lunes, 13 de abril de 2026

Una casa en alquiler

El argumento que de la historia de "Una casa de alquiler" gira en torno a una misteriosa casa situada en una calle de Londres; la vivienda lleva muchos años abandonada sin que nadie se interese por ella. Hasta que la inquilina de la casa de enfrente, la anciana Sophonisba, cree ver un ojo que atisba espiando por una de las ventanas tapiadas. Esta visión, que se repite otras veces, llega a obsesionarla y así encarga a su fiel criado Trottel y a su eterno pretendiente, Jabez Jarbel, que realicen pesquisas sobre la situación de la extraña casa que aclaren lo que se oculta en la casa de alquiler. 

Charles Dickens y Wilkie Collins firman conjuntamente la mayor parte del relato, que fue concebido para ser publicado en la edición navideña de 1858 de la revista Household Words de la que Dickens era director. Junto a los citados escritores, en el relato participan también otras dos autoras como son la novelista Elizabeth Gaskell y Adelaide Anne Procter, una afamada poeta de la época, cuyas aportaciones a la historia constituyen cuentos que podrían ser tomados en consideración como narraciones independientes por sí mismas, lo mismo que ocurre con las diversas versiones de la historia pasada de la casa que irán descubriéndose a lo largo del libro.

Este experimento literario escrito a ocho manos resulta una lectura entretenida con final feliz que se lee con facilidad; una obra muy apropiada para el objetivo de lectura navideña ligera con el que se escribió en su origen.

jueves, 9 de abril de 2026

Abril encantado

Hace años que tenía en mi lista de lecturas pendientes "Abril encantado", novela de Elizabeth von Arnim que finalmente he tenido la suerte de disfrutar. El inicio de la novela nos presenta a dos de sus protagonistas, comenzando por la señora Lotty Wilkins, una mujer insignificante, anodina, el tipo de persona que pasa inadvertida en las fiestas, cansada de su aburrida vida en Londres y de la lluvia constante; una tarde en el club tropieza con un anuncio en The Times: "Para aquellos que aprecian las Glicinias y el Sol. Se Alquila Pequeño Castillo Medieval Italiano Amueblado durante el mes de Abril." El mismo anuncio capta la atención de Rose Arbuthnot, una piadosa dama entregada a la beneficencia y a la catequesis que no habría soñado nunca con trasladarse al continente para disfrutar de los placeres de la primavera mediterránea de no ser por el impulso y el entusiasmo con el que la señora Wilkins la convence para compartir el alquiler de la villa 

"¿También ella se estaba imaginando cómo sería, el color, el aroma, la luz, el suave romper del mar entre las rocas pequeñas y calientes? Color, aroma, luz, mar; en vez de Shaftesbury Avenue y los autobuses mojados, y la sección de pescado en Shoolbred’s y el metro hasta Hampstead, y la cena, y mañana lo mismo y pasado mañana lo mismo y siempre lo mismo…"

Esas dos mujeres, que hasta ese momento sólo habían coincidido en la iglesia pero no se conocían personalmente, se reconocen frente a esa posibilidad de salir de su realidad cotidiana, hacer un descanso en un lugar lleno de belleza y de luz, tratar de ser felices durante un tiempo para regresar de allí cambiadas. La señora Arbuthnot ha vivido resignada durante tanto tiempo que no cree necesitar más que el servicio a su esposo y a Dios para hallar la felicidad pero la ilusión que le transmite la señora Wilkins le hace plantearse que también ella necesita esas vacaciones, escapar de los deberes auto impuestos para disfrutar de cosas a las que no están acostumbradas: la belleza de Italia, su luz, un jardín paradisíaco, las vistas al mar, el placer del descanso, la autocomplacencia, dejar de lado las obligaciones y la tristeza y disfrutar de su nueva aunque temporal libertad. Con el objetivo de repartir el coste del alquiler, deciden compartir el castillo con otras dos mujeres a las que contactan por medio de un anuncio: la joven y bella lady Caroline Dester que desea escapar de la atención constante que despierta en todos los que la rodean y resulta distante y engreída al principio y la desdeñosa y bastante anticuada señora Fisher que no tiene intención alguna de relacionarse con sus más jóvenes compañeras de alojamiento, a las que juzga estrictamente. 

