domingo, 26 de julio de 2026

Ghost stories (Historias de fantasmas)

Durante la enfermedad de Paul Auster que acabó con su vida el día 30 de abril de 2024, su esposa, la escritora sueca Siri Hustvedt, reflejó en su diario sus impresiones en torno a cómo vivió aquellos meses y el posterior fallecimiento de su marido. Esos diarios junto con otras reflexiones escritas posteriormente son el centro de esta obra, "Ghost stories", un homenaje de amor, admiración y recuento de recuerdos de tantos años vividos juntos. 

El texto repasa más de cuarenta años de rutinas compartidas por los dos escritores, de una casa, su hogar por treinta años, donde han criado a su hija y donde ambos tenían su espacio de trabajo, rodeados libros, películas antiguas, donde recibían amigos, compartían veladas en el jardín; el lugar donde forjaron el nosotros que ya no existe, donde ahora echa en falta el nuestro que nunca dejará de ser. «Cuando la pérdida es aguda, también lo es el miedo, un miedo helado y paralizante al futuro que significa yo sin ti

Hustvedt comparte las anotaciones realizadas en su diario durante los meses de la enfermedad, los correos con la evolución médica de Paul que enviaba con cierta regularidad a un reducido grupo de amigos, incluso los últimos escritos del propio Paul: unas cartas dirigidas a su nieto Miles recién nacido para que las leyera cuando creciera. Y continúa escribiendo tras la muerte: comentarios sobre asuntos diversos, su adaptación a las nuevas circunstancias, la vida después de Paul, la vida sin él, aunque de algún modo ella siente que permanece cerca, porque él afirmó en algún momento cercano a su muerte que quería volver como un fantasmas y Siri cree firmemente que sigue junto a ella, lo siente o así lo quiere creer.

Este es un bello texto sobre un duelo, la experiencia de la soledad que queda tras largos años de amor, el doloroso proceso de enfrentar la enfermedad y el sufrimiento y la manera en que juntos sienten cómo la muerte se avecina sin duda. «En Paul veo un ejemplo de cómo morir.»  Pero también nos introduce en el mundo personal de la pareja, desde los inicios de su relación, sus códigos secretos, el humor compartido y las bromas privadas, anécdotas personales, sus relaciones con el círculo familiar más cercano, el drama protagonizado por Daniel, hijo de un primer matrimonio de Paul, así como aspectos de su oficio de escritores, las influencias mutuas en las obras de ambos y sus conversaciones interminables.

Es un relato en torno a emociones y sentimientos con lenguaje poético y al tiempo crudo y directo. La autora se abre en la escritura al lector con quien comparte su dolor y sus recuerdos, y no podemos sino agradecerle la generosidad al ofrecernos la posibilidades de adentrarnos de lleno en su intimidad, de permitirnos acceder sin reservas a su mundo privado y que todos los que admirábamos a su esposo en su faceta de escritor descubramos aquí mucho de su faceta más personal.

P.S.: Cuando terminé de leer este libro, no podía sospechar que mi propio marido iba a fallecer repentinamente tan solo una semana después. Al revisar esta reseña que tenía pendiente de publicar, no puedo sino reconocerme en muchos aspectos de la manera en que la autora vive su duelo, si bien el mío es todavía demasiado reciente como para poder teorizar sobre mis sentimientos, pero sí comparto esa necesidad de mantener presente y cercano en mi día a día la figura y el recuerdo del que ha sido mi compañero durante treinta y nueve años y también el vértigo frente la soledad. Ojalá también yo pueda revisar de aquí en adelante con serenidad y alegría tanta vida compartida y aprender a vivir a partir de ahora sin tenerlo a mi lado. La literatura no te enseña a vivir, pero sí que nos puede servir a veces de consuelo, de espejo o constatación de que los sentimientos y las emociones humanas son universalmente compartidas a lo largo del tiempo y el espacio y los buenos escritores son aquellos que nos ayudan a dar voz, a ponerle palabras a lo que ocurre en nuestro propio corazón.

