dos personajes en un único escenario, que se expresan a través de un diálogo fresco que suena natural, mientras diseccionan su maltrecho matrimonio, le sacan las tripas y las examinan a fondo para determinar si el enfermo tiene salvación o si hay que dejarlo morir y seguir adelante cada uno con su vida.

«El problema es que el matrimonio es como un ordenador. Puedes despedazarlo para ver lo que hay dentro, pero luego te quedas con un millón de piezas. 

Louise suspira, asiente desesperada y luego se repone. 

–¿Qué tal esto? –dice–. Volvemos a guardar las piezas grandes, tiramos las pequeñas, lo cerramos y seguimos adelante. 

–Pero no funcionará. 

–No funcionará, pero parecerá un ordenador.

–¿Es eso lo que quieres? ¿Un matrimonio que parezca un matrimonio? ¿Aunque no funcione?»

viernes, 17 de abril de 2026

El misterio del tren azul

En "El misterio del tren azul" nuestra siempre admirada Agatha Christie sitúa al detective Hercules Poirot a bordo de un tren en el que, como no podía ser de otro modo, sucederá un crimen que el famoso detective tendrá que resolver. En esta ocasión el tren en el que transcurre la acción no es el famosísimo Orient Express, ya que esa popular novela no será publicada hasta 1934, seis años después que esta que ahora nos ocupa. En esta ocasión, el Tren Azul se dirige hacia la Riviera francesa llevando a bordo, además de a nuestro querido detective, a un heterogéneo grupo de viajeros con destino a Niza que coinciden, casualmente o no, en el mismo trayecto.

Entre estos personajes que comparten el viaje destaca una rica heredera norteamericana que viaja acompañada por su doncella, su marido infiel del que desea divorciarse, la amante de éste, una bailarina de cabaret, además de una servicial dama de compañía que acaba de recibir una pequeña fortuna tras el fallecimiento de su última y agradecida patrona y que también se dirige a la Costa Azul para comenzar a disfrutar de su nueva situación económica. Como era de esperar, en el trayecto se comete un asesinato en cuya resolución se verá involucrado Hercules Poirot.

La novela cuenta con un buen número de elementos que acrecientan la intriga del relato: amantes secretos, unas valiosas joyas desaparecidas, motivaciones, coartadas y acusaciones que nos hace ir sospechando de unos y otros, mientras que Poirot, con su habitual sagacidad y conocimiento de la naturaleza humana, va analizando la información disponible, estudiando a los implicados e investigando a través de sus propias fuentes. Y lo cierto es que el lector avanza en la trama sabiendo que Poirot va viendo cosas que nosotros no vemos, va descubriendo información que no nos va a desvelar hasta el mismísimo final en que expondrá todos los hechos y descubriremos por fin, para nuestra enorme sorpresa, la identidad del asesino y la enrevesada trama mediante la cual se cometieron los crímenes. En fin, otra gozosa experiencia lectora de la mano de la más grande dama del misterio de todos los tiempos.

«Cuando no se sabe hacer trabajar el cerebro, lo mejor es no hacerse detective.»

lunes, 13 de abril de 2026

Una casa en alquiler

El argumento que de la historia de "Una casa de alquiler" gira en torno a una misteriosa casa situada en una calle de Londres; la vivienda lleva muchos años abandonada sin que nadie se interese por ella. Hasta que la inquilina de la casa de enfrente, la anciana Sophonisba, cree ver un ojo que atisba espiando por una de las ventanas tapiadas. Esta visión, que se repite otras veces, llega a obsesionarla y así encarga a su fiel criado Trottel y a su eterno pretendiente, Jabez Jarbel, que realicen pesquisas sobre la situación de la extraña casa que aclaren lo que se oculta en la casa de alquiler. 

Charles Dickens y Wilkie Collins firman conjuntamente la mayor parte del relato, que fue concebido para ser publicado en la edición navideña de 1858 de la revista Household Words de la que Dickens era director. Junto a los citados escritores, en el relato participan también otras dos autoras como son la novelista Elizabeth Gaskell y Adelaide Anne Procter, una afamada poeta de la época, cuyas aportaciones a la historia constituyen cuentos que podrían ser tomados en consideración como narraciones independientes por sí mismas, lo mismo que ocurre con las diversas versiones de la historia pasada de la casa que irán descubriéndose a lo largo del libro.

