martes, 19 de mayo de 2026

El trueno en el reino

"El trueno en el reino" es la tercera y ultima entrega de la colosal obra de Hillary Mantel dedicada a la fascinante figura de Thomas Cromwell, a través de cuyos ojos asistiremos a los avatares de algo más de cuatro años del reinado de Enrique VIII de Inglaterra y a la agitada vida familiar de los Tudor en el inestable entrono político en el que transcurre esta novela. Según confirmo tras una rápida consulta al historial de este blog, han pasado ya trece años desde que leí las dos primeras entregas de la serie, una detrás de la otra sin solución de continuidad y ambas me parecieron magistrales, por lo que no es de extrañar que los dos libros recibieran el Booker Prize en 2009 y 2012, respectivamente.

Y tantos años después, al retomar la trilogía, el argumento me sitúa de inmediato en el mismo punto en donde lo dejé: la narración comienza con la decapitación de Ana Bolena, segunda esposa del monarca ingles y, a partir de ahí, vamos a asistir como testigos privilegiados a la vida (y la muerte) en la Corte gracias al testimonio en primera persona de Cromwell, del cual conoceremos también aspectos de su vida personal y familiar, de sus hijos vivos y muertos, de los miembros de su casa y sus personas de confianza, así como de su pasado en Florencia y en Amberes, su trabajo para el cardenal Wolsey antes de convertirse en el hombre a la sombra del rey Enrique, el poderoso secretario, consejero y ojo que todo lo ve y oído que todo lo escucha en el reino, que para servir a su señor desarrolla una frenética actividad ocupado en asesorar, conocer, amenazar, conversar, manejar y controlar todo lo que ocurre alrededor del rey, que igual colabora para apagar una revuelta interna que le aconseja sobre su próxima esposa, le anima a editar la Biblia traducida al inglés y demás pasos que le lleven a establecer la iglesia anglicana enfrentada al Vaticano o juega con él a los dados. 
«Siete años llevo a su lado viéndole seguir un rumbo. Le encontré en marea baja, había desaparecido el cardenal que era el capitán de su barco; se hallaba privado de buenos consejos, atormentado por ansias intermitentes, frustrado por sus asesores, paralizado por sus propias leyes. Yo llené su tesoro, hice sólida su moneda; despaché a su vieja esposa y le conseguí una nueva de su propia elección; mientras hacía esto, moderaba su temperamento y le contaba chistes.»
Este relato es sorprendentemente introspectivo en algunos pasajes en los que se nos nuestra el lado más íntimo del gran personaje, se nos presenta su humanidad, el tierno afecto que siente por sus hijos o la imagen que tiene de sí mismo y de su exitosa trayectoria, el hijo de un cervecero de Putney convertido el lord del Sello Privado y conde de Essex.

En cuanto al devenir de Enrique, hasta el momento sólo ha logrado concebir hijos varones de relaciones extramatrimoniales mientras que de sus matrimonios con Catalina de Aragón primero y Ana Bolena después han nacido María y la pequeña Elizabeth. Asistimos al breve matrimonio con Jane Seymour que le dará su único hijo varón legítimo, el futuro Eduardo VI que morirá con tal sólo quince años; a la temprana muerte de Jane, Enrique contraerá nuevo matrimonio con la noble alemana Anna de Cleves con la que pretende reforzar su alianza con los príncipes alemanes, pero este matrimonio será otro fracaso. Y con cada nueva esposa, los equilibrios de poder entre las correspondientes familias van cambiando, todos tratan de fortalecer sus posiciones y sacar provecho de la cercanía al trono.
«Las grandes familias están sometidas a cambios completos. Durante una década, ascienden; luego sus enemigos las echan abajo; luego echan abajo ellas a sus enemigos y los conducen encadenados en un triunfo romano. Solía ser así, si vos y los vuestros estuvieseis apegados obstinadamente a la Rueda de la Fortuna, subiríais tanto como habríais caído. Pero entonces llega un tipo como yo y os aparta de un golpe de la rueda. Tened cuidado, puedo hacerlo.»
Esta tercera novela, como ya lo eran sus predecesoras, es un libro largo y denso. ¿Que me ha llevado varios meses terminarlo, alternando su lectura con otros libros más ligeros o breves? No lo niego. Pero también hay que reconocer que está magistralmente escrito, con un lenguaje sorprendentemente rico lleno de imágenes y metáforas, con toques poéticos y oníricos, incluso, algo que seguramente no esperamos de una obra con trasfondo histórico. También se vuelve reflexivo en cuanto a las emociones y pensamientos de su protagonista que nos resulta de lo más humano y no tan terrible como la Historia nos lo ha retratado, al tiempo que revive para el lector el ambiente opresivo de la corte inglesa, sus luchas de poder, las amenazas, confabulaciones y traiciones, los difíciles equilibrios entre las diferentes familias y aspirantes al trono, los cambios de bando a conveniencia y la constante tensión en las relaciones con los franceses, los escoceses o el emperador Carlos. La corte de Enrique VIII es una selva plagada de intrigas donde sobrevive, al menos por un tiempo, el que es capaz de adivinar hacia donde se inclinará la balanza del interés del rey en cada momento y en medio de todos ellos el sagaz y siempre leal Thomas Cromwell, que acabará convertido, a pesar de todo su trabajo y entrega, en otra víctima de su voluble y tiránico señor.
«Él se imagina los relámpagos lanzados por los dioses, cayendo a través de las esferas de cristal donde se sientan y se espulgan las alas los ángeles; volando raudos, girando y precipitándose hasta que, con un rugido de blanca llama, se estrellan contra Whitehall e incendian los tejados; hasta que hacen tintinear los dientes esqueléticos de los muertos de Abbey, funden el cristal de los talleres de Southwark y fríen los peces del Támesis.»