martes, 21 de julio de 2026

Muerte en las islas

"Muerte en las islas" es la segunda entrega de la serie de Jean-Luc Bannalec protagonizada por el comisario Dupin. En el arranque de esta novela, los cadáveres de tres hombres aparecen arrojados a una playa de Le Loc'h, la mayor de las islas Glénan, un archipiélago situado frente a las costas de Bretaña, en la punta más occidental del continente, conocida por muchos como el fin del mundo; enfrentadas al Atlántico, el pequeño conjunto de islas desafía tormentas y mareas y han sido durante siglos escenario de naufragios, leyendas y creencias de índole sobrenatural.

El comisario Dupin es un parisino de pura cepa que, en los escasos años que lleva en su nuevo destino en la localidad costera de Concarneau, todavía no termina de acostumbrarse al peculiar carácter bretón, al estrecho contacto de sus habitantes con el mar, a su querencia por su tierra, su historia y tradiciones y, en general, al modo vida de sus nuevos vecinos, más aún cuando se trata de la aislada población isleña .

Dupin cuenta con su eficaz secretaria, Nolwenn, siempre fuente de valiosa información sobre el mundo bretón y dicte la naturaleza humana en general; mantiene tensas relaciones con su superior, el prefecto Guenneugues, y se apoya en los miembros de su equipo, los inspectores Labat y Le Ber.

El escenario de esta novela es, cuanto menos, peculiar: se trata del archipiélago de las islas Glénan, un paraíso para buceadores y regatistas, una extraordinaria reserva natural en torno a la cual giran muchos intereses relacionados a su explotación turística, ya que siempre hay personas ambiciosas que tratan de sacar beneficio económico al idílico entrono.

El esquema narrativo corresponde al de una novela clásica de detectives que se desarrolla en unos pocos días, centrada en el detalle de la investigación policial basada en las tareas de observación, deducción y entrevistas con los implicados, contando con las grandes dotes de intuición por parte del comisario que se guía por sus sensaciones, actuando con frecuencia por impulsos y llevado por su impaciencia y escasas habilidades comunicativas. Pero así y todo, el personaje me resulta simpático y en ocasiones incluso entrañable, lo que favorece que la novela se lea con agrado, confiando en la correcta resolución del caso por parte del protagonista.

viernes, 17 de julio de 2026

El maestro Juan Martínez que estaba allí

Manuel Chaves Nogales, insigne periodista y retratista de su época, nos ofrece en esta crónica, "El maestro Juan Martínez que estaba allí" la peripecia vital de
Juan Martínez, bailarín flamenco natural de Burgos que le relata al periodista los episodios y anécdotas de sus intensas vivencias por la Europa de principios del siglo XX, algunas divertidas, otras dramáticas y todas interesantes. Tras haber triunfado en los más afamados cabarets de Europa, el artista se encuentran en Constantinopla actuando junto a Sole, su compañera, cuando se produce el estallido de la  I Guerra Mundial y la ocupación alemana que expulsa a los franceses de la que era una ciudad cosmopolita y abierta. La pareja escapa a Rumanía y de ahí pasan en 1916 a Rusia, donde actúan para la aristocracia zarista en los más selectos locales hasta que, nuevamente, la revolución echa a perder sus planes. Pasa por Petrogrado, Moscú y finalmente se instalan en Kiev y desde ahí relata el triunfo de los bolcheviques, la vida bajo en régimen soviético, la feroz guerra civil contra el ejercito blanco que vuelve a controlar la ciudad, la ocupación polaca y a lo largo de todas estas circunstancias van asistiendo a crímenes atroces de uno y otro bando, la muerte como realidad cotidiana en las calles, la inseguridad, los abusos, las rapiñas y el hambre. En Rusia conocerá la peor versión de la crueldad humana, donde el pan negro se cambia por brillantes, los hombres mueren congelados en sus camas y la dignidad no se respeta en ninguno de los bandos. «la época más azarosa de mi vida, una época de horror, como creo que no la ha habido nunca en el mundo ni volverá a haberla

