miércoles, 25 de marzo de 2026

Lluvia

Con "Lluvia" llega a su culminación la serie de Blackwater, la saga ya mítica de novelas del autor norteamericano Michael McDowell  que con esta sexta entrega cierra la historia protagonizada por la familia Caskey en el pueblo de Perdido, en lo más profundo de la ya de por sí profunda Alabama.

Al inicio de esta novela, los Caskey son ya enormemente ricos y su buena fortuna, procedente de los pozos de petróleo, se ha transmitido también a Perdido; el pueblo ha crecido y se ha enriquecido gracias al impulso de los negocios emprendidos por la familia Caskey. Todos allí reciben con gran sorpresa la noticia de que Miriam Caskey ha decidido que ya es hora de casarse y elige como marido a Malcolm Strickland, el hijo de Queenie. Para completar el bombazo, además se decide que la celebración sea por todo lo alto y que los vecinos del pueblo en su totalidad, así como los empleados del aserradero, sean invitados. La celebración de la boda, sin embargo, coincidirá con la muerte de Sister.

Al mismo tiempo, los fantasmas de los fallecidos no paran de regresar para fastidiar a sus familiares vivos; es por ese temor que Queenie, una vez muerta Sister, se hace acompañar por su nieto Tommy Lee, que abandona la granja donde se ha criado junto a su madre para instalarse con su abuela en Perdido, continuando con la tradición de que ningún vástago de los Caskey crezca al cuidado de sus progenitores. La misma Miriam, viendo que no puede concebir un hijo propio, decide apropiarse de su sobrina Lilah, hija de Billy Bronze y de la difunta Frances, con la que comparte la pasión por su colección de joyas. Bajo la tutela de Miriam, Lilah se convierte en una niña arrogante y consentida y, con el tiempo, se volverá más decidida e independiente de lo que Miriam fue nunca, aunque pareciera que eso no era posible.

Mientras en el país asesinan a un presidente y en la propia Alabama las personas de color luchan activamente por sus derechos civiles, la vida en Perdido no ha cambiado demasiado y los sirvientes negros siguen atendiendo con servicial devoción a sus patronos, a cuyas familias se encuentran íntimamente unidos generación tras generación. Los miembros más mayores del clan van envejeciendo y sus muertos vienen a reclamarlos a su lado, en ocasiones de manera de lo más escandalosa y así la nueva generación va sustituyendo a la anterior en el protagonismo de la historia. Y si esta serie comenzó con la extraña llegada a Perdido de Elinor en medio de una gran riada, no podía sino finalizar tal y como empezó, cerrando así el círculo y la historia del propio Perdido.

Me ha gustado el cierre de la serie que plantea la culminación y da sentido a todos los elementos fantásticos que han ido apareciendo en los libros anteriores, coloca a los personajes, vivos o muertos, en el lugar que les corresponde y en especial a Elinor, que termina por proclamarse como el centro y razón de ser de toda esta historia. Una vez cerrada la última página de la serie, estoy segura de que todos los personajes del clan Caskey permanecerán por mucho tiempo en mi memoria, así como toda esta saga inolvidable.

sábado, 21 de marzo de 2026

Entre visillos

Con su primera novela, "Entre visillos", la entonces joven escritora salmantina Carmen Martín Gaite consiguió el premio Nadal en 1957. La que sería una de las grandes figuras de la narrativa española de la generación de la posguerra nos ofrece en esta novela coral el retrato de un grupo de jóvenes en una pequeña ciudad provinciana sin identificar pero que se parece mucho a Salamanca en los primeros años cincuenta, formando parte de la sociedad burguesa de la época, acomodada a los usos y costumbres del franquismo.

El relato va alternando entre dos narradores en primera persona: Natalia, que es la pequeña de tres hermanas, huérfana de madre desde el nacimiento que no tiene claro cuál será su futuro cuando termine el bachillerato; por otro lado está Pablo Klein, un joven profesor de instituto recién llegado a la ciudad que se convierte en testigo desde su posición de forastero del mundo de las muchachitas y el grupo de amigos que frecuentan.

La principal preocupación para la mayoría de las chicas es encontrar un buen marido, a ser posible un buen partido como un notario o un militar. Algunas no terminan el instituto y ya tienen planes de boda, como Gertru cuyo novio piensa que seguir estudiando no le servirá de nada para ser una buena esposa.  

