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martes, 17 de marzo de 2026

Mientras dormían

En "Mientras dormían" volvemos a encontrarnos con el comisario Guido Brunetti, de la policía de la ciudad de Venecia y protagonista de todas las novelas de Donna Leon. Al inicio de esta novela, sexta de la serie, el comisario recibe una información de manera extraoficial sobre unas muertes sospechosas que estarían ocurriendo en una residencia de ancianos regentada por una orden religiosa. Casi a título particular, Brunetti comienza a indagar en el asunto hasta llegar a poner al descubierto los turbios manejos que se vienen haciendo de los bienes de los ancianos residentes.

Me gusta regresar de vez en cuando a las novelas de Brunetti aunque sólo sea por volver a disfrutar de todos esos elementos que siempre nos ofrecen y que tanto me gustan: recorrer los canales de la ciudad en lancha o cruzar la laguna hasta el Lido; perdemos por las callejuelas y cruzar los puentes entre las niebla o parar en el mercado de Rialto y sus puestos de verdura; visitar antiguas casas señoriales amenazadas por el acqua alta habitadas por venecianos de familias de toda la vida fuertemente apegados a sus antiguos privilegios y que desprecian a sus compatriotas del sur. También regreso a la cotidianeidad del comisario y su familia, a su preocupación por esos kilos de parece haber cogido, a las notas de su hija, a las deliciosas comidas caseras que comparten y a las conversaciones con su esposa que con frecuencia le sirven para reflexionar sobre los casos de los que se viene ocupando.

El gran tema de estas novela, en todo caso, gira en torno a la relación de los diversos personajes con la religión. De entre todos ellos se dan dos posturas radicalmente opuestas: por un lado están aquellos muy alejados del ámbito de la fé o declaradamente ateos y que miran con suspicacia a los creyentes, como es el caso del propio Brunetti, de su esposa Paola o del sargento Vianello y por otro lado encontramos a miembros del clero, religiosas o católicos fervorosos que, como poco, se presentan como personajes malvados cuando no auténticos fanáticos, con lo que considero que la autora no es en ningún caso ecuánime al repartir los papeles de buenos y malos entre ambos bandos, además de caer en algún error a la hora de incidir en el carácter perverso de todo lo que tiene que ver con la Iglesia, como cuando tilda al Opus Dei de sociedad secreta. Lo que queda claro es que una ciudad como Venecia, para bien o para mal, no se entiende sin el papel y la influencia que la Iglesia Católica ha tenido en su historia pasada y aún en su presente, aunque eso parezca molestar a la escritora.

miércoles, 13 de agosto de 2025

Las deudas del cuerpo

Hace casi dos años que leí la segunda entrega de la saga de las Dos amigas 
de la italiana Elena Ferrante y como suele suceder cuando leemos una serie de manera poco continuada, no tenía claro si iba a recordar las tramas ocurridas anteriormente así como a la multitud de personajes que rodean a Elena Greco y Lina Cerullo desde que las conocimos siendo niñas en la primera entrega de la serie, "La amiga estupenda". Prueba de la intrincada red de relaciones humanas que se desarrollan en las novelas anteriores son las ocho páginas que anteceden a este nuevo texto donde, al estilo de los libros clásicos de Agatha Christie, se nos ofrece un sucinto resumen con los principales personajes agrupados por familias y los hechos fundamentales de sus vidas hasta el momento. No niego que, ante tanta información, me sentí algo sobrepasada, incapaz de recordar tantos nombres y hechos, con lo cual tomé la acertada decisión de abordar la lectura de este nuevo volumen, "Las deudas del cuerpo", sin tratar de conectar con lo anterior, dejando que cada personaje fuera apareciendo y contando su historia. Y en realidad fue fácil retomar todos los hilos argumentales con naturalidad, aunque en ocasiones volviera a las primeras páginas a confirmar algún dato o relación entre ellos, pero sin que esto sea necesario para seguir la novela. Otro tema en el que no voy a entrar mucho pero que siento la necesidad de mencionar es la traducción del título original, "Storia di chi fugge e di chi resta" que es claramente mucho más significativo que la traducción elegida para la versión en castellano.

Entrando en el argumento, encontramos que Elena Greco, conocida en el barrio como Lenù, ha hecho su vida en el norte, entre Pisa y Milán y cuando regresa a Nápoles le parece ahora como si volviese a otro mundo, desordenado y caótico , una ciudad de agitación y violencia. Ha pasado de una infancia humilde en un entrono que habla en dialecto a convertirse en escritora, a moverse entre los círculos de la cultura que desprecian lo que llega del sur. La inseguridad que le genera su origen nunca la abandona. En su nuevo entrono de universitarios vuelve a encontrarse con Nino Sarratore, su amor secreto de juventud y padre del hijo de su amiga desde la infancia, Lila Cerullo, con quien tuvo una breve relación. Ambos han salido del barrio gracias al estudio y comparten un nuevo entrono culto y sofisticado. 

Lenù está prometida con Pietro Airota que forma parte de una conocida familia de intelectuales de izquierdas y desde la posición privilegiada de su nuevo estatus acude en auxilio de su amiga Lila, que se está dejando la salud en un trabajo agotador en una fábrica cárnica de Nápoles. Son tiempos revueltos en la política nacional e internacional, pero Lenù no interviene en las conversaciones cuando duermen en su círculo de amistades, no tiene posturas sólidas formadas sobre asuntos políticos, lo que la avergüenza y trata de formarse constantemente para estar a la altura de su prometido y su familia. Pero así y todo no podrá permanecer ajena a tantos asuntos que se han de plantear las mujeres en los años 60: la maternidad, el papel del matrimonio, el compromiso político, la apertura sexual, así como los camorristas que continúan imponiendo su ley en el antiguo barrio de las dos amigas a donde Lila regresa a vivir y donde se implica en los numeroso conflictos sociales de esos años en Italia: la lucha obrera, la radicalización política que derivará en el antifascismo violento de las Brigadas Rojas.

Antes de que el italiano estándar se hubiese extendido uniformemente a todo el país, lo que no ocurriría hasta los 80 con la aparición de las televisiones privadas, existía una gran variedad de lenguas de uso habitual a lo largo de Italia. A esto se hace con frecuencia mención en la novela donde se menciona cuando algún personaje habla en italiano o bien si lo hace en dialecto que en esos años todavía era la lengua habitual entre gran parte de la población, no sólo en el sur del país, sino en otros lugares como en Véneto o Sicilia. 

La lectura me ha dejado con una profunda sensación de tristeza; el texto está cargado de dolor, vergüenza, frustración, ninguna de las dos amigas son felices ni saben cómo alcanzar la felicidad. Lenù sufre por sus inseguridades, Lila enferma, amargada por no haber aprovechado su inteligencia mantiene esa ferocidad primitiva de cuando era niña. Su relación es altamente tóxica, no saben vivir la una sin la otra pero se hieren cuando se encuentran. Una amistad intensa y desgarradora, una historia de pasiones y emociones externas que convierten la lectura en una experiencia agotadora de principio a fin.

viernes, 7 de junio de 2024

El talento de Mr. Ripley

Llevo algunos meses en los que estoy tratando de seleccionar lecturas que se alejen algo de las últimas novedades editoriales con la idea de volver la vista hacia libros publicados hace varias décadas (también me valen los publicados hace varios siglos) por una convicción de que, según avanza el tiempo, voy dejando atrás cada vez mas y más libros que valen mucho la pena y seguramente nunca tendré tiempo de leer. Esto no significa que no me enganche de vez en cuando a un éxito reciente, pero trato de evitar que este tipo de libros sean los que copen por completo mi lista de lecturas. 

En esta ocasión, la novela seleccionada con este criterio de volver frecuentemente la vista atrás a la hora de elegir lecturas ha sido "El talento de Mr. Ripley" de Patricia Highsmith, un clásico absoluto del que ni tan siquiera había visto hasta ahora la versión cinematográfica (cosa que hice nada más terminar la lectura; gracias, plataformas de streaming) La novela está personalizada por el jovencísimo Tom Ripley, un estafador de poca monta que se busca la vida dando tumbos entre deudas y asuntos feos sin resolver. Para su fortuna, Ripley recibe el encargo del señor Greenleaf, un rico empresario de Park Avenue, para viajar a Europa y convencer a su hijo Dickie, al que Ripley conoció someramente en algún momento a través de amigos comunes, de que abandone la vida bohemia que está llevando en la costa italiana y regrese a América a hacerse cargo de las responsabilidades que le corresponden. Así aterriza Ripley en Mongibello, un pueblito cerca de Nápoles donde Dickie Greenleaf se dedica a pintar sin mucho provecho pero sobre todo a vivir relajadamente disfrutando de la famosa dolce vita. Tom es bien recibido y pronto Dickie le hace partícipe de sus planes de ocio, sus viajes y la cómoda vida que tanto él como su grupo de amigos, mayoritariamente norteamericanos tan vividores como él, se permiten gracias a las asignaciones que reciben de sus acomodadas familias. Tom está dispuesto a cualquier cosa por participar de este tren de vida, por formar parte de este mundo tan alejado de las estrecheces, inseguridad y soledad que hasta ese momento había conocido.

