Mostrando entradas con la etiqueta Garth Stein. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Garth Stein. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de febrero de 2012

El arte de conducir bajo la lluvia

El arte de conducir bajo la lluvia, del norteamericano Garth Stein, es una original novela que se lee con una media sonrisa en los labios a pesar de que el argumento incluye algunos sucesos dramáticos, pero por la forma en que se nos cuentan los hechos, a medio camino entre la fábula de animal con voz propia y el libro de autoayuda, aligeran bastante el dramatismo de la historia.

El hecho diferencial de esta novela está en su narrador: el perro Enzo, un labrador ya añoso que ha logrado ascender hasta el último peldaño de la evolución, con lo que confía en la certeza de poder reencarnarse en ser humano en su próxima vida. Tan sólo necesitará evolucionar en algunos aspectos meramente estructurales, como poseer una lengua de menor tamaño que le permitirá articular sus pensamientos, que suelen ser lúcidos y acertados, en lenguaje verbal, así como disponer de un pulgar prensil, la segunda característica que más admira en los humanos. Y mientras que ese momento llega, Enzo acompaña a su dueño, Denny, piloto de carreras semi profesional, que le enseña a amar los coches y la velocidad lo que determina su visión del mundo que se completa con la ingente cantidad de información adquirida tras incontables horas de contemplación de la televisión.

A Denny le cambiará la vida cuando se derrumbe su entorno familiar y comiencen a surgir problemas. A su lado siempre estará su fiel Enzo que será el que nos vaya relatando los sucesos mientras hace lo posible por apoyar a su dueño en las circunstancias más adversas hasta asistir al merecido triunfo en la carrera más difícil que deben afrontar juntos. La novela cobra interés hacia la mitad del libro, cuando, tras la tragedia familiar comienzan los problemas legales y se crea en estos capítulos un ambiente de tensión que te hace devorar las páginas empujado por la incertidumbre de cómo se resolverán finalmente los asuntos a los que se enfrenta Denny.

El libro es muy agradable de leer, con escenas divertidas junto a otras bastante dramáticas a las que asistimos desde el punto de vista de un perro que comprende la naturaleza humana mejor que muchas personas y a la vez es capaz de disfrutar de las cosas más sencillas, como un largo paseo por el campo bajo la lluvia o una buena serie clásica de televisión a las que es gran aficionado. Enzo nos enseña que el arte de conducir bajo la lluvia es el arte de superar los problemas y las adversidades en la vida igual que en la carretera: el que es capaz de controlar un coche a trescientos kilómetros por hora, visualizando en su mente el circuito, anticipándose a las curvas, adaptándose al suelo mojado, es capaz de conducirse con igual seguridad y precisión por la vida y de vencer las dificultades que se presenten. Y mientras tanto, además, disfrutar del trayecto. Si te gustan las carreras y los perros, este es tu libro. Y si sólo te gustan los perros y las buenas historias, también.