Abunda el relato en cantidad de detalles que ilustran la época: relojes de cuerda, faldas de camilla, puestas de largo o el cumplimiento del luto conforman una acertada ambientación costumbrista de los escenarios en los que transcurre la novela, las casas, el instituto, los bailes del casino, acompañados con vivaces diálogos que conservan giros y expresiones propias del habla popular y juvenil de la época.

Destaca el modo en que se refleja el ambiente asfixiante de las pequeñas ciudades de provincias constreñidas por la moral estrecha que somete el comportamiento y hasta el pensamiento de las jóvenes para las que el  matrimonio parece la única salida, sin darse cuenta de que no supondrá una liberación sino pasar a someterse a la obediencia a un marido. La novela destila aire de tristeza y aburrimiento para una juventud que no se atreve a disfrutar, a reírse libremente, pendientes de la opinión ajena, de la estricta moralidad que se les impone y mirando hacia un futuro que no parece más prometedor que el oscuro presente.

"Solamente uno que vive aquí metido puede llegar a resignarse con las cosas que pasan aquí, y hasta puede llegar a creer que vive y que respira. ¡Pero yo no! Yo me ahogo, yo no me resigno, yo me desespero."

martes, 17 de marzo de 2026

Mientras dormían

En "Mientras dormían" volvemos a encontrarnos con el comisario Guido Brunetti, de la policía de la ciudad de Venecia y protagonista de todas las novelas de Donna Leon. Al inicio de esta novela, sexta de la serie, el comisario recibe una información de manera extraoficial sobre unas muertes sospechosas que estarían ocurriendo en una residencia de ancianos regentada por una orden religiosa. Casi a título particular, Brunetti comienza a indagar en el asunto hasta llegar a poner al descubierto los turbios manejos que se vienen haciendo de los bienes de los ancianos residentes.

Me gusta regresar de vez en cuando a las novelas de Brunetti aunque sólo sea por volver a disfrutar de todos esos elementos que siempre nos ofrecen y que tanto me gustan: recorrer los canales de la ciudad en lancha o cruzar la laguna hasta el Lido; perdemos por las callejuelas y cruzar los puentes entre las niebla o parar en el mercado de Rialto y sus puestos de verdura; visitar antiguas casas señoriales amenazadas por el acqua alta habitadas por venecianos de familias de toda la vida fuertemente apegados a sus antiguos privilegios y que desprecian a sus compatriotas del sur. También regreso a la cotidianeidad del comisario y su familia, a su preocupación por esos kilos de parece haber cogido, a las notas de su hija, a las deliciosas comidas caseras que comparten y a las conversaciones con su esposa que con frecuencia le sirven para reflexionar sobre los casos de los que se viene ocupando.

El gran tema de estas novela, en todo caso, gira en torno a la relación de los diversos personajes con la religión. De entre todos ellos se dan dos posturas radicalmente opuestas: por un lado están aquellos muy alejados del ámbito de la fé o declaradamente ateos y que miran con suspicacia a los creyentes, como es el caso del propio Brunetti, de su esposa Paola o del sargento Vianello y por otro lado encontramos a miembros del clero, religiosas o católicos fervorosos que, como poco, se presentan como personajes malvados cuando no auténticos fanáticos, con lo que considero que la autora no es en ningún caso ecuánime al repartir los papeles de buenos y malos entre ambos bandos, además de caer en algún error a la hora de incidir en el carácter perverso de todo lo que tiene que ver con la Iglesia, como cuando tilda al Opus Dei de sociedad secreta. Lo que queda claro es que una ciudad como Venecia, para bien o para mal, no se entiende sin el papel y la influencia que la Iglesia Católica ha tenido en su historia pasada y aún en su presente, aunque eso parezca molestar a la escritora.

viernes, 13 de marzo de 2026

Las mujeres de la guerra

Todas las novelas de la escritora norteamericana Kristin Hannah están protagonizadas por mujeres que, en diferentes lugares y épocas históricas, se ven enfrentadas a circunstancias extraordinarias ante las que deben mostrar su fortaleza y capacidad de superación de las adversidades. Lo cierto es que Hannah ya abordó el tema de los efectos de la guerra Vietnam en la sociedad de su país en su novela "Volverás a Alaska", pero en esta ocasión con "Las mujeres de la guerra" se ha adentrado en profundidad en ese conflicto aportando como novedad el punto de vista de las mujeres que participaron in situ en aquel conflicto, fundamentalmente como personal sanitario, y que no fueron debidamente reconocidas por sus compatriotas hasta mucho tiempo después.