Finalmente, en el año 21 logra escapar de Rusia desde Odesa, una ciudad azotada por el tifus y un hambre como nunca antes se había visto. Haciéndose pasar por italiano, llega de nuevo hasta Constantinopla donde termina el calvario vivido y Juan y Sole podrán de nuevo retomar su vida y su profesión.

Con un estilo directo, sin retórica ni grandes efectos, el libro tiene valor fundamentalmente por ofrecer una crónica en primera persona de cómo vivió el narrador esos seis años infernales, rodeado de violencia y peligros, donde la política arrasó con la humanidad, pero en los que nunca le abandonó el sentido del humor y la buena disposición para afrontar lo que la vida le fuera ofreciendo, por muy negro que, en la mayoría de las ocasiones, se planteara el porvenir.

«Mitineaban en todas partes y a todas las horas del día y de la noche: en los cafés, en las esquinas de las calles, en los patios de las casas, hasta en los comedores y las alcobas de las familias que los alojaban. Repartir bonos y echar discursos eran cosas que hacían con la mayor facilidad del mundo. Dar de comer era ya otra cosa.»

lunes, 13 de julio de 2026

Mil cosas

Juan Tallón nos traslada con esta última novela suya titulada "Mil cosas" a un Madrid inserto en una terrible ola de calor en pleno verano a lo largo de una frenética jornada laboral para sus protagonistas. A dos días de irse de vacaciones Travis, el acelerado protagonista, y Anna, su pareja, tratan de superar las multitud de asuntos que se acumulan en un día cualquiera y más aún cuando es el último antes de las vacaciones: deben ocuparse del niño, los recados por hacer, los marrones laborales por resolver, pensar en qué van a cenar, correr de aquí para allá tratando de llegar a todo. 

«Vivir se ha vuelto pesadísimo, agotador, extremadamente intenso, y un ejercicio de velocidad endiablada. La vida lo ha aplastado. Le ha caído encima, desde un noveno piso, como una lavadora.»

En la vorágine de las tareas por hacer todo es urgente e importante, las horas del día van avanzando llenas de ocupaciones, líos y conflictos, que se trata de ir atendiendo , corriendo como pollos sin cabeza; pero como resulta que hacia la mitad del libro ya he adivinado el desastre que se avecinaba, he comenzado a leer a la máxima velocidad posible, deseando avanzar a marchas forzadas por las páginas para tratar de confirmar que mis peores augurios no se cumplían. Yo también he sentido la necesidad de acelerar a tope y he terminado agotada y angustiada la lectura hasta alcanzar un final que, aún siendo previsible, resulta tremendamente impactante ¡Maldito seas, Juan Tallón!

«Las cosas pequeñas no son nada, y de golpe se vuelven notables. Es la historia de casi todas las vidas. Cuando te das cuenta de que a menudo un pequeño cambio no se conforma con ser eso, modesto y solitario, es tarde y ya solo te queda hacerte a un lado para que no te pase por encima una tromba de vicisitudes.»

jueves, 9 de julio de 2026

Sin noticias de Gurb

El tener pendiente de lectura todavía "Sin noticias de Gurb", del escritor barcelonés Eduardo Mendoza, era algo que hace tiempo que quería haber resuelto, porque es un hecho que se trata de una novela que se ha convertido ya en un clásico del humor, en una obra imprescindible de la narrativa castellana contemporánea. Y eso no es fácil tratándose, como es el caso, de una obra básicamente humorística. 