Con humor y ternura canis conociendo los avatares de las cuatro damas, tan diferentes entre sí pero que comparten la evocadora imagen de una Italia idealizada por esas inglesas que han pasado la vida en el frío y húmedo Londres. En San Salvatore, en la costa de Génova y frente al Mediterráneo, las cuatro mujeres terminarán floreciendo de manera sorprendente: la señora Wilkins que con su mente simple practica sin saberlo el arte del mindfulness, dejando atrás cualquier preocupación anterior y disfrutando desde el primer momento de la suerte de haber alcanzado el paraíso; la Señora Arbuthnot que logra desprenderse de toda responsabilidad, del constante sometimiento a la voluntad divina y el anhelo por resultar interesante para su marido, logra finalmente relajarse y brillar por sí misma; la arrogante lady Caroline que olvida su egoísmo y el deseo de distanciamiento de las que consideraba excéntricas compañeras de residencia para forjar una auténtica relación de amistad. Y hasta la anciana señora Fisher deja de lado su hasta entonces inquebrantable severidad suavizando su carácter y su duro corazón y sintiendo renacer una nueva ilusión por vivir que creía apagada para siempre.

En este relato cargado de optimismo y esperanza, las mujeres cambian su manera de mirar el mundo, de afrontar las relaciones humanas pero ante todo pasan a valorarse a sí mismas, de verse en su mejor versión desde otra perspectiva iluminada por la intensa luz del Mediterráneo.

"Tanta belleza; y ella estaba allí para verla. Tanta belleza; y ella estaba viva para sentirla. (...) ¡Qué hermoso, qué hermoso! No haberse muerto antes de esto…, que se le hubiera permitido ver, respirar, sentir esto…"

domingo, 5 de abril de 2026

La ricreazione è finita (Se acabo el recreo)

"La ricreazione è finita" es una novela contemporánea en torno al mundo universitario con la que Darío Ferrari ha obtenido un éxito bastante destacado en Italia que pronto se ha extendido a otros países. Su protagonista es Marcello Gori, un graduado universitario en Letras que, cerca de cumplir los treinta, todavía vive con su madre, araña unos pocos cientos de euros en trabajos precarios, algunas clases particulares, unos turnos de camarero y no tienen ninguna prisa por formalizar la relación con su novia, una joven estudiante de Medicina. Sólo por darle en las narices a su padre, empeñado en meterlo a trabajar en su bar, y demostrarle que no es un inútil total a la hora de encontrar un empleo en condiciones, presenta su candidatura a una beca de doctorado en la universidad de Pisa y, para su propia sorpresa, es seleccionando.

La desgana con la que Marcello se plantea la vida, su forma de expresarse relajada y contemporánea, sin mostrar ninguna pretensión ser un intelectual resabiado, marcan el tono de la novela, al menos aquellos centrada en la experiencia del protagonista como estudiante de doctorado. Gori se burla de su propia ridiculez e ignorancia frente a algunos colegas con los que topa para los que los estudios académicos lo son todo, que conocen las corrientes, las relaciones, los entresijos del mundo universitario, que dominan asuntos de los que Marcello no ha oído ni nombrar. Así ocurre con el tema de su tesis doctoral que le viene prácticamente impuesto por parte de su tutor: le tocará investigar sobre un tal Tito Sella, un autor menor, apenas conocido y del que se destaca más su vertiente como terrorista de ultraizquierda en los años setenta que sus méritos literarios. El hecho de que proceda, como el propio Marcello, del pueblo de Viareggio parece ser razón suficiente para despertar su interés. Marcello deberá bucear en periódicos de la época y entre los recuerdos de los contemporáneos al escritor para rescatar material de utilidad con la cual elaborar su tesis para, más tarde, trasladarse a París donde se encuentran depositados los archivos personales y literarios de Sella.

Buena parte del relato nos nuestra cómo Marcello debe adentrarse en el proceloso mundo académico, descubrir las luchas por hacerse con una plaza en los cursos de doctorado o alcanzar una posición en cualquier departamento universitario; conocerá todas las triquiñuelas para hacer carrera en ese ámbito, la importancia de saber hacer méritos, lograr publicar, haberse con una beca, conseguir puntos, elegir bandos, pelotear a quien corresponde o someterse al tutor a toda costa. 