La verdadera acción del libro, en mi opinión, tarda bastante en arrancar. Reconozco que me he obligado a continuar la lectura espoleada por la gran fama del título y de las películas basadas en él y afortunadamente mi tesón ha recibido recompensa puesto que, una vez que se pone en marcha la trama, esta corre que se las pela en un alarde de acción y suspense durante el que he tenido la mala conciencia de estar del lado de Tom Ripley todo el rato, a pesar de ser un antihéroe total, un aprovechado mentiroso, deseaba que las cosas le salieran bien al final, que su enfermizo plan tuviera éxito. Tal vez porque yo también envidiaba la vida fácil y despreocupada de Dickie y sus amigos en Italia además de que, en medio de los enredos, crímenes y mentiras organizados por Ripley, he tenido la oportunidad de realizar un fabuloso recorrido por el país de sur a norte, de acompañarle en ese espejismo de vida ideal que por un tiempo Tom ha soñado con que pudiera ser su verdadera vida.

viernes, 19 de abril de 2024

L'inverno dei leoni

Hace algo más de un año que leí la primera entrega de la Saga de los Florio, "I leoni di Sicilia", y ahora he tenido por fin la oportunidad de disfrutar de  "L'inverno dei leoni", la segunda parte con la que concluir esta breve serie con la que Stefania Auci ha triunfado en Italia y de la que se ha llegado a estrenar una serie televisiva que, ni que decir tiene, ya he empezado a ver en Disney+.

El argumento se inicia con el funeral de Vincenzo Florio cuya muerte deja a su hijo Ignazio al mando de las empresas familiares, del potente imperio que su padre, junto con su tío Ignazio engrandecieron a partir de la humilde tienda de especias que abrieron en Palermo a su llegada desde Calabria. Si bien la enormidad del negocio y la ausencia de la fuente personalidad de su padre pesan sobre el ánimo de Ignazio, pronto demostrará su capacidad para, no sólo conservar, sino engrandecer Casa Florio: del inicial negocio de venta de especias, bodegas de vino Marsala y las almadrabas donde desarrollan la técnica de envasado de atún en aceite, irá ampliando los negocios a nuevos sectores como fundiciones, fábricas de cerámica o astilleros, llegando a poseer un banco con su nombre y la mayor compañía de navegación del país.

El enlace de Ignazio con la baronesa Giovanna D'Ondes Trigona supone la unión de la nobleza antigua por sangre y títulos y la nueva clase de potentados que deben su ascenso social al trabajo duro y a la acumulación de riquezas. Durante toda su vida, Giovanna se esforzará por cumplir con su papel de nueva señora de la casa y despertar el auténtico amor por parte de su marido. Pero Ignazio sólo vive para su negocio, para sacar adelante y aumentar las empresas heredadas y llevar cada vez más alto el apellido Florio. Pero además, Ignazio conserva en la memoria un amor de juventud que le hace plantearse qué habría sido de su vida en caso de haber obedecido a su corazón en lugar de seguir el consejo de su padre de guiarse siempre por lo que dicta la razón. La familia abandonan la vieja casa de la calle del centro de Palermo para instalarse en la magnífica finca de L'Olivuzza que pronto se convierte centro de la vida social de la ciudad donde los hijos son educados como miembros de la élite europea a la que están destinados a pertenecer. Ignazio llegará a ser senador por designación real y a su muerte deja a su heredero un inmenso patrimonio industrial que este gestionará hasta que lleguen los malos tiempos, ya entrados en el siglo XX. La esposa de Ignazio Jr., donna Franca, se convertirá en la gran dama de la sociedad europea, frecuentando los ambientes más selectos, fiestas y viajes donde se relacionan con las grandes fortunas, pero también parecerá enormes sufrimientos por las constantes infidelidades de su marido.

Durante casi seiscientas páginas recorremos todo el marco histórico que nos traslada a la época del Risorgimento culminando con la unificación italiana y llegando al cambio de siglo hasta la I Guerra Mundial. Son años de enorme agitación política y social dentro de una era de avances técnicos y de anhelo de progreso para todo el país, en cuyo logro los Florio tendrán un papel fundamental. Considerados como la familia más rica de Sicilia y prácticamente de toda Italia, poseían sus propios yates de recreo así como un tren privado con el que recorrían Europa en sus vacaciones, una villa en la isla de Favignana cerca de la almadraba que tanto apreciaba Ignazio además de los palacios familiares de Palermo: el palacete dei Quattro Pizzi, L'Olivuzza y Villa Igiea.

Los Florio disfrutan de los mayores lujos y sofisticaciones posibles pero ninguna fortuna puede compensar los grandes dramas familiares y las pérdidas personales que debieron afrontar.  Asistimos a lo largo de la novela al ascenso y la decadencia de una familia que lo tuvo todo y que lo acabó perdiendo; que conoció los mejores y los peores momentos en lo personal y que vivió en directo los grandes momentos históricos de su época. Una lectura soberbia y altamente recomendable para los amantes de la novela con trasfondo histórico.

jueves, 11 de abril de 2024

Salir de la noche

De entre las lecturas de las que hice acopio mientras preparaba mi reciente viaje a Roma, no todo iban a ser guías turísticas o diarios de viaje. Uno de los libros elegidos para formar parte de este maratón de lecturas italianas fue "Salir de la noche", donde el periodista Mario Calabresi, originario de Milán, recrea uno de los aspectos más oscuros de la reciente historia de su país y que marcó duramente a su propia familia.

El día 17 de mayo de 1972 el comisario de policía Luigi Calabresi fue asesinado a la puerta de su casa en Milán por terroristas de extrema izquierda. Al drama del asesinato se uniría el hecho de que éste fue el resultado de una campaña de difamación iniciada tras la muerte en diciembre del 69 del ferroviario y activista anarquista Giuseppe (Pino) Pinelli, cuya muerte, tras caer desde una ventana de la comisaría de Milán mientras era interrogado por el atentado ocurrido días antes en la Piazza Fontana, fue achacada en falso al comisario Calabresi.

El hijo mayor de Calabresi, Mario, que en el momento de su muerte sólo contaba con tres años de edad, termina convirtiéndose en periodista y no puede evitar dedicar muchos años a investigar los sucesos que rodearon la muerte de su padre y los conflictivos tiempos en que esta se produjo, los que se conocieron como los años de plomo dentro del siempre convulso escenario político italiano. De ahí surge este libro donde nos presenta la vida familiar tras la muerte del padre, las visitas al cementerio, el desconsuelo de la joven madre que queda viuda con dos niños muy pequeños y otro en camino, los amigos que les acompañan y los que les dan las espaldas. Enlaza junto a sus propios recuerdos los testimonios de otras historias familiares; entrevista a otros familiares de víctimas del terrorismo, a otros que como él quedaron huérfanos y tuvieron que cargar, además de con el dolor, también con el peso vergüenza de las campañas en prensa, el linchamiento público. Y sumando a todo ello la humillación añadida de soportar el aura de héroes que durante mucho tiempo rodeó a los asesinos de sus padres y maridos y su posterior incorporación a la vida pública, una vez cumplidas sus condenas.

"La disparidad de trato entre quien asesinó y quien fue asesinado es irreparable, se prolonga a lo largo de los años, agravada por el hecho de que quienes asesinaron entonces escriben memorias, son entrevistados en la televisión, participan en algunas películas, ocupan puestos de responsabilidad, mientras que a la viuda de un agente nadie va a preguntarle cómo ha vivido desde entonces sin su marido, si tiene hijos que vivieron una infancia de orfandad, si el tiempo que ha pasado les ha cicatrizado las heridas, el pesar, el dolor.."

Las palabras del senador Gerardo D’Ambrosio, que ejerció de juez del caso que investigó las muerte de Pinelli, es buena muestra del sistema partidista italiano, de su variedad de ideologías, tendencias y divisiones que muchas veces se confunden en un galimatías de siglas y asociaciones que se enfrentan y no siempre se sabe muy bien en qué bando acaban por encasillarle a uno.