El segundo de la obra se inicia cuando una nave en la que viajan dos alienígenas aterriza en Sardanyola; uno de sus tripulantes, el piloto Gurb, desaparece sin volver a establecer comunicación. Su comandante, incapaz de operar la nave, inicia la búsqueda de su compañero por la ciudad de Barcelona y sus alrededores, enfrentando peligros inesperados y situaciones inusitadas. El comandante, que es también el narrador de la historia, es un ser altamente inteligente y posee unas capacidades por encima de cualquier habitante de este planeta pero, así y todo, no termina de descifrar lo que se ocultas tras el comportamiento de la mayoría de las personas con las que tiene que interactuar. La búsqueda de Gurb se alarga y se complica, por lo que el comandante debe permanecer más tiempo del previsto en la ciudad; abre una cuenta bancaria, se compra un piso, busca novia, se integra, en fin, en el mundo que le rodea; frecuenta el bar de la señora Mercedes y a sus parroquianos, se enamora de una vecina, asiste al Liceo, se va de bares vestido de torero, se hincha a comer churros, se encuentra atrapado en atascos mientras continúa sin éxito, la búsqueda de Gurb.

La novela es un alocado divertimento que, a través del humor absurdo, nos proporciona la mirada del extraterrestre sobre los terrícolas y más en concreto los barceloneses y su manera de vivir, a través de episodios disparatados y escenas que carecen de toda lógica en los que el alienígena se sorprende constantemente de lo simples que resultan los humanos y lo complicado que lo hacen todo.

«07.30 Salgo a la calle dispuesto a correr seis millas. Mañana, siete; pasado, ocho, y así sucesivamente.

07.32 Paso por delante de una panadería. Me compro una coca de piñones y me la voy comiendo mientras regreso a casa. Que corra otro.»

«01.30 Me despierta un ruido tremebundo. Hace millones de años (o más) la Tierra se formó a base de horrorosos cataclismos: los océanos embravecidos arrasaban las costas, sepultaban islas mientras cordilleras gigantescas se venían abajo y volcanes en erupción engendraban nuevas montañas; seísmos desplazaban continentes. Para recordar este fenómeno, el Ayuntamiento envía todas las noches unos aparatos, denominados camiones de recogida de basuras, que reproducen bajo las ventanas de los ciudadanos aquel fragor telúrico. Me levanto, hago pis, bebo un vasito de agua y me vuelvo a dormir.»

lunes, 6 de julio de 2026

La asistenta

"La asistenta" es una novela superventas de la autora norteamericana Freida McFadden que ahora triunfa como película en las plataformas de streaming, razón que me ha llevado a pasarme primero por el libro antes de ver, cualquier día de estos, la versión cinematográfica. 

La protagonista de la historia es Millie Calloway, una joven que ha tenido la suerte de encontrar un trabajo de asistenta en casa de los Winchester, un matrimonio rico que vive en un selecto barrio en Long Island. Millie nunca ha vivido en una casa tan lujosa; de hecho lleva algún tiempo viviendo en el coche desde que perdió su anterior empleo y la echaron de su piso. Aunque bien pronto su nueva jefa, Nina Winchester muestra claras señales de estar algo desequilibrada, Millie trata de conservar el trabajo, ya que, de otro modo, tendrá problemas con su agente de la condicional y es que Millie ha salido hace pocos meses de la cárcel donde ha pasado diez largos años, aunque este es un pequeño detalle que omite contarle a su nueva jefa.

Nina es bastante rara, excéntrica o, como alguna madre del cole afirma directamente, está como una cabra. Lo cierto es que tiene constantes cambios de humor, da instrucciones contradictorias a la asistenta, niega haberle mandado hacer algo o le riñe por no hacer algo que nunca le ha pedido. Millie no quiere perder el empleo pero es complicado trabajar para Nina. El señor Winchester, por el contrario, es un hombre de lo más atractivo y agradable y Millie no puede evitar sentirse atraída por él. 

