miércoles, 23 de noviembre de 2022

Tus pasos en la escalera

El narrador de "Tus pasos en la escalera", esta novela de Antonio Muñoz Molina, del que no llegamos a conocer el nombre, ha presenciado junto a su mujer, Cecilia, la caída de las torres gemelas en Nueva York; convencido de que se avecina el fin del mundo, de que el cambio climático que se aprecia en las olas de calor y los incendios terribles que se extienden por todo el mundo no tardarán en acabar con la especie humana, se embarca en una mudanza a Lisboa donde la pareja ha decidido empezar una nueva vida buscando una tranquilidad y una serenidad que no les ha dado la gran ciudad.

"Si el mundo va a acabarse no hay mejor sitio que este para esperar el fin."

El protagonista se ocupa de preparar la nueva casa para que esté lista cuando llegue por fin Cecilia, para que lo encuentre todo a su gusto con los mismos muebles, la misma disposición de las cosas, de manera que no añore la casa que dejaron atrás. Pero indudablemente otras muchas cosas son diferentes aquí: el ritmo de vida, el clima más suave, la calle tranquila con sus tiendas y sus pastelerías, Lisboa es una ciudad a la medida de las personas.

Los días transcurren monótonamente, todos iguales, en la única compañía de su perra; en ocasiones pierde la noción del tiempo que lleva allí esperando a Cecilia, se entretiene evocando recuerdos del pasado, de las rutinas conocidas de su vida anterior, mientras trata de ir descubriendo su nueva ciudad, haciéndose a la nueva casa, planea la vida sencilla que llevarán, con el huerto en la terraza de la cocina, los cientos de libros que atesoran en su librería y que les bastarían para entretenerse si aconteciera el temido fin del mundo. El relato nos va introduciendo sutilmente en un suspense que va deslizándose desde la más absoluta normalidad a un ambiente de lo más inquietante.

Muñoz Molina es un narrador meticuloso que se detiene en los detalles de lo cotidiano, en las profundidades del pensamiento y del sentimiento, pero al mismo tiempo su prosa es maravillosamente fluida, tan simple en apariencia que podríamos pensar que lo que nos cuenta es algo que realmente está viviendo, lo que nos puede llevar a confundir la voz del personaje con la del propio autor, podríamos creer que, como ocurría en "Ventanas de Manhattan", lo que nos cuenta fueran sus propias impresiones o vivencias. Esto me ha llevado a que durante toda la lectura no haya podido evitar ponerle su cara al protagonista de la historia e incluso que Cecilia, su esposa ausente, guardara un sorprendente parecido con una tal Elvira Lindo. Y es que este es uno de los grandes derechos de todo lector: el de recrear libremente los escenarios, personajes y situaciones que nos plantean los escritores y darles vida propia en nuestra cabeza. Y yo lo ejerzo continuamente.

viernes, 18 de noviembre de 2022

By Grand Central Station I sat down and wept

La escritora canadiense Elizabeth Smart narra en esta breve obra "En Grand Central Station me senté y lloré" el inicio de su historia de amor con el poeta británico George Baker del que se enamoró, aún sin conocerlo personalmente, a través de la lectura de sus poemas. Cuando estalla la II Guerra Mundial, Smart luchará por hacerle viajar a California desde Japón donde el poeta trabajaba como profesor de Literatura Inglesa y, a pesar de que por entonces era un hombre casado y como católico no tenía intención de divorciarse de su esposa, ambos vivieron un romance apasionado del que nacieron cuatro hijos y tuvieron que enfrentar la incomprensión y el rechazo de todo su entorno e incluso las leyes del momento. "Se me acusa de silencio y de amor."

Escrito con un lenguaje rico de intensa prosa poética, reconozco que me ha costado algún esfuerzo leerlo en inglés, pero es que incluso cotejándolo con una versión traducida debo reconocer que es una lectura que no fluye con el ritmo del tipo de narrativa que suelo leer habitualmente, tiene un lenguaje que en ocasiones es hermético, con imágenes que requiere toda tu atención porque es muy conocido, pero cada frase pesa, no sobra una línea y todas van cargadas de emociones y profundas metáforas. Yo soy muy de libros que cuentan historias, de historias argumentales, de retrato de personajes, pero esta es una historia de emociones y sentimientos transmitidos a base de golpes certeros, breves y desnudos de relleno innecesario.

