Su sobrino Denis, al que prácticamente ha criado como a un hijo, es acusado de un crimen que claramente no ha cometido y así arranca una peligrosa trama de trampas y engaños que amenazan la vida de Denis, por lo que Aitor debe correr para tratar de salvarlo, aunque sea actuando fuera de la legalidad. Con la ayuda de Olaia Gutiérrez, una compañera del cuerpo, se enredará en una peligrosa investigación fuera de los canales oficiales para resolver el caso más importante de su vida, pero encontrará difícil enfrentarse a todo ello sin contar con el sustento de actuar oficialmente como policía, poniendo en peligro a su familia y su carrera. Aitor acumulará ilegalidades y asumirá riesgos para él mismo y para todos los que se encuentran implicados de alguna manera en el enrevesado caso, aún cuando las víctimas ni siquiera son conscientes de que se han metido en la boca del lobo.
Con un ritmo implacable y llena de ación, la novela transcurre en el escenario habitual de la costa de Vizcaya, Bilbao y las localidades que lo rodean, entre playas salvajes, surferos que desafían al Cantábrico, tormentas y lluvia abundante, bosques frondosos y pequeños barrios perdidos en la montaña. Un auténtico viaje al norte más negro de la mano de una de las figuras innegables de la novela de suspense de este país. Puro disfrute lector.

Muchas gracias por tu reseña. Esta tetralogía me encantó, leí los cuatro libros y los disfruté muchísimo. Mikel Santiago es una apuesta segura. Un abrazo.
ResponderEliminarVerdaderamente es un autor perfecto si buscas entretenimiento y unas tramas que te tienen enganchada desde la primera página. Me alegro de que hayas disfrutado sus novelas y esperamos que nos siga ofreciendo otras muchas.
EliminarSaludos.