lunes, 9 de marzo de 2026

El editor

Pablo Rivero nos ofrece en "El editor" una novela breve en la que vuelve a aprovechar una trama de thriller para reflexionar sobre un asunto de interés social, en este caso el maltrato a las mujeres y el papel de las víctimas y su ocasional desprotección ante la sociedad. 

El protagonista de la historia es Goyo Albert, un editor literario que se embarca en una frenética aventura cuando contacta con él una misteriosa mujer que pretende hacerle llegar un texto que podría interesarle. En los últimos tiempos el editor ha alcanzado popularidad mediática al aparecer en los medios enarbolando la bandera contra los abusos a las mujeres, en una campaña masiva de promoción de su escritor más exitoso, Lorenzo Carballo, que se convirtió en el más vendido con una obra con tintes feministas, pero que hace meses que no logra escribir nada que pueda convertirse en una nueva novela. Goyo defiende una batalla que no es la suya  por puro intereses comercial, por apoyar la venta del libro de su escritor estrella. Es cierto que tiene una hija adolescente por la que se preocupa pero no cree realmente en aquello que pretende defender.

El protagonista, que según lo conocemos nos resulta bastante rijoso, se mete en esta aventura no sólo por atisbar una oportunidad de dar con una nueva obra que puede procurarle otro éxito editorial, sino fundamentalmente porque siente una fuerte atracción sexual por su misteriosa autora; fantasea con la posibilidad de que la cita a ciegas en la que se ha embarcado acabe en la cama. Con esa intención, y siguiendo las instrucciones que aquella le envía para su encuentro, se sube en un coche que va a buscarle para llevarme al lugar donde se encontrará con ella. En el trayecto, Goyo va recibiendo extractos del presunto libro donde se detalla la violación que la autora sufrió, que se describe con crudeza, junto con algunas fotos provocadoras que no hacen sino aumentar el deseo del editor por encontrarse con la escritora.

Rivero nos ofrece en pocas páginas un thriller que logra el ritmo adecuado para mantener al lector enganchado a la espera de la resolución de la enrevesada trama de esta historia que comienza como un juego y termina en pesadilla, donde la verdad se oculta tras varias capas de mentiras que el lector irá desvelando página a página, contando con el ya habitual toque de denuncia social que el autor imprime en todas sus novelas.

Una curiosidad que me ha hecho gracia es el autohomenaje que Pablo Rivero se hace a sí mismo incluyendo en un solo párrafo el título de cinco de sus novelas anteriores. Se ve que al tipo le gusta jugar.

"Cuando empezó a trabajar con ellos no era más que una cría que buscaba aprobación, solo una niña que necesitaba ser vista, y ellos se habían aprovechado de ello. La obligaron a salir de su dulce hogar para adentrarse en un verdadero infierno, pero ella se había prometido que no volvería a tener miedo, que los haría pagar su penitencia."

miércoles, 4 de marzo de 2026

La ratonera

"La ratonera" en una de las  pocas obras teatrales escritas por la siempre genial Agatha Christie y sin duda las más éxitos de todas, ya que ostenta el récord de ser la obra más veterana de los escenarios londinenses, donde viene siendo representada ininterrumpidamente desde su estreno, allá por 1952.

La acción transcurre en una casa de huéspedes a las afueras de Londres, Monkswell Manor, que el joven matrimonio Ralston acaban de inaugurar. En una intempestiva tarde de invierno, con una furiosa ventisca rugiendo, esperan a sus primeros huéspedes que no tardan en ir presentándose. Al mismo tiempo, las noticias en radio y prensa informan sobre un crimen ocurrido ese mismo día en las calles de Londres cuyos ecos no tardarán en alcanzarán Monkswell Manor.

