En tan poca extensión como la que ocupa este cuento en autor es capaz de retratar con gran acierto a los personajes, con su carácter y sus peculiaridades; despliega además una tensión argumental con la intriga de cómo se solventará el reto planteado y nos ofrece una sorpresa final que remata a la perfección la historia. Esta edición cuenta, además, con las bellísimas ilustraciones de Iban Barrenetxea que proporcionan valor añadido al volumen y remata la excelente experiencia que supone su lectura.
Mis libros y mis cosas
La vida es tan corta y hay tantos libros por leer...
domingo, 24 de mayo de 2026
La cata
sábado, 23 de mayo de 2026
El próximo año en la Habana
Chanel Cleeton nos relata la historia de Elisa Pérez que en 1959 se ve obligada a abandonar su pais junto con sus padres y sus tres hermanas. El presidente Batista acaba de ser derrocado y la situación del rico empresario azucarero Emilio Pérez en el nuevo régimen impuesto por Castro en Cuba no les deja más oportunidad que escapar de la isla para salvar la vida y establecerse en Miami. Elisa se había criado hasta ese momento como una joven privilegiada que no sabe nada del mundo real ni se ha interesado por la política pero ahora se va a encontrar dividida entre el amor hacia un rebelde y la lealtad a su familia; finalmente la revolución les obligará a abandonar su casa y la vida le cambiará para siempre.
Muchos años después, tras la muerte del dictador, Marisol Ferrera, nieta de Elisa, viaja de vuelta a la isla para cumplir la encomienda de su abuela: devolver sus cenizas a la tierra que le vio nacer. En La Habana, Elisa se alojará en casa de Ana Rodríguez, la gran amiga de la infancia de su abuela y así conoce a Luis, el nieto de Ana, que le hará de guía por la ciudad y le ayudará a rastrear las huellas del pasado de su abuela y a desvelar los secretos que han permanecido ocultos en una vieja caja que Elisa enterró en el jardín de su casa antes de huir y que durante décadas han esperado a ser descubiertos. Marisol comprobará que, tras sesenta años de régimen dictatorial, el pueblo cubano sigue sin ver cumplidas las promesas que impulsaron aquella revolución.
Chanel Cleeton nació en Estados Unidos pero conserva un fuerte arraigo con la tierra de sus antepasados, lo que demuestra en esta obra en la que refleja con acierto la imagen y el recuerdo del pasado idealizado que desapareció con la revolución, la patria perdida que se añora desde el exilio con un sentimiento de nostalgia que va siendo heredado de generación en generación. También nos transmite la difícil realidad de la Cuba actual, la lucha cotidiana por la supervivencia de los que se quedaron y el dolor por la renuncia de los que se marcharon. La idea de que entre unos y otros, los de dentro y los de fuera, deben colaborar para alcanzar un futuro prometedor para todos los cubanos, sobrevuela la novela en todo momento.
«A veces lo más valiente que se puede hacer es decidir irte cuando no es prudente quedarse.»
Me ha resultado una lectura más que agradable donde se mezclan con acierto e intensa emoción la realidad del presente y el pasado de la política cubana con la vívida recreación histórica y la chispa del romance.
martes, 19 de mayo de 2026
El trueno en el reino
«Siete años llevo a su lado viéndole seguir un rumbo. Le encontré en marea baja, había desaparecido el cardenal que era el capitán de su barco; se hallaba privado de buenos consejos, atormentado por ansias intermitentes, frustrado por sus asesores, paralizado por sus propias leyes. Yo llené su tesoro, hice sólida su moneda; despaché a su vieja esposa y le conseguí una nueva de su propia elección; mientras hacía esto, moderaba su temperamento y le contaba chistes.»
«Las grandes familias están sometidas a cambios completos. Durante una década, ascienden; luego sus enemigos las echan abajo; luego echan abajo ellas a sus enemigos y los conducen encadenados en un triunfo romano. Solía ser así, si vos y los vuestros estuvieseis apegados obstinadamente a la Rueda de la Fortuna, subiríais tanto como habríais caído. Pero entonces llega un tipo como yo y os aparta de un golpe de la rueda. Tened cuidado, puedo hacerlo.»
«Él se imagina los relámpagos lanzados por los dioses, cayendo a través de las esferas de cristal donde se sientan y se espulgan las alas los ángeles; volando raudos, girando y precipitándose hasta que, con un rugido de blanca llama, se estrellan contra Whitehall e incendian los tejados; hasta que hacen tintinear los dientes esqueléticos de los muertos de Abbey, funden el cristal de los talleres de Southwark y fríen los peces del Támesis.»
jueves, 14 de mayo de 2026
Último día en Budapest
Nuestro protagonista se dirige a la ciudad de Budapest desde una localidad vecina con la intención de entregar en la redacción del periódico para el que trabaja su último artículo y recibir a cambio el dinero que necesita para comprar un vestido nuevo a su hijita y pagar la factura de la luz. Por el camino se encontrará con su amigo el cuentacuentos que le acompañan en su jornada de recados: comienzan por los baños termales, van al mercado Central, al café Chicago donde se sentará a escribir su artículo, y acabará en el restaurante del hotel Londres donde almorzará.
«el único ambiente saludable donde los escritores están algo protegidos de las tentaciones del mundo, de los abusos de la burocracia y de la brutalidad del dinero, es el café; cierto que la cafeína y la nicotina desgastarán sus pulmones y su corazón, pero sus mentes florecerán, y eso es lo más importante. Su señoría sabe, y yo también lo sé, lo que sabían todos los escritores de antaño: sin cafés no hay literatura.»