"Las actuaciones judiciales así lo indican y, repito, hay pruebas irrefutables. En ese momento escribieron en los muros que yo era un fascista. Luego, cuando dije que no fueron los anarquistas quienes pusieron las bombas, entonces dijeron que yo era un comunista. Así es Italia."

domingo, 18 de junio de 2023

Muerte entre líneas

"Muerte entre líneas" constituye la entrega número 23 de la serie protagonizada por el comisario Brunetti, personaje ya mítico nacido de la pluma de la escritora norteamericana Donna Leon, una autora que escribe sobre Venezia como si fuera nativa del lugar (aunque nunca ha autorizado que sus novelas se traduzcan al italiano) o al menos con el corazón de una autentica veneciana que se atreve a denunciar la corrupción en los organismo publicos, la degradación que el turismo masivo representado en los inmensos cruceros causa en la ciudad, en sus edificios históricos, en la vida cotidiana de sus habitantes o en el paisaje de la laguna.

En esta ocasión, Brunetti se ve envuelto en un caso que implica el robo de libros antiguos de la biblioteca Merula. Todas las sospechas recaen sobre un profesor universitario norteamericano que pronto se revelará como un impostor; también parece  implicado junto a aquel un exsacerdote, lector habitual de la biblioteca. La trama se desarrolla entre libros antiguos, coleccionismo, legados familiares ancestrales. Entre todas estas temáticas, además de ofrecernos reflexiones sobre el amor a los libros y la pasión por conservar los bienes históricos, Brunetti vuelve a ofrecernos la oportunidad de recorrer la Venecia más auténtica, conocer a algunos de sus habitantes más peculiares, sus maravillosas calles, plazas y canales, descubriendo aquellos rincones donde todavía se conserva un ambiente genuino y tranquilo, casi de pueblo, alejado del bullicio de las áreas indicar a diario por el turismo. Al mismo tiempo seguimos asistiendo a escenas de la vida familiar de Brunetti, a su relación con su esposa Paola y sus hijos adolescentes, con sus compañeros de la comisaría y con la misma ciudad de Venezia que tiene, como ya es habitual, un papel casi protagónico. Y todo ello contado con el estilo ágil y de muy amena lectura al que ya nos tiene acostumbrados la Leon después de tantas entregas de esta exitosa serie que parece no agotarse a pesar del paso de los años.

domingo, 28 de mayo de 2023

Lessico famigliare (Relectura)

Había leído "Lessico famigliare", de la italiana Natalia Ginzburg hace más de quince años, en la eleva en que todavía estudiaba italiano y aunque guardaba muy buen recuerdo de su lectura creo que en aquella ocasión estaba demasiado centrada en la parte formal de la lectura, en descubrir nuevo vocabulario, expresiones, en asimilar  estructuras gramaticales y tiempos verbales que no me ha costado volver a disfrutar esta nueva relectura como si fuera otra primera vez, asombrarme con los personajes, descubrimos nuevamente, disfrutar con sus relaciones familiares tan intensas y entrañables, divertidas y que en el fondo tanto se parecen a muchas otras familias, con sus bromas particulares, sus frases hechas, sus referencias, sus expresiones que sólo a los que se han criado juntos les resultan divertidas o les evocan el tiempo pasado en el que se originaron.

La novela se basa en la vida real de la familia Levi de la que Natalia es la menor de cinco hermanos. Encabeza la familia un padre bastante peculiar: un hombre de ciencia, de carácter endiablado que crea y repite constantemente expresiones o epítetos para describir o criticar el comportamiento de sus hijos o de su esposa, para calificar a conocidos y otros familiares. Permanentemente indignado ante el resto del mundo, el padre trata de imponer sus opiniones y sus hábitos, como el subir montañas durante las vacaciones o la ducha fría diaria, mientras que la madre, con su carácter alegre y despreocupado, lo mismo que los hijos, se escabullen sin reparo de sus pretensiones, haciendo su propia vida, burlándose de sus frases hechas y sus constantes protestas. La casa familiar es un lugar lleno de actividad y gente que va y que viene, amigos, visitas constantes y donde siempre hay un recuerdo para los ya fallecidos; es un lugar lleno de discusiones y conversaciones, de bromas y peleas, de cambios de humor y de una convivencia que no siempre es fácil entre personas con caracteres y convicciones fuertes.

Son los años de Mussolini y las leyes raciales contra los judíos y tanto el padre como los hermanos mayores son antifascistas convencidos; por la casa pasan amigos que se ocultan de las autoridades antes de escapar del país, además de verdaderos conspiradores contra el gobierno. A los propios hermanos su oposición directa al fascismo les costará entrar en prisión o tener que salir de Italia para evitar detenciones. Pero lo que cuenta la narradora no se refiere a los hechos históricos en los que se mueven, la Historia avanza pero el relato se reduce a lo doméstico, ella habla de cuestiones íntimas, de lo privado, de los gustos literarios o sus posicionamiento políticos, de aquello que le ocurre a los miembros de su familia y a través de estas historias privadas podemos adivinar lo que está sucediendo en el país y en el resto de Europa. En el relato aparecen figuras públicas conocidas de la política y el mundo de la Literatura en Italia de aquellos años, pero el interés por estas se basa en su relación personal con la autora y su familia; no están ahí por su importancia histórica sino por pertenecer a su círculo más cercano de amistades o relaciones.

Pasan los años, llegará la guerra y finalizará, los hijos y la propia narradora crecen, se convierten en adultos, se alejan de casa, contraen matrimonio, crean sus propias familias, su vida continúa, pero la conexión que un día les unió cuando vivían bajo el mismo techo permanece; siguen compartiendo ese léxico familiar creado a lo largo de los años y que es el lazo que les une, los recuerdos en común y la forma de contarlos los distingue del resto del mundo, de lo que se encuentra más allá de su círculo familiar. 

Este es indudablemente uno de los más entrañables y formidables relatos que he disfrutado nunca en torno a una familia, a la forma en que sus miembros de desarrollan en su seno, cómo les marca en la vida la familia en la que nacen y en la que crecen, los orígenes, la educación recibida, los pericos comunes y los enfrentamientos internos y los vínculos que los unen para siempre.

domingo, 27 de febrero de 2022

La casa delle voci (La casa de las voces)

Hacía tiempo que no disfrutaba de la lectura de un thriller como lo he hecho con "La casa delle voci" del exitoso autor italiano Donato Carissi, abogado, gionista y escritor muy popular por sus novelas de misterio donde tiene mucho peso el factor psicológico. Y es que es fabuloso dejarse llevar por esta inquietante historia llena de suspense, personajes atrayentes e indagación en la mente humana.

Pietro Gerber trabaja como psicólogo infantil y su trabajo implica con frecuencia el estudio de casos de menores relacionados con delitos y que deben testificar ante la justicia. Por su gran habilidad y delicadeza en el trato de esos niños a los que somete a sesiones de hiponotismo para descubrir la verdad oculta en sus mentes, se le conoce como el adormentador de niños. Un día le es remitido por una colega el caso de la joven Hanna Hall, traumatizada por el hecho de haber sido la causante en el pasado de la muerte de su hermano. Hanna se desplaza desde Australia donde reside en la actualidad hasta Florencia con el fin de ponerse en manos de Gerber, dada su reputación de éste como hipnotista capaz de retrotraer a sus pacientes hasta su pasado y recuperar los recuerdos que permanecen sepultados en sus mentes. Hanna es una extraña mujer que, a pesar de querer desvelar los traumas de su infancia, también oculta secretos y es posible que incluso llegue a suponer una amenaza para Gerber y su familia.

Durante las sesiones de hipnotismo, la chica va evocando la vida nómada que tuvo junto a sus padres, recorriendo distintos lugares de la Toscana, alojándose en casas deshabitadas, siempre en zonas despobladas, huyendo de no se sabe qué, sometida a estrictas reglas destinadas a protegerse de los extraños que amenazaban con llevarse a la niña. Pero los recuerdos que va evocando en estas sesiones comienzan a tener relación con el presente de Gerber que, a pesar de su esfuerzo por evitar involucrarse personalmente con su paciente, no deja de sentir que Hanna controla de algún modo la terapia y la relación entre ambos. Al tiempo que seguimos la historia de Hanna, iremos descubriendo también la realidad sobre la relación de Pietro con su difunto padre, el Señor B. como él le denomina, un muy afamado psicólogo infantil que fue su modelo a nivel humano y profesional, hasta que un suceso inesperado ocurrido en el lecho de muerte del padre levantó entre ambos un muro infranqueable.