La ambientación de la obra se inspira directamente en las más clásicas obras de terror gótico, con un espacio claustrofóbico del que no se puede escapar, un clima adverso que obliga a un grupo de personajes a permanecer encerrados, incomunicados por la nieve, mientras que un nuevo crímen se produce, lo que llena a todos de tenor e incertidumbre por no saber quién será el asesino y si volverá a matar de nuevo. Una obra maestra en la que la Christie demuestra su ingenio y sus dotes para elaborar tramas inteligentes en una obra impecable y que, tantos años después, sigue funcionando a la perfección.

domingo, 1 de marzo de 2026

La lotería

Hace bastante tiempo que deseaba conocer la obra de la escritora norteamericana Shirley Jackson, a la que siempre se cuenta entre las autoras más destacadas dentro del género del terror; y de entre los muchos relatos que escribió, se destaca siempre este de "La lotería" como el más definitorio de su estilo, de su temática y de la capacidad de mostrar el terror dentro de un escenario aparentemente cotidiano y en absoluto amenazante, al menos a primera vista.
 
La historia se desarrolla en una comunidad rural típica de los Estados Unidos, un pueblo de pocos habitantes donde todos se conocen, los niños juegan juntos y los adultos se saludan y bromean antes de iniciarse el sorteo mensual de la lotería, en el que no sabemos hasta el último momento qué es lo que se sortea.

Este es, sin duda, un relato brillante; dentro de su brevedad es plenamente descriptivo: nos introduce en pocas líneas en la pequeña ciudad donde ocurren los hechos, en las relaciones entre sus habitantes y sorprende cómo con tan escasos elementos con los que se cuenta es posible crear una historia de terror tan inesperado como impactante. 

No extraña la fama que esta autora ha tenido siempre entre los aficionados al género del terror ni el hecho de que el propio Stephen King confiese la gran influencia que su obra ha ejercicio sobre él, ya que comparten ese gusto por situar sus historias en el escenario de una pequeña ciudad norteamericana donde no es posible sospechar que se oculten las más terribles amenazas.

viernes, 27 de febrero de 2026

El palacio azul de los ingenieros belgas

El joven Nalo es el narrador de la historia que se cuenta en "El palacio azul de los ingenieros belgas", del autor asturiano Fulgencio Argüelles, que decide guardar testimonio escrito de su propia historia, "pues escribir las cosas era como inventar la máquina de multiplicar momentos". Nalo no es más que un niño cuando su padre fallece en un accidente en la mina en la que trabaja. Poco después, el pequeño entra a trabajar como ayudante de jardinero en el palacete donde residen los ingenieros belgas que poseen y gestionan la explotación de las minas y las fábricas aledañas. Allí, Nalo descubrirá que hay otra forma de vivir, lejos del mundo dominado por la violencia y la falta de expectativas a la que estaba acostumbrado en su casa y de la que escapa, apoyado siempre de su hermana Lucía, que lee poesía, estudia el diccionario y emplea palabras que a veces Nalo no comprende. "A mí me gustaba mucho aquella manera de hablar que tenía Lucía, adornando los pensamientos con metáforas y músicas que hacían que su voz reluciera como la bombilla de una fiesta."

En aquel palacio con frondosos jardines y una gran biblioteca Nalo aprenderá el obligado sometimiento a los señores pero también, bajo la tutela de Eneka, el jardinero jefe, conocerá todo lo que se puede saber sobre las plantas, si cultivo, cuidados y sus propiedades pero también le descubrirá las enseñanzas de la mitología y el afán por aprender, sin perder nunca la bondad de su corazón. Del abuelo Cosme, un idealista vencido por el mundo con un pasado oculto y de los refranes de la abuela Angustias extrae la sabiduría que surge del pueblo llano y de la tierra donde nacen y mueren los hombres sometidos. En su paso de la infancia a la juventud, Nalo está, sin embargo, más pendiente del descubrimiento del amor y de atender a los deseos de la carne que de formar su conciencia obrera. 

La historia se desarrolla a partir de los años 20 del siglo XX en el escenario de las cuencas mineras asturianas, donde crecen los conflictos obreros a raíz de la incipiente industrialización que no reparte la riqueza igualitariamente; de ahí surgen movimientos radicales que serán violentamente aplastados. Hasta ese pueblo perdido, sin embargo, también llegan los ecos de la situación política del país y de más allá de las fronteras. En España cae la dictadura, se proclama la República, todo el mundo está convulsionado por revoluciones y nuevos sistemas políticos y productivos. Asturias también tendrá su buena dosis de revolución obrera que terminará en estrepitoso fracaso.