En cuanto al asunto clave que sobrevuela toda la novela, se centraría en el contraste entre la juventud a la que pertenece el narrador, la generación actual de italianos treintañeros que en nada se parece a aquella que personifica Sella que, cuarenta años atrás y en su misma ciudad, se comprometía políticamente, llegando a la acción armada por defender unos ideales en los que creían fervientemente aunque resultaran de lo más cuestionable. Los jóvenes que frecuenta Marcello, como él mismo, se muestran más que renuentes a abandonar el limbo de la juventud sin responsabilidades, con perspectivas profesionales poco prometedoras, carecen de toda confianza en el futuro que les espera, prefieren mantenerse, como eternos adolescentes, alejados del compromiso y las responsabilidades de la adultez a la que temen sobre todas las cosas y a los que sólo emocionan las victorias de su equipo de fútbol o una buena sesión de videojuegos.

Me ha resultado una lectura amena es su mayor parte, con buena carga de sarcasmo e incluso humor y más interesante cuando se centra en los padecimientos del protagonista o las absurdas y más bien ridículas disputas entre departamentos universitarios que cuando se adentra en las investigaciones sobre el polémico autor objeto de su estudio, si bien en la narración donde reconstruye la toma de conciencia revolucionaria por parte de Sella y sus compinches y las acciones de su brigada también hay mucho de ridículo y tono burlón. También es cierto que ese aire de comicidad va apagándose hacia el final de la obra que gira hacia un tono más dramático del que podríamos esperar al inicio. En definitiva, me ha parecido acertado y valiente el ácido retrato que aquí ofrece Ferrari de su propia generación a través de Marcello, un hombre con el que comparte prácticamente edad, procedencia y formación académica; no creo que coincida, sin embargo, en cuando a la falta de impulso y la apatía vital.

miércoles, 1 de abril de 2026

La rebelión de los buenos

El polifacético escritor y gran novelista Roberto Santiago nos presenta de nuevo en "La rebelión de los buenos" uno de los elementos más características de todos sus libros: unos personajes muy bien diseñados, psicológicamente profundos y llenos de defectos y sorpresas y por lo tanto muy humanos. En esta ocasión, esa galería de buenos personajes está encabezada por Jeremías Abi, un abogado y detective cuya carrera se encuentra en horas bajas a pesar de ser un  profesional eficiente y concienzudo a la hora de pelear con fiereza por los intereses de sus clientes. Desde su modesto despacho en Carabanchel donde su actividad se ha reducido a ser abogado de causas perdidas y pleitos de pobres, continúa creyendo que cada nuevo caso puede ser el que le devuelva el éxito en su carrera profesional que en realidad debate entre el fracaso y la derrota. Tiene una novia que, para su propia sorpresa, le quiere y pretende casarse con él en breve, unas hijas con las que no termina de establecer buena relación y un divorcio que no logra superar. Pero también cuenta, eso sí, con el apoyo incondicional de su socia y sucesora, la tenaz y siempre leal Trinidad Bardot y de su fiel secretaria y figura maternal, Dolores. Jeremías te conquista desde las primeras páginas a pesar de su falta de control emocional, sus ataques de ira, su incapacidad para establecer relaciones personales estables y su gusto por la polimedicación. Será porque personifica al antihéroe fracasado y aún así honrado y defensor de la justicia a toda costa.

Sorprendentemente, el despacho de Jeremías recibe un caso de gran calado cuando Fátima Montero, una multimillonaria de las de verdad, propietaria de una gran empresa farmacéutica, los contrata para que investiguen a fondo a su marido y copropietario de su empresa, Niklaus Meyer, que la ha abandonado por una chica muy joven, de cara al futuro juicio de divorcio. Porqué alguien tan relevante se ha dirigido a un abogado tan insignificante como él es algo que no llega a entender, pero así y todo se pone manos a la obra para cumplir lo mejor que sabe con su trabajo. Cuando por fin descubra la razón por la que Montero le ha elegido precisamente a él, ya estará demasiado atrapado en el asunto como para poder dar la vuelta y salir de ahí y se encontrará atrapado en una tela de araña demencial que sólo le permite seguir hacia delante peleando por la causa de su clienta, por muy corrupta que esta sea. Para rematar la situación, el condenado en un antiguo caso en el que participó acaba de salir de la cárcel y busca ajustar cuentas con Abi que se ve atrapado entre asuntos que le desbordan pero, a pesar de ser un hombre hundido personal y profesionalmente, aún encuentra fuerzas para pelear contra todo, sacar adelante el caso y recomponer, de paso, algo de su maltrecha vida familiar.

Y cuando menos te lo esperas la trama da un giro radical y todo salta por los aires; ocurre un episodio que lo cambia todo y obliga a reiniciar la historia nuevamente. A partir de entonces, toda la responsabilidad del bufete caerá sobre los hombros de Trinidad que deberá enfrentarse a un caso que la supera claramente, pero no durará en continuar con la pelea para que se haga verdadera justicia. 