La lectura de esta novela me ha resultado de lo más entretenida. El suspense está muy bien dosificado, con capítulos cortos y rápidos que terminan en todo lo alto, con la palabra justa, el descubrimiento de una información relevante o una sorpresa inesperada. El autor hace gala de un auténtico talento para mantener enganchado al lector que desea avanzar sin descanso hasta desvelar el misterio que acecha al hipnotista y a su paciente.

Como extra bonus debo añadir que la lectura de este libro me ha servido para regresar a la maravillosa ciudad de Florencia donde precisamente compré este ejemplar, más concretamente en la librería Red Feltrinelli de Piazza della Repubblica, a pocos pasos del Caffe Gilli, uno de los lugares a los que Pietro Gerber solía llevar a sus amigas cuando les hacía su ruta favorita recorriendo las joyas ocultas de esta ciudad durante sus años de soltero conquistador. Y es que si leer es vivir mil vidas, también será cierto que leer es viajar mil veces. Y en este caso reconozco que, para mi, así lo ha sido.

lunes, 25 de octubre de 2021

Suite italiana

Este de "Suite italiana" es el
último libro publicado por el veterano escritor, periodista pero sobre todo viajero impenitente Javier Reverte pocos meses antes de su fallecimiento en octubre de 2020. Podemos detectar en la lectura que el propio autor ya prevé que este sería uno de los últimos viajes que emprendería en su vida y así lo señala en las primeras paginas:

"La idea de que éste sería uno de mis últimos viajes libres, de esos en los que tomaba mi mochila, echaba dentro unas pocas cosas y me iba de España sin preocuparme en exceso por lo que dejaba atrás, despertaba en mi ánimo una corriente de melancolía. Los números no engañan y era consciente de que la vida se me iba escapando. Pero también de que el hecho de deambular por el mundo, cuando emprendes la marcha en solitario y guiado por alguna suerte de pasión, te hace recuperar un aroma de la juventud perdida."

El recorrido que abarca el viaje relatado en estas páginas recorre su amada Italia de norte a sur, desde Venecia hasta Sicilia, pasando por Trieste, ciudades cargadas de belleza, patrimonio, historia y, cada una a su manera, símbolos del espíritu y el carácter italiano.

Parte memorias de viaje, parte guía turística, el libro se dedica en parte a proporcionar consejos sobre alojamiento y restauración, paseos y visitas a lugares con pasado histórico, si es que no lo son todos en este país. Dedica su tiempo a pasear por los museos, visitar monumentos y, por supuesto, para disfrutar de la cocina local. Pero no es este su contenido fundamental. El viaje de Reverte nunca es el de un turista sino el de un viajero que contempla las ciudades con sus propios ojos pero también a través de los testimonios de ilustres viajeros que le precedieron: Venecia según Thomas Mann y Lord Byron, el paso de Joyce y Rilke por Trieste. Los paseos le sirven para evocar a aquellos que pasaron antes por aquellos mismos lugares, las calles que recorrieron o los alojamientos en los que vivieron y las obras que fueron inspiradas y creadas en estas ciudades de belleza inasible. 

La segunda parte del libro transcurre en Sicilia en un recorrido a través del cual el autor nos retrotrae hasta los tiempos de su pasado esplendor como parte de la Magna Grecia, desde las guerras contra los atenienses a la invasión de las tropas aliadas durante la II Guerra Mundial, finalizando con un espeluznante recorrido por la historia de la Mafia, sus orígenes y su historial de crímenes, el autor nos ilustra sobre algunos de los episodios más relevantes dentro de la larguísima e intensa Historia de la isla. Si a estos fenómenos violentos le unimos multitud de invasiones a lo largo de los siglos, terremotos, pandemias y otras catástrofes naturales, podemos hacernos a la idea de que la vida en Sicilia nunca ha sido lo que se dice apacible. A esta sensación se suman las descripciones de sus áridos paisajes, sus pueblos arrasados por el sol, el verdadero soberano de Sicilia y carreteras infernales entre montañas pedregosas y con todo eso el retrato de la mayor isla del Mediterráneo nos queda que ni pintado. Sólo la ciudad de Palermo de la mano de Lampedusa se salva en parte del crudo retrato que nos proporciona Reverte:

"Todo está en Palermo. Y sin Palermo no se explica Sicilia. Y sin Sicilia no puede comprenderse Italia, porque la isla es la llave de todo el país, según acertó a señalar Goethe. Por mi parte, no eludo los riesgos que supone el decir que, en cierta manera, quien no ha estado en esta tierra del mezzogiorno no conoce el mundo."

No hay duda de que se trata de un libro de viajes, pero esta etiqueta se le queda corta; probablemente habrá que considerarlo como el relato de un viaje al pasado casi más que un retrato de la Italia actual, además de un libro de Historia y de Litetatura y de Arte y de Humanismo. Probablemente Reverte compartía totalmente lo que afirma el príncipe de Lampedusa, que a Sicilia sólo se la comprende a través de su Historia: 

"Hace por lo menos veinticinco siglos que llevamos sobre nosotros el peso de magníficas civilizaciones heterogéneas, todas venidas de fuera, ninguna germinada entre nosotros, ninguna con la que nosotros hayamos entonado...; desde hace dos mil quinientos años, somos colonia."

viernes, 30 de julio de 2021

Con el agua al cuello

Es curioso que las novelas de Donna Leon se han convertido para mi en un clásico veraniego y cada año cae alguna entre mis lecturas vacacionales. En este caso "Con el agua al cuello" nos transporta nuevamente a Venecia en unos abrasadores días de verano, de un calor sofocante y húmedo, con la ciudad invadida por turistas que abarrotan las calles, plazas y canales causando auténticos atascos en la circulación de lancha, barcos y taxis acuáticos. Mientras tanto la vida cotidiana de los veneciados continúa con sus rutinas habituales y los policías de la questura con Guido Brunetti a la cabeza, junto a su compañera la commissaria Claudia Griffoni, se encuentran con varios casos entre manos: por un lado, el de unas carteristas detenidas decenas de veces que incomodan al alcalde y del que el vicequestore Patta, jefe de la questura, desea deshacerse para que no ensucien la imagen de la ciudad de cara a los medios. Otro asunto del que tienen poca información pero que despierta su interés es el de la viuda de un empleado del servicio de aguas que hace llamar a los comisarios poco antes de fallecer, para hacerles saber que la reciente muerte de su marido no fue un accidente sino provocada por una información de la que disponía relacionada con los controles de calidad del agua potable en la ciudad a los que se dedica la empresa para la que trabajaba.

Como es habitual en las novela de la Leon, nos encontramos aquí con personajes tremendamente humanos, personas de verdad con interés vitales que van más allá de su relación con el caso en curso en el que estén implicados. Casi se podría decir que los casos policiales son una excusa para hablar de las personas, que no es tan importante si los comisarios desmontan los delitos o detienen a los culpables como las historias personales que nos hacen descubrir.

Siempre que leo una novela de Brunetti nos encontram8s frente a una serie de temas recurrentes que son, probablemente, lo que más me atrae y me conquista de esta serie: el humor peculiar e inteligente del commissario, las diferencias culturales y de carácter entre el norte y el sur del país, las peculiaridades del dialecto véneto que distingue a los orgullosos locales de los foráneos, el permanente mal funcionamiento de las instituciones políticas, la lucha contra la invasión descontrolada del turismo, la preocupación por la preservación del medio ambiente de la laguna y de la autenticidad de su entorno cultural, así como la complicada gestión municipal de una ciudad tan particular como Venecia con los distintos barrios que componen el entorno de la ciudad y su laguna que generan unos problemas de infraestructuras y mantenimiento absolutamente peculiares dada su configuración geográfica. Todos esos asuntos son los que enriquecen el argumento puramente policial y suman valor a la obra de la Leon y a los casos de nuestro ya querido Brunetti. 

"—Dígame si está dispuesto a reunirse conmigo y, en caso afirmativo, dónde y cuándo.

—¿No se supone que la policía tiene que dar órdenes y amenazar a la gente a que se presente en la questura cuando ellos lo manden?

—Creo que eso pasa más que nada en la televisión —sugirió Brunetti—. Los que trabajamos aquí, en este edificio sin aire acondicionado, estamos siempre buscando excusas para escaparnos.

—¿Vendría a la Giudecca?