jueves, 14 de mayo de 2026

Último día en Budapest

Simbad es el apodo por el que se conoce al protagonista de "Último día en Budapest", esta novela de Sándor Márai, uno de los autores más relevantes de la literatura húngara que quiso homenajear con esta obra a Gyula Krúdy, un escritor húngaro ya fallecido y nunca demasiado bien acogido por la crítica en su país, convertido aquí en personaje.

Nuestro protagonista se dirige a la ciudad de Budapest desde una localidad vecina con la intención de entregar en la redacción del periódico para el que trabaja su último artículo y recibir a cambio el dinero que necesita para comprar un vestido nuevo a su hijita y pagar la factura de la luz. Por el camino se encontrará con su amigo el cuentacuentos que le acompañan en su jornada de recados: comienzan por los baños termales, van al mercado Central, al café Chicago donde se sentará a escribir su artículo, y acabará en el restaurante del hotel Londres donde almorzará. 

«el único ambiente saludable donde los escritores están algo protegidos de las tentaciones del mundo, de los abusos de la burocracia y de la brutalidad del dinero, es el café; cierto que la cafeína y la nicotina desgastarán sus pulmones y su corazón, pero sus mentes florecerán, y eso es lo más importante. Su señoría sabe, y yo también lo sé, lo que sabían todos los escritores de antaño: sin cafés no hay literatura.»

El relato nos ofrece toda una oda al pasado glorioso del país magiar, desde sus orígenes ancestrales, la herencia asiática, la huella que la invasión otomana dejó en el país en las construcciones y las costumbres, hasta la grandeza perdida del imperio austrohúngaro previo a la guerra en el que el propio Márai nació y creció; un mundo que en tiempos de Márai ya sólo pervivía en la literatura. Observa algunas muestras de este mundo en decadencia como los últimos carruajes de caballos, desplazados por los nuevos automóviles, o los hombres de honor que van de las carreras de caballos al baño de vapor y se enorgullecen de sus abultadas barrigas, símbolo de prestigio social; o los poetas que escriben en los cafés donde los escritores solían ser alimentados a cambio de sus artículos. También aparecen por el texto personajes procedentes de antiguas familias relevantes pero que ahora apenas subsisten rozando la miseria. Todo el libro es un elogio de la patria, de los elementos diferenciales de lo húngaro; se recrea en evocar los sabores tradicionales de la comida, su lengua única, a los antiguos poetas y literatos; describe la ciudad y los paisajes rurales, los aromas y las tradiciones donde se muestra la más pura esencia del país. 

«Sobre los países extranjeros sólo leía en las revistas ilustradas, porque opinaba que un caballero no debía ir al extranjero, donde los vinos resultan sospechosos, los platos se preparan con ingredientes desconocidos y las mujeres mienten en lenguas incomprensibles.»

Con un estilo de escritura densa, generosa y poética, desarrollada a través de largos párrafos, al más puro estilo de la literatura centroeuropea, Márai, desde su exilio provocando por el establecimiento del régimen comunista en su país, homenajea en este libro a sus raíces, reflexiona sobre los motivos que le llevan a escribir y deja plasmado el recuerdo de un pasado que no tardará en pasar definitivamente al olvido. 