Este es un thriller judicial lleno de humanidad, con un fabuloso ritmo dinámico que no afloja en ningún momento ni da ni un minuto de respiro al lector y eso tiene más mérito aún si consideramos que se trata de un tocho de más de setecientas páginas en las que nos encontraremos con corrupción en empresas farmacéuticas, control de mercados, abusos de poder, malas prácticas profesionales, falta absoluta de ética, empresarios que quieren acallar críticas e incrementar beneficios, traficantes de armas, delincuentes internacionales, mafiosos, pero también investigadores idealistas, policías concienzudos, amigos impagables y otro montón de buenas personas dispuestas a hacer frente a los malos, por muy poderosos que estos sean.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Lluvia

Con "Lluvia" llega a su culminación la serie de Blackwater, la saga ya mítica de novelas del autor norteamericano Michael McDowell  que con esta sexta entrega cierra la historia protagonizada por la familia Caskey en el pueblo de Perdido, en lo más profundo de la ya de por sí profunda Alabama.

Al inicio de esta novela, los Caskey son ya enormemente ricos y su buena fortuna, procedente de los pozos de petróleo, se ha transmitido también a Perdido; el pueblo ha crecido y se ha enriquecido gracias al impulso de los negocios emprendidos por la familia Caskey. Todos allí reciben con gran sorpresa la noticia de que Miriam Caskey ha decidido que ya es hora de casarse y elige como marido a Malcolm Strickland, el hijo de Queenie. Para completar el bombazo, además se decide que la celebración sea por todo lo alto y que los vecinos del pueblo en su totalidad, así como los empleados del aserradero, sean invitados. La celebración de la boda, sin embargo, coincidirá con la muerte de Sister.

Al mismo tiempo, los fantasmas de los fallecidos no paran de regresar para fastidiar a sus familiares vivos; es por ese temor que Queenie, una vez muerta Sister, se hace acompañar por su nieto Tommy Lee, que abandona la granja donde se ha criado junto a su madre para instalarse con su abuela en Perdido, continuando con la tradición de que ningún vástago de los Caskey crezca al cuidado de sus progenitores. La misma Miriam, viendo que no puede concebir un hijo propio, decide apropiarse de su sobrina Lilah, hija de Billy Bronze y de la difunta Frances, con la que comparte la pasión por su colección de joyas. Bajo la tutela de Miriam, Lilah se convierte en una niña arrogante y consentida y, con el tiempo, se volverá más decidida e independiente de lo que Miriam fue nunca, aunque pareciera que eso no era posible.

Mientras en el país asesinan a un presidente y en la propia Alabama las personas de color luchan activamente por sus derechos civiles, la vida en Perdido no ha cambiado demasiado y los sirvientes negros siguen atendiendo con servicial devoción a sus patronos, a cuyas familias se encuentran íntimamente unidos generación tras generación. Los miembros más mayores del clan van envejeciendo y sus muertos vienen a reclamarlos a su lado, en ocasiones de manera de lo más escandalosa y así la nueva generación va sustituyendo a la anterior en el protagonismo de la historia. Y si esta serie comenzó con la extraña llegada a Perdido de Elinor en medio de una gran riada, no podía sino finalizar tal y como empezó, cerrando así el círculo y la historia del propio Perdido.

Me ha gustado el cierre de la serie que plantea la culminación y da sentido a todos los elementos fantásticos que han ido apareciendo en los libros anteriores, coloca a los personajes, vivos o muertos, en el lugar que les corresponde y en especial a Elinor, que termina por proclamarse como el centro y razón de ser de toda esta historia. Una vez cerrada la última página de la serie, estoy segura de que todos los personajes del clan Caskey permanecerán por mucho tiempo en mi memoria, así como toda esta saga inolvidable.

sábado, 21 de marzo de 2026

Entre visillos

Con su primera novela, "Entre visillos", la entonces joven escritora salmantina Carmen Martín Gaite consiguió el premio Nadal en 1957. La que sería una de las grandes figuras de la narrativa española de la generación de la posguerra nos ofrece en esta novela coral el retrato de un grupo de jóvenes en una pequeña ciudad provinciana sin identificar pero que se parece mucho a Salamanca en los primeros años cincuenta, formando parte de la sociedad burguesa de la época, acomodada a los usos y costumbres del franquismo.