"¿Qué va a ocurrir? Nada. Pues todo ha ocurrido ya. El tiempo entero es ahora, y el tiempo no puede ofrecer nada mejor. Nada puede ser más ahora que ahora, y antes de ahora nada era. No hay hechos menores en la vida, sólo existe un hecho, éste, único y colosal."

El resultado es un relato breve de una pasión amorosa irrefrenable y condenada a la tragedia, una locura de enamoramiento prohibido que arrastra a sus protagonistas, que arrasa las vidas de los que se ven involucrados en ella, convertidos en una lectura que destila locura, deseo y poesía por igual. "El amor me posee y no tengo alternativa ". Es difícil adentrarse en ella, es cierto, no resulta una lectura sencilla, pero indudablemente merece la pena el esfuerzo.

"Él es la luna dueña de las mareas, es el rocío y la lluvia, es todas las semillas y la miel del amor. Siento crujir mis huesos, aplastados como los bambúes. Yo soy la tierra que perforan, para crecer, las plantas. Pero cuando germinen yo también seré un dios.

Y hay tanto para mí, soy de pronto tan rica, sin haber hecho nada para merecerlo, para tener las manos llenas, llenas a rebosar. Y todo después de una tan larga travesía del desierto."

domingo, 13 de noviembre de 2022

El libro de la señorita Buncle

Me encanta tener la oportunidad de traer de vez en cuando entre mis reseñas la de alguna novela del tipo de "El libro de la señorita Buncle" de la escritora británica D. E. Stevenson, porque es una de esas lecturas que ante todo son divertidas, alegres, con un aire positivo y desenfadado pero además de todo eso resulta que es una muy buena novela con unos personajes estupendos que nos permite pasar un muy buen rato de lectura, sin dramas ni penalidades, lo que siempre es de agradecer.

La protagonista que da nombre a la novela es Barbara Buncle, una mujer soltera que vive en un pequeño pueblo cercano a Londres que decide que la mejor manera de superar las estrecheces económicas por las que pasa es escribir un libro ya que no se considera preparada para realizar ningún otro tipo de actividad profesional. Dicho y hecho, escribe una novelita costumbrista cuyos protagonistas están directamente inspirados en sus vecinos de Silverstream, prácticamente sin añadir más que alguna ligera nota de imaginación. Lo firma como John Smith y lo envía a los editores Abbott & Spicer "Es que ustedes son los primeros de la lista por orden alfabético, nada más." El éxito de la novela pilla por sorpresa a la inexperta autora que comprueba con asombro cómo las ventas comienzan a crecer sin parar y, como es lógico, los vecinos del pueblo no tardan en descubrir la novela que pronto origina un gran revuelo, ya que algunos de ellos se encuentran reflejados en los personajes del ficticio pueblo de Copperfield que les pone ante sus ojos un espejo donde cada uno de ellos se ve reflejado como realmente es y como les ven los demás. No todos agradecen el ver expuesto su carácter y mostradas sus debilidades ante el gran público, por lo que algunos de ellos emprenden una campaña de caza y captura del misterioso John Smith, tratando de desenmascarar al auténtico escritor que se oculta tras el seudónimo y que es, claramente, alguno de los habitantes de Silverstream.

La novela es extremadamente amena e ingeniosa, además de suponer un óptimo ejemplo de libro sobre libros: se trata de la historia de una mujer que escribe un libro sobre una mujer que escribe un libro sobre una mujer que escribe un libro. Sí, ya sé que parece un trabalenguas, pero es la descripción tal cual de esta divertida novela que no puedo dejar de recomendar a cualquiera que desee pasar un buen rato de buena lectura.