Chalet de los Figaredo en Mieres 
En otro orden de cosas, he sentido curiosidad por descubrir más aspectos sobre el lugar y el tiempo donde se desarrolla la trama del libro y he descubierto que el palacio azul se inspira libremente en el chalet de la familia Figaredo, ricos propietarios de minas, situado en el pueblo de Mieres.

Este es un texto enormemente poético, con largos párrafos, envolventes y densos donde en ocasiones se cuelan pinceladas de fantasía; con frases que se extienden, que se alargan y se ramifican durante líneas, sin signos que marquen los diálogos y los separen del resto de la narración, la novela se sustenta sobre un lenguaje complejo, rico y cautivador; una narración trabajada pero que no por ello dificulta la lectura sino que proporciona un absoluto disfrute al afortunado lector que se enfrenta a ella.

"(...) y entonces el ruso se quitaba el gorro de piel de raposo que siempre llevaba sobre la cabeza y lo colocaba sobre las rodillas y tosía y se acariciaba la barba de profeta y comenzaba a hablar como si estuviera rezando o recitando versos, palabras hermosas que yo sentía como algo físico que me ataba a la vida, palabras que le crecían al ruso en el cuerpo como una enredadera y que se iban apoderando del azul de sus ojos y de todos sus sentidos."

domingo, 22 de febrero de 2026

Bendición

Tengo sentimientos enfrentados al finalizar esta tercera entrega de la Trilogía de la llanura del escritor norteamericano Kent Haruf. Por un lado, me siento enormemente agradecida por haber podido disfrutar con "Bendición" de otra obra maestra salida de la pluma del autor; pero también siento tristeza al saber que sólo me queda un libro suyo por leer y que esta sensación de placer que me proporcionan sus libros está próxima a no volver a repetirse. 

En cuanto al argumento de esta novela, se encuentra protagonizado por el anciano Papá Lewis que recibe la confirmación de que no le queda mucho tiempo de vida. Tras la noticia, vuelve a su casa a esperar el fatal desenlace que no ha de tardar. Su hija Lorraine regresa al pueblo a cuidar de él y a ayudar a Mary, su madre durante estos difíciles días. Papá Lewis rememora lo que ha sido su vida, dedicado a sacar adelante su negocio y ocuparse de su familia, aunque no todo ha sido felicidad. Aún tiene tiempo de hacer recuento de sus errores y fracasos y tratar de reparar lo que todavía está en su mano, mientras trata de mantener en todo lo que le es posible la dignidad y la entereza al afrontar la propia muerte.

Como es habitual en Haruf, en este libro también nos presenta a gente sencilla con vidas honestas y simples en el apacible pueblo de Holt, ya mítico escenario de su trilogía: una pequeña comunidad rural unida y vigilante, poco partidaria de demostrar sus sentimientos en público, donde los vecinos se ayudan y apoyan sin meterse demasiado en los asuntos ajenos pero esperan, ante todo, que se respeten las normas morales establecidas.

"Los pueblos, dijo él. Todos creen que te conocen. 

Me conoce. Al menos en parte.

Saben demasiado. No me gusta.

No tiene que gustarte."

Se nos presentan una serie de vidas monótonas, sencillas y apacibles en apariencia en medio de un paisaje sereno, de llanuras que se extienden hasta donde alcanza la vista, donde los personajes se sientan en el porche a contemplar el atardecer o miran por la ventana sentados a la mesa. Esos momentos en los que no pasa nada transmiten paz y sosiego, aunque no ocultan los demonios interiores que todos llevan dentro. Porque está claro que no todo es idílico en sus vidas; los personajes tienen sus dramas personales, sus heridas, sus debates morales que afrontan con serenidad y rectitud. Ocurre así con la inevitabilidad de la muerte tal y como la vive Papá Lewis que no la convierte en un momento dramático sino que es un paso más que hay que dar; la forma en que se muerte es la culminación de cómo se ha vivido. "Con Papá Lewis siempre sabes qué hora marca el reloj. Y no creo que se refiriese a la hora que era."

