jueves, 6 de agosto de 2026

Pomfret Towers

Un verano más me vuelvo a sumergir en una nueva entrega de la serie de Angela Thirkell situada en el condado imaginario de Barsetshire. En esta sexta novela volvemos a situarnos en el periodo de entreguerras, entre la sociedad de la campiña inglesa conformada por la pequeña nobleza rural y otros profesionales y burgueses que allí residen. La vida social de la villa de Nutfield gira en torno a la mansión de "Pomfret Towers", propiedad de Lord Pomfret, un viejo conde aferrado a la tradición pero siempre pendiente del bienestar de sus vecinos. Entre la vecindad de la zona de encuentra el señor Barton, arquitecto de profesión y orgulloso propietario de una destacada villa reformada por él mismo con todas las comodidades modernas, así como su esposa Susan que escribe exitosas novelas históricas, lo que no le impide dirigir con acierto su apacible vida familiar. Lord Pomfret organiza un fin de semana de caza en su casa al que convoca a un selecto grupo de invitados entre los que cuenta con los jóvenes Barton, Guy que trabaja junto a su padre y la tímida y sensible Alice, así como con Roddy Wicklow, empleado en la administración de las propiedades del conde, junto con su hermana Sally, ambos buenos amigos de los Barton. La pobre Alice y su pánico ante las reuniones sociales que la aterrorizan y en las que no sabe cómo actuar, se convertirá en el centro de la trama. A pesar de ser un personaje discreto y delicado, todo gira en torno a su figura que resulta merecedora de la simpatía de todos los invitados.

Entre los invitados al fin de semana está también el hijo del heredero del condado, Gilles Foster; habiendo perdido a su único hijo, las propiedades y títulos de lord Pomfret irán a parar a un sobrino con el que apenas tiene contacto, pero resultará que el hijo de éste, el joven señor Foster, es un muchacho de lo más agradable y atento con todos los invitados que sus tíos reúnen en su finca y tiene un verdadero interés en conocer a fondo las maneras en que se administran las posesiones que algún día serán suyas. También asiste a la reunión la insufrible señora Rivers, escritora de novelas románticas y prima de lord Pomfret y que se considera imprescindible para garantizar el éxito de la reunión; la acompañan su hija Phoebe que hace buenas migas con el resto de los jóvenes mientras trata de evitar a su madre lo más posible y su hijo Julian, aspirante a pintor y a artista maldito, además del señor Johns, editor de la señora Rivers y que debe soportar sus impertinencias por el beneficio que aporta a la editorial. Otros personajes menores conforman la partida de cazadores que completan la reunión.

La novela nos sumerge en la más auténtica vida de campo, rodeados de perros, caballos y partidas de caza, entramos en ruinosas mansiones de cañerías defectuosas pero con sus propietarios aferrados a la tierra y a la conservación de su mundo rural. Algunos personajes de los que nos encontramos en el relato son insoportables mientras que otros son puro encanto. El fin de semana dará para muchas interacciones, comidas, paseos, juegos e incluso para que surjan bonitos romances. Este libro publicado en 1938 sorprende por el hecho de que las relaciones románticas que se plantean son directas y frescas, sin los encorsetados patrones que podríamos presuponer en las costumbres de la época y es que no estamos en el siglo XIX, sino en la más moderna Inglaterra de los años treinta. E igualmente, en lo formal, la novela muestra detalles muy modernos como cuando la autora se dirige directamente al lector y le participa en bromas privadas o le cuenta episodios que ocurrirán en el futuro pero que no entran en la trama actual. Destacar también el humor fresco que rezuma toda la novela, en especial cuando se burla de los que se dan aires de grandes artistas. Esta es una de las más entretenidas novelas de la Thirkell de cuantas he leído y me pregunto todavía la razón por la que ninguna editorial española se decide a seguir traduciendo y publicando estas obras tan bien ambientadas y tan agradables de leer.