Esta historia en concreto está protagonizada por la joven e inexperta Frances McGrath que abandona la comodidad de la casa familiar en California así como el futuro de esposa tradicional y ama de casa que sus padres esperan de ella para enrolarse en el ejército como enfermera, creyendo que puede cambiar el mundo y ser de utilidad a su país. La muerte de su único hermano en acto de servicio la empuja a desear hacer su parte en esa guerra lejana. Pronto descubrirá que su somera formación le es de poca utilidad en el hospital de guerra al que es destinada, donde la actividad es frenética, con jornadas de trabajo larguísimas en las circunstancias más estresantes que podía imaginar; tendrá que aprender a enfrentarse a diario con el dolor y la muerte de los jovencísimos soldados que llegan constantemente desde el campo de batalla.

La guerra supone una experiencia traumática para Frankie que, a sus escasos veinte años, deberá endurecerse en el aspecto profesional y personal a base de vivir en riesgo constante durante dos años. También es cierto que allí conocerá el amor y hará sólidas amistades que le acompañarán durante los años que vendrán. El regreso a su país una vez finalizado su servicio no será un retorno a la vida que conoció anteriormente. Mientras en Vietnam los jóvenes soldados mueren por miles, en EEUU se vive el verano del amor, crecen las protestas contra la guerra en manifestaciones que se combinan con el LSD y el amor libre, mientras se multiplican los disturbios raciales. El pais entero le ha dado la espalda a los combatientes; el rechazo a la guerra y a aquellos que participan en ella es general, los veteranos son una especie de apestados a los que nadie quiere reconocer. Frankie verá como todo lo que creía que sería su vida al regreso se desmorona, su familia la defrauda, sentirá vergüenza, ira, soledad, debilidad; caerá en el pozo de las adicciones y la autodestrucción, todo ello enraizado en el trauma de la guerra del que no se desprenderá hasta que logre recuperar la fuerza para luchar por volver a construir algo parecido a una vida normal, aprendiendo a confiar en las personas que de verdad la quieren y, sobre todo, en sí misma.

Kristin Hannah vuelve a demostrar una vez más su buen hacer creando historias de pasiones intensas y complicadas con amores imposibles, describiendo emociones, dilemas morales y sufrimiento, culpabilidad y retratando a mujeres comunes cuyas vidas se derrumban y deben reconstituirse a sí mismas desde sus cimientos. 

lunes, 9 de marzo de 2026

El editor

Pablo Rivero nos ofrece en "El editor" una novela breve en la que vuelve a aprovechar una trama de thriller para reflexionar sobre un asunto de interés social, en este caso el maltrato a las mujeres y el papel de las víctimas y su ocasional desprotección ante la sociedad. 

El protagonista de la historia es Goyo Albert, un editor literario que se embarca en una frenética aventura cuando contacta con él una misteriosa mujer que pretende hacerle llegar un texto que podría interesarle. En los últimos tiempos el editor ha alcanzado popularidad mediática al aparecer en los medios enarbolando la bandera contra los abusos a las mujeres, en una campaña masiva de promoción de su escritor más exitoso, Lorenzo Carballo, que se convirtió en el más vendido con una obra con tintes feministas, pero que hace meses que no logra escribir nada que pueda convertirse en una nueva novela. Goyo defiende una batalla que no es la suya  por puro intereses comercial, por apoyar la venta del libro de su escritor estrella. Es cierto que tiene una hija adolescente por la que se preocupa pero no cree realmente en aquello que pretende defender.