«Hace mil años, cuando la tribu de los magiares abandonó Levedia, al pie de los Urales, para dirigirse al sur, llevó consigo arcos y útiles, pero sobre todo una lengua que nadie, salvo los miembros de la propia tribu, comprendía. Al marcharse de su tierra, lo que buscaban esos magiares nómadas no era una patria, sino praderas en las que alimentar a sus animales. Quienes más tarde transformaron la pradera en patria fueron os poetas y los escritores.»

domingo, 10 de mayo de 2026

Arsénico por compasión

Hace muchísimo tiempo que vi la versión para el cine que Frank Capra hizo de la obra "Arsénico por compasión", gran éxito teatral escrito por el dramaturgo Joseph Kesserling. Pero al volver sobre las obra original he recordado el encanto que recuerdo que le otorgaba la presencia divertida y elegante de Cary Grant a esta disparatada historia. Compruebo que el título original de la obra, "Arsenic and old lace"  evoca la expresión anglosajona lavander and old lace (lavanda y encaje antiguo) que se emplea cuando algo resulta ñoño y anticuado. Va a quedarnos claro que las protagonistas de esta historia serán algo anticuadas, pero de ñoñas no tienen ni un pelo.

Entrando en el argumento de la historia, conocemos a Mortimer Brewster, un afamado crítico teatral que acaba de prometerse en matrimonio, por lo que visita a sus adorables tías para darles la noticia. Las señoritas Brewster son dos encantadoras ancianitas que viven en Brooklin junto a Teddy, el hermano de Mortimer, un lunático que se cree que es el presidente Roosevelt. Cuando Mortimer encuentra un cadáver oculto en un arcón del salón piensa que es obra de su hermano del que todos saben que está bastante desequilibrado, pero la sorpresa mayor vendrá cuando descubra que son sus tías las que se dedican a matar a pobres hombres desgraciados por pura compasión, por acabar con su sufrimiento y después los entierran en el sótano. Para complicarlo todo un poco más, aparecerá por la casa Jonathan, el tercer hermano Brewster, un loco criminal buscado por la policía que se presenta con su propio muerto a cuestas. Pronto quedará claro que las criminales aficionadas no tiene nada que envidiar a su malvado sobrino y asesino profesional en lo que a víctimas se refiere.

Esta es una divertida comedia negra con diálogos chispeantes, rápidos y muchas veces absurdos; un disparatado enredo lleno de cadáveres que aparecen y desaparecen, con una acción frenética donde encontramos a las asesinas más alocadas, los criminales más desatados, policías torpes y un desquiciado Mortimer que trata de lidiar con todo a la vez. Un clásico indiscutible del teatro de humor negro.

jueves, 7 de mayo de 2026

La carne del cisne

"La carne del cisne" es la tercera entrega de la serie de Teresa Cardona protagonizada por la teniente de la guardia civil Karen Blecker que, por fin, ha decidido instalarse en el pueblo de San Lorenzo, un año después de dejar su puesto en la Interpol en La Haya para ocupar su nuevo destino en España, con lo que ya no tendrá que ir y venir a diario desde Madrid para trabajar. El pueblo y sus vecinos han terminado por consquistarla y también, a nivel profesional, Blecker ha afianzado su relación con su más estrecho colaborador, el brigada Cano, aunque tendrán posturas enfrentadas ante el nuevo caso en el que trabajan; y también cuenta con la valiosa colaboración del simpático y siempre dispuesto guardia Ricardo Suárez.

El nuevo caso que les ocupa es el del asesinato de una joven periodista residente en El Escorial, bastante conocida por el escándalo que rodeó hace algunos meses su denuncia y posterior juicio por violación contra un compañero de profesión. Al hilo de la investigación, el argumento entra, necesariamente, en asuntos candentes como el papel de las redes sociales y la influencia de la opinión pública en la vida de las personas; el ciberacoso, la violencia de género o las denuncias falsas son temas que se debatirán a lo largo de la novela. Gracias a las circunstancias de la teniente Blecker que hasta hace un año residía en el extranjero y no está al día sobre todos los asuntos de la actualidad nacional, le permite tener una mirada externa, con cierta distancia y ausencia de perjuicios sobre muchos de los asuntos que se manejan. Por otra parte, es de resaltar la creciente importancia que en esta serie cobra el escenario de San Lorenzo y El Escorial, convirtiéndose ambos municipios vecinos en un elemento fundamental de las novelas, marcando en gran medida el tono del relato con sus peculiaridades, su clima extremo y el particular carácter y forma de ser de sus habitantes. Es esta una serie que va creciendo y madurando en cada entrega y que se está convirtiendo en un valor seguro a la hora de disfrutar de una buena novela de genero policial sin tener que salir del país.

