En cuanto al argumento en sí de la comedia, este se centra en Daniel, un ladrón de guante blanco que abandona su profesión al enamorarse de Herminia, la hija de la casa en la que planeaba robar junto con su banda. Sus compinches no quedan contentos con esta decisión y organizan un nuevo robo en la misma noche en que se celebra la boda de los enamorados. Pero pronto descubrirán que no es fácil hacerse un hueco entre la cantidad de intrigas, secretos y traiciones que se dan entre los propios miembros de la familia.
La trama de esta comedia ingeniosa y de enredo cuenta con elementos de intriga, líos familiares y graciosos malentendidos. Se estructura a través de diálogos rápidos, afilados y divertidos, con momentos enloquecidos de entrar y salir de los personajes y un humor entre el disparate y la crítica social como la que deriva de la comprobación de que, en ocasiones, los delincuentes profesionales, a los que el destino y la desigualdad no les han dado otra opción más que buscarse la vida de mala manera, pueden ser más honrados y dignos que aquellos que pretenden ser contados entre la gente decente.Esta comedia supuso uno de los más grandes éxitos del autor, representada en multitud de ocasiones en teatros a lo largo de los años y hasta la actualidad y contó, además, con un par de versiones cinematográficas y otras tantas en televisión. Tal vez no sea, como se comenta, la mejor obra de Jardiel, pero sí una de las más memorables, divertidas y populares de entre toda su producción.sábado, 7 de febrero de 2026
Los ladrones somos gente honrada
Siempre resulta reconfortante sumergirse en cualquiera de las comedias escritas por el madrileño Enrique Jardiel Poncela, gran figura del teatro de humor del siglo XX. En el prólogo que antecede a esta obra en concreto, "Los ladrones somos gente honrada", el propio autor describe las circunstancias en las que la obra fue gestada y redactada, dando con la idea original en Madrid, en el verano de 1936, un momento complicado y peligroso que no favorecía precisamente el centrarse en la producción literaria. No sería, por tanto, hasta 1941 cuando la obra pudo ser completada, una vez terminada la guerra y reactivada la vida teatral de la capital que reclamaba novedades y estrenos constantes. Estas breves páginas que anteceden a la obra son de un gran valor histórico y literario, al tiempo que demuestra el ingenio de Jardiel, su habilidad con la pluma y el permanente sentido del humor con el que el dramaturgo afrontaba cualquier circunstancia que se le planteara, por adversa que esta fuera.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario