sábado, 13 de diciembre de 2025

El matrimonio de la señora Buncle

He tenido la fortuna de disfrutar nuevamente de otra encantadora novela de la autora británica D. E. Stevenson, que se está convirtiendo, libro a libro, en una nueva y sólida incorporación entre mis escritoras favoritas. El nuevo título que leído en esta ocasión es "El matrimonio de la señorita Buncle". Como ya se contó en la primera entrega de esta historia, la señorita Barbara Buncle publicó, bajo seudónimo, dos novelas de gran éxito basadas en personajes reales de Silverstream, el pueblo donde residía y terminó casándose con su editor, Arthur Abbott. Ahora, unos meses después de su enlace, el matrimonio Abbott decide abandonar la ciudad y escapar de la estresante vida social de la capital y sus innumerables e ineludibles compromisos que no satisfacen a ninguno de los dos y marcharse a vivir al campo. Tras una ardua búsqueda, dan por fin con la casa ideal en el pueblo ideal; la Casa del Arco en Wandlebury se convierte en el nuevo refugio de la pareja donde pretenden llevar una vida plácida y tranquila. El primer invitado que reciben es el joven Sam Abbott, sobrino de Arthur y prometedor empleado en su editorial, al que el matrimonio tiene gran aprecio.

La vecina más relevante de la localidad, lady Chevis Cobbe, organiza una velada musical a la que invita a un grupo de vecinos entre los que se cuentan los Abbott y su sobrino. Se da la circunstancia de que Barbara descubrió, justo antes de instalarse en Wandlebury, un secreto que implica a la adinerada dama y que ahora afecta al futuro de la sobrina de ésta, Jeronina Jerry Cobbe y al propio Sam Abbott.

Cuando, a pesar de sus propias reticencias, la señora Abbott no pueda evitar ponerse de nuevo a escribir, demostrará que conserva su innegable capacidad de observar y retratar certeramente a aquellos que la rodean, lo que ya demostró en sus anteriores novelas. A la señora Abbott le atrae todo el mundo, a todos observa y, a pesar de que ella misma afirma que no tiene ninguna imaginación, los hechos en los que participa, los rumores que corren por el pueblo y sus propias experiencias son suficiente material para inspirarle una nueva novela en cuya trama involucra de nuevo a sus vecinos; en su novela recrea los hechos convirtiéndolos en argumentos solventes, dota de humor a los retratos de sus personajes, sus conversaciones son afiladas y da lugar a una divertida ficción que se parece demasiado a la realidad. Y todo esto se puede afirmar también, lógicamente, de la propia D.E. Stevenson: también muestra ella sus grandes dotes de narradora con las que nos transporta a la más encantadora versión de la campiña inglesa, con su humor inteligente y chispeante, su estilo elegante y su habilidad para mezclar con éxito el enredo, la comedia y el romance.

"...lo que tenía, sin duda, era una capacidad extraordinaria para llegar al fondo de las personas. Ella no era consciente, pero solo necesitaba unos minutos para captar la esencia de una persona o de una situación. Veía a la gente como si fuera transparente, como en una radiografía, y ni siquiera se daba cuenta. Formulaba sus pensamientos con las palabras más sencillas y, aunque a menudo utilizaba expresiones poco correctas gramaticalmente, por algún motivo misterioso, eso solo realzaba su chispa."

2 comentarios:

  1. Lo disfruté también hace unos años. Son novelitas encantadoras, ¿verdad?
    Besotes!!!

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    1. Son lecturas perfectas para desconectar de la realidad y pasar un buen rato. Cada vez busco más este tipo de libros que son pura evasión.
      Saludos.

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