Mis libros y mis cosas
La vida es tan corta y hay tantos libros por leer...
jueves, 7 de mayo de 2026
La carne del cisne
sábado, 2 de mayo de 2026
Tres días de junio
La historia se cuenta desde la voz de Gail que actúa como narradora, con lo que seguimos la trama desde su punto de vista, entendemos su manera de afrontar las relaciones, su genuina preocupación por la felicidad del futuro matrimonio de su hija, así como revisamos las razones que llevaron al fracaso de su propio matrimonio. Iremos acompañándola al rememorar los inicios de su romance, los buenos y malos tiempos por los que atravesaron, quedando convencidos de que cada familia y cada pareja es un mundo aparte, cada una se organiza a su manera, no todas las separaciones son iguales ni todas las madres cumplen igual con su papel.
Anne Tyler retrata como nadie las circunstancias vitales de las mujeres maduras, las relaciones familiares y matrimoniales corrientes y ordinarias, el mundo real maravillosamente narrado, teniendo a la ciudad de Baltimore como escenario habitual. El mundo que retrata la Tyler es siempre el de las emociones, la familia cercana, la maternidad, el matrimonio, relaciones fundamentales para las personas, sea cual sea su edad. Los personajes se sientan a cierta distancia de su propia vida y la contemplan y la analizan con certeza. En esta ocasión, Gail se enfrenta a los retos de la mediana edad: a ver a su hija comenzar su propia vida como adulta lejos de ella y al tiempo ocuparse de que su propia madre, ya anciana, se encuentre bien; a afrontar la soledad que la amenaza y el remordimiento por los errores cometidos y por todo aquello que perdió por el camino de la vida y que nunca volverá.
«La rabia sabe mucho mejor que la tristeza. Es más limpia, en cierto modo, y más definida. Pero luego, cuando la rabia se esfuma, la tristeza vuelve a ocupar su sitio, igual que siempre.»
martes, 28 de abril de 2026
Le otto montagne (Las ocho montañas)
Uno de estos protagonistas es Pietro, un joven milanés, hijo único y, tal vez por ello, con una intensa relación con sus padres; estos proceden del Véneto, donde frecuentaban los montes Dolomitas. Ahora, trasladados a la bulliciosa Milán, la ciudad les agobia y desean volver a escapar a espacios abiertos, subir montañas, respirar aire puro y enfrentarse a duras escaladas. Descubren así la zona de los Alpes occidentales, con montañas más elevadas y amenazantes que los Dolomitas, con picos permanentemente nevados; allí el padre disfruta en su afán por alcanzar las cimas más inaccesibles, batirse contra la montaña en su actividad favorita de la que el pequeño Pietro participará con entusiasmo para poder acercarse a su padre; juntos estudian los mapas, trazan rutas y suben las más altas montañas del entorno, compartiendo la fascinación por los glaciares y sus capas de hielo antiguas deslizándose imparable año tras año. Éste se convierte en el plan perfecto para las vacaciones de verano que les cargan las pilas para afrontar el resto del año en la ciudad.
viernes, 24 de abril de 2026
Sueño de trenes
Esta historia se sitúa en una zona inmensa y salvaje al noroeste de los Estados Unidos, al borde de la frontera de Canadá, un territorio que a esas alturas de finales del siglo XIX se encontraba aún casi inexplorado, conformado por pequeñas localidades que nacen a la orilla de los ríos o siguiendo las carreteras y las vías del tren que todavía se está expandiendo por estos lunares donde la vida de sus habitantes es difícil, sometida a fuegos, riadas o enfermedades y una pobreza extrema. Mientras la gran nación va creciendo y robusteciéndose, los hombres tratan de dominar el paisaje y su territorio cruzándolo con vías de tren, talando bosques, atravesando gargantas de ríos con puentes imposibles. En medio de esa potente naturaleza siempre indomable, Grainier tratará de rehacer su vida entre el paisaje de las praderas y colinas, a la sombra de inmensas montañas pobladas por lobos, coyotes y osos, sobre la tierra arrasada por el fuego reconstruye su cabaña e inicia una vida radicalmente simple.
Esta novela nos transmite una épica que nace de lo pequeño, la protagonizada por un hombre sencillo enfrentado en su humildad a la magnificencia de la naturaleza y a la crueldad del mundo que muestra una fuerza que no se puede combatir, sino que basta con asumirla y adaptar la existencia a su ritmo y exigencias. Es una lucha de un hombre que nunca se convertirá en héroe contra el inmenso mundo en la que sabemos desde el principio quien va a vencer.