sábado, 2 de mayo de 2026

Tres días de junio

En la víspera de la boda de su hija, a  Gail Baines la echan del trabajo; o renuncia ella, que la cosa no está clara del todo. Gail es una mujer de mediana edad, inteligente y eficiente pero sin habilidades sociales; alejada de la superficialidad, perfeccionista y sin ningún interés por resultar atractiva: no va a la peluquería desde que estaba en el instituto y se corta el pelo a sí misma. Pero ahora mismo tiene otras cosas en las que pensar: debe centrarse en la celebración de la boda de su única hija, Debbie, asegurarse de que se casa con el hombre adecuado y confirmar que no existe ninguna duda al respecto. Así comienza esta novela de Anne Tyler, "Tres días de junio", en la que acompañaremos a la protagonista durante este fin de semana en el que, con motivo de la celebración, Gail se reencontrará además con Max, su exmarido, con el que mantiene una relación de lo más civilizado, pero en esos pocos días recordarán los motivos por los que su convivencia fracasó

La historia se cuenta desde la voz de Gail que actúa como narradora, con lo que seguimos la trama desde su punto de vista, entendemos su manera de afrontar las relaciones, su genuina preocupación por la felicidad del futuro matrimonio de su hija, así como revisamos las razones que llevaron al fracaso de su propio matrimonio. Iremos acompañándola al rememorar los inicios de su romance, los buenos y malos tiempos por los que atravesaron, quedando convencidos de que cada familia y cada pareja es un mundo aparte, cada una se organiza a su manera, no todas las separaciones son iguales ni todas las madres cumplen igual con su papel.

Anne Tyler retrata como nadie las circunstancias vitales de las mujeres maduras, las relaciones familiares y matrimoniales corrientes y ordinarias, el mundo real maravillosamente narrado, teniendo a la ciudad de Baltimore como escenario habitual. El mundo que retrata la Tyler es siempre el de las emociones, la familia cercana, la maternidad, el matrimonio, relaciones fundamentales para las personas, sea cual sea su edad. Los personajes se sientan a cierta distancia de su propia vida y la contemplan y la analizan con certeza. En esta ocasión, Gail se enfrenta a los retos de la mediana edad: a ver a su hija comenzar su propia vida como adulta lejos de ella y al tiempo ocuparse de que su propia madre, ya anciana, se encuentre bien; a afrontar la soledad que la amenaza y el remordimiento por los errores cometidos y por todo aquello que perdió por el camino de la vida y que nunca volverá.

«La rabia sabe mucho mejor que la tristeza. Es más limpia, en cierto modo, y más definida. Pero luego, cuando la rabia se esfuma, la tristeza vuelve a ocupar su sitio, igual que siempre.»

martes, 28 de abril de 2026

Le otto montagne (Las ocho montañas)

En "Las ocho montañas" el autor italiano  Paolo Cognetti logra plasmar toda la serenidad y el estoicismo que que transmiten sus personajes al vivir sometidos a la poderosa Naturaleza de los Alpes que, por comparación, terminan por dejar en poca cosa todos los problemas mundanos por los que transitan los protagonistas. 

Uno de estos protagonistas es Pietro, un joven milanés, hijo único y, tal vez por ello, con una intensa relación con sus padres; estos proceden del Véneto, donde frecuentaban los montes Dolomitas. Ahora, trasladados a la bulliciosa Milán, la ciudad les agobia y desean volver a escapar a espacios abiertos, subir montañas, respirar aire puro y enfrentarse a duras escaladas. Descubren así la zona  de los Alpes occidentales, con montañas más elevadas y amenazantes que los Dolomitas, con picos permanentemente nevados; allí el padre disfruta en su afán por alcanzar las cimas más inaccesibles, batirse contra la montaña en su actividad favorita de la que el pequeño Pietro participará con entusiasmo para poder acercarse a su padre; juntos estudian los mapas, trazan rutas y suben las más altas montañas del entorno, compartiendo la fascinación por los glaciares y sus capas de hielo antiguas deslizándose imparable año tras año. Éste se convierte en el plan perfecto para las vacaciones de verano que les cargan las pilas para afrontar el resto del año en la ciudad. 

