domingo, 11 de abril de 2021

1793

"1793" es el título y el año en el que se desarrolla está historia de detectives escrita por el sueco Niklas Natt Och Dag (no me lo hagan repetir de memoria, por favor). La trama de inicia con el hallazgo de un cadáver flotando en las pútridas aguas de la laguna de Estocolmo. El cuerpo presenta terribles mutilaciones y es imposible de identificar. 

La investigación de este caso es asignada a Cecil Winge, abogado y colaborador con la policía de la ciudad que además se encuentra gravemente enfermo; para cumplir con su trabajo contará con la ayuda de Mickel Carell, el guardia que descubrió el cadáver, antiguo soldado mutilado en la guerra contra Rusia y muy marcado por la violencia vivida en sus años de servicio.

El cuerpo de policía de Estocolmo se encuentra afectado por las tensiones políticas que sacuden todo el país en estos días. El mayor temor para los dirigentes son las amenazas revolucionarias que anuncian los hechos sucedidos en Francia y que temen que afecten también a la monarquía sueca, mientras que el mantenimiento de la seguridad ciudadana queda en un segundo plano. A los gobernantes no les preocupa en absoluto la miseria en la que viven los ciudadanos, la suciedad, las enfermedades, las profundas huellas que ha dejado la guerra y el descontento generalizado con el absolutismo impuesto por el difunto rey Gustavo III y mantenido por la Regencia que siguió a su asesinato. No hay duda de que el ambiente es de lo más adecuado para que surjan y triunfen las ideas que abogan por la implantación los derechos humanos y el fin de las desigualdades, pero todo apunta a que estos se tratarán de imponer a través de la violencia y el derramamiento de sangre, al ejemplo del Terror impuesto en la vecina Francia.

En medio de este entorno, Winge, sin embargo, es un hombre íntegro, algo inusual entre sus conciudadanos corrompidos por la peor degradación moral. Su precario estado de salud le lleva a despreocuparse ya de lo que le espera en el futuro, sólo desea cumplir con su último trabajo. A su lado, Cardell descubre una misión que le permite dirigir sus esfuerzos hacía un fin noble: hacer justicia a un desgraciado, por fin encuentra un motivo para seguir viviendo. Otros personajes irán apareciendo para completar la historia: el alegre e inconsciente Kristofer Blix y la inocente Anna Stina, víctimas también de las injusticias del terrible sistema que aplasta a los pobres y trunca sus destinos a la mínima ocasión. 

En este libro la faceta de thriller policíaco va en paralelo con la de novela histórica, no podría decir cuál se impone a cuál; tanto la investigación del crimen como el retrato de la sociedad de la época revolucionaria mantienen un adecuado equilibrio a todo lo largo de la novela. Sólo podría alegar como aspecto negativo de está lectura que la dureza extrema de muchas escenas me ha impedido disfrutar plenamente del libro; me impresiona la mirada desoladora a la parte más oscura de la naturaleza humana que se retrata con enorme crudeza: la violencia sanguinaria, lo peor de la perversión humana y la ausencia de toda moral de muchos de los personajes que aparecen en el libro son verdaderamente espeluznantes. En todo caso, no niego que esta es una excelente novela que transmite perfectamente el mensaje que quiere comunicar y que nos hace creer, a pesar de todo lo anteriormente expuesto, que la bondad humana siempre acaba brillando e imponiéndose sobre la maldad. Nos agarramos con fuerza a esa esperanza. 


2 comentarios:

  1. Sí, es enorme su crudeza, la abundante violencia que hay en sus páginas... Dolían muchas de sus páginas. Me gusto muchísimo este libro. El nombre del autor tiene telita, sí. Por lo que indagué en su momento, es un seudónimo y el apellido significa Noche y día. Me resultó curioso.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi me gustó también y a pesar de lo que decimos sobre la violencia, seguro qie caemos en la siguiente entrega, porque está muy bien contado.
      Saludos.

      Eliminar