El protagonista, que según lo conocemos nos resulta bastante rijoso, se mete en esta aventura no sólo por atisbar una oportunidad de dar con una nueva obra que puede procurarle otro éxito editorial, sino fundamentalmente porque siente una fuerte atracción sexual por su misteriosa autora; fantasea con la posibilidad de que la cita a ciegas en la que se ha embarcado acabe en la cama. Con esa intención, y siguiendo las instrucciones que aquella le envía para su encuentro, se sube en un coche que va a buscarle para llevarme al lugar donde se encontrará con ella. En el trayecto, Goyo va recibiendo extractos del presunto libro donde se detalla la violación que la autora sufrió, que se describe con crudeza, junto con algunas fotos provocadoras que no hacen sino aumentar el deseo del editor por encontrarse con la escritora.

Rivero nos ofrece en pocas páginas un thriller que logra el ritmo adecuado para mantener al lector enganchado a la espera de la resolución de la enrevesada trama de esta historia que comienza como un juego y termina en pesadilla, donde la verdad se oculta tras varias capas de mentiras que el lector irá desvelando página a página, contando con el ya habitual toque de denuncia social que el autor imprime en todas sus novelas.

Una curiosidad que me ha hecho gracia es el autohomenaje que Pablo Rivero se hace a sí mismo incluyendo en un solo párrafo el título de cinco de sus novelas anteriores. Se ve que al tipo le gusta jugar.

"Cuando empezó a trabajar con ellos no era más que una cría que buscaba aprobación, solo una niña que necesitaba ser vista, y ellos se habían aprovechado de ello. La obligaron a salir de su dulce hogar para adentrarse en un verdadero infierno, pero ella se había prometido que no volvería a tener miedo, que los haría pagar su penitencia."

miércoles, 4 de marzo de 2026

La ratonera

"La ratonera" en una de las  pocas obras teatrales escritas por la siempre genial Agatha Christie y sin duda las más éxitos de todas, ya que ostenta el récord de ser la obra más veterana de los escenarios londinenses, donde viene siendo representada ininterrumpidamente desde su estreno, allá por 1952.

La acción transcurre en una casa de huéspedes a las afueras de Londres, Monkswell Manor, que el joven matrimonio Ralston acaban de inaugurar. En una intempestiva tarde de invierno, con una furiosa ventisca rugiendo, esperan a sus primeros huéspedes que no tardan en ir presentándose. Al mismo tiempo, las noticias en radio y prensa informan sobre un crimen ocurrido ese mismo día en las calles de Londres cuyos ecos no tardarán en alcanzarán Monkswell Manor.

La ambientación de la obra se inspira directamente en las más clásicas obras de terror gótico, con un espacio claustrofóbico del que no se puede escapar, un clima adverso que obliga a un grupo de personajes a permanecer encerrados, incomunicados por la nieve, mientras que un nuevo crímen se produce, lo que llena a todos de tenor e incertidumbre por no saber quién será el asesino y si volverá a matar de nuevo. Una obra maestra en la que la Christie demuestra su ingenio y sus dotes para elaborar tramas inteligentes en una obra impecable y que, tantos años después, sigue funcionando a la perfección.

domingo, 1 de marzo de 2026

La lotería

Hace bastante tiempo que deseaba conocer la obra de la escritora norteamericana Shirley Jackson, a la que siempre se cuenta entre las autoras más destacadas dentro del género del terror; y de entre los muchos relatos que escribió, se destaca siempre este de "La lotería" como el más definitorio de su estilo, de su temática y de la capacidad de mostrar el terror dentro de un escenario aparentemente cotidiano y en absoluto amenazante, al menos a primera vista.
 
La historia se desarrolla en una comunidad rural típica de los Estados Unidos, un pueblo de pocos habitantes donde todos se conocen, los niños juegan juntos y los adultos se saludan y bromean antes de iniciarse el sorteo mensual de la lotería, en el que no sabemos hasta el último momento qué es lo que se sortea.

Este es, sin duda, un relato brillante; dentro de su brevedad es plenamente descriptivo: nos introduce en pocas líneas en la pequeña ciudad donde ocurren los hechos, en las relaciones entre sus habitantes y sorprende cómo con tan escasos elementos con los que se cuenta es posible crear una historia de terror tan inesperado como impactante. 

No extraña la fama que esta autora ha tenido siempre entre los aficionados al género del terror ni el hecho de que el propio Stephen King confiese la gran influencia que su obra ha ejercicio sobre él, ya que comparten ese gusto por situar sus historias en el escenario de una pequeña ciudad norteamericana donde no es posible sospechar que se oculten las más terribles amenazas.