Con el tiempo, también el deseo de agradar al padre irá desapareciendo en Pietro y el chico, ya convertido en joven, dejará de acompañarle en sus subidas al monte. Cuando Pietro sea ya un adulto y el padre no esté, descubrirá que finalmente él mismo ha terminado convertido, en cierta manera, en lo que fue su padre, amando todo aquello que él amaba: la montañas, los glaciares, la soledad de la cumbre. Entenderá lo que le hacía disfrutar en esas inacabables marchas en soledad hasta lo más alto de las montañas que le aliviaban de su eterna rabia y su furia contra el mundo.

En uno de esos pueblos de montaña donde encontrarán una casa para pasar los veranos, Pietro conocerá a Bruno, un chico de su misma edad que se ocupa de cuidar las vacas de su tío y con el que trabará una amistad que se prolongará en el tiempo. Si bien sus orígenes sociales y las circunstancias los acabarán separando al crecer, cuando Pietro continúe con sus estudios y Bruno permanezca trabajando en el campo, más adelante recuperarán el contacto y acabarán convertidos en una especie de hermanos que comparten la vida en la montaña, cada uno a su estilo. 

Todo en este libro gira en torno a la relaciones humanas: a la estrecha conexión con la madre; a la compleja relación con el padre, con vaivenes que pasan de la admiración al desapego, del deseo de importar al enfrentamiento frontal para volver a la identificación en la madurez. Y sobre todo nos habla de la amistad entre Pietro y Bruno, en la capacidad de compartir el silencio y la soledad de las cumbres con alguien a quien no te pareces en nada pero que se convierte en tu más estimado compañero de vida.

viernes, 24 de abril de 2026

Sueño de trenes

"Sueño de trenes" es una novela breve del autor norteamericano Denis Johnson que ha sido recuperada para el público actual debido a una versión cinematográfica reciente. La novela nos cuenta la dramática vida de un humilde jornalero, Robert Grainier. El protagonista pierde muy pronto a sus padres, a los que apenas recuerda; trabaja desde joven en la construcción de vías de tren y en empresa madereras durante unos años duros en los que el país va a crecer a costa del trabajo, en difíciles condiciones, de tantos esforzados obreros. Grainier va donde el trabajo le lleva, sin rumbo fijo ni un hogar al que volver, hasta que conoce a Gladys con la que se establece y forma una familia. Pero la felicidad durará poco y pronto lo perderá todo, su casa, a su mujer y su hija, viviendo desde entonces condenado a la soledad.

Esta historia se sitúa en una zona inmensa y salvaje al noroeste de los Estados Unidos, al borde de la frontera de Canadá, un territorio que a esas alturas de finales del siglo XIX se encontraba aún casi inexplorado, conformado por pequeñas localidades que nacen a la orilla de los ríos o siguiendo las carreteras y las vías del tren que todavía se está expandiendo por estos lunares donde la vida de sus habitantes es difícil, sometida a fuegos, riadas o enfermedades y una pobreza extrema. Mientras la gran nación va creciendo y robusteciéndose, los hombres tratan de dominar el paisaje y su territorio cruzándolo con vías de tren, talando bosques, atravesando gargantas de ríos con puentes imposibles. En medio de esa potente naturaleza siempre indomable, Grainier tratará de rehacer su vida entre el paisaje de las praderas y colinas, a la sombra de inmensas montañas pobladas por lobos, coyotes y osos, sobre la tierra arrasada por el fuego reconstruye su cabaña e inicia una vida radicalmente simple.

Esta novela nos transmite una épica que nace de lo pequeño, la protagonizada por un hombre sencillo enfrentado en su humildad a la magnificencia de la naturaleza y a la crueldad del mundo que muestra una fuerza que no se puede combatir, sino que basta con asumirla y adaptar la existencia a su ritmo y exigencias. Es una lucha de un hombre que nunca se convertirá en héroe contra el inmenso mundo en la que sabemos desde el principio quien va a vencer.

«Tuvo una única amante —su mujer, Gladys—, fue propietario de media hectárea de tierra, dos yeguas y un carromato. Jamás se emborrachó. Jamás adquirió un arma de fuego ni habló por teléfono. Viajó habitualmente en tren, muchas veces en automóvil y una vez en avioneta.»