martes, 8 de noviembre de 2022

Los renglones torcidos de Dios

"Los renglones torcidos de Dios", del escritor, periodista y político, además de nieto del fundador del diario ABC, Torcuato Luca de Tena, es lo que los anglosajones denominan un long seller: una novela que desde su publicación hace más de cuarenta años no ha dejado de venderse y ser leído por distintas generaciones y convenciendo a miles de lectores a lo largo de todo este tiempo. Y este éxito mantenido ha recibido un nuevo impulso desde que se anunció el rodaje de una película basada en la obra, lo que, como es habitual, ha relanzado las ventas y ha hecho que una nueva remesa de lectores descubran la novela y la conviertan nuevamente en éxito de ventas. Reconozco que la novela llevaba muchísimos años en mi lista de lecturas pendientes y no ha sido hasta ahora y gracias a este oportuno revival que me he decidido finalmente a descubrir el libro.

El argumento de la novela gira en torno a Alice Gould, señora de Arellano, una detective privada que ingresa voluntariamente en un hospital psiquiátrico con un falso diagnóstico con el objetivo de investigar un presunto asesinato. Elegante, culta e inteligente, Alice posee también una gran capacidad de empatía por lo que una vez ingresada en el centro, se encontrará con un variado plantel de casos de enfermos mentales de diverso grado y condición por los que no podrá sino sentir una profunda compasión al descubrir la cantidad de males que pueden alterar la mente de los hombres y causarles dolor y sufrimiento.

Atrapada en la boca del lobo, la perspicaz detective pondrá en funcionamiento sus dotes de observación y deducción para resolver, tanto el caso que la ha llevado hasta allí, como unos asesinatos cometidos en el interior del propio manicomio. Pronto se verá sumida en una auténtica pesadilla al convertirse en verdadero el encierro que era fingido. Los métodos empleados por Alice Gould me ha recordado a una Señorita Marple más joven que aquella pero que igualmente se basta de su inteligencia y afilado olfato detectivesco para desentrañar los misterios ante ella presentados. Este es un personaje que conquistará rápidamente al lector tal y como ocurre con todos aquellos que la conocen personalmente, por su inteligencia y locuacidad, además de ser admirada por su apariencia, lo que se refleja en los comentarios que sobre su belleza y buena planta hacen de ella otros personajes de las novelas, tanto entre el personal médico como entre los pacientes que comparten espacio con ella. Pero tanta perfección no dejan de ser sospechosa, existe la sensación de que todo es una fachada, un personaje que Alice interpreta y que nos oculta otra cara no visible de su personalidad. Con el avance de la historia veremos si esto finalmente es así.

Hay que tener siempre en cuenta al leer esta novela en la actualidad, el año en el que ésta se escribió, 1979, ya que este detalle se refleja en algunos de los comportamientos de los personajes, y sobre todo en el tratamiento que se da a las enfermedades mentales, en la actitud absolutamente paternalista hacia estos pacientes o en el retrato de la protagonista como una señora burguesa de buena cuna que se encuentra encerrada en un sanatorio que más bien se parece a una casa de reposo donde alguno de sus miembros están un tanto desquiciados y donde asesinos peligrosos conviven con los deprimidos o los obsesos en buena sintonía, si bien de vez en cuando se da algún crimen o un suicidio que, dentro de lo que cabe, se consideran hechos que no terminan de sorprender en un lugar como aquel. Pero lo más sorprendente para mí ha sido el tratamiento que se da a dos "políticos" miembros de ETA que son encerrados acusados de locura y sociopatía y que actúan como auténticos locos homicidas, moviéndose a sus anchas entre el resto de pacientes del sanatorio.

Dejando al margen estos elementos un tanto discordantes por anacrónicos, la novela cuenta con muchos elementos positivos en el tratamiento del suspense, en la variada galería de personajes, en la manera de jugar con el lector que es engañado tal y como lo son los propios doctores por la astuta protagonista y por la interesante resolución del misterio que se plantea basada fundamentalmente en factores psicológicos, manteniendo la tensión narrativa hasta el mismísimo final. Ahora sólo nos falta disfrutar también de la versión cinematográfica y comprobar si esta ha conservado algo del espíritu de la novela en la que se ha inspirado.

jueves, 3 de noviembre de 2022

La vida empieza hoy

Este título de "La vida empieza hoy" supone mi primera incursión en la obra de Douglas Kennedy, un autor al que he oído elogiar frecuentemente por varias de mis más fiables prescriptoras literarias. Así que, aunque éste no era ninguno de los títulos recomendados del autor que llevaba anotados, no dudé en echarle mano cuando me lo encontré disponible en mi última visita a la biblioteca municipal porque era mi oportunidad de descubrir por fin al autor.

