Entrando en el argumento de la historia, conocemos a Mortimer Brewster, un afamado crítico teatral que acaba de prometerse en matrimonio, por lo que visita a sus adorables tías para darles la noticia. Las señoritas Brewster son dos encantadoras ancianitas que viven en Brooklin junto a Teddy, el hermano de Mortimer, un lunático que se cree que es el presidente Roosevelt. Cuando Mortimer encuentra un cadáver oculto en un arcón del salón piensa que es obra de su hermano del que todos saben que está bastante desequilibrado, pero la sorpresa mayor vendrá cuando descubra que son sus tías las que se dedican a matar a pobres hombres desgraciados por pura compasión, por acabar con su sufrimiento y después los entierran en el sótano. Para complicarlo todo un poco más, aparecerá por la casa Jonathan, el tercer hermano Brewster, un loco criminal buscado por la policía que se presenta con su propio muerto a cuestas. Pronto quedará claro que las criminales aficionadas no tiene nada que envidiar a su malvado sobrino y asesino profesional en lo que a víctimas se refiere.
Esta es una divertida comedia negra con diálogos chispeantes, rápidos y muchas veces absurdos; un disparatado enredo lleno de cadáveres que aparecen y desaparecen, con una acción frenética donde encontramos a las asesinas más alocadas, los criminales más desatados, policías torpes y un desquiciado Mortimer que trata de lidiar con todo a la vez. Un clásico indiscutible del teatro de humor negro.