Haruf vuelve a deleitar con su forma de contar la vida, sencilla y austera, mediante frases cortas y contundentes, sin enredarse en digresiones ni largos párrafos, con ideas que van del corazón a la boca sin grandes elaboraciones ni discursos complejos, haciendo de esa simplicidad toda una manifestación de su manera de mirar al mundo.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Confesiones de un chef

Anthony Bourdain fue un talentoso cocinero estadounidense que se hizo popular gracias a sus programas televisivos donde recorría el mundo conociendo la gastronomía de distintos países, pero también alcanzó fama por buen número de libros publicados a través de los cuales exclusivamente su propia visión del mundo de la restauración y de la cocina como profesión. "Confesiones de un chef", publicado en el año 2000, es una obra autobiográfica que alcanzó gran éxito por su estilo fresco y dinámico, la naturalidad y sinceridad con la que se expresa y las opiniones sin filtros sobre el mundo de la cocina y los cocineros que va desgranando a lo largo de sus páginas. 

Desde esa primera ostra que de niño saboreó durante unas vacaciones familiares en la costa francesa supo que todo giraría a partir de entonces en torno a la comida como búsqueda de placer, de descubrimiento de nuevas emociones. Y todo este libro trata un poco de eso, de cómo persiguió durante toda su vida ese sentir intensamente.

"Pero con frecuencia miro atrás, tratando de adivinar en qué momento preciso tomé por mal camino y me convertí en buscador de sensaciones, en un sensual hambriento de placeres, siempre con el afán de provocar, divertir, aterrorizar y manipular. Siempre con el afán de llenar ese lugar vacío de mi alma con algo nuevo."

Si ya fue un niño rebelde, a principio de los 70's se convierte en un joven desorientado, "narcisista malcriado y depresivo; un joven patán autodestructivo y desconsiderado", según sus propias palabras. Toda su juventud la vivió en un puro desenfreno, dedicado a cumplir con el lema de "tu cuerpo no es un templo, es un parque de diversiones". Y es algo que en realidad no dejó nunca de lado, en especial en lo que se refiere a la comida, en disfrutar lo más exótico, lo más lejano a la tradición norteamericana, descubrir comida sabrosa de todo el mundo, cocinada a veces en lugares poco atractivos desde el punto de vista higiénico pero que le deparará grandes y agradables sorpresas culinarias: foie gras, entrañas, cabezas de pescado, caracoles, pez globo... "Quiero probarlo todo, por lo menos una vez."

Emprende su vida profesional trabajando de friegaplatos para pagarse las juergas en sus vacaciones en la costa de Nueva Inglaterra; pronto sueña con hacerse cargo de la parrilla pero no logra llegar más que a pinche. Tras pasar por el prestigioso Culinary Institute of America se lanza de nuevo a las cocinas cargado de ambición hacer grandes cosas y vaya si las hizo. Su paso por decenas de restaurantes de todo tipo y condición, sus éxitos y fracasos personales y laborales vienen narrados en este libro con el mismo frenesí con que Bourdain aplicaba a su trabajo y a su propia vida.

Destacaría la viveza y la fuerza con la que retrata la actividad en una cocina profesional que le conquista desde el momento en que entra en una de ellas: su ritmo frenético, las comandas que no paran, las llamaradas de los fogones, el golpear de cazos y sartenes, los amenazantes cuchillos afilados... Pero pronto descubrirá que la cocina exitosa se basa en un equipo bien organizado, en el trabajo duro, la pulcritud y el orden estrictos. Comprobaremos que su pasión por cocinar le ha llevado a una dedicación absoluta al trabajo, a aguantar extenuantes jornadas de intenso trabajo, a lidiar con todo tipo de jefes y subordinados. Nos habla de platos clásicos y de chefs míticos, de utensilios o chirimbolos para cocinar como un profesional, de ingredientes que no pueden faltar en nuestra cocina; nos da consejos para elegir bien el restaurante donde comer y qué pedir según el día de la semana y nos transmite la fascinación que le produjo su primer contacto con la gastronomía de Japón.