Entrando en el asunto argumental, en esta novela conocemos a Laura, una mujer de mediana edad que trabaja como técnico radiólogo en el hospital local de una pequeña ciudad de Maine. La suya es una vida absolutamente corriente, tal vez demasiado normal, con un marido, dos hijos, uno de ellos ya en la universidad y la otra en lo más duro de la adolescencia. Podría afirmarse que la monotonía es la tónica que rige su vida: lleva décadas viviendo en el mismo pueblo, haciendo el mismo trabajo, criando a sus hijos y tratando de conservar un empleo que le permite pagar la hipoteca, viviendo en un matrimonio que no podría considerarse desgraciado pero tal vez tampoco lo definiría como feliz. Tanto ella como su marido dejaron atrás hace mucho tiempo los sueños de juventud, sus ilusiones por viajar, hacer grandes cosas con sus vidas, vivirlas al máximo. Un día las circunstancias le plantean a Laura la posibilidad de dar un giro radical en su vida, de tomar un camino diferente que tal vez suponga un enorne riesgo y cuyo final feliz nadie le puede garantizar.

"Sólo me ha costado cincuenta años de mi vida adulta llegar a la conclusión de que me merezco ser feliz. Lo cual, a su vez, me lleva a preguntarte lo siguiente: ¿cuándo empezarás a pensar tú que te mereces ser feliz?"
Me ha gustado la forma de escribir de Kennedy; la lectura fluye fácil a la vez que nos transmite planteamiento vitales que nos hacen emocionarnos, profundiza en asuntos de importancia al tiempo que la trama nos atrapa y nos hace sentirnos próximos a la protagonista y a lo que ocurre en su vida. Esta ha resultado ser en esencia una novela de emociones que contiene grandes historias de amor, una lectura que nos ofrece intensidad y profundas reflexiones, de las que te inspiran a plantearte cuestiones sobre tu propia realidad, de las que animan a aprovechar las oportunidades, a no dejarse llevar por la corriente de los días que nos arrastra sin que podamos tomar el timón de nuestra existencia y dirigirnos hacia donde verdaderamente deseamos, "podemos reescribir las reglas de nuestras respectivas vidas". Aunque, como bien diría la propia Laura: «Es mucho más fácil decirlo que hacerlo».

domingo, 30 de octubre de 2022

The summer book (El libro del verano)

"The summer book" es un libro de la escritora finesa Tove Jansson escrito hace ya cincuenta años que es considerado un clásico juvenil entre los lectores de los países nórdicos y que ha tardado bastante en llegar a nuestro país, ya que se publicó en España hace menos de diez años. Pero nunca es tarde si lo que nos llega es una novela tan delicada, sencilla y que nos transporta a un mundo  propio tan mágico como el que nos ofrece esta lectura, donde la Naturaleza ocupa el centro absoluto de la historia.

El escenario de la novela es una isla medio salvaje que incluye un bosque mágico con una vegetación incontrolable en la costa del Golfo de Finlandia, donde Sophia, una niña de seis años y su abuela pasan los veranos, esos veranos nórdicos que alterna los días de sol con la lluvia y el viento constante. El padre de Sophia está con ellas pero resulta una figura más bien ausente y la madre ha muerto y no sabemos mucho más sobre el asunto. Abuela y nieta recorren la isla, observan aves y todo tipo de bichos, recogen algas, musgo, huesos o ramas con formas extrañas que la abuela talla y convierte en animales o personas en miniatura. Sophia explora y descubre; la abuela recuerda otros veranos pasados y le enseña lo que sabe sobre el mar, la pesca o las plantas que las rodean, a la vez que su cabeza ya va olvidando tantas cosas debido a sus muchos años. Ambas reman en la barca hasta islas cercanas, leen, discuten, se enfadan, pero, año tras año siguen pasando sus veranos en mutua compañía. 