Este experimento literario escrito a ocho manos resulta una lectura entretenida con final feliz que se lee con facilidad; una obra muy apropiada para el objetivo de lectura navideña ligera con el que se escribió en su origen.

jueves, 9 de abril de 2026

Abril encantado

Hace años que tenía en mi lista de lecturas pendientes "Abril encantado", novela de Elizabeth von Arnim que finalmente he tenido la suerte de disfrutar. El inicio de la novela nos presenta a dos de sus protagonistas, comenzando por la señora Lotty Wilkins, una mujer insignificante, anodina, el tipo de persona que pasa inadvertida en las fiestas, cansada de su aburrida vida en Londres y de la lluvia constante; una tarde en el club tropieza con un anuncio en The Times: «Para aquellos que aprecian las Glicinias y el Sol. Se Alquila Pequeño Castillo Medieval Italiano Amueblado durante el mes de Abril.» El mismo anuncio capta la atención de Rose Arbuthnot, una piadosa dama entregada a la beneficencia y a la catequesis que no habría soñado nunca con trasladarse al continente para disfrutar de los placeres de la primavera mediterránea de no ser por el impulso y el entusiasmo con el que la señora Wilkins la convence para compartir el alquiler de la villa 

«¿También ella se estaba imaginando cómo sería, el color, el aroma, la luz, el suave romper del mar entre las rocas pequeñas y calientes? Color, aroma, luz, mar; en vez de Shaftesbury Avenue y los autobuses mojados, y la sección de pescado en Shoolbred’s y el metro hasta Hampstead, y la cena, y mañana lo mismo y pasado mañana lo mismo y siempre lo mismo…»

Esas dos mujeres, que hasta ese momento sólo habían coincidido en la iglesia pero no se conocían personalmente, se reconocen frente a esa posibilidad de salir de su realidad cotidiana, hacer un descanso en un lugar lleno de belleza y de luz, tratar de ser felices durante un tiempo para regresar de allí cambiadas. La señora Arbuthnot ha vivido resignada durante tanto tiempo que no cree necesitar más que el servicio a su esposo y a Dios para hallar la felicidad pero la ilusión que le transmite la señora Wilkins le hace plantearse que también ella necesita esas vacaciones, escapar de los deberes auto impuestos para disfrutar de cosas a las que no están acostumbradas: la belleza de Italia, su luz, un jardín paradisíaco, las vistas al mar, el placer del descanso, la autocomplacencia, dejar de lado las obligaciones y la tristeza y disfrutar de su nueva aunque temporal libertad. Con el objetivo de repartir el coste del alquiler, deciden compartir el castillo con otras dos mujeres a las que contactan por medio de un anuncio: la joven y bella lady Caroline Dester que desea escapar de la atención constante que despierta en todos los que la rodean y resulta distante y engreída al principio y la desdeñosa y bastante anticuada señora Fisher que no tiene intención alguna de relacionarse con sus más jóvenes compañeras de alojamiento, a las que juzga estrictamente. 

Con humor y ternura vamos conociendo los avatares de las cuatro damas, tan diferentes entre sí pero que comparten la evocadora imagen de una Italia idealizada por esas inglesas que han pasado la vida en el frío y húmedo Londres. En San Salvatore, en la costa de Génova y frente al Mediterráneo, las cuatro mujeres terminarán floreciendo de manera sorprendente: la señora Wilkins que con su mente simple practica sin saberlo el arte del mindfulness, dejando atrás cualquier preocupación anterior y disfrutando desde el primer momento de la suerte de haber alcanzado el paraíso; la Señora Arbuthnot que logra desprenderse de toda responsabilidad, del constante sometimiento a la voluntad divina y el anhelo por resultar interesante para su marido, logra finalmente relajarse y brillar por sí misma; la arrogante lady Caroline que olvida su egoísmo y el deseo de distanciamiento de las que consideraba excéntricas compañeras de residencia para forjar una auténtica relación de amistad. Y hasta la anciana señora Fisher deja de lado su hasta entonces inquebrantable severidad suavizando su carácter y su duro corazón y sintiendo renacer una nueva ilusión por vivir que creía apagada para siempre.

En este relato cargado de optimismo y esperanza, las mujeres cambian su manera de mirar el mundo, de afrontar las relaciones humanas pero ante todo pasan a valorarse a sí mismas, de verse en su mejor versión desde otra perspectiva iluminada por la intensa luz del Mediterráneo.

«Tanta belleza; y ella estaba allí para verla. Tanta belleza; y ella estaba viva para sentirla. (...) ¡Qué hermoso, qué hermoso! No haberse muerto antes de esto…, que se le hubiera permitido ver, respirar, sentir esto…»