—Sólo si me permite ir con mi compañera. Es napolitana, e intento exponerla a cuanto más dialecto veneciano mejor; tengo la esperanza de que acabe encajando."

jueves, 18 de febrero de 2021

Los felices días del verano

Fulco di Verdura fue todo un personaje con una vida digna de ser contada: noble italiano perteneciente a una antigua estirpe siciliana, primo de Giuseppe di Lampedusa, autor de "El Gatopardo", nació cuando estaba a punto de iniciarse el siglo XX. Con el transcurso de los años se convertiría en un exitoso joyero, íntimo de Coco Chanel con la que colaboró profesionalmente, frecuentó la intelectualidad europea de entreguerras y acabó conquistando a las estrellas de Hollywood con sus creaciones exageradas y estrambóticas. En esta obra autobiográfica "Los felices días del verano" recrea sus primeros años de infancia en la villa familiar a las afueras de Palermo, un palacio decadente lleno de salones decorados con pinturas murales y rodeado de frondosos jardines donde convive la familia con animales domésticos de lo más variado y alguno que otro más exótico, un numeroso equipo de sirvientes y visitantes que van y vienen y en donde el autor y su hermana vivieron felices y libres sus primeros años, trasladándose con frecuencia a otras residencias, palazzos y villas pertenecientes desde hace generaciones a las diferentes e intrincadas ramas de la familia. 

El libro está plagado de estrambóticas anécdotas protagonizadas por familiares y conocidos, muchos de ellos personas bien peculiares, nobles emparentados con las diferentes monarquías reinantes en distintos países europeos que conservan, si no las antiguas fortunas, sí los aires de grandeza heredada de los gloriosos tiempos pasados. Pero las rarezas y tradiciones de la familia no desentona en la milenaria isla de Sicilia, tierra esta de curiosas tradiciones, con un pueblo de fuerte carácter e intensa alegría, estrechamente imbricado con la Iglesia, fiel a las celebraciones religiosas donde la muerte es un elemento natural más y que se manifiesta con un barroquismo estético, no sólo en sus iglesias sino en toda la ciudad de Palermo, en sus palacios ruinosos y en sus estrechas y ruidosas calles donde conviven siglos de Historia y el poso dejado por multitud de culturas diversas con un pueblo humilde pero orgulloso de su pasado.

Todo el relato supone una recreación de los primeros recuerdos del autor a través de la memoria sensorial, desde los sabores de las deliciosas comidas, las frutas y dulces de su infancia a los olores de flores y mercados o de los animales domésticos, los sonidos de la calle, canciones antiguas y su amada ópera a la que tan pronto se aficionará, así como imágenes que reflejan la desbordante belleza de Sicilia, junto con sus recuerdos de los frecuentes viajes por Europa visitando a familiares y recorriendo un mundo de lujo y disfrute de la cultura y los placeres más variados con la inocente confianza que en aquellos días se tenía en el mantenimiento del status quo, en la permanencia del viejo orden y de sus privilegios que desaparecerían completamente tras las guerras mundiales para dar paso a un nuevo orden de las cosas. Este mundo decadente es el que también mostraría el primo Lampedusa en su famosísima novela.

Es esta una autobiografía que rezuma sinceridad, donde las cosas se cuentan con la mirada inocente de un niño que observa a su alrededor y cuenta lo que ve sin juzgar ni verse influido por planteamientos de un futuro que en aquel momento el pequeño Fulco ni siquiera se veía capaz de imaginar. Nada hace adivinar en esos felices días de infancia los oscuros tiempos que estaban por llegar para toda Europa. 

lunes, 23 de noviembre de 2020

Hannah

El otrora presentador de televisión Christian Gálvez y hoy día reputado especialista en el Renacimiento italiano no deja de sorprender con su nueva faceta de escritor, oficio en el que ya demostró que era capaz de desenvolverse con soltura en sus novelas sobre Leonardo y Miguel Ángel y al que regresa con esta nueva obra "Hannah" con la que logra hacernos creer que va creciendo como autor, que domina el ritmo, la frescura en los diálogos, la alternancia de varios planos temporales pero, sobre todo, que es capaz de volcar de manera interesante y entretenida la gran cantidad de conocimientos que atesora sobre el momento histórico en el que se desenvuelve la acción de cada uno de sus libros, en este caso la II Guerra Mundial en Italia y más concretamente en su adorada ciudad de Florencia, dando lugar a novelas que combinan la emoción con la información y el rigor histórico.

La protagonista de la novela es Hannah, una joven estudiante de psicología que se encuentra preparando su doctorado sobre las expresiones faciales de las emociones en el arte renacentista,  para lo que se ha instalado junto con una amiga en la ciudad toscana. El fallecimiento de su abuela con la que compartía nombre y que la había criado tras la muerte de sus padres en un accidente, lleva a Hannah de vuelta a Madrid donde, organizando cajones, descubre una cartilla militar nazi donde aparece el nombre de su abuela junto a un número y un nombre: G. Wolf. Si bien la abuela, italiana de origen judío, vivió sus primeros años como niña en Florencia durante la II Guerra Mundial, nunca compartió con su nieta ningún recuerdo de aquellos años ni menciono aquella libreta. La joven Hannah siente, sin embargo, que si su abuela conservó aquel documento durante tanto tiempo fue porque lo consideraba importante, por lo que inicia una investigación para tratar de descubrir así algo más sobre la vida de su adorada abuela. «Preservar la memoria. Es lo único que tenemos».

Placa en recuerdo a Wolf en el Ponte Vecchio
Placa en recuerdo a Wolf en el Ponte Vecchio
En paralelo vamos a ir conociendo a algunos personajes que pasaron los años de la guerra mundial en la Italia fascista ocupada por las tropas alemanas, entre los que destaca Gerhard Wolf, cónsul alemán en Florencia que colabora con el responsable del Instituto alemán de cultura en la ciudad, Kriegbaum, y otros alemanes instalados en la ciudad y que anteponen su amor por el arte y por la belleza de la ciudad de Florencia a los mandatos irracionales del fascismo y tratan de proteger las grandes obras y monumentos que atesora la ciudad frente a los riesgos que suponen para ellas la guerra y la rapiña de su propio gobierno. Pero sobre todo, lo que Wolf y su red de colaboradores, entre los que contará con el cardenal Della Costa y el rabino de la ciudad, tratarán de salvar serán vidas humanas. Pronto se va a olvidar el autor prácticamente de la excusa de la historia de la Hannah de la actualidad para centrarse en contarnos cómo el cónsul alemán arriesgó su vida al igual que hicieron otros cuántos idealistas para tratar de librar a Florencia de la barbarie e irracionalidad del nazismo. 

"Las personas que tienen la osadía de creer que pueden cambiar el mundo son las que terminan cambiándolo."

jueves, 6 de agosto de 2020

Restos mortales

Arranco el mes de agosto con una lectura en la que recupero la muy agradable compañía del comisario Guido Brunetti de la mano de la prolífica Donna Leon a la que hace tiempo que tenía bastante abandonada. En esta nueva entrega de su serie titulada "Restos mortales", nos encontramos precisamente en mitad del asfixiante verano veneciano, inmersos en una terrible ola de calor que acompaña al comisario mientras que investiga un caso que involucra a algunos personajes de la alta sociedad local, ese grupo cerrado de personas bastante chapados a la antigua en cuanto a su afán por mantener los privilegios de clase propios de su círculo cerrado y reducido de amistades de toda la vida y familias importantes que muchas veces tratan de actuar al margen de las reglas que se aplican al resto de los ciudadanos. Este es, sin duda, un tema recurrente en las novelas de la León y suele aparecer con frecuencia en las diferentes entregas de esta serie.

En esta ocasión, sin embargo, Brunetti no podrá culminar la investigación en curso ya que se verá forzado a tomarse unos días de descanso por prescripción médica que le aconseja permanecer alejado del estresante ritmo cotidiano de la comisaría e incluso abandonar la ciudad, plagada durante esas fechas de turistas a los que no siquiera el sofocante calor veraniego les impide invadir por millares los espacios que la auténticos venecianos consideran como propios.

El caso es que Brunetti se marcha a refugiarse en una de las muchas  propiedades de la adinerada familia de su esposa Paola, en este caso en la isla de Sant'Erasmo situada a poca distancia de la ciudad, en medio de la laguna, pero que resulta un lugar paradisíaco, alejado del tumulto urbano donde el policía disfrutará de su ritmo de vida lento y donde se dedicará a desconectar, dormir ocho horas diarias, leer, montar en bicicleta y retomar el ejercicio del remo que solía practicar en compañía de su padre. Traba allí cierta amistad con el viejo Casari, el guardés de la finca en la que se aloja y excelente remero con quién recorre la laguna mientras visitan las colmenas de abejas que Casari mantiene repartidas por las diversas islas, ocasión que el hombre aprovecha para compartir con Brunetti su preocupación por el gran número de abejas que están muriendo últimamente en sus panales. Durante las horas dedicadas a diario a navegar, Guido redescubre las maravillas naturales que rodean a Venecia: la multitud de aves acuáticas, la asombrosa naturaleza salvaje de horizontes que se pierden a la vista sin edificaciones de ningún tipo en medio de un silencio absoluto entre multitud de canales, aguas abiertas y cañaverales, las mareas cambiantes llenas de corrientes "ese otro mundo de espacio interminable y horizontes sin límite."