En ocasiones reciben algunas visitas en la isla: una niña de la edad de Sophie, una amigo de la abuela, pero básicamente son ellas dos, el genio de la niña frente al desánimo de la abuela que ve cómo la vejez la va venciendo. Sin que ocurran grandes sucesos ni nada excepcional, disfrutamos de la mera rutina de los habitantes de la isla, la inocencia de la niña y la sabiduría de la abuela, del paso del tiempo, la llegada del otoño y el contacto estrecho con la Naturaleza, en una lectura que no considero que deba verse limitada por su calificación como género juvenil, sino que está indicada para lectores de cualquier edad, siempre que se tenga la capacidad de disfruta de la belleza de lo simple, de los pequeños detalles y los momentos más insignificantes, los que generan recuerdos que permanecerán en la memoria de quien los vive y sobre todo les mantendrán para siempre unidos a las personas junto a los que los vivieron, como le ocurrirá con toda seguridad en el futuro a Sophie con esos veranos que pasó en la isla junto a su abuela.

lunes, 24 de octubre de 2022

Marcelo

Para escribir esta última novela, "Marcelo", el escritor Guillermo Fesser no se ha tenido que alejar demasiado de su actual domicilio cercano a Nueva York, sobre el que ya nos contó en un libro anterior titulado "A cien millas de Manhattan". En efecto, la historia que nos cuenta, protagonizada por Marcelo Hernández refleja el corazón de Nueva York, "es la crónica de la emigración; el alma de esta maldita ciudad." Aunque su padre músico soñaba con que algún día su hijo siguiera sus pasos profesionales, el joven Marcelo cayó muy joven preso de la magia de los cócteles, del trabajo detrás de una barra, entendió que su vocación estaba en acompañar y escuchar a los clientes y acertar con el trago más apropiado para cada ocasión. Desde el Oyster Bar de Grand Central Station, en el corazón de la Gran Manzana y donde se conserva la más popular obra del arquitecto valenciano Rafael Guastavino, Marcelo ha visto pasar frente a su barra, durante los cincuenta y cinco años que lleva trabajando allí, buena parte de la historia de la ciudad, personajes curiosos, famosos, artistas y clientes anónimos, algunos de los cuales, con el paso del tiempo, han llegado a convertirse en verdaderos amigos.

"De aquí no va a salir, no se preocupe. Lo que se dice en el Oyster Bar se queda en el Oyster Bar. Secreto de confesión. Sabe que no estoy autorizado para darle la absolución, pero con sumo gusto escucho sus pecados, si es que eso le hace sentir mejor." 

Con un estilo muy fresco y ligero, la narración salta de una escena a otra, del presente al pasado, de una frase a otra, dibujando en unas pocas líneas una situación, retrata un personaje con dos palabras acertadas o remata una conversación con el comentario más certero. Mezcla frases o expresiones en inglés con el acento ecuatoriano como no puede ser de otro modo porque Marcelo lleva más tiempo en Niuyork que en su Quito natal, aunque todavía tiene que aguantar que de vez en cuando que lo desprecien por sus orígenes algunos que se creen más americanos que él.

La novela nos pasea por Manhattan y nos muestra la variopinta galería de retratos de la muy diversa fauna que puebla las calles de Nueva York, buena parte de la cual termina acodada en la barra de Marcelo contándole sus problemas o compartiendo con él sus mejores momentos. Pero sobre todo, nos permite comprobar que la ciudad y todo el país en realidad se ha construido gracias al trabajo poco reconocido de los millones de inmigrantes que, ya desde los tiempos del Mayflower, llegaron a América persiguiendo el sueño de una vida mejor. 

Marcelo es un personaje entrañable al que no cuesta nada coger cariño. Un hombre humilde y sabio, un trabajador incansable que ha logrado alcanzar sus sueños sin olvidar sus raíces familiares, sin dejar nunca atrás a un amigo. Un verdadero héroe de hoy día.