Al margen del desquiciante y anómalo comportamiento de Nina, la narración de la primera parte de la novela me resultaba demasiado lineal y plana, narrada en primera persona por boca de Millie que nos va contando la complicada relación con su  jefa. Pero imaginaba que esto tenía que cambiar en algún momento, porque una novela que ha tenido tanto éxito no podía basarse en una historia tan simple como me estaba pareciendo esta. Y, en efecto, mi intuición no me fallaba porque al llegar hacia la mitad del libro las cosas cambian y empiezan a aparecer otros puntos de vista que le dan un giro radical a la historia y hace que esta cobre un nuevo interés. 

Me ha parecido una novela ingeniosa, con una trama milimétricamente planificada para que todo salga a la perfección, tal vez demasiado bien; todo encaja a gusto de sus protagonistas y el final es redondo para sus intereses, aunque demasiado fácil en mi opinión. Diría de ella que es una lectura ligera, sin más, con una intriga bien dosificada pero en la que todo se resuelve demasiado bien. Una opción para quien busque una lectura entretenida que no deje demasiada huella.

jueves, 2 de julio de 2026

La última mirada de Goya

Con "La ultima mirada de Goya", el autor valenciano Javier Alandes vuelve a hacernos viajar en el tiempo con una nueva novela histórica. En esta ocasión nos traslada a Burdeos en el año 1827; en la ciudad francesa se refugian numerosos intelectuales y artistas españoles que se han visto obligados a abandonar el país por su oposición al régimen absolutista Fernando VII. 

Andrea Boscoscuro es un cotizado asesino a sueldo contratado por Benigno Malumbres, secretario del ministro Calomarde, para acabar con los más destacados opositores que desde su exilio francés, inspirados por el espíritu liberal, siguen removiendo la conciencia de sus paisanos contra el rey tirano y tratando de desestabilizar el régimen. Entre los objetivos de Boscoscuro se encuentran el dramaturgo Leandro Fernández de Moratín, el poeta Rogelio Valdés o el abogado Manuel Silvela, pero en el encargo incluye una peculiar exigencia: asesinar también al insigne pintor Francisco de Goya y hacerse con su cabeza que deberá entregar a Malumbres.

Sesenta años después, el cónsul español en Burdeos, Joaquín Pereyra, asume el encargo de devolver los restos de Goya a España, pero, para su sorpresa, al abrir la cripta donde está enterrado descubrirán que al cadáveres del pintor le falta la cabeza. Pereyra encarga al afamado detective Gilles Leland investigar los sucesos ocurridos en torno a la muerte de Goya, con lo que el detective deberá volver sobre los pasos de aquellos que estuvieron cerca del arista en sus últimos días y descubrir que ocurrió.

La lechera de Burdeos y
Juan Bautista de Muguiro
Otros dos personajes relevantes se verán envueltos sin buscarlo en los acontecimientos de Burdeos. Por una parte, el joven Diego Girard que ha huido del convulso París revolucionario donde se le busca por asesinato y se oculta en Burdeos donde termina ocupándose de la protección de la familia de Goya ante las amenazas que recaen sobre el pintor. Pero al mismo tiempo deberá enfrentar a un sicario que le ha perseguido hasta Burdeos para intentar acabar con él. Y por otra parte, la joven Juliet que ha encontrado ocupación como institutriz de Rosario, la rebelde hija de Francisco de Goya, más interesada en pintar como su padre que en aprender modales y piano.

Todos estos personajes y las variadas tramas de persecución, amenazas y enfrentamientos se combinan en una novela llena de acción, en medio de un escenario histórico en el que es fácil sumergirse por la viveza con la que Alandes lo retrata. La novela ofrece una amena recreación de los últimos días en la vida de Francisco de Goya y nos trasmite el carácter y el mundo creativo del pintor, ya decadente, anciano y sordo pero que, sin embargo, conserva íntegros hasta los últimos momentos su fortaleza interior y su genio artístico. «Todo lo sabe y aún aprende