Cuando tras una tremenda tormenta Casati desaparece con su barca, se inicia su búsqueda por parte de la guarda costera y la Capitanía, búsqueda  en la que Brunetti colabora al ser una de las últimas personas que estuvieron junto al desaparecido. Como policía que es, y a pesar de encontrarse oficialmente fuera de servicio, no podrá evitar realizar una investigación por su cuenta aunque sea a nivel particular; de hecho sigue apartado oficialmente del trabajo, pero siente la necesidad de descubrir qué le ocurrió realmente a Casati, cómo fueron sus últimas horas, qué le preocupaba con respecto a la muerte sus abejas, intenta conocer un poco más a fondo al hombre bueno que tanto amaba la laguna y descubrir cómo un hábil navegante como él pudo verse sorprendido por una tormenta.

A lo largo de la novela aparecerán algunos de los temas que se repiten en los libros de la Leon como es el constante proceso de decadencia en que se encuentra inmersa la bella ciudad de Venecia, su lucha permanente contra l'acqua alta, el turismo o la contaminación de la laguna y contra el progreso en general que amenaza la esencia antigua de la ciudad de la que tan profundamente orgullosos de muestran sus habitantes. Una vez más, el caso policíaco no es sino una excusa para volver a homenajear a la ciudad que la autora norteamericana ha adoptado como lugar de trabajo y de residencia. Y esa es, como casi siempre, la mejor parte de todas sus novelas.
"Guardaron silencio durante un momento: tres venecianos, familiares en el velatorio de una ciudad que había sido un imperio y que ahora vendía las cucharillas del café para pagar las facturas de la calefacción."

domingo, 30 de septiembre de 2018

El extraño verano de Tom Harvey

Me resulta sorprendente que todavía no me hubiera estrenado con ninguna novela de Mikel Santiago porque es un autor que lleva varios años rondando por mis listas de futuras lecturas. Afortunadamente he subsanado esa falta y el tantas veces demorado estreno ha sido con "El extraño verano de Tom Harvey", una muy entretenida novela negra que comienza con una llamada no atendida al móvil. A partir de ahí, el músico en horas bajas Tom Harvey se verá envuelto en una sospechosa sucesión de muertes aparentemente accidentales: la de su exsuegro, el artista Bob Ardlan, la de una joven modelo y amante de éste y algún que otro personaje, lo que llevará al músico a reencontrarse con su exesposa en su mansión de la costa amalfitana italiana, así como a codearse con un grupo de ricos y poderosos artistas, cineastas, escritores, empresarios y a convertirse, muy a su pesar, en un investigador amateur, "un guapo, larguirucho e incisivo saxofonista detective".

Como en las más clásicas novelas policiacas, prácticamente todos los personajes ocultan una posible razón para desear la muerte de Ardlan, todos tienen alguna historia que esconder y habrá que ir descartándolos uno a uno hasta alcanzar la resolución del caso, cosa que llevará a nuestro protagonista a arriesgar su propia vida. El ambiente de lujo en el que se mueven los ricos veraneantes de la costa italiana, sus mansiones, los clubs nocturnos, contrastan con los humildes pero encantadores pueblitos donde los famosos tratan de ocultarse del mundo y disfrutar de su exclusiva intimidad, aldeas de pescadores retrepadas sobre escarpadas laderas asomadas al mar con todo el auténtico espíritu tradicional del Mediterráneo.

Con un ritmo imparable donde no paran de pasar cosas, las sospechas pasan de un personaje a otro hasta que en los últimos capítulos la acción cobra un ritmo frenético, de esos que te mantienen pegado al libro hasta que alcanzas el desenlace final. Con todo esto, puedo afirmar que me ha parecido una gozada de lectura, una de esas que resultan perfectas para desconectar del mundo, para vivir emociones intensas y correr aventuras y riesgos sin necesidad de salir de casa.

jueves, 12 de julio de 2018

Las aguas de la eterna juventud

Regreso nuevamente a enfrentarme con un caso del comisario Brunetti de cuya mano vuelvo a adentrarme en la Venecia más auténtica e intrigante y que tan bien retrata la escritora norteamericana Donna Leon. Curiosamente, debo comentar el hecho de que la propia autora tiene prohibido que sus novelas se traduzcan al italiano, no sé si se deberá a no estar muy segura de que la imagen de la ciudad Venecia que transmiten sus libros sea criticada por los propios habitantes de la ciudad de los canales. En cualquier caso debo decir que a mí sí que me tiene conquistada esta versión que la Leon hace de la ciudad italiana. Será porque no vivo allí y por lo tanto no puedo juzgar más que por lo que ella misma me muestra, tal vez.

Cuando se publica "Las aguas de la eterna juventud" han pasado veinticinco años desde la primera entrega de la serie y se nota el paso del tiempo en algunos aspectos como en que nuestro protagonista ya ha entrado, ¡por fin!, en el mundo del teléfono móvil (aunque sea para tenerlo guardado en cajón de su despacho) o que nos hablan del faraónico proyecto de ingeniería Mose, , actualmente en construcción, que pretende proteger a la ciudad de los canales de las mareas que, año tras año, siglo tras siglo, amenazan con terminar por hundirla para siempre. Incluso hemos dado el tremendo paso de emplear internet o el correo electrónico. Para otras muchas cosas, poco ha cambiado la vieja Venecia, la de las grandes familias, los palacios ruinosos, y es que muchos de los cambios recientes tampoco es que hayan sido para bien: la invasión de turistas o la gentrificacion preocupan y mucho a los venecianos de toda la vida.

En este caso, el comisario se enfrenta a un caso bastante peculiar, ya que debe investigar unos sucesos ocurridos hace quince años, cuando Manuela, nieta de la condesa Lando-Continui, gran amiga de la suegra del comisario, cayó al agua en uno de los canales de la ciudad y quedó incapacitada a causa del accidente. No hay muchos datos a los que agarrarse para retomar la investigación, pero el conocer a la dulce y para siempre infantil Manuela insufla en Brunetti el ánimo para descifrar los secretos que se ocultan tras el desgraciado accidente. La investigación no transcurre por caminos demasiado complicados pero, como suele ser habitual, el mayor atractivo de la novela reside en los ambientes y personajes típicamente venecianos que nos presentan, siendo el caso a investigar poco más que una excusa para adentrarnos en la siempre misteriosa, peculiar y atractiva ciudad de Venecia. Una nueva ocasión de viajar virtualmente subida en las alas de una entretenida lectura. Y eso ya es más que suficiente.

viernes, 18 de agosto de 2017

Acqua alta

Repito nuevamente con Donna Leon, cosa que, según puedo comprobar en base a mi escasa experiencia, viene siendo garantía de buena lectura. Esta vez lo hago con "Acqua alta", título que evoca indudablemente al escenario habitual de las novelas del comisario Brunetti. Volvemos, efectivamente, a Venecia a reencontrarnos con los personajes a los que conocimos en la anterior novela reseñada de la autora, "Muerte en la Fenice". Y curiosamente, a pesar de no tratarse de obras consecutivas, sino que existen otras tres publicadas entre medias, resulta que precisamente de aquel caso proceden dos de las protagonistas de esta nueva entrega: la diva de la ópera Flavia Petrelli y su compañera, la arqueóloga norteamericana Brett Lynch. En esta ocasión ambas mujeres se ven involucradas en un caso relacionado con robo, tráfico y falsificación de obras de arte procedentes de China, asunto en el que se ve envuelto también el director del museo del palazzo Ducal.

Nuevamente tenemos el gusto de introducirnos en la vida cotidiana de la Venecia más profunda, en las entrañas de una ciudad que se asemeja a un pequeño pueblo donde los vecinos se conocen y los extranjeros o desconocidos son vistos con desconfianza. Destaca la descripción de la ciudad calmada y silenciosa alejada de los centros de atracción del turismo masivo, la paz que se respira en los canales menos transitados, en ese lugar peculiar en donde no circulan coches ni ningún otro vehículo a motor lo que garantiza la paz y el sosiego. Y es en los meses de invierno, precisamente cuando apenas asoman turistas por allí, cuando se da el fenómeno del acqua alta, cuando la lluvia y las corrientes marinas se confabulan para elevar el nivel de las aguas del Adriático que cubren así calles y también viviendas y locales hasta más arriba de los tobillos, es entonces cuando los venecianos muestran la cara más resistente de su carácter, cuando se pone a prueba su intenso amor y lealtad por su ciudad a pesar de la dureza de las condiciones en las que se ven obligados a vivir.

