martes, 3 de febrero de 2026

Historias de Nueva York

Pocas profesiones deben resultar tan fascinantes y proporcionar tantas experiencias enriquecedoras como la del corresponsal periodístico, sólo equivalente a las de aquellos que ejercen la carrera diplomática. Enric González es un periodista barcelonés que ha tenido la oportunidad de recorrer el mundo de gran capital en gran capital gracias a su trabajo y que ha tenido luego la buena idea de convertir estos destinos en libros en los que refleja su más personal visión de todos esos lugares. Hace algún tiempo que leí sus encantadoras "Historias de Roma" y le tengo echado el ojo a sus historias de Londres, pero en esta ocasión las que han caído en mis manos han sido estas "Historias de Nueva York" donde retrata la fascinante ciudad que nunca duerme, que bien podría llamarse la ciudad que nunca te acabas, porque son incontables los aspectos y peculiaridades que de ella se han contando y se seguirán contando. Cada habitantes de la ciudad tiene su particular visión de ella, sea un nativo nacido allí, un turista ocasional o un residente temporal; las anécdotas, las peculiaridades, las miradas diferentes a la gran manzana no se terminan nunca y en este libro González nos ha seleccionado sus episodios favoritos.

"Dicen que cuando en Nueva York son las tres de la tarde, en Europa son las nueve de diez años antes." Así arranca esta sucesión de reflexiones que muestran muchas de las particularidades que diferencian a Nueva York del resto del país y de Europa, confirmando que se trata de una ciudad que no se parece a ninguna otra.

"La vida en Nueva York es un deporte de velocidad y reflejos en el que, al final, decide la suerte."

El libro aborda temas de lo más variado y que muestran la esencia neoyorquina, desde el complejo asunto del historial de crédito que tanto nos cuesta entender a los europeos a la más que complicada misión de hacerse con un buen apartamento en la Gran Manzana, dónde encontrar el mejor beef steak, la pasión por el baseball y, en definitiva, el modo en que el carácter de la ciudad influye en sus habitantes y viceversa. Y cómo este carácter varía según el barrio por el que nos movamos. 

Por el relato asoman numerosos personajes históricos o actuales de la ciudad: el alcalde Rudy Giuliani, el chef Tony Bourdain, mafiosos o grandes magnates de la industria que participaron en construir la ciudad que hoy conocemos. También nos habla sobre algunos colegas de profesión con los que coincidió en sus años en la ciudad entre los que destacan dos de ellos que perderían la vida realizando su trabajo: Julio A. Parrado, que morirá durante la guerra en Irak y Ricardo Ortega, muerto poco después en Haití. 

De la Spanish Society a la caída de las torres gemelas, de los Cloisters a los colonos holandeses o los judíos ortodoxos y sus hábitos, todo cabe en este recorrido sentimental por la Nueva York más amada por el autor y que, aunque fue escrito hace ya veinte años, conserva toda su actualidad porque habla de asuntos que no caducan, habla de la esencia imperecedera de la ciudad.