«Tuvo una única amante —su mujer, Gladys—, fue propietario de media hectárea de tierra, dos yeguas y un carromato. Jamás se emborrachó. Jamás adquirió un arma de fuego ni habló por teléfono. Viajó habitualmente en tren, muchas veces en automóvil y una vez en avioneta.»
lunes, 20 de abril de 2026
El estado de la unión. Un matrimonio en diez partes
Ella es médico y el crítico musical en paro; ella es seria y exigente; él, apático y relajado; son como la noche y el día pero tienen dos hijos y tal vez quieren salvar su matrimonio, por muy imperfecto que siga siendo.
«¿No es así como se juntan la mayoría de las parejas? ¿Se cansan de estar solas y luego todo se les va de las manos?»
A través de breves capítulos, uno por cada semana de sesión, en sus diálogos van apareciendo asuntos de actualidad, problemas domésticos y de pareja, hablan de series que les gustan, del sexo y del aburrimiento. He encontrado en este libro cierto aire de obra teatral de dos personajes en un único escenario, que se expresan a través de un diálogo fresco que suena natural, mientras diseccionan su maltrecho matrimonio, le sacan las tripas y las examinan a fondo para determinar si el enfermo tiene salvación o si hay que dejarlo morir y seguir adelante cada uno con su vida.
«El problema es que el matrimonio es como un ordenador. Puedes despedazarlo para ver lo que hay dentro, pero luego te quedas con un millón de piezas.
Louise suspira, asiente desesperada y luego se repone.
–¿Qué tal esto? –dice–. Volvemos a guardar las piezas grandes, tiramos las pequeñas, lo cerramos y seguimos adelante.
–Pero no funcionará.
–No funcionará, pero parecerá un ordenador.
–¿Es eso lo que quieres? ¿Un matrimonio que parezca un matrimonio? ¿Aunque no funcione?»
viernes, 17 de abril de 2026
El misterio del tren azul
Entre estos personajes que comparten el viaje destaca una rica heredera norteamericana que viaja acompañada por su doncella, su marido infiel del que desea divorciarse, la amante de éste, una bailarina de cabaret, además de una servicial dama de compañía que acaba de recibir una pequeña fortuna tras el fallecimiento de su última y agradecida patrona y que también se dirige a la Costa Azul para comenzar a disfrutar de su nueva situación económica. Como era de esperar, en el trayecto se comete un asesinato en cuya resolución se verá involucrado Hercules Poirot.
La novela cuenta con un buen número de elementos que acrecientan la intriga del relato: amantes secretos, unas valiosas joyas desaparecidas, motivaciones, coartadas y acusaciones que nos hace ir sospechando de unos y otros, mientras que Poirot, con su habitual sagacidad y conocimiento de la naturaleza humana, va analizando la información disponible, estudiando a los implicados e investigando a través de sus propias fuentes. Y lo cierto es que el lector avanza en la trama sabiendo que Poirot va viendo cosas que nosotros no vemos, va descubriendo información que no nos va a desvelar hasta el mismísimo final en que expondrá todos los hechos y descubriremos por fin, para nuestra enorme sorpresa, la identidad del asesino y la enrevesada trama mediante la cual se cometieron los crímenes. En fin, otra gozosa experiencia lectora de la mano de la más grande dama del misterio de todos los tiempos.
«Cuando no se sabe hacer trabajar el cerebro, lo mejor es no hacerse detective.»
lunes, 13 de abril de 2026
Una casa en alquiler
Charles Dickens y Wilkie Collins firman conjuntamente la mayor parte del relato, que fue concebido para ser publicado en la edición navideña de 1858 de la revista Household Words de la que Dickens era director. Junto a los citados escritores, en el relato participan también otras dos autoras como son la novelista Elizabeth Gaskell y Adelaide Anne Procter, una afamada poeta de la época, cuyas aportaciones a la historia constituyen cuentos que podrían ser tomados en consideración como narraciones independientes por sí mismas, lo mismo que ocurre con las diversas versiones de la historia pasada de la casa que irán descubriéndose a lo largo del libro.
Este experimento literario escrito a ocho manos resulta una lectura entretenida con final feliz que se lee con facilidad; una obra muy apropiada para el objetivo de lectura navideña ligera con el que se escribió en su origen.