La novela desarrolla la trama policíaca al modo clásico, con gran incidencia en los retratos humanos, siendo preciso recordar que la fecha de publicación original de esta serie se remonta a los años 90 del pasado siglo, lo que no parece mucho tiempo en algunos aspectos, pero sí que supone un salto en lo que a la prevalencia de la tecnología se refiere, por lo que en la lectura se aprecia la ausencia de teléfonos móviles, del uso de internet como fuente de información en el desarrollo de la investigación que todavía se realiza, en gran medida, al modo tradicional, analizando la información que van obteniendo por los medios más básicos de la observación y el interrogatorio, aplicando sus conocimientos sobre arte y cultura en general, su experiencia previa, la manera de analizar a todos aquellos implicados en el caso, su capacidad de elaborar conclusiones a la vista de los datos obtenidos, el uso de los contactos personales y combatiendo, como no, de la mejor manera posible el ritmo lento de la burocracia y el sector público en general de los italianos. Una estupenda novela policíaca que garantiza que siga considerando a Donna Leon como un valor seguro con la que seguro que repetiré cuando tenga la ocasión y se cruce en mi camino cualquier otra de sus recomendables novelas.

domingo, 30 de abril de 2017

Muerte en la Fenice

Tengo la firme intención de ir, poco a poco, descubriendo autores consagrados de la Literatura contemporánea que hasta el momento no he tenido el gusto de frecuentar. Sé que el mundo literario avanza a una velocidad que resulta imposible de alcanzar, ni aún dedicando las veinticuatro horas del día en exclusiva a la lectura; sé, por tanto, que quedarán muchas grandes obras que nunca conseguiré conocer, pero así y todo me he propuesto ir alternando de vez en cuando los últimos lanzamientos, los best sellers del momento, con esas novelas que se van convirtiendo en clásicos, sin ser necesariamente obras maestras, pero que creo que merecen ser descubiertas y disfrutadas. Una de esas autoras a las que no había tenido todavía el placer de leer es la estadounidense Donna Leon, una de las clásicas reinas del suspense con una amplísima producción de éxito y que me he decidido a descubrir precisamente a través de su serie policíaca cuya acción ha tenido el buen gusto de situar en el magnífico escenario que es la ciudad italiana de Venecia y que protagoniza el ya famoso comisario Guido Brunetti. Así pues, esta de "Muerte en la Fenice" no es sino el primer caso protagonizado por el comisario, que así es como deben empezarse las cosas, por el principio; y debo decir que mi impresión personal tras este primer acercamiento ha sido bastante favorable y presumo que probablemente regresaré a la ciudad de los canales de la mano de alguna otra de sus novelas.

Centrándonos ya en el argumento de la novela, nos encontramos con que un famosísimo director de orquesta, de tanto talento como mal carácter, es asesinado, más concretamente envenenado con cianuro, durante un entreacto de la interpretación de La Traviata en el teatro veneciano de la Fenice. El inspector de policía Guido Brunetti tendrá que solventar el caso y descubrir quién ha sido el asesino, investigar quién podría desear y ejecutar la muerte del maestro. Pronto se hará palpable que existen numerosos candidatos a ocupar el puesto de sospechoso. La razón está tanto en el pasado del músico, siendo conocida su simpatía por el régimen nazi, como en el presente, dado su carácter poco agradable y que le granjeó numerosas rivalidades dentro mundo ópera en el que contaba con pocas amistades.

Descubro al hilo de la trama policial parte de la auténtica vida cotidiana de Venecia, fascinante ciudad monumental pero que cuenta también con una imagen peculiar, la del día a día de sus habitantes que, lejos de los lugares tópicos y típicos visitados por hordas de turistas, frecuentan otras plazuelas, pequeños canales canales, conviven con la realidad cotidiana de la humedad que cala los edificios, de la niebla persistente, del trasiego de vaporetos, de ahí la naturaleza desconfiada y reservada de los venecianos de cuna que viven o sufren su ciudad a la que adoran y odian en igual medida.

Claro ejemplo de esos venecianos de origen que conservan su particular dialecto y el orgullo de su pasado glorioso es la distinguida familia de Paola, la esposa de Brunetti, descendientes de antiguas fortunas aferrada a las ancestrales tradiciones de su rancio abolengo, que habitan húmedos palazzi llenos de desconchones y obras de arte. En este mundo del que nada quiere saber Brunetti no le quedará más remedio que introducirse para entrar en contacto con aquella sociedad que frecuenta la ópera, con los que se codeaba el fallecido y que le servirán de medio para resolver el caso que lleva entre manos.

La novela presenta el esquema clásico del investigador que resuelve el asesinato tras conversar con los diversos sospechosos, adentrándose en el entorno que rodea a la víctima, conociendo su pasado, a sus enemigos, dialogando con mucha gente y sacando conclusiones lógicas; nada de pruebas forenses, indicios periciales ni procedimientos científicos, esta no es una novela del siglo XXI, es una obra de corte clásico donde el investigador basa su método en hurgar en la naturaleza humana, en la observación y el interrogatorio, en descubrir las relaciones de amor y odio, los resortes clásicos y básicos que mueven las emociones humanas ahora y siempre.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Beautiful ruins (Benditas ruinas)

En Beautiful Ruins, novela del escritor norteamericano Jess Walter, que ha estado durante muchas semanas entre los libros más vendidos en los Estados Unidos, me he encontrado con una muy agradable historia con la que he disfrutado de uno de esos viajes en el tiempo y el espacio que tanto me gustan gracias a una lectura entretenida, muy bien ambientada, con unos personajes que se hacen de querer y que te traslada a uno de esos lugares que estás deseando conocer algún día, en este caso a los encantadores pueblecitos costeros de las Cinque Terre italianas y todo eso no es poco para una novela, ¿verdad?

Pues el argumento del libro nos lleva de viaje desde uno de aquellos minúsculos pueblitos de pescadores en las escarpadas laderas de las Cinque Terre italianas durante los años 60, cuando Italia era escenario predilecto para rodar las grandes superproducciones cinematográficas norteamericanas, hasta Los Ángeles de la actualidad en donde el show bussines ha perdido aquella antigua magia y su maravillosa misión de convertirse en máquina de crear sueños y sólo se centra en el beneficio empresarial, obsesionado por vender miserias humanas mediante cutres programas de telerrealidad. A esto se dedica un decadente productor que conoció tiempos mejores y cuya joven y desilusionada ayudante está a punto de abandonar su propio sueño de hacer algo importante en el mundo del cine. Y persiguiendo sus sueños precisamente llega hasta Los Ángeles un joven escritor convencido de que el cine será el que le dé la fama y el éxito que desde niño supo que alguna vez alcanzaría. Estos tres personajes se cruzarán con el anciano Pasquele Tursi que hace cincuenta años conoció a la que para él fue su gran amor, Dee Moray, una incipiente estrella cinematográfica norteamericana que participaba en Roma en el rodaje de la superproducción Cleopatra y con la que tanto tiempo después busca reencontrarse.

Un escritor que nunca pasó del primer capítulo en la gran novela de su vida, una actriz incipiente que cambió su profesión por criar a su hijo, varios personajes que se cruzan en distintas épocas, van dibujando el paisaje de esta novela que se lee con avidez, en la que aparecen, como estrellas invitadas Liz Taylor y especialmente Richard Burton que se configura como un personaje de peso dentro del argumento. La mezcla de historias, del pasado y del presente, del mundo del cine actual y del clásico, el guión de un proyecto de película que tiene su propio espacio en el relato, todos esos y más elementos hacen de esta novela una historia llena de encanto, con un montón de hilos narrativos a cuál más interesante y que se lee del tirón. Una buena lectura, sin duda, para desconectar de la realidad y soñar con los tiempos en que Hollywood creaba sueños al por mayor.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Los hijos

Partiendo de la excusa de ofrecernos una autobiografía en la que el propio autor, Gay Talese, se presenta a sí mismo como un pequeño chico italo-americano en los inciertos años de la Segunda Guerra Mundial, la novela "Los hijos" pronto deriva en lo que en realidad es: una magnífica saga familiar de la familia Talese y mucho más, porque la historia que realmente tiene preponderancia en el libro se remonta a los orígenes de la Historia de Italia, antes incluso de su nacimiento como nación unificada y viaja desde allí hasta los Estados Unidos de los años 50 en constantes idas y venidas de personajes de la misma familia Talese que desde Maida, un pequeño villorrio rural de Calabria que hunde sus raíces en los tiempos antiguos, en siglos de miseria, guerras y conquistadores desde donde sólo la emigración se dibuja en el horizonte de los italianos con ambiciones como una posibilidad real de salir del atraso ancestral, sueñan con forjarse una nueva vida y atisbar acaso algo de la riqueza y el progreso que la nueva tierra prometida, que se ha trasladado con los siglos hasta los Estados Unidos, supone para los que se aventuran fuera de las duras montañas del sur de Italia. Pero aún instalados en América no será nunca posible para ellos cortar completamente los lazos que les unen a sus orígenes y a sus antepasados.