domingo, 2 de agosto de 2026

Los veraneantes

"Los veraneantes" es una novela de Emma Straub, protagonizada por la familia Post que se dispone a abandonar Manhattan para dirigirse a disfrutar de dos semanas de vacaciones en Mallorca. Durante el veraneo las tensiones y los asuntos más problemáticos que enfrenta la familia acabarán por salir a las luz. Para empezar, el matrimonio de los Post no pasa por su mejor momento y además Jim acaba de perder su trabajo en una revista; Franie, su esposa y escritora de estilo de vida, trata de que las vacaciones sean perfectas y todos se sientan a gusto en la casa de campo con piscina cerca de Palma que una amiga les ha prestado; Sylvia, la hija menor, acaba de terminar el instituto y tiene grandes planes para su próxima etapa universitaria y pasar quince días con sus padres se plantea como una pequeña condena; Bobby, el hijo mayor, acude desde Miami acompañado de Carmen, su novia, con la que no termina de comprometerse seriamente. Al grupo de los Post se les une Charlie, íntimo amigo de Franie y su marido Lawrence.

Las vacaciones parecen perfectamente planificadas para desconectar de todo pero los Post deberán afrontar problemas de convivencia, conflictos de pareja, decisiones sobre el futuro o los retos de la entrada en la vida adulta. La lectura me ha parecido ligera sin más. Los asuntos se plantean desde el punto de vista de este grupo de norteamericanos que enfrentan sus problemas, en general bastante ridículos, con planteamientos inmaduros y superficiales. Tal vez mi propio estado de ánimo no me haya ayudado a empatizar con el grupo protagonista, pero lo cierto es que en algún momento de la lectura he sentido que me daba perfectamente igual lo que ocurriera con las vidas de todos y cada uno de los personajes y ese desapego me ha impedido disfrutar de la lectura. No siempre hay conexión con las historias que leemos, ¿qué se le va a hacer?

domingo, 26 de julio de 2026

Ghost stories (Historias de fantasmas)

Durante la enfermedad de Paul Auster que acabó con su vida el día 30 de abril de 2024, su esposa, la escritora sueca Siri Hustvedt, reflejó en su diario sus impresiones en torno a cómo vivió aquellos meses y el posterior fallecimiento de su marido. Esos diarios junto con otras reflexiones escritas posteriormente son el centro de esta obra, "Ghost stories", un homenaje de amor, admiración y recuento de recuerdos de tantos años vividos juntos. 

El texto repasa más de cuarenta años de rutinas compartidas por los dos escritores, de una casa, su hogar por treinta años, donde han criado a su hija y donde ambos tenían su espacio de trabajo, rodeados libros, películas antiguas, donde recibían amigos, compartían veladas en el jardín; el lugar donde forjaron el nosotros que ya no existe, donde ahora echa en falta el nuestro que nunca dejará de ser. «Cuando la pérdida es aguda, también lo es el miedo, un miedo helado y paralizante al futuro que significa yo sin ti

Hustvedt comparte las anotaciones realizadas en su diario durante los meses de la enfermedad, los correos con la evolución médica de Paul que enviaba con cierta regularidad a un reducido grupo de amigos, incluso los últimos escritos del propio Paul: unas cartas dirigidas a su nieto Miles recién nacido para que las leyera cuando creciera. Y continúa escribiendo tras la muerte: comentarios sobre asuntos diversos, su adaptación a las nuevas circunstancias, la vida después de Paul, la vida sin él, aunque de algún modo ella siente que permanece cerca, porque él afirmó en algún momento cercano a su muerte que quería volver como un fantasmas y Siri cree firmemente que sigue junto a ella, lo siente o así lo quiere creer.