El relato va alternando entre dos narradores en primera persona: Natalia, que es la pequeña de tres hermanas, huérfana de madre desde el nacimiento que no tiene claro cuál será su futuro cuando termine el bachillerato; por otro lado está Pablo Klein, un joven profesor de instituto recién llegado a la ciudad que se convierte en testigo desde su posición de forastero del mundo de las muchachitas y el grupo de amigos que frecuentan.

La principal preocupación para la mayoría de las chicas es encontrar un buen marido, a ser posible un buen partido como un notario o un militar. Algunas no terminan el instituto y ya tienen planes de boda, como Gertru cuyo novio piensa que seguir estudiando no le servirá de nada para ser una buena esposa.  

Abunda el relato en cantidad de detalles que ilustran la época: relojes de cuerda, faldas de camilla, puestas de largo o el cumplimiento del luto conforman una acertada ambientación costumbrista de los escenarios en los que transcurre la novela, las casas, el instituto, los bailes del casino, acompañados con vivaces diálogos que conservan giros y expresiones propias del habla popular y juvenil de la época.

Destaca el modo en que se refleja el ambiente asfixiante de las pequeñas ciudades de provincias constreñidas por la moral estrecha que somete el comportamiento y hasta el pensamiento de las jóvenes para las que el  matrimonio parece la única salida, sin darse cuenta de que no supondrá una liberación sino pasar a someterse a la obediencia a un marido. La novela destila aire de tristeza y aburrimiento para una juventud que no se atreve a disfrutar, a reírse libremente, pendientes de la opinión ajena, de la estricta moralidad que se les impone y mirando hacia un futuro que no parece más prometedor que el oscuro presente.

"Solamente uno que vive aquí metido puede llegar a resignarse con las cosas que pasan aquí, y hasta puede llegar a creer que vive y que respira. ¡Pero yo no! Yo me ahogo, yo no me resigno, yo me desespero."

martes, 17 de marzo de 2026

Mientras dormían

En "Mientras dormían" volvemos a encontrarnos con el comisario Guido Brunetti, de la policía de la ciudad de Venecia y protagonista de todas las novelas de Donna Leon. Al inicio de esta novela, sexta de la serie, el comisario recibe una información de manera extraoficial sobre unas muertes sospechosas que estarían ocurriendo en una residencia de ancianos regentada por una orden religiosa. Casi a título particular, Brunetti comienza a indagar en el asunto hasta llegar a poner al descubierto los turbios manejos que se vienen haciendo de los bienes de los ancianos residentes.

Me gusta regresar de vez en cuando a las novelas de Brunetti aunque sólo sea por volver a disfrutar de todos esos elementos que siempre nos ofrecen y que tanto me gustan: recorrer los canales de la ciudad en lancha o cruzar la laguna hasta el Lido; perdemos por las callejuelas y cruzar los puentes entre las niebla o parar en el mercado de Rialto y sus puestos de verdura; visitar antiguas casas señoriales amenazadas por el acqua alta habitadas por venecianos de familias de toda la vida fuertemente apegados a sus antiguos privilegios y que desprecian a sus compatriotas del sur. También regreso a la cotidianeidad del comisario y su familia, a su preocupación por esos kilos de parece haber cogido, a las notas de su hija, a las deliciosas comidas caseras que comparten y a las conversaciones con su esposa que con frecuencia le sirven para reflexionar sobre los casos de los que se viene ocupando.

El gran tema de estas novela, en todo caso, gira en torno a la relación de los diversos personajes con la religión. De entre todos ellos se dan dos posturas radicalmente opuestas: por un lado están aquellos muy alejados del ámbito de la fé o declaradamente ateos y que miran con suspicacia a los creyentes, como es el caso del propio Brunetti, de su esposa Paola o del sargento Vianello y por otro lado encontramos a miembros del clero, religiosas o católicos fervorosos que, como poco, se presentan como personajes malvados cuando no auténticos fanáticos, con lo que considero que la autora no es en ningún caso ecuánime al repartir los papeles de buenos y malos entre ambos bandos, además de caer en algún error a la hora de incidir en el carácter perverso de todo lo que tiene que ver con la Iglesia, como cuando tilda al Opus Dei de sociedad secreta. Lo que queda claro es que una ciudad como Venecia, para bien o para mal, no se entiende sin el papel y la influencia que la Iglesia Católica ha tenido en su historia pasada y aún en su presente, aunque eso parezca molestar a la escritora.