En un principio, el protagonista de la novela es el propio escritor, el pequeño Gay Talese que vive como una minoría dentro de una minoría: un católico italiano en una localidad de católicos fundamentalmente de origen irlandés como es Ocean City dentro de un país fundamentalmente protestante y anglosajón. Su pueblo es en aquellos años una desolada población costera de Nueva Jersey que ha conocido tiempos más felices y donde la vida del chico transcurre entre la escuela donde no destaca demasiado, el negocio de sastrería y lavandería de su padre, Joseph Talese, donde el pequeño ayuda al volver del colegio y tratando de pasar desapercibido ante una madre poco cercana y devota acérrima de San Francisco de Padua, santo patrón de los italianos emigrados. Pero el relato pronto contará con otros protagonistas que monopolizarán nuestra atención. El ámbito espacial abandona América y nos traslada hasta Maida, donde transcurre la infancia de Joseph, aprendiz de sastre, ansioso por crecer y viajar a París a triunfar profesionalmente y fascinado por la antigua historia del país, plagada de conquistas, guerras, hambre y honor, sintiéndose heredero de un gran legado histórico transmitido por sus ancestros que en muchos casos resultan para el chico totalmente cercanos y familiares gracias a las historias y anécdotas que se repiten incansablemente en los hogares y las escuelas. Y es a ese pasado mítico y a su influencia en la familia a las que Talese regresa constantemente en su relato, reviviendo a sus antepasados, familiares, vecinos y demás pobladores del mísero sur italiano, con sus historias personales que se entrelazan unas con otras y se convierten en una las mejores bazas de esta novela.

Si bien el relato comienza en los años de la infancia del protagonista en los duros años entre la crisis de los 30 y la posterior guerra mundial, en la dura vida de sus padres, concienzudos trabajadores que se esfuerzan por mimetizarse con su nueva patria, desde allí nos trasladaremos varios siglos hacia atrás en la Historia del viejo mundo, a la milenaria historia de Italia, desde los etruscos hasta el siglo XX, bajo el poder de los Borbones y el Papado, la unificación, las hazañas de Garibaldi, llegando hasta las grandes guerras mundiales y todos los sucesos dramáticos que forjan el carácter de esos hombres que verán en la próspera América el remedio a su pobreza secular. Los que llegaron al boyante norte industrial como mano de obra barata para la construcción de fábricas, carreteras, edificios e incluso los que se adentraron hacia el centro y el oeste del país y allí enraizaron en la naciente sociedad basada en el trabajo infatigable, la ambición y la igualdad de oportunidades. Estos inmigrantes, en su mayoría católicos y generalmente con escasa cualificación, deben luchar duro para adaptarse a su nueva patria a base de mucho trabajo y poco reconocimiento, convirtiéndose en una minoría social que requerirá un gran esfuerzo para integrarse en la sociedad americana en igualdad de condiciones.

Con un lenguaje extremadamente sencillo, sin circunloquios a pesar del detallismo con el que nos ilustra las escenas, las batallas y demás episodios históricos, con imágenes simples y descripciones muy vivas plagadas de realismo que muestran el buen oficio de periodista que ha dado fama mundial al autor, nos ubicamos con facilidad en los distintos lugares y épocas a las que nos invita a viajar esta novela en la que muchos capítulos podrían constituir por sí mismos auténticos relatos autónomos con entidad propia; cada retrato de un personaje, cada nuevo escenario o periodo histórico que nos describe es una crónica visual de suficiente peso como para no ser un elemento menor en esta descriptiva novela en la que se dan la mano el viejo y el nuevo mundo en un relato intenso y con enorme valor de crónica y testimonio de unas vidas mayoritariamente insignificantes pero que constituyeron la base sobre las que se construyeron dos grandes naciones como son Italia y los Estados Unidos de América.

jueves, 8 de mayo de 2014

La agonía y el éxtasis

Esta es una de esas (tantísimas) novelas que tenía anotada en la lista de recomendaciones desde hace tiempo y que milagrosamente he sido capaz de rescatar de entre la marea interminable de novedades que constantemente se nos agolpan en el ebook o en las estanterías, y es que no es posible ni estar jamás al día de todo lo que de interesante se va publicando y mucho menos aún hay manera de volver a obras más clásicas como es el caso de esta novela, "La agonía y el éxtasis", que se van quedando atrás sin ser leídas porque, ya hemos convenido en ello anteriormente, ¡la vida es tan corta y hay tanto por leer! Por esto me satisface el poder dedicarme de vez en cuando a una novela como esta que cuenta ya con más de cincuenta años desde que fue editada y para la que afortunadamente ha encontrado un hueco en mi agenda lectora para poder disfrutar de ella.

Y entrando ya en materia, en esta novela Irving Stone nos traslada a la fabulosa época de la Italia del Cinquecento, partiendo de la deslumbrante Florencia que a la luz del radiante sol que supone el patronazgo de Lorenzo de Medici bulle de enormes figuras del arte y la cultura, precursoras del Humanismo y del Renacimiento.

En ese ambiente se mueve el joven Miguel Ángel, quien, a pesar de que su padre se avergüence de tener un hijo "picapedrero" como él, sabe desde muy pronto que su pasión por la escultura es más fuerte que toda la racionalidad y las ambiciones paternas y que no se podrá ganar nuca la vida en nada que no tenga que ver con el arte. Su habilidad con el dibujo le llevan a trabajar en el taller de pintura de Ghirlandaio como aprendiz y de allí pasa al taller de escultura del palacio de los Médici a las órdenes de Bertoldo, hasta que su extraordinaria capacidad le lleva a ser invitado por el propio Lorenzo de Medici a pasar a residir con la familia y a disponer de los medios necesarios para esculpir por fin en mármol, la gran aspiración del jovencísimo artista. Tras una breve estancia en Bolonia llega finalmente a Roma donde realizará sus mayores obras, tanto en escultura como en pintura y arquitectura a las órdenes de los numerosos papas que irán sucediéndose en el Vaticano a lo largo de su larga vida.

Esta novela supone, sin duda alguna, una deliciosa lectura para los amantes del arte que sin necesidad de ser grandes entendidos pueden disfrutar plenamente del proceso de producción del gran artista, sentir el frenesí de su fiebre creativa cuando se encuentra con un mármol entre las manos, de asistir al surgimiento de sus grandes obras, ser testigos de su sufrimiento físico y mental al tener que combatir, no sólo con las dificultades propias de cada técnica sino también con los factores externos al artista, todo lo que tiene que ver con las luchas entre bandos de uno y otro papa, contra sus enemigos artísticos y con sus constantes problemas familiares. Y todo ello en el incomparable marco temporal de la Italia del Renacimiento, la convulsa Roma y el Vaticano con sus inacabables luchas intestinas y la siempre amenazada República de Florencia. Una auténtica gozada que nos permite un recorrido histórico junto a los grandes personajes del arte, el pensamiento, la política y la ciencia de la época, con figuras tan fascinantes como la familia Medici, Girolamo Savonarola, los Borgia, con el papa Alejandro IV a la cabeza, Carlos V... Y en medio de todos los tumultos mundanos, la gran figura del artista por excelencia, Miguel Ángel Buonarotti, un hombre que dedicó su vida completa en exclusiva a la creación artística.

Hay aspectos formales en la novela que nos hacen adivinar que no es una obra contemporánea: carece de trucos literarios como son el de terminar los capítulos en un punto culminante que nos lleve necesariamente a comenzar la lectura del siguiente, de hecho, muchas veces una escena sucede a la anterior sin apenas conexión, termina de narrarse una escena o un suceso y continúa con otra sin más relación que el venir cronológicamente a continuación. Es, por tanto, una novela lineal, sin saltos en el tiempo ni historias entrecruzadas, sin sorpresas argumentales ni giros inesperados. Así y todo, es una buena lectura que puede ser perfectamente válida como obra de referencia para el conocimiento de una de las grandes figuras del arte de todos los tiempos, donde conocer la imagen completa del Miguel Ángel hombre y artista y revivir el entorno histórico en que se desenvolvió su ajetreada vida.