Este es un bello texto sobre un duelo, la experiencia de la soledad que queda tras largos años de amor, el doloroso proceso de enfrentar la enfermedad y el sufrimiento y la manera en que juntos sienten cómo la muerte se avecina sin duda. «En Paul veo un ejemplo de cómo morir.»  Pero también nos introduce en el mundo personal de la pareja, desde los inicios de su relación, sus códigos secretos, el humor compartido y las bromas privadas, anécdotas personales, sus relaciones con el círculo familiar más cercano, el drama protagonizado por Daniel, hijo de un primer matrimonio de Paul, así como aspectos de su oficio de escritores, las influencias mutuas en las obras de ambos y sus conversaciones interminables.

Es un relato en torno a emociones y sentimientos con lenguaje poético y al tiempo crudo y directo. La autora se abre en la escritura al lector con quien comparte su dolor y sus recuerdos, y no podemos sino agradecerle la generosidad al ofrecernos la posibilidades de adentrarnos de lleno en su intimidad, de permitirnos acceder sin reservas a su mundo privado y que todos los que admirábamos a su esposo en su faceta de escritor descubramos aquí mucho de su faceta más personal.

P.S.: Cuando terminé de leer este libro, no podía sospechar que mi propio marido iba a fallecer repentinamente tan solo una semana después. Al revisar esta reseña que tenía pendiente de publicar, no puedo sino reconocerme en muchos aspectos de la manera en que la autora vive su duelo, si bien el mío es todavía demasiado reciente como para poder teorizar sobre mis sentimientos, pero sí comparto esa necesidad de mantener presente y cercano en mi día a día la figura y el recuerdo del que ha sido mi compañero durante treinta y nueve años y también el vértigo frente la soledad. Ojalá también yo pueda revisar de aquí en adelante con serenidad y alegría tanta vida compartida y aprender a vivir a partir de ahora sin tenerlo a mi lado. La literatura no te enseña a vivir, pero sí que nos puede servir a veces de consuelo, de espejo o constatación de que los sentimientos y las emociones humanas son universalmente compartidas a lo largo del tiempo y el espacio y los buenos escritores son aquellos que nos ayudan a dar voz, a ponerle palabras a lo que ocurre en nuestro propio corazón.

martes, 21 de julio de 2026

Muerte en las islas

"Muerte en las islas" es la segunda entrega de la serie de Jean-Luc Bannalec protagonizada por el comisario Dupin. En el arranque de esta novela, los cadáveres de tres hombres aparecen arrojados a una playa de Le Loc'h, la mayor de las islas Glénan, un archipiélago situado frente a las costas de Bretaña, en la punta más occidental del continente, conocida por muchos como el fin del mundo; enfrentadas al Atlántico, el pequeño conjunto de islas desafía tormentas y mareas y han sido durante siglos escenario de naufragios, leyendas y creencias de índole sobrenatural.

El comisario Dupin es un parisino de pura cepa que, en los escasos años que lleva en su nuevo destino en la localidad costera de Concarneau, todavía no termina de acostumbrarse al peculiar carácter bretón, al estrecho contacto de sus habitantes con el mar, a su querencia por su tierra, su historia y tradiciones y, en general, al modo vida de sus nuevos vecinos, más aún cuando se trata de la aislada población isleña .

Dupin cuenta con su eficaz secretaria, Nolwenn, siempre fuente de valiosa información sobre el mundo bretón y dicte la naturaleza humana en general; mantiene tensas relaciones con su superior, el prefecto Guenneugues, y se apoya en los miembros de su equipo, los inspectores Labat y Le Ber.

El escenario de esta novela es, cuanto menos, peculiar: se trata del archipiélago de las islas Glénan, un paraíso para buceadores y regatistas, una extraordinaria reserva natural en torno a la cual giran muchos intereses relacionados a su explotación turística, ya que siempre hay personas ambiciosas que tratan de sacar beneficio económico al idílico entrono.