El relato nos ofrece toda una oda al pasado glorioso del país magiar, desde sus orígenes ancestrales, la herencia asiática, la huella que la invasión otomana dejó en el país en las construcciones y las costumbres, hasta la grandeza perdida del imperio austrohúngaro previo a la guerra en el que el propio Márai nació y creció; un mundo que en tiempos de Márai ya sólo pervivía en la literatura. Observa algunas muestras de este mundo en decadencia como los últimos carruajes de caballos, desplazados por los nuevos automóviles, o los hombres de honor que van de las carreras de caballos al baño de vapor y se enorgullecen de sus abultadas barrigas, símbolo de prestigio social; o los poetas que escriben en los cafés donde los escritores solían ser alimentados a cambio de sus artículos. También aparecen por el texto personajes procedentes de antiguas familias relevantes pero que ahora apenas subsisten rozando la miseria. Todo el libro es un elogio de la patria, de los elementos diferenciales de lo húngaro; se recrea en evocar los sabores tradicionales de la comida, su lengua única, a los antiguos poetas y literatos; describe la ciudad y los paisajes rurales, los aromas y las tradiciones donde se muestra la más pura esencia del país.
«Sobre los países extranjeros sólo leía en las revistas ilustradas, porque opinaba que un caballero no debía ir al extranjero, donde los vinos resultan sospechosos, los platos se preparan con ingredientes desconocidos y las mujeres mienten en lenguas incomprensibles.»
Con un estilo de escritura densa, generosa y poética, desarrollada a través de largos párrafos, al más puro estilo de la literatura centroeuropea, Márai, desde su exilio provocando por el establecimiento del régimen comunista en su país, homenajea en este libro a sus raíces, reflexiona sobre los motivos que le llevan a escribir y deja plasmado el recuerdo de un pasado que no tardará en pasar definitivamente al olvido.
«Hace mil años, cuando la tribu de los magiares abandonó Levedia, al pie de los Urales, para dirigirse al sur, llevó consigo arcos y útiles, pero sobre todo una lengua que nadie, salvo los miembros de la propia tribu, comprendía. Al marcharse de su tierra, lo que buscaban esos magiares nómadas no era una patria, sino praderas en las que alimentar a sus animales. Quienes más tarde transformaron la pradera en patria fueron os poetas y los escritores.»
domingo, 10 de mayo de 2026
Arsénico por compasión
Entrando en el argumento de la historia, conocemos a Mortimer Brewster, un afamado crítico teatral que acaba de prometerse en matrimonio, por lo que visita a sus adorables tías para darles la noticia. Las señoritas Brewster son dos encantadoras ancianitas que viven en Brooklin junto a Teddy, el hermano de Mortimer, un lunático que se cree que es el presidente Roosevelt. Cuando Mortimer encuentra un cadáver oculto en un arcón del salón piensa que es obra de su hermano del que todos saben que está bastante desequilibrado, pero la sorpresa mayor vendrá cuando descubra que son sus tías las que se dedican a matar a pobres hombres desgraciados por pura compasión, por acabar con su sufrimiento y después los entierran en el sótano. Para complicarlo todo un poco más, aparecerá por la casa Jonathan, el tercer hermano Brewster, un loco criminal buscado por la policía que se presenta con su propio muerto a cuestas. Pronto quedará claro que las criminales aficionadas no tiene nada que envidiar a su malvado sobrino y asesino profesional en lo que a víctimas se refiere.
Esta es una divertida comedia negra con diálogos chispeantes, rápidos y muchas veces absurdos; un disparatado enredo lleno de cadáveres que aparecen y desaparecen, con una acción frenética donde encontramos a las asesinas más alocadas, los criminales más desatados, policías torpes y un desquiciado Mortimer que trata de lidiar con todo a la vez. Un clásico indiscutible del teatro de humor negro.
jueves, 7 de mayo de 2026
La carne del cisne
sábado, 2 de mayo de 2026
Tres días de junio
La historia se cuenta desde la voz de Gail que actúa como narradora, con lo que seguimos la trama desde su punto de vista, entendemos su manera de afrontar las relaciones, su genuina preocupación por la felicidad del futuro matrimonio de su hija, así como revisamos las razones que llevaron al fracaso de su propio matrimonio. Iremos acompañándola al rememorar los inicios de su romance, los buenos y malos tiempos por los que atravesaron, quedando convencidos de que cada familia y cada pareja es un mundo aparte, cada una se organiza a su manera, no todas las separaciones son iguales ni todas las madres cumplen igual con su papel.
Anne Tyler retrata como nadie las circunstancias vitales de las mujeres maduras, las relaciones familiares y matrimoniales corrientes y ordinarias, el mundo real maravillosamente narrado, teniendo a la ciudad de Baltimore como escenario habitual. El mundo que retrata la Tyler es siempre el de las emociones, la familia cercana, la maternidad, el matrimonio, relaciones fundamentales para las personas, sea cual sea su edad. Los personajes se sientan a cierta distancia de su propia vida y la contemplan y la analizan con certeza. En esta ocasión, Gail se enfrenta a los retos de la mediana edad: a ver a su hija comenzar su propia vida como adulta lejos de ella y al tiempo ocuparse de que su propia madre, ya anciana, se encuentre bien; a afrontar la soledad que la amenaza y el remordimiento por los errores cometidos y por todo aquello que perdió por el camino de la vida y que nunca volverá.
«La rabia sabe mucho mejor que la tristeza. Es más limpia, en cierto modo, y más definida. Pero luego, cuando la rabia se esfuma, la tristeza vuelve a ocupar su sitio, igual que siempre.»