Todo esto se combina con algunos descarnados retratos de colegas, propietarios o compañeros de profesión con los que se ha cruzado a lo largo de los años por cocinas todo el mundo, pero él mismo es el primero que queda retratado con sus defectos y muchos vicios, con sus adicciones y sus malos momentos. Con humor sarcástico, carga con inquina contra los vegetarianos o contra los que piden la carne muy hecha, pero también habla con afecto de algunos auténticos amigos que hizo entre los fogones.

Y, como no puede ser de otra manera, de tanto en vez además de detallarnos los menús de algunos de los locales por mitad que pasó, también nos deja alguna receta básica y fabulosa que me llevo para probar en mi propia cocina después de esta lectura.

viernes, 13 de febrero de 2026

Las tempestálidas

"Las tempestálidas" suponen mi estreno con Gueorgui Gospodínov, escritor búlgaro que con esta novela ha logrado, entre otros, muchos premios, el Strega Europeo en 2021 y el Booker Internacional en 2023, lo que, en mi experiencia, garantiza cierta calidad literaria. Y tras su lectura queda confirmado que eran bien merecidos los premios recibidos.

El relato está protagonizado por un tal Gaustín, un peculiar doctor que abre en Zúrich "una pequeña clínica para producir pasado" donde enfermos de Alzheimer y otras dolencias que provocan pérdida de memoria puedan encontrarse de nuevo en aquellos años en los que fueron más felices, recuperar recuerdos de la niñez y juventud, regresar a un entorno que les resulta familiar "para todos aquellos que ya viven únicamente en el presente de su pasado". Pero Gaustín quiere ir más allá en su experimento, no quedarse en un mero decorado, por lo que encomienda al narrador de la historia la tarea de recolectar sonidos, recuerdos, historias de aquellos años a los que van a trasladarse los pacientes de la clínica, para que la experiencia de regresar "a la cálida cueva del pasado" sea absoluta. 

Tras el éxito del proyecto de Gaustín, comenzará una gran oleada de regresos al pasado, primero a nivel individual; enfermos que han perdido la memoria reciente eligen la flecha favorita del propio pasado para quedarse a vivir. Pero el fenómeno acabará alcanzando niveles gubernamentales, toda Europa acuerda un regreso "al viejo y decente mundo analógico". Esto lleva al sinsentido de que los países del Este recuerden con nostalgia los tiempos del comunismo y deseen regresar a él, como ocurre con la Bulgaria natal del narrador que asiste atónito a un demencial regreso de toda Europa en masa a tiempos que se creían superados, convirtiendo así el texto en una distopía entre divertida y espeluznante que, por desgracia, no parece excesivamente fantasiosa sino más factible de lo que nos gustaría pensar.

El resultado es una lectura algo loca y luminosa por increíble que pueda parecer al versar fundamentalmente sobre el implacable paso del tiempo, sobre memoria y olvido, sobre la muerte y el gran monstruo que la precede: la vejez. El libro juega con el tiempo a su antojo, lo estira y lo pone del revés, el pasado es el presente y los años vuelan o se quedan fijos a voluntad y asco, Gaustín va y viene de una época a otra. Sólo la posibilidad de que el retroceso en el tiempo nos acabe llevado de vuelta a tiempos pasados que no siempre fueron mejores, pone los pelos de punta y no necesariamente de emoción. El propio narrador terminará deslizándose por la pendiente del olvido que borra el pasado, los recuerdos, las palabras. 

Puedo decir que antes de leer a Gospodinov pensaba que el tiempo avanzaba siempre hacia delante, pero ahora me parece que no lo tengo tan claro.

"He recorrido los cementerios del mundo, como todos los que tienen un miedo mortal a la muerte y al morir (en realidad, ¿a qué le tenemos más miedo, a la muerte o al morir?), que quieren ver la guarida de su miedo, convencerse de que es un lugar pacífico, silencioso, que, de hecho, está pensado para las personas, para el descanso... En fin, un lugar al que acostumbrarse. Aunque no puedas acostumbrarte. ¿No es extraño, me dijo Gaustín una vez, que siempre mueran los otros, nunca nosotros?"