El esquema narrativo corresponde al de una novela clásica de detectives que se desarrolla en unos pocos días, centrada en el detalle de la investigación policial basada en las tareas de observación, deducción y entrevistas con los implicados, contando con las grandes dotes de intuición por parte del comisario que se guía por sus sensaciones, actuando con frecuencia por impulsos y llevado por su impaciencia y escasas habilidades comunicativas. Pero así y todo, el personaje me resulta simpático y en ocasiones incluso entrañable, lo que favorece que la novela se lea con agrado, confiando en la correcta resolución del caso por parte del protagonista.

viernes, 17 de julio de 2026

El maestro Juan Martínez que estaba allí

Manuel Chaves Nogales, insigne periodista y retratista de su época, nos ofrece en esta crónica, "El maestro Juan Martínez que estaba allí" la peripecia vital de
Juan Martínez, bailarín flamenco natural de Burgos que le relata al periodista los episodios y anécdotas de sus intensas vivencias por la Europa de principios del siglo XX, algunas divertidas, otras dramáticas y todas interesantes. Tras haber triunfado en los más afamados cabarets de Europa, el artista se encuentran en Constantinopla actuando junto a Sole, su compañera, cuando se produce el estallido de la  I Guerra Mundial y la ocupación alemana que expulsa a los franceses de la que era una ciudad cosmopolita y abierta. La pareja escapa a Rumanía y de ahí pasan en 1916 a Rusia, donde actúan para la aristocracia zarista en los más selectos locales hasta que, nuevamente, la revolución echa a perder sus planes. Pasa por Petrogrado, Moscú y finalmente se instalan en Kiev y desde ahí relata el triunfo de los bolcheviques, la vida bajo en régimen soviético, la feroz guerra civil contra el ejercito blanco que vuelve a controlar la ciudad, la ocupación polaca y a lo largo de todas estas circunstancias van asistiendo a crímenes atroces de uno y otro bando, la muerte como realidad cotidiana en las calles, la inseguridad, los abusos, las rapiñas y el hambre. En Rusia conocerá la peor versión de la crueldad humana, donde el pan negro se cambia por brillantes, los hombres mueren congelados en sus camas y la dignidad no se respeta en ninguno de los bandos. «la época más azarosa de mi vida, una época de horror, como creo que no la ha habido nunca en el mundo ni volverá a haberla

Finalmente, en el año 21 logra escapar de Rusia desde Odesa, una ciudad azotada por el tifus y un hambre como nunca antes se había visto. Haciéndose pasar por italiano, llega de nuevo hasta Constantinopla donde termina el calvario vivido y Juan y Sole podrán de nuevo retomar su vida y su profesión.

Con un estilo directo, sin retórica ni grandes efectos, el libro tiene valor fundamentalmente por ofrecer una crónica en primera persona de cómo vivió el narrador esos seis años infernales, rodeado de violencia y peligros, donde la política arrasó con la humanidad, pero en los que nunca le abandonó el sentido del humor y la buena disposición para afrontar lo que la vida le fuera ofreciendo, por muy negro que, en la mayoría de las ocasiones, se planteara el porvenir.

«Mitineaban en todas partes y a todas las horas del día y de la noche: en los cafés, en las esquinas de las calles, en los patios de las casas, hasta en los comedores y las alcobas de las familias que los alojaban. Repartir bonos y echar discursos eran cosas que hacían con la mayor facilidad del mundo. Dar de comer era ya otra cosa.»

lunes, 13 de julio de 2026

Mil cosas

Juan Tallón nos traslada con esta última novela suya titulada "Mil cosas" a un Madrid inserto en una terrible ola de calor en pleno verano a lo largo de una frenética jornada laboral para sus protagonistas. A dos días de irse de vacaciones Travis, el acelerado protagonista, y Anna, su pareja, tratan de superar las multitud de asuntos que se acumulan en un día cualquiera y más aún cuando es el último antes de las vacaciones: deben ocuparse del niño, los recados por hacer, los marrones laborales por resolver, pensar en qué van a cenar, correr de aquí para allá tratando de llegar a todo. 

«Vivir se ha vuelto pesadísimo, agotador, extremadamente intenso, y un ejercicio de velocidad endiablada. La vida lo ha aplastado. Le ha caído encima, desde un noveno piso, como una lavadora.»

En la vorágine de las tareas por hacer todo es urgente e importante, las horas del día van avanzando llenas de ocupaciones, líos y conflictos, que se trata de ir atendiendo , corriendo como pollos sin cabeza; pero como resulta que hacia la mitad del libro ya he adivinado el desastre que se avecinaba, he comenzado a leer a la máxima velocidad posible, deseando avanzar a marchas forzadas por las páginas para tratar de confirmar que mis peores augurios no se cumplían. Yo también he sentido la necesidad de acelerar a tope y he terminado agotada y angustiada la lectura hasta alcanzar un final que, aún siendo previsible, resulta tremendamente impactante ¡Maldito seas, Juan Tallón!

«Las cosas pequeñas no son nada, y de golpe se vuelven notables. Es la historia de casi todas las vidas. Cuando te das cuenta de que a menudo un pequeño cambio no se conforma con ser eso, modesto y solitario, es tarde y ya solo te queda hacerte a un lado para que no te pase por encima una tromba de vicisitudes.»

jueves, 9 de julio de 2026

Sin noticias de Gurb

El tener pendiente de lectura todavía "Sin noticias de Gurb", del escritor barcelonés Eduardo Mendoza, era algo que hace tiempo que quería haber resuelto, porque es un hecho que se trata de una novela que se ha convertido ya en un clásico del humor, en una obra imprescindible de la narrativa castellana contemporánea. Y eso no es fácil tratándose, como es el caso, de una obra básicamente humorística. 

El segundo de la obra se inicia cuando una nave en la que viajan dos alienígenas aterriza en Sardanyola; uno de sus tripulantes, el piloto Gurb, desaparece sin volver a establecer comunicación. Su comandante, incapaz de operar la nave, inicia la búsqueda de su compañero por la ciudad de Barcelona y sus alrededores, enfrentando peligros inesperados y situaciones inusitadas. El comandante, que es también el narrador de la historia, es un ser altamente inteligente y posee unas capacidades por encima de cualquier habitante de este planeta pero, así y todo, no termina de descifrar lo que se ocultas tras el comportamiento de la mayoría de las personas con las que tiene que interactuar. La búsqueda de Gurb se alarga y se complica, por lo que el comandante debe permanecer más tiempo del previsto en la ciudad; abre una cuenta bancaria, se compra un piso, busca novia, se integra, en fin, en el mundo que le rodea; frecuenta el bar de la señora Mercedes y a sus parroquianos, se enamora de una vecina, asiste al Liceo, se va de bares vestido de torero, se hincha a comer churros, se encuentra atrapado en atascos mientras continúa sin éxito, la búsqueda de Gurb.

La novela es un alocado divertimento que, a través del humor absurdo, nos proporciona la mirada del extraterrestre sobre los terrícolas y más en concreto los barceloneses y su manera de vivir, a través de episodios disparatados y escenas que carecen de toda lógica en los que el alienígena se sorprende constantemente de lo simples que resultan los humanos y lo complicado que lo hacen todo.

«07.30 Salgo a la calle dispuesto a correr seis millas. Mañana, siete; pasado, ocho, y así sucesivamente.

07.32 Paso por delante de una panadería. Me compro una coca de piñones y me la voy comiendo mientras regreso a casa. Que corra otro.»

«01.30 Me despierta un ruido tremebundo. Hace millones de años (o más) la Tierra se formó a base de horrorosos cataclismos: los océanos embravecidos arrasaban las costas, sepultaban islas mientras cordilleras gigantescas se venían abajo y volcanes en erupción engendraban nuevas montañas; seísmos desplazaban continentes. Para recordar este fenómeno, el Ayuntamiento envía todas las noches unos aparatos, denominados camiones de recogida de basuras, que reproducen bajo las ventanas de los ciudadanos aquel fragor telúrico. Me levanto, hago pis, bebo un vasito de agua y me vuelvo a dormir.»